Rizar el rizo

José Antonio Martín Pereira | 20 de julio de 2014 a las 12:04

Ni los calores propios de la estación presente delimitan los desvaríos propios de cierto sector de las cofradías sevillanas. De este modo, el pasado martes pudimos conocer que la Virgen del Rosario de la hermandad de Montesión visitará la capilla de la Estrella en su anual rosario de la aurora, que tendrá lugar el próximo 1 de noviembre de 2014, toda vez dicho acuerdo emitido por la junta de gobierno de la corporación de la calle Feria fuese acogido positivamente (como se preveía) por la hermandad de la Estrella.

Nada nuevo bajo el sol. Mucho se ha hablado en los últimos años sobre la proliferación de las salidas extraordinarias en las cofradías, y de los excesos en ciertos de los denominados actos de culto externo tradicionales cuyos orígenes, en alguno de los casos, se cuentan con los dedos de una palma. Hasta la autoridad eclesiástica ha intervenido en determinadas ocasiones, sin embargo la falta de equidad en sus decisiones no ha hecho más que avivar un debate de posturas cada vez más alejadas.

En realidad pudiera decirse que lo que se ha producido es una desorbitada alteración de fundamentos. Si bien en los primeros siglos de vida de las cofradías las salidas extemporáneas se debían a hambrunas, epidemias, riadas o sequías, en la actualidad se busca justificación en la veintena de años de la hechura de una imagen o en el buen estado de relaciones entre corporaciones, circunstancias aplicadas sin pudor a cualquier tipo de actos de culto externo.

En este sentido, cabe recordar que la exposición pública de la fe por parte de las cofradías sevillanas siempre ha sido entendida como una forma de demostrar que éstas mantienen su vitalidad no obstante, qué sentido tiene que la Virgen del Rosario cruce el puente para visitar Triana. Es de suponer que la percepción de aquellos que lo buscan o lo ven no andará muy lejos de lo que defendían algunos allá por el mes de mayo, donde la Macarena en salida extraordinaria acumulaba retrasos de cuatro horas haciendo visitas a templos donde los titulares se montaban en pasos para recibirla. Rizar el rizo es la moda que impera en estos tiempos en los que no se apuran bien los motivos y se da pie a los excesos. Luego nos quejamos…

DSC_0183

  • sincero

    Que la Virgen del Rosario vaya a Triana tiene el mismo sentido que la romería de la Macarena.
    Pero, claro, aquí a unos se les consiente todo (qué se inventarán el año que viene para salir otra vez?) y a los pequeños imitadores (Montesión siempre ha querido ser el siderick de la Hermandad de El Arco) ni agua.
    Saludos cordiales.