Archivos para el tag ‘Arenas’

2012: de la lluvia al relevo en el Consejo

José Antonio Martín Pereira | 26 de diciembre de 2012 a las 18:13

La hora de los balances. El desenlace de diciembre edita infinidad páginas a modo de registro de lo que ha sido, no cabe duda, un año que quedará marcado por la delicada situación económica que asola a la inmensa mayoría del globo. En ésa misma línea, las cofradías de penitencia de la ciudad de Sevilla, articulan las vertientes de la subjetividad dentro en un esquema general del que sobresalen, por razones obvias, la lluvia, el ineperado relevo en la presidencia del Consejo de Hermandades y los primeros compases del denominado y conocido a estas alturas Año de la Fe.

Efemérides

Atendiendo a este capítulo, dos fueron las hermandades protagonistas. De un lado la Corporación de San Julián, que en este 2012 cumplía 600 años de existencia, desde que en 1412 se fundara la Hermandad de luz de Nuestra Señora de la Hiniesta. De otro, la Hermandad del Calvario, la cual iniciara en noviembre de 2011 un extenso programa de actos para conmemorar los cuatro siglos de la hechura del Cristo del Calvario por Francisco de Ocampo (1612). Precisamente por ello, desde el pasado domingo 8 de enero, la corporación que radica en la parroquia de la Magdalena ha venido celebrando el Año Jubilar que concediera el Santo Padre a través de la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede.

El robo en Las Siete Palabras

La Cuaresma vino precedida del importante desvalijo que sufriera la Hermandad de Las Siete Palabras, concretamente el día 19 de enero. Fueron sustraídas las bambalinas del antiguo paso de palio de la Virgen de la Cabeza y otros enseres del paso del nazareno de la Divina Misericordia, como dos de las águilas bicéfalas de las esquinas del canasto y el óvalo de una de las cartelas. El saqueo tuvo lugar alrededor de las dos de la madrugada en el almacén que la cofradía del Miércoles Santo tenía alquilado en la calle Medalla Milagrosa, en la zona de la Cruz Roja. Las piezas sustraídas no estaban aseguradas, y de ellas a día de hoy no ha trascendido ninguna noticia pública al respecto.

Cartel, Vía Crucis y pregón

El triunvirato pórtico y anuncio a la Semana Mayor, como es costumbre, añadió nombres propios a los anales de Sevilla según sus cofradías. De este modo, el segundo sábado de febrero fue testigo de excepción en la presentación de un cartel que será recordado por sus brillantes trazos, pero no por su capacidad de innovación. Dubé de Luque, reconocido cofrade y figura insigne para la cofradía de Los Servitas, no obtuvo el agrado generalizado de la crítica, tal vez porque los sevillanos esperaban más de sus pinceles.

Cosa distinta sería lo que ocurriera con el Vía Crucis del Consejo, que presidiera en esta ocasión el Nazareno de la Salud de La Candelaria. Excelente temperatura, más propia de la primavera, y ausencia de celaje, acompañaron una jornada víspera de festivo en Andalucía convirtiendo las calles del centro en un hervidero de gente.

La nota en lo referente al pregón la pondría la excepcional coincidencia con las elecciones autonómicas andaluzas. Por lo demás, Ignacio Pérez Franco, ex hermano mayor del Baratillo, expuso una pieza de oratoria inacabable. Pocos cambios en el ejercicio retórico, evidente compromiso en lo que a la ciudad y la Iglesia respecta, y pare de contar.

La Semana Santa

La de 2012, en consonancia a las últimas a la que la memoria alcanza, volvió a ser una Semana Santa marcada por la inestabilidad meteorológica. A modo general, solo treinta y una de las sesenta cofradías pudieron realizar sus estaciones de penitencia, si bien las de San Gonzalo y La Redención, ambas del Lunes Santo, no solo no completaron sus recorridos sino que además ofrecieron imágenes de ingrato recuerdo. La diferencia con la de 2011 (donde fueron veintisiete), estuvo en la Macarena y el Señor del Gran Poder, devociones siempre referentes, así como en la singular y ejemplarizante estación de penitencia que brindara la señera Cofradía de la Vera-Cruz, que decidió, respondiendo a la lluvia, salir a la calle con su Lignum Crucis dejando los pasos en su templo.

