Archivos para el tag ‘Archidiócesis’

Las nuevas normas refuerzan el control del Consejo

José Antonio Martín Pereira | 25 de febrero de 2014 a las 12:13

Toda vez ratificadas por la Vicaría General del Arzobispado de Sevilla, el Consejo de Cofradías ya cuenta con el visto bueno de la Archidiócesis para el uso y aplicación de las normas de obligado cumplimiento para la Semana Santa de este año, las cuales a priori fortalecen su control sobre muchos de los aspectos referidos al comportamiento y las circunstancias que rodean una salida procesional. De este modo, lo que se pretende es regularizar y ampliar esta normativa con idea de adecuarla a casos concretos que se han venido produciendo a lo largo de los últimos años y han cargado de controversia posteriores análisis.

Por consiguiente, cuando una cofradía se refugie por cualquier inclemencia en un templo, estará obligada a comunicar la suspensión total de dicha procesión o la interrupción de la misma. La decisión de la junta de gobierno deberá ser notificada al delegado de cada jornada y no podrá modificarse. La nota principal es que, en caso que la procesión sea interrumpida, será propio delegado de día quien coordinará y dará preferencia de paso y horarios para impedir la posible interferencia con otra hermandad. Del mismo modo, las normas de 2014 inciden en el incumplimiento de horarios y la tardanza en el discurrir de los pasos tanto por la carrera oficial como por cualquier lugar que pudiera retrasar o interferir el paso de otra cofradía.

Por estos y otros motivos, se incluye la elaboración de un informe, al término de la Semana Santa, en el que se recogerá el desarrollo de las estaciones de penitencia. En cuanto a los incumplimientos de estos requerimientos, serán considerados infracciones e incluso podrían desembocar en apertura de expedientes. De tal modo, la puesta en circulación de estos usos deja en evidencia el fortalecimiento y respaldo del poder de la junta superior y de los delegados de día, con sus correspondientes riesgos.

Quinta Angustia

Constituido el Foro “Lumen Fidei”

José Antonio Martín Pereira | 17 de octubre de 2013 a las 12:36

Recientemente diferentes hermandades de nuestra ciudad han creado el Foro formativo denominado Lumen Fidei, cuyo fin es propiciar útiles y eficaces cauces de formación cristiana dentro de nuestras Cofradías, aunando voluntades y esfuerzos para conseguir una mayor y mejor experiencia de nuestra fe de una forma compartida, viviéndola en comunidad.

El nombre elegido para el Foro responde, según sus creadores, a una doble vertiente, por un lado por ser semánticamente un distintivo altamente significativo para lo que se pretende, encontrar la Luz de la Fe que a todos nos impulse y, por otro, por ser el título de la primera encíclica del Santo Padre que coincide con el año de fundación del Foro.

Se propone en dicha serie de encuentros la reafirmación de la Fe en el seno de las Hermandades, sometidas según afirman, «a ciertas dudas y embates que no queremos consentir, por ciertamente alejados de nuestros principios y fundamentos».

El Foro Lumen Fidei se conforma por catorce corporaciones penitenciales:

Parroquia de San Isidoro-El Salvador:
– Hermandad del Amor.
– Hermandad de Pasión.
– Hermandad de San Isidoro.

Parroquia de Santa Cruz:
– Hermandad de Santa Cruz.

Parroquia de San Nicolás:
– Hermandad de la Candelaria.

Parroquia de San Bartolomé:
– Hermandad de San Esteban.

Parroquia de San Ildefonso:
– Hermandad de la Redención en el Beso de Judas.

Parroquia del Sagrario:
– Hermandad del Cristo de la Corona.
– Hermandad de Jesús Despojado.
– Hermandad de las Aguas.
– Hermandad de Los Estudiantes.
– Hermandad del Baratillo.
– Hermandad de la Soledad de San Buenaventura.
– Hermandad de la Carretería.

Cartel-Definitivo-Foro-1

Dan comienzo Las Misiones Populares

José Antonio Martín Pereira | 17 de septiembre de 2013 a las 12:20

La Vicaría para la Nueva Evangelización, aprovechando los primeros compases del presente curso, ha puesto en marcha el nuevo proyecto de la Archidiócesis de Sevilla, Las Misiones Populares. Se trata de un proyecto de evangelización con el que la Archidiócesis pretende adherirse fuertemente al compromiso que Benedicto XVI reivindicó para trabajar por la Nueva Evangelización, «(… ) Es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una nueva evangelización para ayudar a redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe» (Benedicto XVI en la homilía del inicio del Sínodo para la Nueva Evangelización y la transmisión de la Fe).

