Perugia, siempre subiendo

Ulyfox | 18 de febrero de 2019 a las 12:25

 

Vista general de la Piazza IV Novembre.

Vista general de la Piazza IV Novembre.

Para ver Perugia, capital de la región italiana de Umbría, hay que subir. Y no de cualquier manera. Lo mejor es hacerlo atravesando la Rocca Paulina, un bastión defensivo construido sobre otra construcción que se asienta a su vez sobre otra, un laberinto oscuro de calles bajo la piedra que desemboca, ya arriba, en una vía espléndida llena de luz y edificios bellísimos. Una sorpresa esperada si vas informado, pero no por eso menos asombrosa y gozosa, que no describiré mucho para no estropearla.

Interior de la Rocca Paolina.

Interior de la Rocca Paolina.

El Corso Pietro Vannucci lleva hasta la Piazza IV Novembre.

El Corso Pietro Vannucci lleva hasta la Piazza IV Novembre.

En realidad, todo fue una sorpresa maravillosa en Perugia, desde esa salida de lo oscuro a lo luminoso hasta los antiquísimos vestigios arquitectónicos del pasado etrusco. La calle principal, de esas anchas que los italianos llaman ‘corso’, en este caso Corso Pietro Varnucci, lleva entre edificios nobles hasta la espléndida Piazza IV Novembre, pero un poco antes es inevitable detenerse en el palacio gótico dei Priori que alberga la Galleria Nazionale de Umbria, con una espectacular fachada combada, con espléndidos ventanales, que sigue la línea de la calle.

La Fontana Maggiore con el Palazzo dei Priori al fondo, desde dos perspectivas.

La Fontana Maggiore con el Palazzo dei Priori al fondo, desde dos perspectivas.

DSC_0502

La parada ante este imponente edificio y la plaza que tiene justo al lado tiene forzosamente que ser duradera. No conviene, no se puede pasear apresuradamente por este escenario. No quedan ojos para mirar tantos ángulos y rincones, desde la fachada del palacio hasta la que se le enfrenta, la de la Catedral, con su aspecto inacabado, y en medio, la fuente circular de mármol con sus dos enormes tazas esculpidas con representaciones del Antiguo Testamento. Fontana Maggiore lleva por adecuado nombre.

Vista lateral de la portada del Palazzo dei Priori.

Vista lateral de la portada del Palazzo dei Priori.

Cuando uno piensa en Italia se imagina siempre plazas así, perfectas. Si acaso, a la catedral le falta el revestimiento que nunca tuvo, y para siempre se quedaron las piedras bastas esperando quizá el mármol brillante. Pero impresiona igual, con el amplio atrio de escalones de travertino, siempre llenos de gente sentada. Desde estos se tiene una inmejorable vista del Palazzo dei Priori, con otra escalinata que da entrada a la Sala dei Notari, con sus arcos románicos llenos de frescos coloridos.

Interior de la Sala dei Notari.

Interior de la Sala dei Notari.

DSC_0497

Arriba y abajo, dos vistas de la fachada inacabada de la Catedral de Perugia.

Arriba y abajo, dos vistas de la fachada inacabada de la Catedral de Perugia.

Cuesta abandonar la Piazza IV de Novembre, pero Perugia, que estaba en aquel luminoso mes de junio llena inexplicablemente de grupos españoles, reserva muchas sorpresas más.

Fachada del precioso Oratorio de San Bernardino.

Fachada del precioso Oratorio de San Bernardino.

Si desde allí bajas por la empinada calle dei Priori después de atravesar uno de los arcos romanos (o etrusco, vete a saber) que parecen sostener a esta ciudad en el pasado, irás pasando por fachadas históricas y placitas recogidas, rincones de pueblo, curiosas iglesias como las de San Francesco al Prato y el Oratorio de San Bernardino.

DSC_0558

Callejeando por Perugia.

Callejeando por Perugia.

DSC_0538

Si has llegado hasta allí, tienes que volver a subir, y lo ideal es buscar para eso la Via del Aquedotto, que es como su nombre indica un antiguo acueducto que ahora se utiliza como puente peatonal. A su lado trepa una hermosa y larga calle en escalera, rodeada de casas con fachadas de color pastel, que es escenario ideal para cientos de fotos, y te introduce en el laberinto de calles medievales pétreas y, otra vez, más arcos. Buscamos entonces el más bello de ellos: el Arco Etrusco, también llamado de Augusto, sólida puerta de la ciudad antigua que soporta sobre ella otro arco romano y, más arriba una loggia renacentista para que no falte ninguna de las doradas épocas de la historia italiana.

El Arco Etrusco, antigua puerta de entrada a la ciudad.

El Arco Etrusco, antigua puerta de entrada a la ciudad.

Y lo demás ya podéis buscarlo por vuestra cuenta… no faltarán sorpresas.

DSC_0555 DSC_0549 DSC_0547

Podéis buscar por donde queráis. Seguro que encontraréis sorpresas.

Podéis buscar por donde queráis. Seguro que encontraréis sorpresas.

  • Carmen

    Buenos días
    De Italia solamente conozco Venecia, nada más.
    Tengo muy presente Italia. Es uno de esos países que tengo pendiente de ir. Cómo también a Croacia, pero no sé porqué siempre acabo yendo a Francia, Portugal o Grecia.

  • Ulyfox

    Buenas, Carmen
    No dudes que Italia es un país lleno de atractivos artísticos, paisajísticos y culinarios. Y en todas sus regiones. Nosotros amamos Italia, al igual que Croacia, que es una continua sorpresa. Y todo en el Mediterráneo, claro.
    Saludos