El amo del mundo en Santorini

Ulyfox | 10 de mayo de 2010 a las 0:17

La piscina y la terraza al atardecer de los apartamentos Vallas, en Santorini

La piscina y la terraza al atardecer de los apartamentos Vallas, en Santorini

 

Comprenderán ustedes que me sienta el dueño, al menos, de mi vida en un sitio así. La piscina es más bien un jacuzzi grande, pero desde ella la vista es infinita. Apartamentos Vallas es uno de los alojamientos más modestos de la increíble, espectacular, imprescindible Santorini, la isla del volcán cuya explosión indescriptible acabó con la civilización minoica en Creta, cientos de kilómetros al sur. Los Vallas están al borde de la caldera en Firostefani, como un suburbio de la capital Fira, cien metros arriba en el acantilado marino bajo el cual atracan miles de cruceros todos los años. Limpios, cuidados con mimo por la familia Vallas y sus camareras búlgaras, todo dinero es poco para pagar sus amaneceres, sus mediodías, sus atardeceres y sus noches sobre el Mar Egeo. ¿Cómo estas imágenes, y los recuerdos asociados a ellas, no van a alimentar el deseo perpetuo de la huida, del salto repentino de la cotidianeidad hasta esos sitios tan elevados? Santorini va a salir muchas veces en este blog. Creo que debería ser como La Meca para los musulmanes, y un mandamiento visitarla, para poder morir en paz con uno mismo.

Otro hotel, en las cercanías de Oia, Santorini

Otro hotel, en las cercanías de Oia, Santorini

No son los únicos. Hay centenares de hoteles en esta parte mágica de la isla, hecha para los ojos. Pero para nosotros, los Apartamentos Vallas son especiales. Adonis, su hermano y su madre atienden con esmero y precios muy ajustados, te incluyen los suculentos desayunos en inmejorable marco mientras pasan los turistas subiendo y bajando, y si hace falta te invitan al nescafé frappé, la bebida nacional griega, para que disfrutes de las puestas de sol, las mejores del mundo, que también se pueden seguir a la vez que apuras una copa con el excelente vino de la isla. Ellos mismos también tienen viñas. Una de estas veces, nos regalaron una botella, sin etiquetar, de un vino clarete, afrutado y joven, que degustamos con unos amigos al volver de las vacaciones y fue como si no hubiéramos vuelto todavía. Efjaristó polí, le dijimos (muchas gracias). Esta es su página web, tan familiar para nosotros  http://www.vallas.gr/en/index.html

Esto es por si estáis preparando las vacaciones. Eso sí, procurad evitar julio y agosto porque está atestado. Final de junio o principios de septiembre es lo ideal. En esas fechas la isla no es tan cara. Aun así, es de las más caras en Grecia, junto con Mikonos. Pero el Vallas es una excepción. Seguiremos hablando de Santorini, que los griegos llaman Thira.

300

Ulyfox | 7 de mayo de 2010 a las 9:08

La Victoria Alada de Samotracia, simbólica escultura griega, en el Louvre

La Victoria Alada de Samotracia, simbólica escultura griega, en el Louvre

Amamos tanto Grecia que las malas noticias de allí nos afectan tanto como cuando, estando fuera de España, se oye algo malo que ha pasado en nuestro país. ¿Qué pasa en Grecia? se pregunta la gente como cuando décadas atrás se preguntaba qué pasa en Cádiz. Tres muertos, decenas de heridos, graves disturbios. Pasa que cuando los griegos se ponen, se ponen. Uno de los países menos ricos de la Europa rica lo está pasando mal. Nada nuevo para un pueblo heredero de los 300 de Leónidas, que prácticamente no levanta cabeza desde la caída de Constantinopla, y con una gente acostumbrada a eso, tanto que, si la emigración española fue grande, la de Grecia fue un éxodo masivo. Y ahora a los trabajadores griegos, que no son ricos, ni los principales culpables de la crisis, se les quiere recortar de su dinero lo que otros se han llevado para su bolsillo. Nada se les quitará a los verdaderos y grandes responsables. De nuevo se les pide a los mismos que paguen y hagan sacrificios.