El Año de la Fe

El pasado 11 de octubre daba comienzo, siguiendo la Carta apostólica Porta fidei del 11 de octubre de 2011, el Año de la Fe, que concluirá el próximo 24 de noviembre de 2013. Distinguido por el propio Benedicto XVI como «impulso a la misión de toda la Iglesia, para conducir a los hombres lejos del desierto en el cual muy a menudo se encuentran en sus vidas a la amistad con Cristo que nos da su vida plenamente». Año de la Fe que llega como balón de oxígeno al Concilio Vaticano II (coincidiendo con su cincuenta aniversario), que fuera promulgado por el beato Juan Pablo II «con la intención de ilustrar a todos los fieles la fuerza y la belleza de la fe».

Sevilla no podía faltar, y es por ello que desde la Archidiócesis se está desarrollando un extenso programa de actividades, algunas de las cuales especialmente significativas, por su contenido y por los lugares en los que han sido desarrolladas hasta el momento. En este sentido, caben destacarse tres acontecidas recientemente, entre los días 17 y 18 del pasado mes de noviembre: la Muesta La Fe es Vida, celebrada en la Plaza de San Francisco; la exposición dedicada al Santoral sevillano, en el Salón del Apeadero del Ayuntamiento; y la exposición Biblia y Cultura, que hizo lo propio en el cercano patio de la Fundación Cajasol.

Con respecto al Año de la Fe, en lo que a las cofradías propiamente concierne, el próximo día 17 de febrero, a primera a primera hora de la tarde, está prevista la celebración de un Vía Crucis en la Avenida de la Constitución, preparado con la colaboración del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Las Hermandades que participarán de dicho acto piadoso, elegidas por el órgano de gestión cofradiero, serán las siguientes: Montesión, Beso de Judas, San Gonzalo, Carmen Doloroso, Torreblanca, San Esteban, Los Gitanos, Pasión, Gran Poder, La Estrella, Montserrat, Las Siete Palabras, El Cachorro y el Santo Entierro. A ellas se añaden otras dos, El Silencio, que abrirá el cortejo con su cruz de Guía, y la Vera Cruz, justo después portando su Lignum Crucis.

La dimisión de Adolfo Arenas

Al mediodía del pasado 30 de octubre saltó la noticia: Adolfo Arenas, presidente del Consejo de Cofradías, presentaba su dimisión irrevocable en el arzobispado,después de que varios consejeros airearan públicamente los pormenores acerca del desarrollo de la votación celebrada el sábado anterior para designar al pregonero de la próxima Semana Santa, así como de los detalles (que aún eran pocos) entorno al mencionado Vía Crucis del primer domingo de cuaresma de 2013. Un día más tarde, Palacio hacía oficial la designación de Carlos Bourrellier como presidente en funciones del Consejo General, hecho consumado el pasado 15 de diciembre tras el pleno extraordinario de hermanos mayores. Fruto de esta remodelación, el entonces Secretario, Manuel Nieto Pérez, ha pasado a Vicepresidente, y el Delegado de la Madrugada, Carlos López Bravo, a Secretario.

Los nuevos estatutos

El mismo sábado 15 de diciembre, los hermanos mayores reunidos en Asamblea General Extraordinaria, aprobaban la puesta en práctica de los nuevos estatutos del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, toda vez la Autoridad Eclasiástica había ratificado la validez del texto. El resultado final de la votación fue de 82 votos a favor, 24 en contra, 5 abstenciones y 1 nulo.

La puerta sigue abierta

José Antonio Martín Pereira | 4 de noviembre de 2012 a las 13:37

De poco sirve argumentar cualquier propósito. Atrás queda una semana que halla su medida entre la convulsión y el bochorno. Flaco favor que superaba al orden de las cofradías y de la propia Iglesia sevillana, habiendo salpicado, probablemente más de lo que alcance la conciencia general, al mismo nombre de la ciudad.

Sucedió el pasado martes. Adolfo Arenas, ya ex-presidente del Consejo de Cofradías, bendijo sus intenciones con el apellido irrevocable, consciente del pulso que ello significaba, pero ajeno a los derroteros por los cuales derivaría su escueto comunicado. La respuesta de Palacio fue fría. Sin contemplaciones, apenas veinticuatro horas después, aceptaban públicamente la dimisión del hasta entonces cabeza visible del órgano rector de las cofradías sevillanas. El desenlace final, mismamente emitido desde la plaza Virgen de los Reyes, colocaba a Carlos Bourrellier, ex-hermano mayor del Buen Fin (y Rey Melchor en la Cabalgata de Reyes de 2009), al frente de la institución, a la espera de normalizar la delicada situación gestada lo antes posible. Estatutos en mano ésa era la solución, o el parche.

