A modo de disculpa

Ulyfox | 27 de agosto de 2012 a las 1:06

Sí, tenéis que disculparme. En los últimos tiempos este blog se ha convertido casi en un monográfico sobre Creta. Por varias causas, entre las que no es la menor nuestro amor por esa isla. Pero también por nuestro reciente y definitivo viaje, por el próximo, que empieza en menos de una semana, por el encargo de la guía, por la atracción y el deseo que despierta en nosotros.

Sí, tenéis que disculparme. Prácticamente han desaparecido las referencias a otros países, la revisión de viejos viajes a sitios como Marruecos, Londres, República Checa, Suiza, Austria, viajes de aquellos de nuestros principios, tan aleccionadores. Pero es importante el trabajo que se nos ha encargado, queremos que salga bien. Estamos abducidos, maravillosamente entregados a la causa. Comprendedlo, y disculpadnos. Y tampoco hemos viajado tanto. Sostiene Penélope que toda persona tiene su paraíso, aunque muchos no lo han encontrado aún, y otros muchos se morirán sin saber siquiera que existe ese lugar en el mundo del cual no querrían salir.El nuestro seguramente es Grecia. Dice Lawrence Durrell que existe una enfermedad del espíritu que se llama islomanía, por la cual aquel que la padece sabe en cuanto llega a una isla que allí será feliz. Y atribuye a esas personas la cualidad de descendiente de los atlantes, aquellos moradores de la mítica Atlántida que se hundió en los océanos, y que nada más que se encontrarían a gusto rodeados de agua por todas partes. Quizá sea eso, quizá seamos islómanos. Así que disculpadnos, no tenemos la culpa de tener esa enfermedad congénita. En todo caso, culpad a nuestros antepasados.

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