Obviamente, se han pasado de violentos, y tres muertos no tienen justificación ni comprensión. Que paguen su culpa los homicidas. La gente se asusta y dice: no pienso ir por Grecia. No cargarán contra el turista, no temáis. Son hospitalarios como pocos. Las anteriores grandes algaradas se produjeron hace un año y medio, cuando un estudiante murió en una manifestación. También ardió todo. Una semana después estuvimos en Creta y era desolador ver los bancos quemados y las oficinas protegidas con puertas metálicas, en su capital, Heraklion. Descartada la barbarie, para mí es digna de admirar la capacidad de indignación que mantienen para defender lo suyo, tan perdida por aquí, donde somos capaces de creernos que de verdad en esta crisis provocada por la avaricia sin límites y la corrupción absoluta, los que tienen que pagar son los trabajadores recortándose su sueldo y perdiendo derechos.

Conocemos bien Grecia, también algo de la vida. Y puedo decir: tienen razones para estar cabreados. Ellos inventaron la democracia. Saben de lo que hablan, y de lo que gritan. Lo mejor para conocerlos es viajar allí. Y charlar de política en sus acogedoras, enormes terrazas.

Jóvenes en las inmensas terrazas del centro de Atenas. Cafés, refrescos y baggamon.

Jóvenes en las inmensas terrazas del centro de Atenas. Cafés, refrescos y baggamon.

Viaje gastronómico a Girona

Ulyfox | 6 de mayo de 2010 a las 0:23

Vista de Girona

Vista de Girona

Nos vamos a Girona. Ahora me toca a mí pedir consejos, sugerencias, pistas. Tengo una inmejorable: comeremos en el Celler de Can Roca, considerado el cuarto mejor restaurante del mundo, el primero de España para la revista Gourmetour http://www.cellercanroca.com/PORTADA/intro.htm Tenemos reservado desde enero, y con suerte. Así son estos templos de la gastronomía moderna.

El viaje es casi exclusivamente para eso. Tal vez alguno de ustedes haya hecho alguno con el solo objetivo gastronómico. Nosotros hemos visitado así Castilla (por su cordero) o Portugal (por su bacalao) Esta ocasión es especial, y propicia: Penélope cumple una de esas edades que no se cumplen todos los días. Y ahora tengo que decirlo: nos lo merecemos, claro, ella sobre todo. Pe se pasa la vida pensando en los demás. Es justo que se reserve un fin de semana, y además como yo no le molesto mucho, voy con ella. Después de todo, soy yo quien la invita. El precio, qué más da. Ya lo decía Facundo Cabral: solamente lo barato se compra con dinero. 

El viaje, la semana que viene, incluye una noche antes en Cadaqués, la cena y la noche siguiente en Girona y la vuelta. Como siempre últimamente, ha sido ella la encargada de organizarlo casi todo. ¡Qué capacidad la de esta Penélope que no espera! Creo que nos dará tiempo de ver un poco de la Costa Brava y por supuesto la parte antigua de Girona, aparte de saborear la excelente cocina de los hermanos Roca. Así que se trata de que me hagan ustedes el favor de contarme cosas de esa zona, que no conocemos. Nunca es tarde.

P.S. Claro, la foto no es mía, sino mangada de internet, pero prometo inundar el blog de nuestras propias imágenes, durante y tras el viaje. Y de palabras.

Arsenio, por compasión

Ulyfox | 4 de mayo de 2010 a las 9:05

No sé de dónde viene ese nombre, Arsenio Manila, pero me agrada porque suena exótico a la vez que a personaje cómico (de cómic, tebeo). Tampoco pretendo con esta entrada competir con la estupenda gente que se dedica a los blogs gastronómicos. Mucho menos comerle (je) el terreno a los mejores de todos y más gaditanos para mí, el fabuloso blog ‘El Obélix de San Félix’ y el sabroso ‘Cosas de Comé’, inequívocas pruebas de que no se come sólo con la boca, sino con todos los sentidos y de que para disfrutar es imprescindible la buena compañía. Igual, igual que para coger las maletas y largarse.

