Historias incomprensibles

Antonio Méndez | 20 de junio de 2014 a las 11:01

Dos asuntos en esta últimas semanas han venido a profundizar en las heridas abiertas en el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Málaga y que han ayudado a que el alcalde finalmente haya decidido renunciar al Senado para recuperar las riendas perdidas por tanto viaje.

De un lado el llamado concurso para adjudicar la gestión del futuro centro deportivo llamado Raquetas. El área de Deportes que dirige Damián Caneda se inclinó claramente por la oferta de una empresa mientras que el núcleo duro de Urbanismo, con el portavoz del Gobierno y el alcalde atrapados entre dos fuegos, le vieron todo tipo de inconvenientes, pidieron informes adicionales, y finalmente ganó una potente constructora nacional. Quizá las exigencias de ahora sean consecuencia del desastre de algunas anteriores concesiones demaniales como las de las piscinas de Campanillas y el Puerto de la Torre.
Lo insólito del caso es que el perdedor ha presentado un litigio en los tribunales. Por lo general, el que se siente perjudicado duda en acudir a esta vía ante el temor de que se le esfumen las posibilidades futuras de contratar con la Corporación. Me consta, con algunas obras importantes en juego, que algún derrotado ha hecho oír sus quejas por la dudosa adjudicación y luego ha visto recompensada su protesta en posteriores actuaciones.
Este fuego cruzado da pie a especular si se trata de un toma y daca entre dos áreas, con las empresas como rehenes, o estamos ante la defensa de determinados intereses por motivos espurios. La reacción de Francisco de la Torre en este caso ha sido la misma desde sus tiempos de concejal de Urbanismo. Evitar investigar los problemas no sea que descubra que hay fango.

A Urbanismo también se le coló en el perfil del contratante un documento con el sello de la empresa que tenía que ganar el concurso público. El caso de U-Tad, un centro de formación digital de gran éxito en Madrid, con un malagueño de Rincón al frente, que decidió impulsar el proyecto en su tierra. A De la Torre le venía que ni pintado porque ocupaba el espacio de Tabacalera y además consiguió 9 millones en fondos europeos.

Pero la citada pifia impedía a efectos legales que la firma pudiera presentar su propuesta y bien que se encargó de airearla la oposición y sobre todo el PSOE. Así que finalmente el concurso quedó desierto y supongo que los responsables de U-Tad quedarían alucinados del funcionamiento de la administración local. A su vez los socialistas llevaban meses cortejando al citado empresario malagueño a través de la Junta para conseguir el mismo objetivo: su llegada a Málaga y su ubicación, en este caso en el Parque Tecnológico de Andalucía. Ahora les queda el camino expedito para apuntarse el tanto de la llegada de este centro a Málaga. Y no será de la Torre y su equipo quienes levanten la voz para protestar por ese giro de los acontecimientos. Mas bien al contrario,  dado el cúmulo de despropósitos que contenía la iniciativa municipal.

Historias incomprensibles.

  • pepealcaldes

    Querido Antonio espera la nueva de cementerio de coches y el dedo de francisco con imagenes y todos.