Dicen que no

José Antonio Martín Pereira | 8 de octubre de 2011 a las 8:45

Fíjese que no me lo creo, tal vez por lo que otras veces defendí y a día de hoy sigo haciendo, la climatología es una ciencia extremadamente compleja en la que el diagnóstico de variables a largo plazo suele invocar a la aventura, motivo suficiente para apelar a la más prudente de las cautelas. No obstante, el panorama acaecido durante la pretérita Semana Santa inconscientemente invita a que la razón aparte el cerco sobre la lógica, dejando paso a determinados supuestos los cuales, aún alejados del convencimiento, logran instaurarse en el pensamiento dada la propia necesidad humana de atender al optimismo.

Así las cosas, los días que marchan son utilizados por los cabañuelistas para establecer pronósticos de cara a los próximos meses y en función a diferentes métodos ancestrales obtenidos de la observación de la naturaleza, incluyendo sobre los mismos predicciones de cara a la Semana en la que Dios volverá a tomar las calles de Sevilla. Y el patrón, sin escepticismo de por medio, no pinta nada mal, o al menos eso es lo que se deduce a partir de los modelos elaborados por el Sevillano Antonio Cimarro y el granadino Antonio Baquero, esbozados ambos a la agencia de noticias Europa Press. Ambos defienden que será una Semana Santa seca.

A pesar de ello, y con la consciencia en pie para respetar a todo aquel con buenas dotes para la interpretación del tiempo, personalmente reafirmo mis pensamientos en cuanto a lo aventurado que resulta predecir o estimar, con bastantes meses de antelación, el tiempo que tendremos en la fecha referida, dada la premisa fundamental que existe en climatología: es imposible predecir el tiempo atmosférico al 100%.

Más que admitir, idealice…

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