Este es un blog de viajes, de nuestros viajes. ¿Por qué hablo de un restaurante que está en el Paseo Marítimo de Cádiz, entonces? Primero, porque me invitaron a la presentación de su nueva carta y su nuevo cocinero, y es justo mencionarlo y agradecerlo. Segundo, y principal, porque me gustó. Tercero, porque es un sitio hecho también de viajes, sus responsables han aprendido y siguen haciéndolo, viajando. El nuevo jefe de cocina, José Luis Quintero tuvo que desplazarse para formarse. Su propietario, Raúl Cueto, está en todas las ferias gastronómicas. El metre, Toni Rodríguez, ha estado en algunos de los mejores restaurantes de España, y su actual asesor gastronómico, pescado en Madrid Fusión y que les ha echado un cable en la confección de la nueva carta, es Carl Borg (pronúnciese Bori), hijo de sueco y andaluza, es decir, viajero ya desde el mismísimo vientre de su madre. El resultado: platos y tapas (flexible posibilidad) con aportaciones de aquí y de allá, de Oriente y Occidente, del mar y de la tierra, con sabores antiguos y presentaciones modernas. Lo importante: que está bueno y que nos hace falta. Esta vez es un viajar por gusto, y se agradece que esté tan a mano, aunque muchas veces parece que no estás en Cádiz, dicho sea en el mejor de los sentidos. Y la oferta es más variada, para el que guste de otras cosas: http://www.arseniomanila.es/

Disculpadme, Pepes, por meterme en vuestro terreno, pero no he podido resistirme a mojar en esta olla.

¡Qué alegría, mamma mía!

Ulyfox | 3 de mayo de 2010 a las 0:10

Hora, la vieja capital de Alónissos

Hora, la vieja capital de Alónissos

Nuestro amor por Grecia es enorme y único. Los que nos conocen lo saben. El solo sonido de su nombre, la rotundidad de una palabra en lengua griega, cualquier foto publicitaria en azul y blanco nos emociona. Para Penélope es aún más intenso, y es frecuente que ante reportajes, películas o canciones con acento griego aparezca un brillo en sus ojos o la piel se le erice. Así son las pasiones. Nadie más que nosotros sabe las sensaciones que guardamos de nuestras numerosas visitas a la Hélade. De la misma forma, hemos comprado libros, hojeado revistas o acudido a ver cine por el simple motivo de que su temática tenía que ver con aquel país, lejano y tan nuestro. Por eso, fuimos a ver Mamma mía! en la pantalla, porque queríamos revivir aquellos paisajes de las Espóradas. La película no vale nada, pero la música de Abba es grande, y el escenario es grandioso, abierto, preparador para el combate contra el desánimo traidor.

Por todo eso también fuimos el sábado pasado al Teatro Falla, al musical. Lo mismo: la trama es inexistente y sólo existe Abba. Pero en esta ocasión, disfruté por algo más: por la alegría del público, de todas las edades. Fue estupendo comprobar la felicidad momentánea que puede dar la música, el placer que proporcionó a niños, jóvenes y mayores, reunidos allí sin ningún molesto espíritu crítico. Habían ido para acompañar las canciones, reír con los chistes fáciles y convencerse unos a otros, actores a público y viceversa, de que la vida puede ser estupenda a ratos. Thank you for the music cantaban los de Abba. Pues eso: no hace falta traducirlo para sentir el mismo, sencillo, inocente agradecimiento.

¡Ahí viene el ferry a Skópelos, corre!

¡Ahí viene el ferry a Skópelos, corre!

P.S. En el anterior post se me pasó dar algunas indicaciones por si alguien quiere visitar los escenarios de la película Mamma Mía! Ahí van: Primero hay que volar a Atenas. Iberia tiene vuelos directos diarios desde Madrid y Barcelona, pero suele ser más conveniente la opción de Aegean Air. También está la posibilidad de Vueling desde la ciudad condal. Y luego se puede ir en otro vuelo hasta Skiathos, una de las islas-escenarios. Desde allí hasta las otras, en cortos y agradables viajes en barco. Tres o cuatro días para cada una está bien. La especialidad culinaria es la exquisita tirópita (hojaldre relleno de queso, normalmente feta).

Las islas de ‘Mamma Mía!’

Ulyfox | 1 de mayo de 2010 a las 1:30

La capilla de Agios Ioannis, en Skópelos

La capilla de Agios Ioannis, en Skópelos

“La isla de Mamma Mía!” pregonan los carteles en los escaparates de la capital, pero esa publicidad reciente no le hace falta a la verde Skópelos. Ya esta joya de las Espóradas era bella y visitada mucho antes de que Meryl Streep y su troupe llegaran hasta ella para convertirla en la ficticia Kalolairi y en escenario de una película taquillera, con una inverosímil trama al servicio de las adorables canciones de Abba. Pero todo vale para el negocio y, desde luego, la isla es bella hasta decir vale.