En este sentido, Las Misiones Populares se entienden como un conjunto de actos y actividades, en diferentes etapas, que se llevarán a cabo en las parroquias con la finalidad de rejuvenecerlas y facilitar el reencuentro de las personas con Cristo. Es por ello que el vicario para la Nueva Evangelización, Adrián Sanabria, anima a todos a trabajar en las Misiones Populares y «puesto que el camino se hace al andar, lo importante es ir trabajando poco a poco y sobre la marcha ir viendo cómo vamos actuando y cómo respondemos».

Asimismo, nuestro arzobispo, monseñor Asenjo Pelergina, en su carta pastoral para el Año de la Fe, considera las Misiones Populares como una acción rica y fructífera para las comunidades cristianas, incluso para los propios sacerdotes, destacando «la iniciativa de la Vicaría Episcopal para la Nueva Evangelización de constituir un equipo diocesano de Misiones Populares, en el que podrían integrarse religiosos con experiencia en esta materia, que luego de la oportuna preparación, puedan acudir a las parroquias que demanden sus servicios».

Puesta a punto

José Antonio Martín Pereira | 30 de agosto de 2013 a las 13:04

A poco de la llegada de septiembre, monseñor Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla, ha dado a conocer los objetivos que la Archidiócesis tiene de cara al curso que comienza de manera inminente. Dicha referencia se ha hecho pública a través de su última carta pastoral, la cual lleva por título ¡Poneos en camino! y consta de 26 puntos. Unos objetivos, concretamente cuatro, que ya fueron expuestos en los últimos años y son los siguientes: la formación del laicado, la pastoral juvenil, la pastoral de la familia y vida, y la caridad.

De este modo, el inicio de las misiones populares y la visita pastoral, un nuevo nuevo Centro de Orientación Familiar en la Parroquia de San Sebastián, la importancia de la transmisión de la fe a las nuevas generaciones, la configuración de la parroquia como comunidad misionera y las respuestas desde la Iglesia a los afectados por la crisis económica, son algunos de los aspectos más llamativos de la carta que el arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, ha escrito con tal motivo.

A destacar la declaración de intenciones expuesta al final de dicho texto, donde el prelado señala «la irreligión, la inmoralidad, la corrupción, la ruptura de nuestras tradiciones morales y religiosas, el olvide de la Ley de Dios, el consumismo desenfrenado y la adoración de los ídolos» como causas que están en el origen de tantos males actuales. Monseñor Asenjo resume su exposición con la esperanza de que la crisis propicie el comienzo de «un camino de conversión y autenticidad, un camino de seriedad, responsabilidad y austeridad».

Monseñor Asenjo

Foto: Archidiócesis de Sevilla

Cáritas Universitaria: balance positivo

José Antonio Martín Pereira | 5 de agosto de 2013 a las 12:40

Con motivo de la finalización del curso académico, Cáritas Universitaria presentaba a últimos de la semana pasada su Memoria de actividades, primera de funcionamiento en la circunscripción universitaria. En este sentido, cabe recordar que Cáritas Universitaria fue constituida como tal por decreto del Arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, en octubre de 2011, en una iniciativa pionera en el ámbito de la pastoral de la caridad. Con su creación, la Iglesia de Sevilla quiso fortalecer, dotándola de un marco jurídico e institucional, la importante labor caritativa y social que, impulsada por el SARUS (Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla) y la delegación de pastoral universitaria, venía desarrollándose en el seno de la comunidad universitaria.

Por consiguiente, y según lo refrendado desde la Archidiócesis, la comunidad cristiana universitaria ha querido atender «el mayor número de casos posibles entre el alto de número de estudiantes que, como consecuencia de la situación económica, agotan todas las vías de ayuda que ofrecen las administraciones públicas».

