Martes Santo 2019: memorias

José Antonio Martín Pereira | 17 de abril de 2019 a las 11:57

La noticia estuvo en el Cerro del Águila, que por primera vez salió a la calle con tres pasos. El Nazareno de la Humildad, rodeado de fieles y curiosos durante toda la Estación de Penitencia, encaja perfectamente y su advocación refleja la filosofía de un barrio que ha sabido crecer, y hacerlo además alrededor de su Virgen y de su cofradía, sin perder la identidad que lo hace único. Es un placer, siempre, recorrer completamente la cofradía, desde sus primeros tramos de nazarenos y hasta los manojos de globos de colores que escoltan la trasera del palio. La anécdota fue protagonizada por una de las palomas que tradicionalmente se sueltan a la salida del templo de la Virgen de los Dolores, la cual quedó posada en su corona durante buena parte del recorrido.

Por lo demás, el Martes Santo nos dejó estampas insólitas por la nueva configuración de horarios e itinerarios, así como la respuesta total por parte de las corporaciones de la jornada, que hicieron gala de sus buenas relaciones en tiempo y formas. Un espejo en el que mirarse.

Cerro_Humildad

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