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Como un suspiro

José Antonio Martín Pereira | 28 de marzo de 2016 a las 12:15

Como un suspiro. Así llegó, y así se fue. Sujeta al estricto e inalterable contador del tiempo, la Semana Santa expone cada año su naturaleza en la medida exacta que le ha sido otorgada. Desde la extraordinaria invitación que emitieran los nazarenos blancos cuando en el Porvenir el Domingo de Ramos abrió los corazones, y hasta que siete días más tarde el desenlace se fundió en los besos cargados de sentimiento y nostalgia en los pies del Cachorro de Triana, el álbum que almacena los recuerdos personales se ha compuesto de nuevas postales con la evidente intención de mitigar la nueva espera.

De este modo, a partir de hoy multitud de análisis tratarán de recoger lo acontecido. Como quien no acepta los designios del destino, las sucesivas alusiones al recuerdo exprimirán un invento que cada vez tiene más de artificial y menos de consustancial. Las observaciones cubrirán absolutamente todo lo materialmente vivido, sin embargo olvidarán a las personas, aquellas con las que compartimos instantes que por mucho esfuerzo que se ponga en recuperar jamás volverán a ser iguales porque ya forman parte del riguroso pasado.

Y qué nos queda, ¿un aura de tristeza tal vez? No, si hemos puesto interés en comprender la intensidad de estos días habremos caído en la cuenta de que el arrebato de matices no se produjo en balde. La Resurrección colma con creces cualquier atisbo de soledad.

Semana Santa resumen

  • Francisco Martín Bayo

    Al quedar latente en nuestros corazones la Resurrección del Señor, nuestro ser ha quedado revestido con luces de esperanza y consuelo.
    Solamente debemos quedar con nuestras almas abiertas y en pos de su divina gracia para que ella vaya haciendo poso en nuestro interior.
    “Dulce huésped del alma. Aquí estás para confortarme”
    Que nuestro amor y pasión se hagan constantes en nuestro vivir, como una prolongación de Semana Santa que terminó y que volverá a renacer nuestras penas y alegrías al comienzo de otra nueva.