Mil sitios tan bonitos como Cádiz » Archivo » Vivimos tan cerca del centro del mundo

Vivimos tan cerca del centro del mundo

Ulyfox | 26 de febrero de 2012 a las 2:52

El Real Observatorio de la Armada, en San Fernando.

 

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que este trozo de tierra tan pequeño en el que vivimos no era lo que muchos llamarían el culo del mundo, sino más bien el centro y medida de él, por lo menos de buena parte de él. Fue el Meridiano de Cádiz  y poco después el de San Fernando el que marcó las referencias para todas las cartas náuticas de España y América en casi todo el siglo XIX. Este enlace lo explica mucho mejor de lo que yo podría: http://druta.wordpress.com/2009/08/20/el-meridiano-de-cadiz/.

Yo sólo quería contar que hace unos días estuve en el centro del mundo, en el Real Observatorio de la Armada. Durante un rato, gracias a las explicaciones de su director, el isleño Fernando Belizón, pude comprender algunas de las razones por las que al salir contabilicé que había estado con él algo más de dos horas. Ahí, en un lateral del Observatorio, una hendidura en la fachada con una gran cortina metálica que se abre, está el Meridiano de San Fernando. En otro tiempo, el telescopio meridiano que solo se mueve de norte a sur, seguía el paso de los astros. Desde ahí, ahora, se marca la hora de España, la oficial, la buena, la que le garantiza a usted, por ejemplo, que el reloj de un parking no le hace pagar de más. En un cuarto están los relojes atómicos, una habitación que podría pasar por el almacén de un servicio técnico de reparaciones, pero desde la que se dirige el ritmo del país.

El Meridiano es ese lienzo de pared blanca vertical a la izquierda de la fachada.

Y allí también hay relojes que funcionan de manera exacta desde el siglo XVIII, que ya no son patrón de nada, pero sin embargo trabajan incansablemente como si creyeran que su misión de péndulo no debe acabar nunca. Algunos son artefactos de forma extraña y bellísima. “La historia de la medida del tiempo está toda aquí” me dijo Fernando Belizón mientras visitábamos el bello edificio y su emocionante contenido, su impresionante biblioteca histórica con primeras ediciones de Ptolomeos, Copérnicos y Newtons, y por las puertas se asomaban los sabios que allí trabajan para saludar, las mismas puertas que guardan el aire que dejaron a su paso Jorge Juan, Malaspina o Celestino Mutis. Estos sabios de ahora han adquirido su sabiduría, admirada y respetada en todo el mundo, en San Fernando, quién lo diría, una ciudad que señala la hora a España, y que, sin embargo, parece estar perdiendo todos los trenes.

El capitán de navío Fernando Belizón, en el laboratorio del tiempo.

Lo bueno, bueno, es que esto lo puede conocer todo el mundo, que se puede visitar, que el hermoso patrimonio que alberga el Observatorio, ese edificio neoclásico que se puede ver desde toda la Bahía, está a disposición de todos. Las visitas son con cita previa, entre semana y por la mañana, llamando al 956 599 367. Si tenéis suerte, el sabio amable que es Fernando Belizón será vuestro cicerone en ese paseo por el tiempo. Hacedlo y disfrutaréis. No perderéis el tiempo. Naturalmente, también tiene página web: http://www.armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/ArmadaEspannola/ciencia_observatorio/

P.S. Las hermosas fotos que acompañan esta entrada son de mi compañero en el Diario Elías Pimentel.

  • rakítico love

    Qué interesante te quedó y qué poco disfrutamos estas fuentes de curiosidad.

  • Ulyfox

    Rakítico, pese a todo, me gusta saber que por estas tierras también tiene lugar la ciencia más avanzada, y con gente tan dedicada. Y lamento que se irradie tan poco al entorno.