DSC_0839Ahora, la gente peregrina para ver y fotografiar la escarpada ermita de Agios Ioannis, donde se celebra la boda final de Meryl Streep con Pierce Brosnan. Hemos de reconocer que hemos estado tres veces en Skópelos, y sólo en la tercera y gracias a la película nos dieron ganas de conocer el lugar, con una carretera infernal para llegar y Penélope conduciendo, como siempre. Skópelos tiene además playas gloriosas como las de Stafylos, Limnonari, Panormos o Agnondas, en cuya bahía atracan los barcos provenientes del continente o de Skiathos cuando el temporal impide hacerlo en la capital. Y pueblos como Glossa, asomado al Egeo desde una altura avasalladora.

Vista desde la terraza de un café en Glossa

Vista desde la terraza de un café en Glossa

Una joven pareja, en la bahía de Agnondas

Una joven pareja, en la bahía de Agnondas

Las Espóradas están al Este de Grecia, en pleno centro del Egeo pero muy pegadas al continente, frente al mítico Monte Pilion, donde los centauros se entretenían persiguiendo ninfas y llenando de terror a los griegos antiguos.

Skópelos capital

Skópelos capital

Skiathos, Skópelos, Alónissos son nombres sonoros que llaman a islas pequeñas, verdes, frondosas, manejables, muy visitadas por atenienses e ingleses, pero aun así fuera del turismo masivo de las lejanas Mikonos y Santorini, o del modelo del norte de Creta.

La llegada a Skópelos fue placentera

La llegada a Skópelos fue placentera

Para nosotros son como un reto, porque las tres veces que las hemos visitado, pese a maravillarnos con su belleza, nos ha mostrado su doble personalidad: nos ha llovido de una manera inmisericorde; a veces, el viento ha soplado como una galerna y el estrecho entre Skiathos y Skópelos encañona el aire como el difusor de un fórmula 1. A lo mejor por eso, siempre nos han dejado ganas de volver.

Sólo Alónissos, visitada por primera vez este pasado septiembre, fue amable con nosotros y nos regaló cinco días espléndidos, propicios para disfrutar de sus bosques aún salvajes, de sus playas ya tranquilas y de su capital interior, Hora, renaciente ahora de un terrible terremoto en los años cincuenta, acogedora con sus calles empedradas, sus vistas al mar y sus restaurantes llenos a la hora de cenar. Y la increíble lanza de guijarros sobre el Egeo de la playa de Agios (significa santo en griego) Dimitrios.

La playa de Agios Dimitrios

La playa de Agios Dimitrios

 

DSC_0719En la capital costera y nueva, Patitiri, nos alojamos en uno de los más recomendables hoteles de las islas griegas, Liadromia, atendido de manera insuperable por su propietaria, una verdadera dueña de hotel, no una actriz. La foto de la izquierda es la vista desde nuestra habitación. Yesta es la página del hotel http://www.liadromia.gr/

¿Creen ustedes que Venecia huele mal?

Ulyfox | 28 de abril de 2010 a las 0:09

"Las Pirámides, y ya está"

"Las Pirámides, y ya está"

Pues eso es lo que dice mucha gente cuando se le pregunta al volver de su viaje “¿qué te pareció Venecia?”. “Huele mal”, contestan. Por mí, se acabó el diálogo. Ya se sabe, hay gente para todo. Con mis respetos a la libertad de expresión y de gustos, por supuesto. Van a la ciudad más bella, más extraordinaria, más asombrosa del mundo, y lo primero que se les ocurre decir es que huele mal, cuando es un lugar que más bien atonta los sentidos, embotados de gusto. No es lo peor que he oído, claro. También hubo quien nos dijo: “¿Egipto? tiene las pirámides y ya está” ¡¿Cómo que ya está?! Pero bueno, hombre, ¡que son las pirámides! ¡La única de las siete maravillas de la Antigüedad que sigue en pie! Cincuenta siglos que nos contemplan desde su cima, como dijo el mismo Napoleón. Aparte de que Egipto tiene muchas más cosas, qué les voy a contar a ustedes. Pues le da igual. Y de Grecia: muchas piedras. Alguna gente es capaz de volver de alguna de las cunas de la civilización y decir, como primer  comentario: “Mucha pobreza, ¿no? aparte de que no soy capaz de comer nada allí”. Y están hablando, por ejemplo, de la comida turca o egipcia, enormemente refinadas. Hace mucho, en nuestro primer y asombrado viaje juntos, ante un valle plagado de palmeras en el centro de Cuba, uno del grupo lo despreció diciendo que el palmeral de Elche era más bonito.

