Mil sitios tan bonitos como Cádiz » Archivo » Erice, en las nubes

Erice, en las nubes

Ulyfox | 24 de agosto de 2014 a las 19:53

Hacia Erice, en el teleférico, abajo la soleada Trapani.

Hacia Erice, en el teleférico, abajo la soleada Trapani.

DSC_6296

Dicen las guías que en Erice, ese pueblo medieval amurallado y encaramado a casi 600 metros de altura junto a la costa de Trapani, el día puede empezar soleado y luminoso y sumirse de pronto en la oscuridad más absoluta a causa de las nubes, para terminar siendo un mirador privilegiado para un atardecer clarísimo. Así de cambiante es el tiempo. Lo dicen las guías y lo comprobamos nosotros, que muy dispuestos nos montamos en el práctico teleférico que sube al pueblo desde el extrarradio de Trapani. Allá abajo dejamos el coche alquilado en un aparcamiento de pago doble. Doble porque lo haces en la máquina dispuesta a tal efecto, y porque siempre hay un par de espontáneos vigilantes que se presta a explicarte (?) cómo se echa la moneda y se obtiene el ticket. Al fin y al cabo estamos en Sicilia, la patria de la Mafia, y les dejas un euro de más, no vaya a ser que se lo tomen como un asunto de negocios y nada personal.

Ante la catedral ya se empezó a cubrir el cielo... y los hombros.

Ante la catedral ya se empezó a cubrir el cielo… y los hombros.

El hermoso rosetón de la catedral, visto desde el campanario.

El hermoso rosetón de la catedral, visto desde el campanario.

Sobre los tejados de Erice.

Sobre los tejados de Erice.

Pues eso, que hicimos el espectacular ascenso colgados en la cabina transparente desde el mar y las salinas hasta las alturas de Erice, y desembocamos en la puerta amurallada. Desde el sol tenue hasta la nube más gris pasando por todos los tonos del gris. Entramos en la villa de pasado aragonés y calles de piedra, contemplamos la bella y sobria catedral de definido estilo gótico junto a la alta torre campanario, y la osada vestimenta veraniega que llevábamos se reveló enseguida como muy insuficiente, y un par de pañuelos para los hombros de las damas no bastaron. Yo quizá iba más acalorado porque había subido hasta lo alto del campanario, por una estrecha, retorcida y empinada escalera interior de caracol. De nuevo nos asombramos de la previsión de los otros turistas, que de pronto y en nutridos grupos se abrigaron contra la niebla con estupendas chaquetillas marineras. Nosotros, otra vez, pecamos de meridionales. Todo era ir subiendo las empinadas callejuelas de Erice e ir metiéndonos en la nube, hasta que ya en la plaza principal nos descubrimos rodeados como por una humareda que pasaba rauda. No era humo, sino niebla, una humedad que se metía por todos nuestros desprotegidos poros. El gris nuboso que difuminaba los colores y apagaba los sonidos le daba un aire aún más medieval al sin duda hermoso escenario, más propio de la norteña Toscana que de la sureña Sicilia.

Decoración de una fachada de Erice.

Decoración de una fachada de Erice.

La calle principal de Erice (Corso Vittorio Emmanuelle) sube siempre.

La calle principal de Erice (Corso Vittorio Emanuele) sube siempre.

DSC_6334

Penélope en Erice.

Penélope en Erice.

Habíamos pensado almorzar en alguna terraza o mirador de los que se aparecían ante nuestra vista, pero ciertamente la temperatura y el enjambre turístico en que se convirtió de repente el enclave, que en otros tiempos albergara templos dedicados al carnal culto de la erótica Venus, nos desanimaron un poco. La cosa se limitó a una cerveza muy fría (literalmente) bajo las sombrillas de un local para guiris. No puedo recordar nada muy especial de este pueblo, bonito sí, que figura en todas las recomendaciones sicilianas, pero que no guardaré entre mis cientos de lugares imprescindibles de esta isla singular y única. Tal vez le faltó el sol que habría dejado ver la espectacular costa desde su defensiva altura. Y le sobró humedad, sin duda.

DSC_6336

En una iglesia de Erice

Exterior e interior de una iglesia de Erice.

La niebla empezó a atraparnos en la plaza principal.

La niebla empezó a atraparnos en la plaza principal.

Pareció darnos una tregua...

Pareció darnos una tregua…

 

... pero era una trampa.

… pero era una trampa.

No es un parque centroeuropeo sino siciliano.

No es un parque centroeuropeo sino siciliano.

Compramos algunos recuerdos, hicimos muchas fotos, claro, cumplimos con el recorrido y visitamos iglesias y monasterios en ruinas, pero no nos acercamos al Castillo de Venus, situado en el lado más azotado por el viento y la niebla, que juntos formaban una especie de ducha que arrugaba los folletos y el mapa que nos dieron en la oficina de información, y alisaba los bellos rizos naturales de Penélope. Tal vez si hubiéramos ido hasta la fortaleza construida por los normandos habríamos contemplado ese efecto que los lugareños llaman ‘el velo de Venus’, cuando la bruma envuelve sus torres sobre el risco. Pero no. En lugar de eso, nos dirigimos al teleférico en busca de la cálida costa, allá abajo.

Últimas visiones de Erice.

Últimas visiones de Erice.

DSC_6368

Etiquetas: , , ,

  • Avenger

    Ciao Uly, la verdad es que la niebla y el frío traspasa a este lado, viendo las fotos y leyendo tus palabras. No obstante, esa niebla le da un halo muy bonito a ese empedrado y esas casas, esto claro desde casa y a resguardo. Es impresionante los cambios que en pocos kilómetros se pueden suceder en esa isla. Asi que tomamos buena nota, si nos decidimos a la visita que para Erice, hay que llevar buena ropa de abrigo. Un fuerte abrazo y como siempre quedamos a la espera de vuestra llamada, por si quereis que nos veamos, y así hacemos la entrega de la fomosa y viajera botella, un fuerte abrazo. PS.: las fotos estupendas.

  • Ulyfox

    Caro Avenger, Erice es bonito pese a toda esa humedad, y es verdad que la bruma le da un misterio único en esa isla tan luminosa. Quedan pocos días ya, hasta el viernes, para que empecemos nuestro anual viaje a Grecia, pero todo es posible aún!

  • Paco Piniella

    Te han quedado a ti o a Pé algunas fotos muy bonitas.
    Destino Europa tan añorado cuando vas por tierras ultramarinas o asiáticas, jajajaja
    Tenemos pendiente Sicilia y una cerveza o vino con vosotros, pero habrá que esperar que vengáis de vuestro próximo viaje.
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

  • Ulyfox

    Pues sí, Paco, nos han quedado algunas buenas fotos. Y vosotros tenéis que contarnos de vuestro periplo chino. Ya tendrá que ser a la vuelta, allá por octubre.
    Besos!