Grandes superficies

Ulyfox | 28 de octubre de 2010 a las 14:22

Un amarguísimo café turco en el Gran Bazar de Estambul.

Un amarguísimo café turco en el Gran Bazar de Estambul.

Miles, miles, miles de personas han visitado ya, en las primeras horas de su existencia, el nuevo parque comercial de Jerez. Una orgía consumista impropia, aparentemente, de la provincia con más paro de Europa, en un miércoles laborable por la mañana. Aglomeraciones que, vistas desde fuera, y sin querer molestar a nadie, dan un poco de repelús. Tantos seres racionales abalanzándose sobre una oferta de diez euros…

Dicen que los centros comerciales son como las catedrales del siglo XXI, el lugar al que las multitudes acuden a reconocerse y a buscar refugio en esta época descreída. Los sociólogos sabrán. Lo cierto es que, por todo esto, me he acordado estos días del Gran Bazar de Estambul. Cuando entramos en él repetí el tópico aquél de “está todo inventado”. Nos creemos que los modernos hemos creado las grandes superficies y esto ya lo tienen en la capital turca desde hace siglos, exactamente desde el siglo XV. Fue conquistar Contanstinopla y el sultán Mehmet II contruyó este gigantesco laberinto con cientos de tiendas y talleres para pasmo de los millones de visitantes de todo el mundo, con los vendedores más persuasivos del Universo. Sí, allí también hay mucha gente, muchísima, pero prefiero mil veces el engatusamiento de los tenderos (“españoles listos, buenos compradores”, “tú tienes mujer bonita”…), la invitación al inocuo té de manzana, el regateo amable y con intercambio de bromas y desplantes, antes que este derroche de consumismo de una provincia que está viviendo lo que llaman “la peor situación de la historia”. Qué rápido hemos olvidado el hambre de la guerra y la larga posguerra, el plan de estabilización, los mocos en la cara, los cientos de miles de emigrantes hacia la entonces sí próspera Europa. Ahora, todos en una crisis terrible, ocupados, estudiantes y parados gastamos gasolina para acudir al centro comercial a pelearnos por cosas superfluas.

Interior del Gran Bazar

Interior del Gran Bazar

En otros países, que están en verdadera crisis desde hace siglos y que no tienen un futuro tan asegurado como el nuestro, los comerciantes te consideran el más importante del mundo en el momento en que entras en su negocio. “De todos los oficios, el más noble es el del comercio”, dicen los árabes, expertos en la materia.

En Jan el Jalili, El Cairo

En Jan el Jalili, El Cairo

Y en nuestro recuerdo guardamos la nobleza del Gran Bazar o del más auténtico Bazar de las Especias de Estambul, las medinas de Marrakech y Túnez, los mercadillos de Francia, el mercado de Jan el Jalili de El Cairo, el gran zoco que son las calles alrededor del Mercado Municipal de Atenas, mercados con cafetines dentro y mercaderes sonrientes, en los que las ofertas y las rebajas te las ganas tú con tus habilidades y tu sonrisa, pero donde, como debe ser, siempre ganan ellos y siempre sales sonriente diciendo hotchakal o bislama en lugar de hasta luego.

Un té de manzana de regalo y un vendedor zalamero.

Un té de manzana de regalo y un vendedor zalamero.

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  • Paco Piniella

    En los zocos, bazares y mercados en donde mejor se respira un país. Lo malo que ahora ya no se va a la plaza a comprar sino como tu dices a “las grandes superficies”, que por cierto son en 3d y debieran llamarse “grandes volúmenes”. Manolo, enhorabuena por tu escanner de diapositivas, hace milagros.
    Un abrzo

  • Ulyfox

    Paco, por fin me voy modernizando. Pero tengo por delante un montón de trabajo tecnológico con esos miles de diapositivas. Lo de las grandes superficies cada vez me gusta menos, pero no sé por qué muchas veces es imprescindible acudir a ellas. Puedo decir que no he visitado aún Ikea, ni Area Sur, ni creo que lo haga. Pero soy visitante normal de Bahía Sur. Y prefiero mil veces los comercios tradicionales, por supuesto.

  • mangasverdes

    Pues yo soy lo peor regateando, nunca sé cuándo me están tangando ni si yo soy un poco abusona. Pero cuando vaya al Gran Bazar tengo claros quiénes serán mis acompañantes. Ya sabes, de esos que saben desplegar una fingida indiferencia ante algo que les encanta, algo para lo que estoy absolutamente incapacitada. Siempre sera mejor todo esto que ir a pasar la tarde o la mañana al centro comercial. Pero termino mi speech con una reivindicación ¡¡¡¡¡¡¡vivan las compras!!!!!!!

  • Ulyfox

    Querida Mangas, ellos siempre te engañan. Más o menos como aquí, pero lo bueno es que engañan con arte, con risas y con té. A mí tampoco me gustaba regatear, hasta que le cogí el gusto. Es una forma entretenidísima y civilizada de comprar, naturalmente en vacaciones y con tiempo. En el día a día sería una locura, o tendríamos que vivir en un país oriental. Y el Gran Bazar, además, es precioso y tumultuoso.