La playa de Zorba

Ulyfox | 9 de octubre de 2012 a las 1:52

La playa cretense de Stavros.

Bueno, todo es cuestión de mitología, o mitomanía, como se llame. Recuerdo haber visto hace mucho tiempo la película Zorba el griego, basada en la novela del cretense Nikos Kazantzakis Vida y aventuras de Alexis Zorbas. No tengo una sensación especial de aquella, más bien creo que no me gustó mucho, como si fuera una obra deslabazada. También leí el libro, claro, algo después, y me da la impresión de que debería releerlo, porque no supe captar su bondad, si la tiene como todo el mundo literario parece acordar. Pero eso sí: he estado en la isla de Zorba y de su autor. Muchas veces. Y, cuestión de mitomanía selectiva, hay dos frases de la peli que recuerdo, y las dos las pronuncia el gran Anthony Quinn en una playa a su jefe, el joven británico que ha heredado una casa en Creta: “Jefe, tienes que hacer locuras, hay que estar un poco loco para romper las ataduras y ser libre” y “Jefe, ¿has visto alguna vez un desastre de este tamaño”? cuando lo pierden todo y poco antes de ponerse a bailar.

En la playa hay un pequeño embarcadero de pesca.

Esa playa, sobre cuya arena Quinn baila el sirtaki más famoso de la historia, existe. Está en Creta, claro, en la península de Akrotiri, muy cerca de La Canea, y se llama Stavros, que significa ‘cruz’ en griego. Tiene un agua transparente. Una flecha de arena y un imponente farallón con forma de lomo de elefante hacen que esté casi siempre calmada. Como ya hace mucho de la película y como no pasará a la historia más que por la excepcional música de Teodorakis y la escena del baile, no atrae a grandes multitudes. Casi no hay hoteles cerca, y está frecuentada sobre todo por familias griegas. No hay nada del glamour cinematográfico hollywoodiense, y sólo un snack bar insulso, pero heredero de una antigua taberna, recuerda que allí mismo Anthony Quinn, Alan Bates y todo el equipo de rodaje disfrutaron con una comida cretense cuando dieron por concluida la escena. También hay un chiringuito decente para salir del paso.

Agua para jugar

Pero si uno camina hacia un extremo de la playa para quedarse lo más solo posible ante la belleza, entonces puede aún sentir el espíritu de Zorba, el espíritu del cretense libre, generoso, festivo y fuerte que es capaz de bailar ante el desastre más grande que vieron los siglos.

  • Avenger

    Hola amigos, que buen rato pasamos hace un año en esa playa, a la cual llegamos gracias a las indicaciones de Aris, el eficaz y alegre greco-catalán del Casa Delfino. El color del mar es algo que no se puede olvidar…. que bueno recordar aunque sea por fotos. Gran entrada Uly, y grandes fotos. Un abrazo.

  • Ulyfox

    Un abrazo, Avenger. La verdad es que me sorprendí al ver que no había muchas indicaciones ni ningún aprovechamiento del rodaje de una película tan famosa con música tan célebre. Puede ser que haga demasiado tiempo de todo. En fin, a nosotros nos encantó porque tenía un aire pueblerino, de ser una de las playas de la gente de La Canea.

  • Rakítico Love

    No sé si me gusta más el color de la guater la faz feliz de Pe, ambas cosas, que no hay que elegir, se retroalimentan (qué, cómo te quedas con el término científico). Qué bueno.

  • Ulyfox

    Rakítico, seguro que adivinas cuál de las dos cosas me gusta más a mí. De cualquier forma, la cara de Pe adquiere toda su luminosidad en Grecia, no cabe duda. Y naturalmente, también la mía.