Trazando la senda, Señor del Gran Poder

José Antonio Martín Pereira | 2 de enero de 2013 a las 13:02

El gélido atardecer, primero de tantos, se presentaba cual vigorosos versos en interpretación la Solemnidad de Santa María Madre de Dios, gozosa espera con la que la Iglesia invita a celebrar el Bautismo de Nuestro Señor, toda vez alcancemos el primer domingo tras la Fiesta de la Epifanía. Plaza de San Lorenzo y Señor del Gran Poder, binomio eternamente sinónimo de senda segura y resguardo de la fe, misiva añeja dirigida a lo más profundo de cada uno, porque aquí en Sevilla es necesario poner rostro a Dios, y no existe Imagen que mejor represente su Bondad y Misericordia.

Quede aparte, eso sí, la errónea percepción de que la espera de los mártires de Jesús camino del Calvario da comienzo con los cultos al Señor. El Quinario del Señor es, sin distinción, un bien espiritual en sí mismo, donde la Epifanía se identifica con la salvación y la Palabra con el camino, además de la primera llamada que Dios nos hace, porque «in manibus ujus Potestas et Gloria» (en sus manos están el Poder y la Gloria). Tiempo especial de gracia, para disfrute de quienes tantas veces al año acuden a orarle con el sevillano diálogo que nace del silencio contemplativo.

En definitiva, con satisfacción y alegría concluía la Octava de Navidad, simbiosis de fenómenos evocadores que toma cuerpo en la salvación y reconciliación con Dios por medio de su Hijo. Toca, por tanto, disfrutar de la liturgia presente en compañía del que, aferrado a su Cruz, nunca deja de verlar por nosotros.

Hágase, Señor del Gran Poder, según Tu Palabra.

Foto: Web Hermandad del Gran Poder

  • antonio carballo garcia

    un placer para los sentidos el poder leer lo que ha escrito usted del señor de sevilla. ¡ hagase su voluntad ¡

  • Nazareno de negro

    Pues, si además de leer un tan exquisito artículo, amigo Muñidor, has tenido la suerte inmensa de asistir al Quinario, se ha podido disfrutar de una “mijita” de cielo. Porque la predicación de D. Manuel Sánchez, párroco de Santa María de Gracia, de Camas, ha sido impresionante: tocando todos los pellizcos, desde la emoción, a la reflexión profunda pasando por el buen humor. Decía un antiguo compañero de fila de la Cofradía que “hoy nos hemos contenido pero la próxima la sacamos a hombros”. Un abrazo, Muñidor.

  • José Antonio Martín Pereira

    Pues sí que he podido acompañar al Señor varios días de su Quinario, y precisamente la predicación de D. Manuel Sánchez me encantó. Directa, invitando a la reflexión desde la Iglesia (fundamental ese concepto), y muy cercana al intelecto de todos los feligreses. Un auténtico lujo, como lo es siempre la compañía del Señor. Estimado amigo, te fui a saludar en uno de los días (creo que el jueves), pero entre tanta gente al final de la celebración te perdí la pista. La próxima será.

    Un abrazo