Crónicas desde el Paraíso (III) Riquewhir la bella

Ulyfox | 2 de octubre de 2015 a las 13:36

Casas de Riquehwir desde la entrada norte de la muralla.

Casas de Riquewhir desde la Puerta Alta de la muralla.

Es difícil decir cuál es el pueblo más bello de Alsacia, teniendo cada uno de ellos un mérito al menos para ese título. Pero el que visitamos al final del segundo día de nuestro viaje, muriendo agosto y casi muriendo la jornada, podría ser elegido. Riquewhir, francés de nombre tan alemán como casi todos los de esta región, cumple con los requisitos de arquitectura, decoración y riqueza vinícola para recibir el título. Una muralla, calles empedradas, tejados a dos aguas, fachadas decoradas a conciencia, decenas de bodegas instaladas en su interior, hectáreas de viñedos a su alrededor….

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El espectáculo más impresionante lo ofrece Riquewhir desde cualquiera de sus dos principales puertas, subiendo o bajando la calle principal, dedicada al gran héroe francés de la Segunda Guerra Mundial y padre de la V República, el general Charles de Gaulle. Una ligera pendiente da una perspectiva más bella a esta vía, que se diría diseñada y renovada cada día para gustar. Los colores, los rótulos de los comercios, bares, hoteles o restaurantes, nada desentona de un aire ideal medieval que quizá se podría tomar por demasiado recalcado, un tanto fingido. Pero el resultado es impactante. Nada puede desagradar en lo que es perfecto. Las posibilidades de catar, beber, o comprar los maravillosos vinos blancos de la región, fuente de la enorme y serena riqueza de estos pueblos, añade interés a la visita. No parece posible que a cada paso una vaya soltando exclamaciones y piropos a esta belleza, pero así es. Frío, tal vez, pero indiscutiblemente bonito.

Descendiendo por la calle principal.

Descendiendo por la calle principal.

Son estos pueblos para recorrerlos. Sí, hay museos, históricos, de la comunicación, del ilustrador Hansi, pero lo que apetece de verdad es subir y bajar, desviarse por una calle, retomar la principal y, con la caída del sol, pedir una tabla de embutidos con una copa de muscat, o de riesling, o de pinot blanc…, ver pasar a la gente… y eso fue lo que hicimos.

Decenas de bares y restaurantes bellísimos en el pueblo.

Decenas de bares y restaurantes bellísimos en el pueblo.

Las viñas que rodean Riquewhir, fuente de la riqueza del pueblo.

Las viñas que rodean Riquewhir, fuente de la riqueza del pueblo.

 

Colores y flores en las fachadas...

Colores y flores en las fachadas…

 

... y en las calles.

… y en las calles.

 

Subiendo por la calle del General de Gaulle.

Subiendo por la calle del General de Gaulle.

Subiendo, ya cerca de la Puerta Alta.

Subiendo, ya cerca de la Puerta Alta.

 

Detalles de gusto franco-alemán

Detalles de gusto franco-alemán

 

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  • Carmen

    ¡Desde luego, sí que es bonito! Pero para vivir debe ser complicado, como estar en un escaparate permanente. Hermoso, frío… y sorprendentemente limpio. Ni un papel en el suelo, ni una hoja de una planta. Perfecto (increíble que exista un sitio así… ¿cómo lo hacen?)
    Carmen

  • Avenger

    Yasas amigos, vaya entradas¡¡¡ impresionantes las fotografías. La verdad es que tenía conocimiento de la zona, pero no me imaginaba la belleza de esos pueblos y la tranquilidad que parece desprender las fotos. Aunque la gastronomía no parece ser su punto fuerte, si creo que os habéis alimentado el espíritu además de otros sentidos como la vista con estas visitas. A ver si podemos en estos días concretar una fecha y nos vemos no? Hay una botella que lleva vuestro nombre y que está esperando su entrega desde hace mucho. Un abrazo amigos.

  • Ulyfox

    ¡Hola, Carmen, cuánto tiempo! Es verdad que esa zona de Alsacia es perfecta. Parece que todo les sonríe. Pero a nosotros nos pasa como a ti: no sabemos si podríamos vivir en un mundo tan perfecto. A lo mejor es por la falta de costumbre. Imagínate que fueras alérgico a las flores…

  • Ulyfox

    Querido Avenger, eso es así. Cada paso nos descubría un rincón, una calle, un pueblo más bonito. Todo parecía un decorado, y probablemente tenga mucho de eso. Ahora, hermoso es como pocas cosas que yo haya visto antes, en cuanto a construcciones humanas.
    Y esa botella tendrá pronto un lugar en nuestra casa, no te preocupes. Un abrazo y gracias!