Entre las actividades realizadas, la Memoria destaca el programa de ayudas a estudiantes universitarios, desarrollado en colaboración con la Hermandad de los Estudiantes. Para su desarrollo, que contemplaba una dotación de 26 bolsas de ayuda a estudiantes en dificultad, Cáritas Universitaria ha destinado 4.000 euros, que se suman a los más de 15.500 invertidos por la Corporación del Martes Santo, con el que se ha alcanzado la atención a 36 personas.

Amén del programa de ayudas, Cáritas Universitaria atendió también durante el pasado curso diversas solicitudes derivadas desde las Cáritas parroquiales y el SACU (Servicio de Asistencia a la Comunidad Universitaria), así como otros recibidas directamente por el SARUS, hasta alcanzar 22 intervenciones personales de ayuda en el pago de matrículas, alojamiento, tasas y material de estudio, con una inversión superior a los 7.000 euros.

La Memoria destaca asimismo la ayuda de 8.000 euros con los que la Hermandad de los Estudiantes ha contribuido a la labor del colegio San Javier, en la misión de Zaroli, en la India.

 

Recursos de Cáritas Universitaria

Los recursos económicos de Cáritas Universitaria con los que ha financiado sus actividades provienen de la aportación de los fieles que participan en las misas celebradas en la Capilla Universitaria, por 7.810 euros. A ellos se suman los donativos provenientes de la celebración de sacramentos, que han ascendido a 2.804 euros, así como la devolución de ayudas del cursos anterior, por 900 euros, y el resultado de diversas campañas realizadas en centros universitarios, cuyos resultados han superado los 6.000 euros.

No basta con señalar

José Antonio Martín Pereira | 23 de mayo de 2013 a las 12:33

A estas alturas de la película, a nadie se le escapa que las redes sociales se posicionan hoy día como potentes termómetros de opinión, para cualquiera de los temas que se precien. Por consiguiente, el orbe de las cofradías no vive ajeno, y es por ello que resulta relativamente sencillo evaluar parececes a golpe de ratón. La última que se cuece en los últimos tiempos por estos lares tiene que ver con las procesiones extraordinarias que por el Año de la Fe se han celebrado, o aspiran a celebrarse en un horizonte cercano, en el resto de las provincias andaluzas.

La pregunta es bien sencilla: ¿centrar las conmemoraciones del Año de la Fe en sacar las imágenes a la calle?. En Sevilla tuvimos la oportunidad, con el Vía Crucis de la Fe, allá por mediados del pasado mes de febrero, y la perdimos no por la lluvia, que haciendo valer sus caprichos apareció para deshacer el desarrollo del invento, sino por el cúmulo de desaciertos concebido por cada una de las partes en la confección del mismo, esto es Consejo, Palacio, Hermandades y cofrades en general. Aún hoy retumban lamentos. Sin embargo, la demanda por lo extraordinario, en definitiva, lo que reclama es saciar el hambre de pasos con el que los capillitas de turno sobrevuelan durante todo el año la espera. Valgan como ejemplo las procesiones eucarísticas que dan vida a los domingos del presente mes, ajenas a la vorágine frikista de la que ya no escapan ni los actos más íntimos de cuantos desarrollan las cofradías, ni siquiera las tradicionales cruces de mayo, convertidas en buena parte de los casos en auténticos juegos de pasitos para vanagloria de aprendices de costalero bien creciditos. De las charlas formativas, cursillos de preparación y adoraciones al Santísimo, que también están teniendo lugar durante el destacado Año litúrgico que estamos celebrando, poco o nada se habla.

En este sentido, si al hilo de los eventos programados para otras ciudades andaluzas con este motivo, alguien pretende volcar la exclusividad de las culpas sobre la gestión de Palacio en cuanto a lo que pudo ser y no fue, debería mirar primero al espejo en el que asoman las cofradías en la ciudad. Espejo agrietado, en el que reflejan protagonismos, envidías, ansías de poder y una profusa cantidad de faltas de respeto. Quien no lo vea así es porque no quiere verlo. Por ello, en una ciudad que ha permitido desnaturalizar uno de sus principales tesoros, su Semana Santa, y acoge con pleitesía derivaciones irracionales de nuevas modas, no basta con señalar. Lo preciso sería hacer examen de culpas, y poner en pie que a día de hoy, inmersos en la sociedad de la que formamos parte, no es suficiente con mantener el legado histórico-cultural, el futuro está en manos de todos.