Coyuntura producto de un cúmulo de malas prácticas. Lo de las filtraciones no es cosa de ayer, más bien podría decirse que viene de lejos, e incluso que ha sido una de las notas características del mandato de Arenas (cuatro años y cuatro meses). En cuanto a los conocidos roces, no son sino una consecuencia más de como la política devora todo lo que se pone a tiro, incluidas las hermandades y, en este caso, su organismo común.

De una situación tan lamentable como la vivida, lo justo sería sacar conclusiones que sirvieran para mejorar y no caer en similares errores. Sin embargo, y aún con el beneficio de la duda, lo verdaderamente lícito, es que la cúpula de las cofradías en Sevilla exige renovación urgente, tal vez no tanto en lo que respecta a las personas, pero sí en lo que a la institución rectora propiamente dicho. Y es que no estamos hablando de sacar pasitos, gestionar o hacer como que se gestionan sillas, y repartir pasteles de tres sabores, lo importate es y seguirá siendo promover el culto, alentar las bolsas de caridad y prestar una formación coherente, en consonancia a los tiempos y en atenta responsabilidad de futuro. Dicho esto, los cofrades de a pie sostenemos la puerta abierta en San Gregorio, para que salgan aquellos que pretenden grabar su nombre a costa de desairar su compromiso.

Arenas presenta su dimisión

José Antonio Martín Pereira | 30 de octubre de 2012 a las 15:38

El día grisaceo de hoy se ha presentado de lo más atrevido en lo que a las cofradías sevillanas respecta. A esta hora, con el almuerzo por digerir, los teléfonos echan humo (esto del whatsapp facilita mucho las vías de información), y las redacciones de los principales rotativos locales no pierden detalle: Adolfo Arenas, presidente del Consejo de Cofradías (al menos por ahora), ha presentado su dimisión en el arzobispado después de que varios consejeros, repitiendo el mismo esquema al que nos tienen acostumbrados, airearan públicamente los pormenores acerca del desarrollo de la votación que el pasado sábado celebraron para designar al pregonero de la próxima Semana Santa, así como de los detalles del Vía Crucis que se celebrará el primer domingo de cuaresma de 2013.

La noticia, adelantada por Diario de Sevilla, responde a la evidente división de pareceres que existe en el degradado seno de la institución cofradiera. De producirse su aprobación por parte de la autoridad eclesiástica, nos encontraríamos ante una situación inédita, precisamente ahora que los miembros de la junta superior de la institución se encuentran trabajando en dos grandes proyectos: la reforma de los estatutos del Consejo de Cofradías, que está a la espera de su aprobación en la asamblea de hermanos mayores; y la organización del mencionado Vía Crucis, con el que la Archidiócesis de Sevilla quiere celebrar la Cuaresma de forma especial por el Año de la Fe.

Entretanto conocemos el desenlace, hay quien se atreve incluso a lanzar un nombre como sucesor al frente del órgano rector cofradiero. Solo si ello ocurre, podrán dilucidarse los primeros vientos que faciliten comandar la nave hacia el rumbo que se perdiera con la marcha de Manolo Román.

El pulso está servido

José Antonio Martín Pereira | 5 de octubre de 2012 a las 13:25

El pulso está servido. En La Misión, Hermandad de Vísperas, tienen claro su objetivo desde hace bastante tiempo, y parece claro van a luchar por conseguirlo. Ayer su hermano mayor, José Carlos Campos, daba un nuevo paso al frente, exponiendo públicamente un manifiesto durante el transcurso de la Asamblea General de las Hermandades, celebrada en la sede del Consejo de Cofradías. El propósito, o la solución temporal según los responsables de esta cofradía del Viernes de Dolores, pasaría por ir a la Catedral sin transitar por la Carrera Oficial, como paso previo a una inclusión definitiva en la nómina. Ahí es nada.

Sobre el tapete quedan, al descubierto, las Reglas, el permisivo legado de Amigo Vallejo y las farragosas explicaciones de Adolfo Arenas cada vez que el tema ha rondado su entorno directo. Pero no solo éso, ya que la declaración de intenciones en forma de texto, en la cual, por ejemplo, se alude a los «más de tres años esperando un gesto de compasión por parte de las Hermandades y Cofradías de Sevilla, entidades piadosas donde las haya», vincula o salpica directamente al resto de corporaciones de la ciudad, independientemente del papel y la responsabilidad que desde ya planean sobre los miembros de la actual junta superior del Consejo.

