Miércoles Santo 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 28 de marzo de 2013 a las 3:43

Al Miércoles Santo le faltaron tres de las perlas de su rosario particular: las de La Sed, San Bernardo y El Buen Fin; y le sobraron las cuatro gotas que sembraron el desconcierto y el esperpento. Turbación, unida a una cierta temeridad cargada de lógica, que hizo que el resto de las cofradías, todas en la calle a eso de las diez y media de la noche, hora en la que la lluvia se dejó notar tibiamente, optaran por acelerar su marcha, acortando en algunos casos sus itinerarios de regreso.

La nota (discordante) la puso, una vez más, la Hermandad de Los Panaderos, cuya cruz de guía se encontraba a esa altura de la jornada en el inicio de la Carrera Oficial. En un arranque de descontrol y egoísmo, los responsables de la cofradía de San Andrés tomaban la decisión de regresar a su templo, cortando el paso a la Hermandad de La Lanzada, que en ese momento enfilaba el final de la calle Cuna, y debería haber tenido preferencia al discurrir por su itinerario preestablecido. La chulería de un paso andando a golpe de costeros, mientras los hermanos de La Lanzada permanecían comprimidos en Cuna, calza solo con la falta de educación de parte del público, que recriminó esta actitud silbando justo cuando pasaba la Virgen de Regla. Bochornoso espectáculo que debería hacer plantearnos el verdadero estado de la Semana Santa sevillana, en clara decadencia de valores, y por ende de actitudes.

Por cierto, parte de ese público fiel a la cofradía de la calle Orfila, es el que a la postre se congregaría en la Plaza Cristo de Burgos, desvirtuando en cierta medida uno de los momentos de mayor nivel sensorial de cuantos brinda nuestra Semana Santa. La Cofradía de San Pedro, por sí sola, sería capaz de escribir gran parte del libro de las emociones que se conjuga en estos días.

  • sincero

    Los Panaderos es, desde hace años, la protegida de Manuel Soria. Y en vez de comportarse con humildad, hacen alarde continuo de divismo. Si a esto le unimos a los Martín al martillo, los reyes del postureo, tenemos el cuadro completo. Me parece perfecto que le pitaran. Espero que lo de ayer traiga consecuencias. Para jugar a los pasitos, que se vayan a otra ciudad.
    Por cierto, muy valiente ayer Paco Robles, al que la irritación, como a todos, le salía a flor de piel.

  • antonio caballo garcia

    esperpentico,sin sello procesional,sin salsa cofrade,sin formacion cristiana.lahermandad es un coctel explosivo entre dirigentes,capataces,musica y publico,asi,no llegamos a ningun sitio.lo digo fuerte y claro,ha que acabar con esto,el mundo del costal y capataces estan haciendole un daño a nuestra semana santa irreparable.

  • Manuel Fuerte Rodriguez

    Querido José Antonio:

    Una vez más hago presencia con este comentario en tu blog. (Anteriormente hace unos años con el asunto de la dimisión de Juan Muñoz Jigato como Hermano Mayor de la Resurrección.)

    Para exponerte que estoy totalmente de acuerdo contigo sobre los hechos acaecidos la noche del Miércoles Santo de este año.

    Sevilla se merece algo más que estos hechos aislados y discordante que no beneficia para nada a nuestra Semana mayor.

    El pueblo sevillano todo; espectadores, amantes de la Semana Santa, Juntas de Gobiernos de Hermandades, Consejo de Cofradías y Autoridades Eclesiásticas, deberían de tomar buena nota de hacia donde queremos ir a la hora de dar al mundo una imagen de Sevilla en Semana Santa sin desvirtuarse de la realidad.
    Es sumamente obligado que hagamos un acto de contrición y un acto de humildad para que separemos el grano de la paja de una vez por todas de esta Sevilla Cofrade nuestra, donde tan arraigada esta las feas costumbres del figureo y del chabacanerismo propio de nuestra idiosincrasia sevillana.
    No le hacemos un gran beneficio a nuestra imagen cara al exterior y si damos bastante motivos de críticas y mofas que todos sabemos que hay por ahí.
    Por lo tanto es tiempo de reflexión para reparar nuestra imagen.
    Es tiempo de humildad y no seguir pensando que somos el ombligo del mundo en lo que se refiere a nuestro perfil sevillano.
    Es tiempo para meditar de donde estamos y hacia donde queremos ir como pueblo que tanto siglos tenemos a nuestra espalda que avalan nuestra buena forma de ser.

    Quiero darte de nuevo las gracias de antemano José Antonio, por haberme dejado expresar un sentimiento sevillano que creo que todos compartimos y manifestarte mi apoyo y mi felidad por tu buen hacer dentro del mundo cofrade.

    Un afectuoso saludo.

  • Lucio Quinto

    Continúa la destrucción de la Semana Santa.
    Como he escrito aquí no son los quemaiglesias ni los matacuras los enemigos de las hermandades de la Semana Santa. Son las sectas de la Iglesia las que la matan desde dentro. Hechos que a la gente que está bajo la llovizna pitando a la actitud de los Panaderos pasa desapercibido: la desprivatización de las hermandades, con la consecuente intervención de su economía y robo de la autoridad del Consejo llegan a estas situaciones. Esto proviene de la época de Juan Pablo II. Amargaron al bueno de fray Carlos y nos han traído a un arzobispo del entorno de las sectas, de la cuerda de Rouco, Scola y otros, con el objetivo de que ascienda a cardenal por la vía rápida y, con ellos, tener a otro situado.
    A esta gente le estorba mucho más la Fe popular que a los anarquistas de San Bernardo las cornetas.
    Son los mismos, pero no todos, los que reventaron a Benedicto XVI y no le dejaron acabar su papado.
    Lo que en Roma se vivió en febrero tiene su pequeño parangón en la calle Cuna la noche del miércoles santo. Soria, y compañía que aún conservan su soberbia intacta plantaron su “Los Panaderos” por delante de lo que sea y el Consejo asistirá a este desmán como invitado de paja.
    Nos queda una esperanza tenue, se llama Francisco; pero, desgraciadamente, esto tiene poco arreglo a corto plazo y va camino de su muerte por el divertimento.
    Después de tantos siglos nos tendremos que refugiar en las templos hasta que se pueda volver a salir a la calle otra vez con dignidad.

  • José Antonio Martín Pereira

    Os agradezco enormemente la exposición de vuestros puntos de vista. He de decir que estoy de acuerdo con todo lo expuesto. Tiempo tendremos, una vez la vorágine de estos días concluya, de analizar con detenimiento lo acontecido.
    Un abrazo, y gracias nuevamente por participar.

  • antonio crballo garcia

    gracias a usted jose antonio,su pluma nos acerca muchisimo a todo lo que acontece en el mundo de nuestrashermandades y sobre todo,nos da la oportunidad de aunar criterios y puntos de vista.le deseo muchos años informandonos.