Nafpaktos es Lepanto

Ulyfox | 19 de mayo de 2019 a las 18:15

Una de las torres defensivas del puerto de Nafpaktos, al atardecer.

Una de las torres defensivas del puerto de Nafpaktos, al atardecer.

Hemos vuelto de nuevo del lugar a donde siempre vamos. De Grecia. Ya no preguntáis por qué, así que nos ahorraremos explicar el motivo, que es tan claro como sencillo. nunca habíamos estado allí en la celebración de la Pascua ortodoxa, y esta vez hemos cumplido ese deseo. Y ya está. Diez días de respiración helénica, para seguir buceando en este mar cotidiano hasta la próxima ocasión de, como las ballenas, subir a tomar aire.

 

El puerto de Nafpaktos desde el nuestro balcón en el hotel Spon.

El puerto de Nafpaktos desde el nuestro balcón en el hotel Spon.

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Dos aviones, Jerez-Madrid y Madrid-Atenas y ya estábamos en camino en nuestro coche alquilado, a esa hora del día que los griegos denominan apóyevma, los ingleses afternoon, los italianos pomeriggio, y para la que los españoles no hemos encontrado un nombre, quizá porque es el momento de saltársela con una siesta, y encuadramos en el larguísimo plazo de la “tarde”.

Una cerveza en el puerto.

Una cerveza en el puerto.

Seguía siendo para nosotros la tarde bien entrada (para los griegos el nombre habría cambiado a spera, los ingleses le llamarían evening y los italianos sera…) cuando llegamos a Nafpaktos después de una cara autopista de peaje y de salvar el Golfo de Corinto por el aún más caro aunque impresionante puente de Rio-Antirio. Daba ya igual entonces el nombre de la hora, porque el paisaje estaba precioso con la luz dorada que se reflejaba al otro lado del estrecho en las montañas aún nevadas del Peloponeso y que daba una especial calma al puerto.

Casas junto al puerto, y arriba el castillo.

Casas junto al puerto, y arriba el castillo.

Nafpaktos es, como algunos sabréis y otros no, el nombre actual de la antigua Lepanto. Así que ya imaginais las evocaciones históricas, militares y literarias que provoca el nombre del lugar, escenario de la batalla que fue descrita como “la más alta ocasión que vieron estos siglos y verán los venideros” o una frase al menos tan solemne por Miguel de Cervantes, también conocido como ‘el manco de Lepanto’ tras haber perdido el brazo izquierdo en ese combate de la flota aliada cristiana contra la del amenazante Imperio Otomano. Han dicho y escrito los que saben que esa derrota fue clave para evitar la expansión de los turcos hasta quién sabe dónde en Europa.

Llegando al castillo de Nafpaktos.

Llegando al castillo de Nafpaktos.

Vale. Como es natural, todo Nafpaktos está lleno de referencias a esa batalla, pero su actual encanto reside en el minúsculo puerto veneciano fortificado, en las antiguas casas que lo rodean, en las murallas de las que se conserva buena parte y en el altísimo castillo que lo preside todo. Una mezquita de la época otomana también se mantiene en pie, pero estaba cerrada. No es poco atractivo añadido el de una buena playa situada en la parte oeste de la ciudad, frente al Golfo.

Vista de Lepanto y su golfo desde el castillo.

Vista de Lepanto y su golfo desde el castillo.

Así que a conocer todo eso dedicamos el día siguiente. El encantador puerto que alberga en un lateral una estatua dedicada a Cervantes merece mil fotos, casi una por cada piedra. Después de pasear por él, emprendimos una tonificante subida al castillo, lo que permite unas espectaculares vistas, además de la casi escalada por las calles más añejas. La fortaleza está muy bien conservada, y se agradece que no hayan intentado representar muebles ni personajes con vestidos de la época. Aunque no sería mala idea hacer allí algún tipo de centro de interpretación de la famosa batalla.

A punto de entrar al castillo.

A punto de entrar al castillo.

Tras el descenso, poco quedaba que hacer aparte de una sabrosa comida en la Taberna Papoulis y un paseo por la desierta parte de la playa. El día, además, se puso gris y la leve lluvia invitaba al recogimiento de la lectura en el precioso hotel Spon.

