Aviso serio

José Antonio Martín Pereira | 14 de mayo de 2013 a las 11:46

El sábado se acusó el primer aviso serio. Las lecturas no engañan, va siendo hora de afrontar la realidad, y no de seguir esquivándola como hasta ahora cada una de las partes se ha empeñado en mantener. No en vano, Sevilla siempre fue baluarte de la fe, a pesar de que es ahora, curiosamente bajo la órbita de un año litúrgico de tan memorable significación espiritual como es el presente, cuando más se está haciendo patente un distanciamiento que amenaza con derribar parte de la estructura sobre la que cimientan pilares cada vez más desarraigados.

Ni siquiera la Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla y toda su Archidiócesis, fue capaz de aunar aristas. Fueron dos horas y media de procesión, dos horas con la Patrona en la calle en rosario de la aurora, ante la incredulidad de propios y extraños por la profunda escasez de público (que no le confundan ciertas tomas fotográficas). A la vista de cualquier quince de agosto, quién lo diría. Numerosas cuestiones acechan, bajo las sombras de un Año, enmarcado de la Fe, que más que armonizar, en Sevilla está poniendo de manifiesto desencuentros infranqueables. Mirar a otro lado, solo puede llevarnos a empeorar las relaciones futuras.

Foto: Juan Carlos Muñoz

  • Ramon

    Amigo Muñidor. Te dejas llevar por la cantidad. Fué una mañana de auténtica calidad en la fe, una verdadera demostración de oración en comunidad cristiana al sevillano modo. No eché de menos a tantos capillitas solo motivados por barrocas canastillas y redobles de tambores., como fué (y pudo ser) el vía-crucis. Un fuerte abrazo de tu familia Madroñal Delgado

  • José Antonio Martín Pereira

    Mi querido amigo Ramón, no cabe duda que estás en lo cierto, pero no podemos conformarnos con eso. Soy el primero que no echa de menos a los capillitas en nada, pero no podemos esconder la crisis entre feligreses e iglesia sevillana. El Año de la Fe se marcha lentamente, me resisto a creer que está siendo en balde, por lo tanto espero cambie la tendencia generalizada.
    Un fuerte abrazo familia