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Lovely friends en Santorini

Ulyfox | 26 de septiembre de 2011 a las 0:58

Con Andonis el Grande y Yiannis el Tímido en la terraza del Vallas

Los Apartamentos Vallas se han convertido en nuestra casa en Santorini. Las últimas cinco veces que hemos estado en esa isla incomparable, única, asombrosa, nos hemos quedado en ese alojamiento sencillo pero imponente por la vista. Tiene en su frente la Caldera, uno de los paisajes más hermosos del mundo, una de las conjunciones de tierra y agua más subyugantes del planeta.

Pero no es solo eso para nosotros. Ha sido siempre la atención amable de sus encargados, sin sobrepasar el exceso de familiaridad, lo que ha ayudado. Y esta vez ha sido mejor aún. El amigo Obeli (o Lovely en su nueva personalidad bloguera) estuvo allí con su conexión Wifi sentimental, siguiendo nuestra recomendación, el pasado junio, y naturalmente disfrutó tanto como nosotros, sostuvo largas parrafadas con Andonis, el responsable del hotel, y con Yiannis, el recepcionista y hombre para todo, y les habló de este blog, que más de una vez ha nombrado con reconocimiento al Vallas. También Paco Piniella nos hizo caso hace un año. Y ahora el recibimiento ha sido mejor aún, agradecidos por la modesta difusión que hacemos del establecimiento, uno de los que tienen mejor relación calidad-precio en Firostefani, frente al volcán, aunque los atardeceres (y los amaneceres) son impagables.

El atardecer sobre la Caldera de Santorini, desde la terraza del Vallas

Andonis es muy grande, O Megalos Andonis podría ser su sobrenombre. Es reservado, de voz profunda y retumbante como corresponde a su estatura. Atiende normalmente de manera circunspecta y directa, y se desespera, por ejemplo, cuando los cruceristas españoles entran en el café del hotel y le piden “café con leche” sin molestarse en traducirlo al menos a algo parecido en inglés. Regenta el hotel en la larga temporada turística de Santorini, pero en invierno es patrón de un barco de pesca, lo que cuadra muy bien a su aspecto de lobo de mar permanentemente en camiseta. En la pequeñísima Recepción hay una foto suya de joven pilotando su barco, ya luciendo su gran bigote. Si se le pregunta por la política y las medidas económicas del Gobierno de Papandreu, hace un gesto obsceno y zambombero, y un diagnóstico certero que podría aplicarse a otros países en estos momentos: “Los que nos gobiernan no son políticos, sino niños (pediá, remacha en griego)”.

Yiannis es tímido y siempre dispuesto. Su larga jornada laboral empieza con el desayuno y acaba antes de la cena. Parece incapaz de negar nada a nadie. Con él cumplí el placentero encargo de entregarle un regalo de parte del Obeli, directamente desde Cádiz. Cortadísimo, no sabía cómo agradecerlo. Una vez que acabe la temporada, piensa dedicar el invierno a unas merecedísimas vacaciones tras seis meses sin descansar. Tal vez Cuba sea su destino en un viaje.

Grandes aficionados a las motos, y admiradores de Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, les hemos insistido en que vengan al Gran Premio de Jerez, y que tendrán alojamiento, por supuesto. Ojalá.

Por ellos, por Obeli y su Wifi, por Paco, por Santorini, por Grecia, esta entrada adelantada al normal orden cronológico de nuestro viaje de septiembre.

  • Paco Piniella

    Recuerdo a la Mamma de Andonis!

  • Ulyfox

    Sí, Paco, allí sigue, sin hablar una papa de inglés. Pero anda ya un poco ida, y con un problema en la vista que al parecer la tiene muy triste.

  • ana

    Lo siento, pero ni Yiannis ni Andonis tienen mérito, porque conoceros y no quereros es prácticamente imposible…

  • Isadora Duncan

    Ah!!! a ver si tengo la suerte de conocerlos el mes proximo. Y q grecia no quiebre nunca!!!! por pericles!!!

  • Ulyfox

    Muchas gracias, Anna, pero la verdad es que son unos tipos encantadores, cada uno a su manera. Esa clase de gente abunda en Grecia, aunque supongo que también la de otra clase. Lo cierto es que el sitio es ideal para quedarse unos cuantos días, con todos esos atractivos.

  • Ulyfox

    Isadora, no te olvides de darles recuerdos de mi parte, si pasas por allí. Creo que si vas con la carta de presentación de Obeli y mía te tratarán de fábula. Espero!
    Grecia vivirá siempre.

  • Rakitico

    Uno recoge (a veces) lo que siembra y vosotros le tenéis mucho cariño a ese trozo de edén, a medio camino entre el mar y el cielo. Yo solo le dije al Yiannis “en mi ciudad hay un amigo que hace un blog que habla bien de vosotros, que os recomienda, nosotros estamos aquí por ellos, mira qué fotos…” Y salías, en plan marsopa, en el jacuzzi de la terraza.