Reabierto el eterno debate, lo que se deduce plenamente y una vez más, es la ingente suma de prácticas políticas que une a las hermandades con Sevilla. De no alcanzarse un acuerdo lógico, podríamos estar ante la primera piedra de un peligroso precedente. Sin duda la cuestión se las trae, y es por ello que habrá que seguir sus evoluciones.

Consejo de Cofradías: oportunidad perdida

José Antonio Martín Pereira | 13 de junio de 2012 a las 9:26

Con la sobremesa se despejaba la duda: Rafael Medina, hasta ayer candidato a las elecciones para presidir el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, anunciaba su renuncia a acudir a los comicios del próximo 27 de junio. A este respecto, su equipo elaboraba un breve comunicado en el que exponía las las razones de este cambio, así como felicitaba al candidato oficial Adolfo Arenas Castillo, que previsiblemente seguirá al mando de la institución durante otros cuatro (largos) años. Del mismo se extrae que «no se reúnen las condiciones necesarias para presentar una candidatura destinada a dirigir el gobierno», y a partir de ahí, que cada cual saque sus propias conclusiones.

Motivos del cambio aparte, más o menos influyentes, lo que se ha vuelto a poner de manifiesto es que la jerarquía, política, en el orbe de las cofradías de Sevilla sigue acentuando su cuerpo, evidencia palpable en los desequilibrios y fracturas que están teniendo lugar en buena parte de nuestras hermandades actualmente (por cuestiones electorales). En el Consejo obviamente la disyuntiva no podía ser menos, estando la marrullería de los favores a la orden del día, y la sensación que queda, toda vez que la retirada de Medina se ha hecho efectiva, es que las cofradías han perdido una oportunidad de equilibrar los desajustes de una institución en la que pocos creen (o creemos), un organismo alejado de sus originarios principios que actualmente, en parte a tenor de la gestión de los últimos cuatro años, seguirá divagando a la espera de encontrarse a sí mismo, el día que los cofrades así lo expresen.

Se prevé por tanto, con la correspondiente victoria de Arenas, la continuación de un período en el que el Pregón seguirá siendo coto privado, en el que la Carrera Oficial acentuará sus problemas, donde los chivatazos serán carne de carroña y en el que la institución seguirá a merced de amiguismos y colegueos más propios de otras esferas. Tal vez Medina tampoco hubiera traído la solución, pero al menos un período de nuevos aires podría haber contribuido a salir de la turbiedad a un organismo avocado al fracaso.

¿Quién gana?

José Antonio Martín Pereira | 14 de noviembre de 2011 a las 10:18

El tema se ha convertido en el topicazo de los últimos dos meses. Un pulso sin dirección, en el que las diferentes fuerzas tiran a uno u otro lado indistintamente según las fluctuaciones de la corriente. De este modo, y bajo el desacertado apelativo de “indignados”, día sí y día también sucesivas lecturas sobrevuelan entorno a una cuestión que se está enquistando más de lo que en sus primeras manifestaciones los protagonistas hubieran imaginado.

La razón no es otra que las muestras latentes de desacuerdo entre cierto grupo de los hermanos mayores de penitencia y la junta superior del Consejo de Cofradías, dado el cúmulo de desaciertos en la gestión de un organismo el cual ya se sabe, pervive los últimos cuatro años anclado en las formas. La cosa, al menos de momento, no tiene visos de arreglo, si bien las intenciones de hacerlo contrastan mucho con el procedimiento de solución lógico.

A todo esto, a la palestra no dejan de sacudirse nombres, unos tirando del carro de la irritación y otros que suben o bajan según las vueltas del mismo, argumento que exhibe el titubeo en cuanto a si la veracidad de las pretensiones aparece o no alejada de los intereses personales. A tenor de la maraña pues cuesta localizar el ansiado término medio, si es que existiera, que beneficiaría a las diferentes posturas, hecho que al menos a corto plazo no llegará a producirse. La duda, la verdadera incertidumbre que desprende un asunto más cargado de variables de lo que a simple vista se denota, pasa por conocer si realmente tales muestras de malestar generalizado llegarán a buen puerto, o perecerán en su trayecto fruto de su propia falta de unión.

