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El Silencio plantea un debate moral

José Antonio Martín Pereira | 3 de marzo de 2015 a las 11:56

La noticia saltaba a la luz en la jornada de ayer, segundo lunes de Cuaresma, de la mano de Juan Parejo para Diario de Sevilla, en relación al artículo que firman los censores de la Hermandad del Silencio,guardianes de la ortodoxia en San Antonio Abad, en el último boletín corporativo en el que instan a los hermanos a no publicar fotografías en las redes sociales vistiendo la túnica y a cara descubierta para salvaguardar el anonimato, «que es algo consustancial al hecho de vestir la túnica de los primitivos Nazarenos de Sevilla».

Desde la corporación sita en dicho templo céntrico, referencia en sus procederes para tantas otras dentro y fuera de la ciudad, buscan concienciar a sus hermanos en pos de evitar este tipo de actitudes desafortunadas cada vez más extendidas dado el uso masivo de las nuevas formas de comunicación virtual. Los censores añaden que publicar una foto de nazareno y a cara descubierta en Facebook, Twitter u otra red social, «equivale a algo así como desplazarse sin antifaz por las calles hasta San Antonio Abad», y apelan a la prudencia como vía para preservar el anonimato.

Se plantea de este modo un debate, pero no un debate de barras de bar o de tertulias con nombre propio, sino un debate que afecta directamente y sin caminos paralelos a la moralidad de cada persona que participa de la Semana Santa acompañando a sus titulares. El debate está en cada uno, sin objeciones, porque la intimidad del nazareno no puede ni debe ser vencida por otro tipo de intenciones, aunque en ocasiones éstas partan sin malicia y sin el ánimo de perjudicar a la hermandad.

Reflexionemos por un momento en el largo y sinuoso trayecto recorrido por las cofradías hasta la actualidad, y en la nueva visión aperturista con la que la iglesia presenta a diario sus credenciales al mundo, para caer en la cuenta de lo triste que resulta que una cofradía tenga que recordar este tipo de pautas a quienes visten su hábito. Obviamente las hermandades ni pueden ni aunque pudieran poseen los medios suficientes para contrarrestar y sancionar la conducta inadecuada de sus hermanos a través de Internet, pero luego que nadie se lleve las manos a la cabeza si alguna sanción tiene lugar porque el toque de atención está ahí. Al fin y al cabo la Cuaresma es tiempo de reflexión, así que esperemos que el mensaje cale con suficiente profundidad para que no tengamos que sacarlo de nuevo a la palestra.

nazareno silencio

  • Francisco Javier

    ¿Actitud inmoral? Creo que es excesivo y está prejuzgando un comportamiento que no es igual en todos los casos. Está claro que hay que mantener el anonimato, pero al ir a hacer la estación de penitencia y volver a casa y durante la misma. Pero, ¿qué anonimato se rompe por hacer una fotografía familiar con varias generaciones vistiendo una túnica nazarena, por ejemplo? Si salgo por la puerto y estoy cubierto, ¿dónde está la inmoralidad y la falta de anonimato? Si después esa foto la pongo en un marco en mi casa de recuerdo o se publica en las redes sociales, ¿quién me ha reconocido durante mi estación de penitencia? Me imagino que se referirán a hacerse fotos durante la procesión, o en la calle al ir o al volver, o a publicar fotos del interior del templo. Y digo yo: ¿No es inmoral retransmitir (y hasta entrevistar, que yo lo he visto y oido)en directo desde el interior del templo entradas o salidas de cofradías, donde sí se está rompiendo el anonimato de los que participan en el cortejo? Creo que hay que aportar un poco de sentido común a las cosas, y no escandalizarse y prohibir por cualquier cosa. No todo es lo mismo, a ver si vamos a perder la bonita tradición de tener fotografías familiares vestidos de nazareno.