Relativo a la elección del pregonero

José Antonio Martín Pereira | 29 de octubre de 2012 a las 9:55

A estas alturas casi nadie de las cofradías es ajeno a la decisión tomada en la tarde del pasado sábado por la Junta Superior del Consejo General de Hermandades y Cofradías, en la cual se acordaba la designación de Francisco Javier Segura, Licenciado en Historia del Arte y en Antropología, como pregonero de la Semana Santa venidera, la de 2013.

De la misma, varias conclusiones objetivas: comenzando por la circunstancia de que por primera vez en mucho tiempo los miembros del Consejo no dieron pie al pleno al quince, y saltó la sorpresa que no aparecía en los guiones. La segunda, el hecho de que se apueste por una persona joven (ayer domingo cumplía 27 años), no sin cierta trayectoria en estos menesteres (el propio Segura fue Pregonero de las Glorias en 2009), como intento de traer renovados pálpitos al atril del Maestranza. En tercer lugar, la razón, tal y como se apuntaba, de jugar una carta conocida.

La duda, la eterna duda, será conocer si, toda vez entrados en la tarde del Domingo de Pasión, el Pregón habrá respondido a las exigencias de un público, el cofrade, de por sí bastante difícil de contentar; o por el contrario, los también eternos nombres seguirán sembrando de inquietud el futuro próximo de un acto cargado de complejidades, que cada año se aleja más del cofrade de a pie.

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