    Pensé que me había tomado por un turista charlatán más, pero al llegar, muchas horas después, a la recepción, le vi con un portátil curioseando este blog. Pese a que el español no está entre los muchos idiomas en los que se defienden, les alcanzaba a ver que era halagador y empezaron a asociar que habían llegado por allí varios spagnolitos siempre de la misma ciudad o zona, ese Cadice, Andalusia, near Siviglia, near Tarifa, near Africa and Portugal y todo ese rollo que usamos para ubicarnos en el mundo.

    De ese momento pasamos a “Antonis is waiting for you”, que sonó un poco a Don Corleone quiere verte en el despacho, la verdad. El imponente griego, sin embargo, nos regaló una despedida maravillosa. Un par de horas allí en su terraza, en su rincón, con su komboloi girando, con la caldera, ya invisible, al frente y todos los relojes parados después del populoso atardecer que todo el mundo espera como un acontecimiento aunque sea diario. Un silencio para comérselo. El hombretón bigotudo y de voz de pozo nos contó muchas cosas, sin zalamerías ni falseríos, admitió que no se acordaba de vosotros pero que os estaría eternamente agradecidos por recomendar “su casa”, que no conoce mucho España y que no le interesa demasiado porque sabe que tenemos un estilo de vida parecido. Fue crítico con Santorini (“llegaron los cruceros en los 90 y el encanto desapareció”, o algo así) y nos admitió que tiene la Cruz del Gran Follarín, con distintivo esmeralda, que una americana se lo quiso llevar una vez, que hasta el 92 no paró y aquello era una fiesta eterna en varios idiomas. Nos relató su vida marinera alterna y nos dijo que su corazón está en Macedonia, donde le tratan como en casa. Nos dijo que había viajado mucho, pero que no soporta las ciudades grandes porque “el corazón se le pone pequeño” y hacía un gesto como si lo comprimiera con las, enormes, manos. Que tiene que volver al inmenso andamio en el que vive sobre esa pared de roca volcánica, con el mar abajo que da mareo mirar.

    Allí, con su raki casero, en una botella de agua mineral, helado en apariencia pero jierro ardiente en el gaznate, también nos dijo dos cosas que se nos quedaron grabadas.
    Una es que dijo que “somos buena gente porque sabemos parar de trabajar. Si estáis aquí, sentados y tranquilos, es que sois buenas personas. Los que nada más que trabajan, los que están nerviosos cuando van de vacaciones, nunca son de fiar” y la otra, con su madre allí detrás, ajena y enfadada por su vejez, sobre la crisis: “Los que vienen a darnos lecciones de dinero, los que nos llaman vagos, son los mismos que entraron aquí, en esta casa, a pegarle un tiro en la barriga a todos los que estaban. Mi madre les vio entrar pegando tiros, no ha dejado de trabajar un día de su vida y ahora le dicen vaga (lazy, lazy repetía con un tono que daba miedo)”. Una ironía histórica, dolorosa y quizás algo exagerada o injusta hacia los alemanes pero que nosotros, con nuestra guerra y sin su guerra, no tenemos en la cabeza.

    Con el bueno, y timidísimo Yiannis, solo queríamos tener un detalle, animarle, porque nos ayudó mucho. Le preguntábamos todo y en todo nos ayudaba, siempre con distintas opciones y con honestidad “podéis ir a estos tres sitios, pero del segundo me fío menos”. Nos ayudaba a planificar cada minisalida. Un día le preguntamos ¿tendremos problemas con la huelga general de mañana?, en plan amplio, para que nos respondiera con su opinión particular, corta, y no paró hasta hacer seis llamadas a estaciones de bus, al aeropuerto, a taxis. “Nadie va a parar aquí mañana, solo en Atenas, no tendréis ningún problema, como si fuera un día normal”.
    Así que se nos ocurrió, abusando de vosotros de nuevo, recordarle Jerez. Tiene mitificada la ciudad porque es fan de las motos y de Jorge Lorenzo. Se le iluminaba la cara, algo tristona, la verdad, al decir que ojalá viniera un día, que le encantaría. Por eso la broma de mandarle una camiseta de Lorenzo, para que, al menos, no pierda la ilusión aunque nunca la ejecute, que tener ilusiones incumplidas es mejor que consumarlas. No encontré ni una puta camiseta de Jorge Lorenzo, Yamaha o el sponsor FIAT con el número 99 en toda la ciutat di Cádiz. Estuve en una 10 tiendas, de deportes, de motos, de Payán a Deportes Romero. One Mohon for Me.
    Así que me decidí por mi tienda favoritérrima de camisetas, El Indiégena. Un detallito de agradecimiento y recordatorio, de que tiene que venir (que vaya a donde sea, da igual que sea España o Burundi) y que tiene que intentar no poner cara de tristeza, con suspiro, cuando se le pregunta por su próximo viaje. Me pasó con algún otro griego joven, se ven atrapados por jornadas interminables para ganar 500 euros que no les permite, por ejemplo, conocer su soñada “Barcelona”, la ciudad española mitificada por todos como meca de la modernidad mezclada con el exotismo. Creen que nunca podrán salir, ni del atolladero ni de su país, y esa es mala sensación cuando se tienen menos de 30 años (y después…).