¿Cómo no quedar mudo ante esto?

¿Cómo no quedar mudo ante esto?

Será que siempre hemos tenido muy buen conformar. Yo más bien diría que es predisposición a dejarnos enamorar. El simple hecho de salir nos hace presas fáciles para que el lugar de destino nos conquiste. Es como una entrega, a lo mejor es como un seguro de viaje que nunca, nunca, nunca nos ha fallado. ¿Todos los sitios del mundo son bonitos? Bueno, tal vez no, pero todos son únicos. Y diferentes de este en el que vivimos.

¡Ah! No sé qué pensarán ustedes, pero Venecia no huele mal. Sólo hay que manejar el olfato adecuadamente. Y en otros lugares la vista, el tacto, el gusto o el oído. Es a lo que llamamos viajar.

Nostalgia de lo no ocurrido

Ulyfox | 25 de abril de 2010 a las 18:56

Cipreses en los campos de Toscana, entre Montalcino y Montepulciano

Cipreses en los campos de Toscana, entre Montalcino y Montepulciano

¿Qué no nos ha ocurrido? Visitar Toscana en primavera. Tengo que imaginarme los campos, que conocimos este invierno, más que verdes, floridos, el sol largo y la niebla disipada, los brazos al aire por la ventanilla del coche señalando sin tocar las colinas sin fin. Pero ya cálido el ambiente. Si fue placentero conocer los pueblos, innumerablemente bellos de esta región, entre ellos el placer se prolongaba por las carreteras del campo domesticado, domado a la medida del hombre. En Toscana se accede a las fincas entre hileras de cipreses, siempre remontando los oteros, siempre en lo alto la casa de color con tejado, algunas con una torre, siempre y a cada paso más bellas, y al alcance de cualquier ojo predispuesto.

Campos de Toscana, vistos desde Montalcino

Fuimos en invierno, y nos emborrachamos de aire y torres almenadas, también de chianti clásico. Volveremos cualquier primavera, pero no ésta. Ya no da tiempo. ¡Cómo debe ser Toscana cuando los trigos encañan y están los campos en flor! Cuánta nostalgia de esos días por venir, en coche entre Montalcino y Montepulciano, luminosos luego por lo que fueron lluviosos Greve, Radda, Castellina in Chianti, por la carretera serpenteante, ya sin tormenta ni niebla. Quedamos emplazados.

Invierno cerrado en Castellina in Chianti, capital del vino

Invierno cerrado en Castellina in Chianti, capital del vino

El velo cristiano

Ulyfox | 22 de abril de 2010 a las 0:10

Misa en la Iglesia Colgante de El Cairo

Misa en la Iglesia Colgante de El Cairo

No sé por qué quería escribir sobre el caso de la prohibición del velo a una chica musulmana en un colegio de Madrid, si esto es un blog de viajes. Quería decir que me parece una locura que andemos en eso, cuando seguramente a ninguna monja se le impide acudir con el velo a una clase, ya sea a recibirla o a impartirla, en ningún colegio español, religioso, público o concertado. Desde aquí hablamos de sumisión de la mujer dando por supuestas demasiadas cosas. Es precisamente esa muchacha la que está diciendo que se pone el velo libremente, pero claro, no le otorgamos la capacidad de decidir, tenemos que dar por hecho que lo hace coaccionada, porque es musulmana, y ya se sabe que los moros… Justo lo que no diríamos de una monja.

