Mil sitios tan bonitos como Cádiz » basílicas

Archivos para el tag ‘basílicas’

Mosaicos, sueño en colores en Rávena

Ulyfox | 17 de abril de 2020 a las 13:10

 

En el Baptisterio Neoniano, nuestro primer impacto emocional en Rávena.

En el Baptisterio Neoniano, nuestro primer impacto emocional en Rávena.

Nada puede superar a ese “¡ooohhh!” que salió suspirado por la boca pero que venía seguramente de un órgano no físico o de lo más profundo del cerebro. A lo mejor fue más bien un ‘¡uaaaahh!’ con los labios muy abiertos, pero seguramente fue seguido por un “¡fuuuuuuu!” que era lo mismo que admitir la incapacidad de encontrar una palabra para expresarlo, o quizá lo innecesario de hablar. Sólo esas onomatopeyas, y mirar y mirarnos, y sentir que no había agua salada de lágrimas pero sí su equivalente emocional en nuestros ojos.

DSC_0402 DSC_0394

Apenas habíamos traspasado la estrecha puerta del Baptisterio Neoniano, o de los Ortodoxos, en Rávena, y ya estábamos rendidos a su belleza. Un despliegue de mosaicos en esa pequeña estancia octogonal, construida a mediados del siglo V, es decir en los últimos tiempos del Imperio Romano y perfectamente conservada, increíblemente sencilla de ladrillos por fuera y explosiva por dentro de colores en forma de figuras humanas, animales, vegetales y geométricas. Miles, probablemente millones de teselas brillantes, doradas, azules, verdes, rojas, combinadas de manera excepcional como sólo pudieron pensarla y realizarla esos precursores de Bizancio herederos de griegos y romanos cuando Rávena era capital arzobispal y sede posterior de reyes godos como Teodorico, que está enterrado en ella.

DSC_0401

Sabíamos que esa pequeña ciudad italiana del Véneto albergaba la mayor y mejor conservada muestra de mosaicos bizantinos, perdidos por desgracia o conservados en fragmentos muy deteriorados en tantos lugares de Grecia, Turquía y los Balcanes, machacados y maltratados en guerras y represalias o simplemente descuidados al albur del paso del tiempo, el implacable. Lo sabíamos, pero lo visto y sentido en esta ciudad superó con mucho lo imaginado.

DSC_0420

Rávena tiene un aire inequívoco a Norte de Italia.

Rávena tiene un aire inequívoco a Norte de Italia.

La experiencia del Baptisterio Neoniano, con sus paredes cubiertas de filigranas y su cúpula representando en piedrecitas y fragmentos de vidrio el bautismo de Cristo, fue la más impactante pero solo la primera de una sucesión de asombros y disfrutes inolvidables en esa ciudad. Fue el empeño de Pepa en ver estos mosaicos lo que finalmente nos arrojó a los pies de esta maravilla. Hacía años que venía contando sus ganas de conocer Rávena. Y a eso nos fuimos esta vez los tres, en un noviembre italiano tranquilo de multitudes y un par de días afortunadamente soleados.

El Baptisterio, tan sencillo por fuera, junto a la Catedral.

El Baptisterio, tan sencillo por fuera, junto a la Catedral.

Al lado justo del Baptisterio está la inmensa catedral, que después de la impresión de este nos pareció simplemente eso: grande. Pegado también está el Palacio Arzobispal, que alberga un interesante museo en el que destaca la cátedra de Maximiniano, es decir su trono hecho y labrado en marfil. Pero sobre todo, tiene otra joyita: la pequeña capilla de Sant’ Andrea, con la mejor bóveda celeste de mosaicos que se pudiera pensar, con unos cielos azules punteados por estrellitas blancas que superan en delicadeza a las que se pueden ver cada noche en la Tierra.

DSC_0416 DSC_0414 DSC_0409 DSC_0408 20191125_162417

La pequeña pero inmensa belleza de la capilla de Sant'Andrea.

La pequeña pero inmensa belleza de la capilla de Sant’Andrea.

Con estas dos impresiones del primer día ya quedaría compensada la visita a Rávena, pero la siguiente jornada nos daría muchas más alegrías. Dos nombres ya marcados en la agenda previamente, imprescindibles, nos atraían. Desde el agradable hotel Pallazzo Gabbioti Allesi se llega fácilmente andando a todos los principales monumentos de la ciudad. Nuestros pasos fueron muy temprano hacia la Basílica de San Vitale y el Mausoleo de Gala Placidia. Tan temprano que tuvimos que esperar a que abrieran.

