De San Vicente a Mozambique

José Antonio Martín Pereira | 14 de julio de 2019 a las 12:28

Más valor que cualquier estreno, tienen esos gestos de humanidad con los que las cofradías siguen, varios siglos después de sus orígenes, acercando el mensaje de Dios a los fieles sin distinción ni condiciones. Hoy en esta Era Digital, inmersos como vivimos en un mundo de inmediatez sin filtros, cobran especial valor historias como la que conocíamos días atrás.

La protagonizaba una hermana de la Vera Cruz, Carmen Moreno es su nombre, la cual hizo entrega en el pasado mes de junio, a la madre Quiteria Torres, de un recuerdo con las imágenes de la cofradía para que el orfanato que dirige esta religiosa, también contara con el Santísimo Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de las Tristezas, a los que podrían encomendarse ante su presencia.

La “Casa do Gaiato” es una institución benéfica, con una casa situada al Sur de Mozambique, a una hora de Maputo. En la actualidad tiene recogidos a 160 chicos, de entre 3 y 20 años de edad, sin padres, rechazados por los suyos, en riesgo de exclusión o en situación de vulnerabilidad, a los que se les da de desayunar, comer y cenar, vestir, ir al colegio o comprar cepillos de dientes. Es una suerte de gran familia formada por niños huérfanos o recogidos de la calle.

Las dos últimas guerras de Mozambique, la de la Independencia y la civil, han dejado un país mutilado y a casi dos millones de niños sin padres. Una cuarta parte de ellos son, además, hijos del SIDA. De hecho, los índices de VIH en Mozambique son de los más altos del mundo y la transmisión suele ser “vertical” de madres a hijos.

La madre Quiteria Torres, es la «madre» de 160 gaiatos. Todos la llaman mamá porque, para muchos, es la única madre que han conocido. Ella los quiere, cuida y regaña como si los hubiera llevado en su vientre. Quiteria Torres es quien dirige, con mano firme, el orfanato, multiplicando las tareas propias de gestión, con el amor y cuidado de sus niños.
Conociendo que Carmen, viajaba a este lugar, con la Fundación “Regala Sonrisas”, la hermandad le hizo el encargo de entregar este detalle a la madre Quiteria para que también el Orfanato tuviera la protección del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y su Bendita Madre de las Tristezas.

Con la difusión de esta noticia, la hermandad ha aprovechado para pedir oraciones para que les den mucha fuerza y ánimo espiritual a la madre Quiteria y así continúe con esta preciosa y meritoria labor en favor de los más desfavorecidos.

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Foto: hermandad de la Vera-Cruz

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