Terremoto en la noche

Ulyfox | 12 de septiembre de 2012 a las 19:27

Ha sido un temblor que movió la cama, esta misma noche. Me lo contó Penélope, porque a las seis y media de aquí (una hora menos en España) yo estaba en lo que se llama séptimo sueño. Luego, por la mañana, en la recepción del hotel de La Canea nos han confirmado la impresión de Penélope, y ampliado la información: han sido 5,5 grados en la escala de Richter, pero eso sí, en el fondo del mar, ‘don’t worry’ nos ha dicho la amable empleada. Desde luego, Creta no es ajena a los terremotos. Durante su larga historia los ha sufrido por centenares, y muchos de ellos con terribles consecuencias. Este no ha sido nada, calculamos que habrá sucedido a unos 80 kilómetros de donde nos encontramos ahora, en el mar de Libia, frente a la costa sur de Paleochora, donde por cierto estuvimos hace nada más que dos días. Sólo fue un temblor que yo ni siquiera sentí pero que asustó bastante a Pe.

De hecho, es el segundo terremoto que nos sorprende en Grecia. El primero también lo sentimos como un temblor, una vibración que movió nuestras sillas en una taberna sobre la arena de la playa de Kamares, en la isla de Sifnos. Primero pensamos que alguno de los dos le había movido el asiento al otro con la pierna, sin querer. Pero el movimiento se repitió a los pocos segundo, y los turistas que estábamos allí nos miramos entre sorprendidos y asustados. Casi enseguida, la dueña de la taberna, que tenía el televisor encendido, vio que el seísmo había sucedido en Atenas y que había tenido efectos muy graves, cogió un teléfono y llamó a familiares que tenía en la capital para ver como se encontraban. Las noticias en la tele confirmaron luego lo peor: habían muerto decenas de personas en Atenas y la región del Ática. A los pocos días viajamos a la ciudad para el regreso a España, y los efectos del terremoto eran evidentes. Aún patrullaban por la calle del viejo barrio de Plaka los bomberos voluntarios desplazados desde Francia, y vimos como la gente los paraba para agradecerles su trabajo. Aquello sí fue grave. Lo de hoy, afortunadamente sólo una anécdota.

  • Cristina Cercas(la melliza de la fotógrafa ciega)

    Hola chicos!,acabo de leer este comentario,qué susto,no??. Espero que esteis bien y todo haya sido un susto. Aquí estamos bien,no hemos parado y terremotos por ahora ninguno. Bueno el de La Restinga, en la isla de La Palma,pero creo que la nauraleza se dió un respiro y se paró. Una pena,porque había pensado en conprarme un terrenito en el nuevo islote,jeje. Abrazos y besos miles.

  • Ulyfox

    Hola, Cristina. Fue nada más que un susto, exactamente. Y yo ni siquiera me enteré, así que…
    Lo mejor es que no paréis de divertiros. Nosotros estamos mezclando las vacaciones con el trabajo, pero qué gusto de trabajo.
    Besos