Otro incendio puede salpicarnos

José Antonio Martín Pereira | 15 de julio de 2012 a las 12:37

Uno de tantos como se cuecen en los últimos tiempos, consecuencia de circunstancias confluyentes: Crisis y pérdida de identidad nacional. Por cierto, identidad que solo saca el paracaídas de la mano del deporte, con el fútbol y la selección a la cabeza, puesto que para el resto de acciones, tirando de hemeroteca, podría decirse pasa prácticamente inadvertida. De este modo, a la vista de los designios marcados por una brújula carente de rumbo, cualquier indicio de alteración siempre reserva alguna medida en la recámara para salpicar a la fe.

Dice así el penúltimo párrafo del texto emitido por la AUME (Asociación Unificada de militares Españoles) con fecha 13 de julio, en el que exponen su desaprobación por los recortes del Gobierno: «AUME va a denunciar públicamente todos aquellos gastos superfluos que en el ámbito de las Fuerzas Armadas aún se continúan permitiendo. Celebraciones de patronos, aniversarios, tomas de mando, aniversario de promociones, utilización de pabellones de cargo, utilización de vehículos oficiales, despedidas de promociones, bodas de plata, juras de bandera civiles, participación en fiestas religiosas, etc., son gastos superfluos, que son radicalmente inadmisibles en la actual situación de crisis y ante la rebaja de nuestros sueldos».

Crudo es ya el porvenir…

  • Ignacio

    La AUME denuncia esos gastos para contribuir a que podamos devolver la deuda que tenemos, lo que debería entenderse más bien como un acto a favor del patriotismo/identidad nacional, pienso yo.

    No entiendo qué sentido tiene relacionar las fiestas religiosas con la fe, sobre todo en una ciudad en la que la semana santa es un cachondeo, donde muchos no cumplen las reglas establecidas en las procesiones (no quitarse el capirote, no saludar, etc).

    Y mucho menos entiendo porqué se tiene que considerar este informe de la AUME como un ataque a la fe (en todo caso se debería considerar como un acto en pro de la secularización, separación instituciones públicas-Iglesia católica)

    Su artículo, Sr. Martín Pereira, aunque de opinión, ¿no le parece bastante demagogo?

  • Moravia

    Ignacio, estoy de acuerdo contigo en casi todo menos en un par de cosas. Entiendo que eres sevillano y conoces su Semana Santa, y por tanto hablas con conocimiento de causa.
    Para muchos cristianos, y créeme, no somos minoría, fiesta religiosa y fe van de la mano, porque la primera es manifestación de la segunda. Por otra parte, no creo que debas generalizar diciendo que la Semana Santa es un cachondeo, porque también para muchos, es la forma a través de la que canalizamos nuestra fe, y no somos pocos, ni lo son dentro de las cofradías de Sevilla. No tienes más que darte una vuelta por la Iglesia de San Antonio Abad en una Madrugá, poco antes de la salida de la cofradía del Silencio.
    Obviamente, en Sevilla y provincia somos un montón de personas y en la Semana Santa de Sevilla participan decenas de miles de éstas y, lógicamente, habemos gente pa to.
    Pero estoy de acuerdo contigo en que no creo que el comunicado sea un ataque a la fe, y que cualquier soldado, profese la religión que profese, preferirá prescindir de salir en el Corpus antes que del pan de sus hijos.
    Me solidarizo con vosotros, porque soy sanitario y estoy en una situación muy parecida.
    Saludos.

  • Ignacio

    Disculpa Moravia si me expresé mal. Con “la Semana Santa de Sevilla es un cachondeo” me refería a que si una cofradía tiene sus reglas, deberían llevarse a raja tabla. Entiendo, supongo y espero que no todos se saltan estas reglas, pero habiendo ya una excepción denota no sólo el interés de quien se salte las reglas, sino el interés también de los demás cofrades por no decir nada.

    Con respecto a que la fiesta religiosa y la fe vayan de la mano para muchos cristianos, no llego a entenderlo. Las fiestas religiosas son tradiciones, la fe es algo que se adquiere por elección personal, tras un arduo debate interno para llegar a comprender cómo darle explicación al mundo en el que estamos. ¿O me quieres decir que tienes fe por tradición, que crees en lo que crees sólo porque te lo ponen en bandeja tus antepasados? ¿Qué espirítu crítico es este entonces?

  • Moravia

    No, durante siglos, nuestros antepasados, han canalizado su fe a través de las fiestas religiosas.
    Por supuesto que mi fe es elección mía. Una vez que he elegido la fe católica, he optado también por esta vía, que ya existía, para canalizarla. Las dos cosas las he elegido yo, nadie me las ha impuesto. Podría haber elegido otra forma de expresar mi fe pero he elegido ésta.