Una estampa para 2015

José Antonio Martín Pereira | 31 de diciembre de 2015 a las 8:44

El epílogo de 2015 concluye inexorablemente dejando atrás una sucesión de días, vivencias, sentimientos, acciones y, como no, de imágenes para el recuerdo. Condensar la amplitud de doce largos meses en una conjunción de píxeles resulta una tarea altamente compleja, básicamente porque distintos serán siempre los prismas con los que se obtengan los reflejos. No obstante, el ejercicio de la fe en Sevilla deja una estampa que no por repetida resta ni un ápice de su valor cada vez que se produce. Son los rezos anónimos que se suceden ante San Judas Tadeo en el patio interior que da acceso al templo de San Antonio Abad los que desarticulan incluso las propias raíces del credo, y los que ponen en clara evidencia el encuentro entre lo más profundamente humano y lo divino.

Sam Judas Tadeo

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