Primer Domingo

José Antonio Martín Pereira | 14 de marzo de 2011 a las 0:11

Despedimos el Primer Domingo de Cuaresma con la extraña sensación de acariciar una Gloria empañada de charcos. No ha propiciado precisamente la meteorología que las iglesias colmaran de público, y aún así se han visto colas en los diferentes actos de culto interno repartidos por buena parte de los rincones de la ciudad. El tiempo mejorará a partir del martes, pero para el Vía Crucis de las Cofradías previsto para mañana lunes los pronósticos obligan a apelar a la prudencia.

Besapiés al Cristo de la Sangre, de la Hermandad de San Benito, al de las Cinco Llagas, en la Trinidad, al Señor de la Salud, de la Candelaria, y al Señor del Soberano Poder en su Prendimiento, en la Capilla de San Andrés. Besamanos al Cautivo del Polígono San Pablo y a la Virgen de la Hiniesta. Muestras del hervor que lentamente estimulan los sentidos, preparándolos para el Domingo de Palmas idealizado. Entretanto el intervalo con la primavera se acorta, cualquiera que se preste cuenta entre sus manos con la oportunidad de ir destapando un arca de exquisitas sensaciones. Los domingos de Cuaresma también son días de afables reencuentros, de cafelito con torrijas, o simplemente de paseos por la ciudad (evitando las «Setas») observando los cambios que canalizarán la venida de la tradición verdadera.

Foto: RV

Besamano Virgen de la Hiniesta. Foto: RV