Pentecostés

José Antonio Martín Pereira | 19 de mayo de 2013 a las 12:52

Los judíos celebraban una fiesta para dar gracias por las cosechas, 50 días después de la Pascua. De ahí viene el nombre de Pentecostés. Luego, el sentido de la celebración cambió por el dar gracias por la Ley entregada a Moisés. A partir de entonces, la fiesta se usó para conmemorar el día en que Moisés subió al Monte Sinaí y recibió las tablas de la Ley y le enseñó al pueblo de Israel lo que Dios quería de ellos, y es ahí, en esta fiesta judía, donde encontramos el germen de nuestra conmemoración cristiana de Pentecostés.

Por este motivo, en la tarde de ayer, sábado 18 de mayo, celebramos en la Catedral de Sevilla la ya tradicional Vigilia Diocesana de Pentecostés, presidida por el obispo auxiliar monseñor Santiago Gómez Sierra. Durante la celebración de la misma, la Cruz de la Nueva Evangelización, que contiene las reliquias de santos y beatos sevillanos del siglo XX (Santa Ángela de la Cruz, Beato Marcelo Spínola, Beato Manuel Gonzalez, Beata Victoria Díez, y Beata Madre María de la Purísima), estuvo presente en el Altar del Jubileo. Como en los últimos años, estuvieron presentes movimientos, asociaciones, hermandades, comunidades y grupos de laicos de la Archidiócesis. A los movimientos y asociaciones eclesiales se unieron diez parroquias de la Archidiócesis: Las Navas de la Concepción (Parroquia de la Purísima Concepción), Peñaflor (Parroquia de San Pedro Apóstol), Aguadulce (P. de San Bartolomé), La Puebla de Cazalla (P. de Ntra. Sra. de las Virtudes), Mairena del Alcor (P. de Santa María del Alcor), Bormujos (P. de Ntra. Sra. de Lourdes y San Juan de Dios), Sevilla (P. de San Bernardo, P. de Omnium Sanctorum, P. de San José y Santa María y P. de Jesús de Nazaret). Asimismo, también estuvieron presentes el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla y otros representantes de las hermandades sevillanas.

Como bien recordara monseñor Gómez Sierra, la solemnidad de Pentecostés es la tercera en importancia a nivel litúrgico, después de Resurrección y Navidad, y con ella damos por finalizado el Tiempo de Pascua.

Fuente imagen: @Archisevilla1

Monseñor Asenjo y las nuevas comunicaciones sociales

José Antonio Martín Pereira | 17 de mayo de 2013 a las 11:16

Poco ha trascendido, pero el pasado domingo día 12 la Iglesia celebró su 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, efeméride que desde 1967 tiene lugar en torno a la Solemnidad de la Ascensión. Cuánto hemos cambiado desde entonces, si atendemos a las consideraciones para aquella primera edición, propuesta por el Concilio Ecuménico Vaticano II, por las que el papa Pablo VI defendía el papel de la Iglesia de cara a «llamar la atención de sus hijos y de todos los hombres de buena voluntad sobre el vasto y complejo fenómeno de los modernos instrumentos de comunicación social, tales como la prensa, el cine, la radio y la televisión», entendidas las notas más características de la civilización de aquel momento.

Una semana antes, el arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, se dirigía por medio de su carta pastoral a los fieles centrando su discurso «en el mundo de la comunicación y en las relaciones humanas, especialmente entre los jóvenes, están produciendo las nuevas tecnologías». Para el prelado sevillano, «vivimos en la era digital, en la que cabe admirar el potencial extraordinario que albergan estos nuevos medios, cuando se usan para favorecer la comprensión y la solidaridad humana. Son entonces un verdadero don para la humanidad».

Según las consideraciones de monseñor Asenjo, «el medio digital no es un mundo paralelo o puramente virtual, sino que forma parte de la realidad cotidiana de muchos, y en este mundo hay que anunciar también a Jesucristo como camino, verdad y vida del mundo, fuente de sentido y de esperanza para todos, pero muy especialmente para los jóvenes. Nuevas tecnologías de la comunicación y redes sociales no son realidades ajenas a la Nueva Evangelización, sino complementarias, pues la Iglesia tiene que ofrecer al mundo el mejor tesoro que posee por todos los medios a su alcance».