El austero exterior de San Vitale contrasta con su apabullante interior.

El austero exterior de San Vitale contrasta con su apabullante interior.

DSC_0476 DSC_0468 DSC_0447 DSC_0444 DSC_0438 DSC_0428 20191126_103350 20191126_102746

San Vitale es inabarcable en su esplendor.

San Vitale es inabarcable en su esplendor.

San Vitale, construida en el siglo VI, figura en todos los libros de Historia del Arte. San Vitale, San Vitale… sinónimo de mosaico bizantino, con sus representaciones del Pantocrátor con un Cristo joven y sin barba, sus hieráticos retratos de los emperadores Maximiniano y Teodora enfrentados, y sus bucólicas y naturalistas escenas del Antiguo Testamento.

DSC_0466 DSC_0463 DSC_0458 DSC_0453 DSC_0440 DSC_0435 DSC_0439

Imposible reproducir todos los detalles de San Vitales, muchos de ellos verdaderos hitos de la Historia del Arte.

Imposible reproducir todos los detalles de los mosaicos de San Vitale, muchos de ellos verdaderos hitos de la Historia del Arte.

Sólo uno de los lados de esta extraordinaria construcción octogonal está cubierto de mosaicos, pero su belleza es tal que basta para situarla como lugar de peregrinación de cualquier amante del arte.

DSC_0480 DSC_0490 DSC_0488 DSC_0486 20191126_110152

El Mausoleo de Gala Placidia, una tumba alegre.

El Mausoleo de Gala Placidia, una tumba alegre.

En un jardín lateral está el Mausoleo de Gala Placidia, una iglesita con planta de cruz griega que debía servir como tumba de la hija del emperador Teodosio y hermana de Honorio. No está enterrada aquí, pero es difícil imaginar mejor lugar para descansar eternamente, decorada con representaciones de los Apóstoles, los Evangelistas y otros santos. Uno de sus dibujos, el de dos palomas bebiendo en una pequeña fuente es casi un emblema de Rávena.

20191126_155135 DSC_0546 DSC_0544 DSC_0524

El despliegue figurativo de Sant Apollinare Nuovo.

El despliegue figurativo de Sant Apollinare Nuovo.

Dejamos para después del almuerzo la visita a otro de los hitos del mosaico: Sant Apollinare Nuovo, este justo al lado del hotel. Pareceria que uno ya debería estar harto, empachado, pero es que la variedad lo impide. En esta basílica mandada construir por Teodorico a principios del siglo VI, lo llamativo son los dos grandísimos paneles laterales desplegados a lo largo de la nave central. Dos grandes procesiones de mártires y vírgenes, y con una de las primeras representaciones de los Tres Reyes Magos (los tres blancos, curiosamente), sustentan otros paneles superiores con escenas de la vida de Cristo, santos y profetas.

Exterior de Sant Apollinare Nuovo, con el característico campanario cilíndrico, llamado 'ravenense'.

Exterior de Sant Apollinare Nuovo, con el característico campanario cilíndrico, llamado ‘ravenense’.

¿Queréis más? Pues aún nos quedó la mañana siguiente para una rápida visita a otra muestra, esta más modesta pero igualmente maravillosa, como un postre ligero: el baptisterio de los Arrianos, llamado así porque servía para los seguidores de esta interpretación, considerada hereje por muchos, y que consideraba dudoso que la divinidad de Cristo fuera equiparable a Dios padre. Cosas de aquellos tiempos iniciales.

Considerar además que estos templos llevan en pie unos 1.500 años contribuye a dejarse llevar por el dulce mareo que produce el vértigo de la Historia. Y tan hermosos…

20191127_105112

El Baptisterio de los Arrianos, como postre ligero.

La cúpula del Baptisterio de los Arrianos, como postre ligero.

Rávena guarda otras muchas sorpresas, pero una de las más extraordinarias fue la que a finales del siglo pasado se llevaron los arqueólogos cuando, debajo de la pequeña iglesia de Santa Eufemia, descubrieron los suelos de mosaicos de una gran villa romana, que ahora se llama Domus dei Tapetti di Pietra, que es lo mismo que decir Casa de las Alfombras de Piedra, como demostración innecesaria de que la tradición viene de muy antiguo, obviamente.

En la Domus dei TApetti di Pietra.

En la Domus dei Tapetti di Pietra.

20191126_120423

Visitar Rávena fue cumplir uno de los anhelos más antiguos, y como recordar cómo alegra que a ciertas edades aún haya cosas que nos hagan soñar despiertos. Por eso esta entrada tenía que ser tan visual.

20191126_093554