    Todo eso me has recordado y que si estuve allí, si hablamos con ellos, si queremos que Yiannis se acuerde de que tiene un viaje pendiente de vez en cuando, fue gracias a vosotros dos, a vuestro entusiasmo contagioso y a los consejos prácticos de La Viña, de antes y de después, a esos folios llenos de cariño y experiencia. Si fuimos fue gracias a esa generosidad de compartir lo que a uno le gusta, que engrandece patrias, libros y películas, porque nos contásteis desde la mejor línea aérea hasta qué pedir en un pequeño bar de una pequeña aldea de Paros. No me extraña que os estén agradecidos, nosotros también. Si yo conozco a Antonis y a Yiannis es por vosotros dos y vuestra espléndida agencia de viajes con alma, corazón y vida, que, por tanto, debería llamarse bolero.

    Si una vez la WiFi vio en este blog una foto de una silla añil en una orilla y dijo “quiero ir ahí”, ahora, al leer esta entrada, ha dicho, “nos vamos los cuatro a Villas Vallas”. Creo que ir con niños es un error, porque el disfrute de Santorini está basado en la contemplación, el silencio y la relajación. Los niños no suelen ser mucho de eso ni aquello ofrece más que “placer adulto”. Aún así, no quiere dejarlos aquí. Ha comprado una hucha de latón en un chino, le ha pegado una foto del Vallas y…

    ‘Díseselo’ a esos dos Jelenos, que el regreso parece inevitable. Entonces nosotros les hablaremos de vosotros. Luego, vosotros les hablaréis de nosotros, y así en un bucle eterno hasta que nos manden al carajo a los cuatro, a los Piniella, a Isadora y a todos los gaditanian people que pasen por allí.

  • Ulyfox

    Rakítico, yo creo que ya hemos creado la hermandad gaditano-vallística o como quiera que se diga. Me parecieron ambos emocionados por ese lazo. No lo conté en la entrada, pero Andonis no nos dejó pagar ni uno de los cafés que nos tomamos en la terraza mientras esperábamos el atardecer, aunque esta vez con bastante frío. “Mañana pagáis” nos decía siempre, tanto que el último día ya nos daba corte y nos fuimos a tomarlo al Milos Café. No nos dio tiempo a charlar mucho con él. Estaba siempre trabajando y tampoco era plan. El Andonis yo creo que es un personaje, que podría dar para mucho que escribir. Y me da la impresión que es de lágrima fácil entre tanta carne y músculo.
    Muchas gracias por este comentario tan largo, más que mi entrada. Comprendo los afanes de tu Wifi por volver, pero estoy contigo en lo complicado que sería que dos niños se pararan dos o tres horas a contemplar y leer. Y la piscina tampoco es para entretenerlos mucho. Pero Grecia engancha y más que por sus increíbles paisajes, por cierta gente que te puedes encontrar. Saben pagarte bien si les distingues con tu aprecio, por ejemplo, si vuelves a su negocio. “Thank you for coming back” es algo que te dicen en muchos sitios si repites.
    ¿Isadora también va al Vallas? Me ha parecido, por sus comentarios, que sí. Pero no me lo ha confirmado. Espero que sea así y que mantenga el lazo. Tienes que darme, a la vuelta (oh, ya mismo) el correo de Yiannis, para mandarles la foto (aunque espero que la hayan visto) y seguir la tarea de convencerlos para que vengan a Jerez.
    Un abrazo helénico a los dos y nos vemos pronto.

  • Rakitico Love

    Es verdad que está feo escribir un comentario tan largo, incluso más que la entrada. Perdón por el abuso y el ladrillo, pero empecé, me puse a recordar, me mosioné y…

  • Ulyfox

    Abusa lo que quieras, Rakítico, en tu caso el que abusa no es traidor. De hecho, me pareció que era una de las crónicas de un pueblo que tienes pendientes, y me encantó leerla, como una muestra más de esa hermandad gadisantorina que hemos puesto en marcha, con un añadido cantarín italiano. La gran Liga de los Pueblos está en marcha, y con un adalid que se cayó de pequeño en la marmita esto es imparable. Sueño con reuniones trasnochadoras en el Vallas o cantarinas en Il Cantuccio, siempre rakíticas. Y si no se producen, siempre las soñaremos.
    Me encanta