El ‘ahorro’ de viajar en tren

Sebastián Sánchez | 25 de julio de 2011 a las 9:05

Raquel Garrido/ Málaga

Es más cómodo, más rápido en algunos casos, más respetuoso con el medio ambiente y por si fuera poco mejora la movilidad. Los trenes que cada día tienen como origen o destino la provincia de Málaga evitaron el año pasado
alrededor de 6,3 millones de desplazamientos en coche y más de 7.000 vuelos. Si eso se traduce en el impacto económico que hubiese tenido sobre el cambio climático, la contaminación y la tasa de accidentes que habría tenido realizar estos recorridos por otros medios como el camión o el vehículo privado, Renfe aseguró que el ahorro se puede estimar en unos 73,4 millones de euros.

Son los datos del estudio de ahorro de costes externos que la empresa ferroviaria calcula que generó durante 2010 y que desvela que la parte más importante de este ahorro en la provincia de Málaga la generaron los servicios de alta velocidad y larga distancia con 53 millones de euros,
seguidos de los 15,6 millones de euros derivados de los desplazamientos en las líneas del Cercanías y los 4,8 millones de los trenes demedia distancia.

Los beneficios de este medio de transporte, según Renfe, van más allá de la congestión urbana que evita al reducir los desplazamientos por carretera, puesto que señaló que también reducen la contaminación atmosférica y
acústica y los efectos sobre el cambio climático.

Y ¿por qué? Porque, según este estudio, los distintos servicios ferroviarios de en la provincia de Málaga sólo el año pasado evitaron la emisión a la atmósfera de más de 101.000 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), el principal causante del efecto invernadero, y el ahorro en consumo energético de alrededor de 33.400 toneladas equivalentes de petróleo que hubiesen requerido los desplazamientos en otros medios de transporte.

La estimación de todos estos datos se ha hecho en base a los más de 10,5 millones de viajeros que anualmente hacen uso de alguno de los 168 trenes que diariamente circulan por la provincia de Málaga, ya sean de cercanías,
media distancia o AVE que se ha convertido en un imprescindible. En la provincia de Málaga, al menos, desde que el tren de alta velocidad se puso en marcha ha acabado por desbancar al avión como medio de transporte preferido por los malagueños para desplazamientos de media y larga
distancia en el ámbito nacional.

En especial, entre los recorridos entre la capital de la Costa del Sol y Madrid, itinerario que tradicionalmente ha estado liderado por el transporte aéreo. El nacimiento del servicio de alta velocidad ferroviaria con la capital de España supuso un antes y un después en el concepto de viaje hacia el centro de la península que tenían los usuarios hasta entonces.

Prueba de ellos es que sólo en el primer año de funcionamiento del AVE a Madrid el número de pasajeros que utilizaron el tren para este desplazamiento creció un 90% respecto a los datos que arrojó el Talgo 200, su antecesor. A la comodidad y puntualidad en los horarios se une además
que entre viajar en tren o en avión para recorrer el mismo trayecto puede suponer hasta ocho veces más de emisiones de CO2.

Por ejemplo, cubrir la distancia entre Málaga y Madrid supone una emisión de unos 57,9 kilos de este gas por viajero si se hace en transporte aéreo, mientras que si se opta por el vehículo privado la cifra baja hasta los 55 kilos. Es decir, siete y ocho veces más, respectivamente, si se compara con
los apenas 8,7 kilos de CO2 que emite por persona el AVE para cubrir los más de 500 kilómetros que separan la capital de la Costa del Sol de la de España.

Si ese ahorro de costes externos se extrapola al resto del país las cifras se disparan. Renfe estima que son casi 2.300 millones de euros lo que se ahorró durante 2010 gracias al tráfico ferroviario de viajeros y mercancías.

Los comentarios están cerrados.