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Las delicias de la taberna Papoulis.

Las delicias de la taberna Papoulis.

No fue con la lluvia con lo que Nafpaktos mostró su cara mala, sino con los locales de copas ubicados en el puerto, incomprensiblemente dotados de una gran potencia de sonido para un lugar que invita tanto a la calma. Hasta las tantas, pero eso sí que parece una batalla perdida.

  • Ricardo de las Peñas

    No tengo más remedio que escribir un comentario al maravilloso post de Uly y su Penélope ,para mí era un Deja vu, estuve bien informado a tiempo real.
    Lo he leído con alegría…porque ya nos queda menos para irnos mi familia y yo de nuevo a ” mi lugar en este planeta”, Grecia……pero este año nos vamos con unos amigos muy especiales.
    Aquí en este blog empezó todo….por Grecia nos conocimos y Grecia compartiremos este año.
    Ya queda menos ….ypárchei lígo aristerá

    N

  • Avenger

    Yasas amigos, pues si no hace falta explicar la causa para volver una y otra vez a Grecia, viendo las fotos y leyendo el post de hoy se entiende perfectamente que la reiteración lejos de aburrir o abrumador, lo que hace es querer volver una y otra vez. Es lo que nos ha pasado a nosotros, barajabamos varias opciones, pero al final hemos decidido volver a Creta, así que esperamos estar allí para lla segunda semana de Julio, no es la mejor fecha, pero es la que tenemos este año. Queremos ver aquellos lugares que nos quedaron de anteriores visitas, y si es posible revisitar lugares comunes. A ver… por cierto buen día el pasado viernes, muchas gracias por estar ahí. Un fuerte abrazo y besos. Moni y Jose

  • Carmen

    Hola, Ulyfox
    hemos pasado unas seis veces por Nafpaktos, camino a Galaxidi (ida y vuelta) y aunque siempre pensamos en hacer una parada, nunca lo hemos hecho. Me la imaginaba bonita, pero no sé por qué, también turística. Supongo que en verano, será tremendo dormir allí.

  • Ulyfox

    Hombre, Avenger! Estupenda decisión. No te preocupes, Creta está bien en cualquier época del año. Habrá mucha gente en julio, pero también hace un tiempo estupendo, y como ya sabéis lo que tenéis que saber de la isla, os dedicaréis a los lugares menos trillado. Magnífico.
    Para nosotros también fue un rato espléndido. Abrazos

  • Ulyfox

    Ricardo, seguro que esos amigos también se sentirán afortunados de viajar en vuestra compañía ;)
    Compartimos también esa sensación de cuál es nuestro lugar en este planeta…

  • Ulyfox

    Sí, Carmen. Intuyo que en verano Nafpaktos debe estar bastante lleno. Sobre todo, en la zona de la playa se ven bastantes edificios que parecen de apartamentos. En invierno tiene mucho encanto, pero el ruido de los bares en el puertecito es terrible. Lástima. Pero la próxima vez, haz una paradita…
    También estuvimos en Galaxidi, y nos encantó. Y en Trizonia Ya lo contaremos, jeje

  • Carmen

    Hola, Ulyfox
    Galaxidi nos gusta mucho. Hemos ido varias veces y cuando hemos ido allí, solemos comer en el restaurante Albatros y comprar pan y pastas en Papalexis, aunque también es cierto que, cualquier panadería o pastelería de allí son buenísimas.

    En Galaxidi, hay turistas y también en verano muchos barcos de recreo, pero no obstante mantiene aún ese espíritu griego incontaminado.

    Este año, antes de ir a Corfu pasaremos unos días por esa zona de la Fócida. También, habíamos pensado en ir a la isla de Trizonia. Ya me contarás…

  • Ulyfox

    Pues sí, ya te contaré. La próxima entrada irá sobre Galaxidi… cuando tenga tiempo de escribirla. Nos gustó mucho toda la zona, y comimos también muy bien en…

  • Carmen

    En Bebe…????

  • Ulyfox

    No, no, no en Bebelis NO… jeje
    Ya lo contaré, paciencia…


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