Lopera, Chaparro y el pueblo

Javier Mérida | 7 de abril de 2009 a las 10:00

Gobernar es lo contrario de obedecer. Presidir un club, ostentar la mayoría accionarial de una sociedad, es estar legitimado para mandar. El cabeza visible, en este caso además único, debe dirigir, administrar y asumir la toma decisiones sin estar imbuido de la voluntad popular. Decía Napoléon que una cosa es gobernar por el bien del pueblo y otra muy distinta hacerlo por la voluntad del pueblo, que es la impresión que transmite Lopera de unos años acá y que se ha visto acentuada en la contratación y destitución de Paco Chaparro como entrenador del Betis.

A Chaparro se lo han llevado por delante los resultados. Al igual que en su día se esgrimieron sus éxitos al rescate del Betis como argumento y aval para su continuidad, hoy es pasado porque su equipo lleva dos meses sin ganar y una vuelta entera sin hacerlo en casa.

Cierto es que la presión mediática y el favor de la grada allanaron el camino de la continuidad del trianero el pasado verano, pero no lo es menos que él no supo alejar esa sensación de interinidad que siempre transmitió al no contar con la confianza ni el apoyo de sus superiores. A la hora de la verdad, el trianero apenas ha conseguido que la prensa y el beticismo se le vuelvan en contra y, por supuesto, si algún defensor tenía intramuros también ha logrado que deserte.

Porque Chaparro, que se va del Betis en un curso en el que no cayó ante el Sevilla y encima le ganó en Nervión, ha perdido todo el crédito en el terreno de juego. Se enfrascó en mil batallas que debió dejar hace mucho tiempo. Ya es tarde para acordarse de que salvó al Betis en Santander, de que lo levantó de las cenizas de Cúper o, de que, mano a mano con Del Sol, ayudó al ascenso en Jaén… Ni tampoco dirán de él que modificó a mejor la política de fichajes del club o que contribuyó con sus exigencias a modernizar la ciudad deportiva. Quizá con el tiempo…

Hoy lo que queda es un equipo al borde del abismo cuando él mismo lo situó con su verbo en los umbrales de la UEFA. Porque el gran error del trianero, al margen de no rodearse de buenos asesores o no escucharlos, fue no atender a la niña de sus ojos: el equipo. Ser del Betis, como a él le gusta decir, jamás debió cegarlo y hacerle pensar que iba a cambiar el club. Pero sí tuvo la oportunidad de ahorrarse esas energías y cambiar el equipo. Y no lo hizo. Porque éste sigue como hace cuatro años.

No obstante, Chaparro deja al equipo en Primera, aunque tendrá su cuota alícuota de responsabilidad si éste desciende. Seguramente será inferior a la de un gobernante que, probablemente, no lo hubiera situado al frente del equipo de no ser por el fervor popular, al igual que esperó una doble bajada de pulgar de sus fieles para darle el billete cuando en ambos casos sólo subyacían los resultados, otrora favorables y hoy manifiestamente mejorables.

Ahora ocurre que, aunque el futuro inmediato se llame José María, se apellide Nogués y se apode Primera División, en junio habrá que preguntarse de nuevo, quién (Lopera), cómo, por qué y para quién gobierna este Betis que ofrece esa sensación tan inmensa de desgobierno.

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  • Paco

    Para empezar, ni soy loperista, ni de la oposicion ni nada. Soy Betico. Y creo que ya esta bien de echarle las culpas siempre a Lopera de todo. Si fichó a Chaparro fue por la presion brutal de toda la prensa sevillana que ahora se desmarca. Si fichó a determinados jugadores fue porque Chaparro practicamente se los impuso según dicha prensa y no porque el quisiera o su secretaria tecnica que, según ustedes no vale para nada.
    En definitiva, si hace porque hace, y si no hace porque deja de hacer. El caso que el malo siempre es el mismo.
    La suerte que teneis los periodistas es que siempre juzgais a toro pasado o no mojandoos en nada y asi acierto hasta yo. Chaparro se gano la oportunidad en su momento y el mismo y nadie mas la ha tirado por la borda.
    Otro dia podremos hablar de porque lo creo.
    Gracias por la oportunidad de expresarnos en tu periodico y un saludo cordial, como decia el otro.

  • agrio

    Don Manué es mi pastor y con él nada me falta
    Un pico y una pala Cidi

  • VICENTICO

    La gran laguna del Betis es la secretaria tecnica que en cuatro años con este, no ha sabido nunca confesionar un “Equipo” con que los esntrenadores poder emplear un sistema u otro.Ha costado Dios y ayuda encontrar dos laterales como estos pero eso dos(tres años sin laterales)no ha cuajado ningun central desde que los caciques lo ocupan(Juanito,Melli,Rivas), desde que se fué Alexi no han conseguido el relevo,cuatro años sin extremos (casi uno con Mark)…Y sin envargo diez o doce medios centros y medias puntas.Todo esto ¿quién lo ha consetido?….¡Lopera! ¿quien tiene el dinero y el mando? ¡Lopera!, porque se ha rodeado de dociles y bien madaos, ni un critico y encima todos con muy poca experiencia y menos nivel.Con la cantidad de ex jugadores validos y que este hombre los ha repudiado.

  • josé luis

    El gran error de Chaparro ha sido intentar tirar del carro de una plantilla que no se merece la camiseta que se ponen en los entrenamientos. Ha intentado navegar en un barco cuyo capitan es el auténtico cáncer, y ese cáncer contagia a todos los estamentos. Difícil papeleta intentar poner orden en una casa de locos, porque el primer loco es el dueño de la mayoría del capital. Maldito capital social del 92.
    Y lo que me parece muy lamentable es que no se le reconozca algo que debería ser lo normala en un club de futbol. Pelearse con el dueño para traer buenos jugadores. Y si tenemos que entrar a hablar de la ciudad deportiva, es que se me caen los palitos del sombrajo. A estas alturas y con dos campos de cesped natural, y un proyecto interminable de otro artificial de futbol once y futbol siete.
    Que envidia sanísima me da el Villarreal.
    Y viva el Betis manquelopera.

  • valentin

    don MANUEL que grande eres, gloria a tí, y en la tierra paz para la prensa sevillana. he dicho
    para mí tambien es mi pastor,beeeeeeti,jajaja.
    soy loperista y bético.