Con estas premisas, nuestro arzobispo expone claramente su apoyo y compromiso con respecto a las nuevas vías de comunicación social, al tiempo que aprovechó para saludar y reconocer la labor de los profesionales de los Medios, a los que agradece el servicio que prestan a la Iglesia. Sin dudas un nuevo impulso, alejado, eso sí, del innumerable catálogo de personajes los cuales, ajenos por completo a la profunda labor que realiza la Iglesia en nuestros días por la sociedad en general, no cubren ningún bien disociando y distorsionando aquello que respecta a la relación cofradías-Iglesia.

Fuente imagen: Archidiócesis de Sevilla

Aviso serio

José Antonio Martín Pereira | 14 de mayo de 2013 a las 11:46

El sábado se acusó el primer aviso serio. Las lecturas no engañan, va siendo hora de afrontar la realidad, y no de seguir esquivándola como hasta ahora cada una de las partes se ha empeñado en mantener. No en vano, Sevilla siempre fue baluarte de la fe, a pesar de que es ahora, curiosamente bajo la órbita de un año litúrgico de tan memorable significación espiritual como es el presente, cuando más se está haciendo patente un distanciamiento que amenaza con derribar parte de la estructura sobre la que cimientan pilares cada vez más desarraigados.

Ni siquiera la Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla y toda su Archidiócesis, fue capaz de aunar aristas. Fueron dos horas y media de procesión, dos horas con la Patrona en la calle en rosario de la aurora, ante la incredulidad de propios y extraños por la profunda escasez de público (que no le confundan ciertas tomas fotográficas). A la vista de cualquier quince de agosto, quién lo diría. Numerosas cuestiones acechan, bajo las sombras de un Año, enmarcado de la Fe, que más que armonizar, en Sevilla está poniendo de manifiesto desencuentros infranqueables. Mirar a otro lado, solo puede llevarnos a empeorar las relaciones futuras.

Foto: Juan Carlos Muñoz

Monseñor Asenjo se dirige a los cofrades

José Antonio Martín Pereira | 4 de marzo de 2013 a las 13:15

Monseñor Asenjo a corazón abierto frente al mundo cofrade sevillano. Ésa es la impresión que se deduce de la lectura de la última Carta Pastoral, emitida por nuestro arzobispo el pasado día 1 de marzo, y publicada como tal en el portal digital de la Archidiócesis de Sevilla. Una reflexión dedicada a las hermandades de Sevilla, y a todos los que, de algún u otro modo, formamos parte de ellas, en las que el prelado tiende una vez más la mano, en favor de una unión, la que nunca debe ausentarse, entre Iglesia y Cofradías.

Ejercicio de cordura no exento de profundas bases formativas las cuales, desde la llegada de nuestro Pastor siempre han presidido sus discursos, muy a pesar de ciertas voces. De tal modo, monseñor subraya y pone en primer plano del texto «la dimensión cultural de la vida de las Hermandades, con menoscabo de la entraña religiosa que les es propia. Es el peligro de la secularización interna, que conlleva el desvanecimiento de la propia identidad, que es la forma más sutil y menos repulsiva de vaciar de contenido la piedad popular».

Asimismo, de sus líneas se interpreta el valor de los misterios que las Hermandades ejecutan con sus estaciones de penitencia, instando «a todos los miembros de las Hermandades a cuidar especialmente este aspecto. Hemos de procurar que nada ni nadie solape con otras perspectivas o intereses lo que primariamente es un acto de piedad, de penitencia e invitación a la conversión, pues la contemplación de un Cristo barroco, descoyuntado, lacerado y exangüe, en el silencio de la noche del Viernes Santo, sólo entrecortado por la plegaria de una saeta, nos interpela, conmueve, toca el corazón y suscita en nosotros el arrepentimiento y la compunción del corazón».

En definitiva, más que a desgranar propiamente cada uno de los párrafos que componen el documento, la invitación del prelado sevillano hacia los cofrades, en este tiempo especial en sus connotaciones como es la Cuaresma, pasa por remitirnos hacia una reflexión austera y personal acerca de lo que, en escasas semanas, traduciremos en nuestras calles. Corren días de papeletas de sitio y puesta a punto, que no deben sino recordarnos la responsabilidad cristiana que nos ha sido otorgada, y que en acto personal hemos aceptado.