Pero esto es un blog de viajes, y quería ilustrar esto con alguna foto de mujeres en un país musulmán. Y buscando, me encuentro con esa imagen de arriba. No la recordaba. Es un país  musulmán, podría parecer una mezquita, pero no: es una iglesia preciosa, la de la Virgen María en El Cairo, más conocida como Iglesia Colgante porque está edificada sobre una puerta de la antigua muralla romana. En pleno barrio copto (los cristianos egipcios) de El Cairo, cuando la visitamos se estaba celebrando una misa. Las mujeres, cristianas naturalmente, iban con velo, exactamente como en España y en todos los países católicos hasta mediados los 60. Yo tengo bastante edad como para haber acompañado a mi madre a misa, ella con su velo negro de tul cogido con agujetas. ¿De dónde si no viene la más llamativa mantilla?

Viajar tiene estas cosas buenas. Si no aprendes, por lo menos comprendes, y si no, te preguntas cosas. O las preguntas a otros. Mujeres, hombres, Ramadán, ayuno, niños, conversación, paseo, ojos abiertos, que te hacen replantearte tantas cosas, esa costumbre tan sana y revitalizante. Que no acabe el debate civilizado, y que no se lapide a nadie. No es mucho exigir. Andamos con estereotipos: velo=mujer sometida. A lo mejor no es siempre así. Por ejemplo: escote amplio=mujer objeto. Otro: traje chaqueta cara=mujer ejecutiva. Más: chaqueta de estampados brillantes=ministra o consejera socialista.

A lo mejor deberíamos dejar, millones de años después, de juzgar a Eva por la forma en que va vestida. A todas. Y ya puestos, ahí va otra foto, exterior de la enigmática Iglesia Colgante.

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A Egipto desde Chiclana

Ulyfox | 20 de abril de 2010 a las 0:11

Un obrero restaura un relieve en un muro de Medinat Habu

Un obrero restaura un relieve en un muro de Medinat Habu

El viaje al país del Punt

El viaje al país del Punt

Dice Juan de la Torre, presidente de la Asociación Andaluza de Egiptología (ASADE), que las últimas novedades sobre la familia de Tutankamon no son del todo ciertas (ver Diario de Cádiz del sábado). Él, que es un experto y vive en Chiclana (ambas cosas no son incompatibles), tiene sus argumentos de experto. Yo, pobre ignorante, no sé si lleva razón, pero lo que tengo por incontestable es que organiza unos estupendos viajes a Egipto, y que a esa organización debo, por ejemplo, mi primer estremecimiento en el patio del templo de Medinat Habu, en la orilla de los muertos, frente a Luxor, y la admiración por las terrazas de la misteriosa reina Hatshepsut casi a la entrada del Valle de los Reyes.

Una de las terrazas del templo de Hatshepsut

Una de las terrazas del templo de Hatshepsut

Apoyada en una inmensa columna de Medinat Habu

Apoyada en una inmensa columna de Medinat Habu

Comprendedlo: fueron mis primeras salas hipóstilas fuera de los libros de Historia del Arte, o de los Atlas. Ya no leídas sino contempladas en directo, metiendo las manos en las ranuras de los impresionantes jeroglíficos en relieve, levantando la mirada a los cielos estrellados dibujados en los techos de colores, siguiendo en las paredes el relato del viaje de Hatsepshut al país del Punt y las batallas contadas de Ramsés I (o tal vez II ó III, perdonadme, discúlpame Juan, excusa mi ignorancia, buen guía Mohamed), casi mareado de gusto por el vértigo de la Historia.

Techo pintado en Medina Habut

Techo pintado en Medina Habut

Mohamed el guía  y Penélope, ante el maravilloso templo de Hatshepsut.

Mohamed el guía y Penélope, ante el maravilloso templo de Hatshepsut.

Tiempo, ocasión y motivos habrá para contar cosas de Egipto en este espacio viajero. Ahora, sólo quiero recomendaros la dirección web que aparece abajo. Sólo tenéis que llamar a Juan y decirle qué tipo de viaje queréis y cuánto queréis gastar. Nosotros elegimos uno de superlujo (demasiadas películas de Hércules Poirot-Ustinov), con un crucero espléndido, guías y coches privados, y el mejor hotel de El Cairo. En casos como éste recomiendo no escatimar y viajar como si uno fuera Agata Christie. No nos quedó dinero ni para arrepentirnos, sólo el inigualable placer de una excursión a lo fantástico. Pinchad en la siguiente dirección, y el mundo de los faraones se abrirá para vosotros, desde Chiclana.

http://www.viajesegipto.eu/

Las paredes hablan en el templo de Hatshepsut

Las paredes hablan en el templo de Hatshepsut