La Navidad del Cachorro

José Antonio Martín Pereira | 24 de diciembre de 2014 a las 12:08

Inmersos en una profunda crisis social y de valores, la Navidad, más allá del bombardeo publicitario, aparece como todos los años con mensajes y deseos de paz verdadera fundamentados en el nacimiento del Mesías.

Festejamos un hecho religioso: Dios se hizo un ser humano, y quiso nacer en el seno de una familia, en una gruta de Belén, hace 2014 años, después de que una joven doncella, María de Nazaret, diera a luz al hijo que había concebido virginalmente. Este Niño, que lleva por nombre Jesús, es Dios que entra al mundo como hombre de verdad.

En Jesucristo, Dios quiso vivir nuestra vida humana. Desde entonces todo lo humano quedó elevado al plano divino. Y la puerta por la que Dios quiso asumir nuestra condición humana es la familia. De este modo, los relatos bíblicos del Nacimiento de Jesús tienen como epicentro a la familia.

Ésta es la realidad que celebramos en la Navidad. En la Nochebuena nos reunimos en familia, y a través de ella redescubrimos la cercanía de ese Niño Dios al que posteriormente pondremos el rostro del Cachorro trianero. Y es que solo Jesucristo, el Cachorro, es capaz de reunir en familia incluso a los que repudian su doctrina y atacan a los creyentes de su Palabra.

La familia es pues, la protagonista universal del día de hoy por encima de razones morales o doctrinistas contrarias al verdadero sentido de la fiesta que conmemoramos. Aunque la situación social, la cuestión económica o la enfermedad son problemas reales, de la mano de Jesús, y en la cercanía de nuestras familias, encontraremos la verdadera fuerza interior para no caer en la desesperanza. La familia, en definitiva, es y seguirá siendo la principal valedora de la Navidad del Cachorro por mucho que pasen los años.

Feliz Pascua de la Natividad de Nuestro Señor.

NavidadFoto: Nacimiento de la Hermandad de La Macarena

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