El Pregón de Cano-Romero

José Antonio Martín Pereira | 11 de abril de 2011 a las 11:53

No esperen de un servidor una crónica detallada entorno al Pregón que pronunciara Fernando Cano-Romero en la mañana de ayer desde el atril del Maestranza, esa tarea ya la desarrollan otros, y muy bien por cierto. Espero permitan aportarles la esbozada perspectiva particular de alguien que reconoce sentirse profundamente decepcionado, quizás porque no poseía suficientes referencias en cuanto al pregonero y anhelaba, como supongo todos, un texto con pinceladas memorables. Obviamente no fue el caso, lo cual no significa tengamos que auparle a ser blanco gratuito de críticas, recordemos la manida frase abrillantada por el sector kofrade (con “k”) el pretérito año: «existen tantos pregones como sevillanos».

El de Fernando Cano bien pudiera definirse como una exaltación religiosa con reivindicaciones católicas en asuntos de actualidad y reforzado a través de matices en sus propias devociones. Su Pregón, insisto, estuvo cargado de referencias encaminadas a postular la Fe y la pertenencia a la Iglesia. La crisis, la supresión de los Crucifijos en las aulas, el aborto, las “Setas” de la Encarnación o los ataques a las capillas universitarias fueron tal vez las alusiones más candentes. Pregón clásico, como así lo bautizan quienes opinan desde la experiencia que da haber sido testigo de un gran número, con un repaso por cada una de las hermandades y muy sencillo en sentido literario. Previsible y aburrido, una sola línea del Pregón de Barbeito atesora mayor brillantez que lo expuesto ayer, y no lo tomen a crítica, sino como una forma de reivindicar el retórico valor de un texto (el de Barbeito) que con el tiempo irá devengando el merecido protagonismo. Cortito si me permiten la expresión.

Opiniones, la de cada uno, pero va siendo hora de replantear términos en pos de consensuar la medida idónea entre ideología, calidad literaria y defensa de la Fe. He ahí la clave.

pregonnn2011