Por el momento, ¿quién gana? Desde luego las cofradías y la Semana Santa de Sevilla no…

Es un clamor

José Antonio Martín Pereira | 3 de noviembre de 2011 a las 8:53

Es un clamor, de síntomas por segundos más agudos, el que supuestamente han desatado parte de un sector de los hermanos mayores de penitencia contra la actual junta superior del Consejo de Cofradías. El culmen parece encontrarse en el más que probable anuncio de la cesión de San Hermenegildo al propio Consejo sin contar con la autorización previa de los dirigentes corporativos, no obstante, el cúmulo de infructuosas gestiones con las que desde San Gregorio llevan deleitando al personal en los últimos tres años constantemente venía poniendo a prueba la paciencia del personal, hechos que han trascendido definitivamente casi a la par que las innumerables filtraciones dejaban al descubierto los sinsabores de un borrador, el de los nuevos estatutos, que ahora reposa en variopintos lugares.

Quizás lo que deba ser puesto sobre el tapete, de una vez por todas, sea la necesidad o no de mantener una institución, el Consejo de Cofradías, que a día de hoy únicamente representa a las hermandades honoríficamente, pero cuya gestión fundamental versa entorno al fondo ligado al alquiler de las sillas, y a un escaso protagonismo en la confección de los horarios. Luego pare de contar, porque el resto del papel relacionado con dicho órgano, al menos durante los últimos tres años, ha permanecido anclado en la confusión y el alimento de dos variables muy importantes: el rechazo generalizado de la opinión pública cofrade, y las animadversiones entre cofradías en función a determinadas decisiones.

Como quiera que las cosas probablemente no vayan a cambiar demasiado, al menos esperemos, por el bien de las cofradías de Sevilla, que la candidatura que se monte entorno al actual presidente, Adolfo Arenas, de cara a las elecciones a ocho meses vista, cuente como mínimo con algún competidor. De no ser así, el futuro pinta como el color de túnica de los nazarenos de Pasión.

Las asignaturas pendientes del Consejo

José Antonio Martín Pereira | 13 de septiembre de 2011 a las 7:54

Dando por hecho que el nuevo curso es ya una realidad que siembra fehacientes pisadas, renace la incertidumbre relativa a los deberes por los que el Consejo de Hermandades y Cofradías deberá tomar parte. Realmente podría afirmarse que no se trata de algo desconocido, Carrera Oficial y nuevos Estatutos vienen a ser las Matemáticas y Lengua que tenía aquel alumno acerca del cual los profesores, reunidos en la sesión de evaluación, debatían la conveniencia de promocionar llegado el final de cada tercer trimestre. En esta ocasión, el estudiante queda representado en la figura del Consejo, y la evaluación, ya se lo imaginan, corre a cargo de la opinión pública ligada al ámbito de las cofradías de Sevilla.

En relación a lo primero, existe una premisa rubricada verbalmente en la primera toma de contacto oficial entre los miembros del Consejo de Cofradías y el máximo representante del Consistorio, el alcalde Juan Ignacio Zoido, que sucediera el pasado 27 de julio: el Ayuntamiento no intervendrá en los asuntos de las Hermandades. De este modo, desde la Plaza de San Francisco distinguen ciertos aires de respaldo en cuanto a lo que las cofradías resuelvan, siempre y cuando la ciudad no se vea perjudicada o alterada. No obstante, la llave en esta ocasión parece encontrarse en el Cabildo Catedral, y su hasta el momento oposición al traslado de ubicación del mausoleo de Cristóbal Colón, razón esencial para que la Puerta del Príncipe quedara despejada.

Y si complicado se intuye que a corto plazo la Carrera Oficial cambie de escenario o de trazado, más aún se antoja lo vinculado a los Estatutos del propio Consejo. Cuestión enquistada que conducirá, salvo mayúscula sorpresa, a un proceso de aprobación extenso en el tiempo y complejo en las formas. La pelota se encuentra ahora en el tejado de la Junta Superior del Consejo, con Adolfo Arenas a la cabeza, porque es allí donde actualmente descansa el anteproyecto elaborado por la comisión encargada para tal efecto. En pocos días el texto, cuya estructura se asemeja al todavía vigente (desde 1987), se hallará en manos de las hermandades, y ahí será cuando comprobemos la satisfacción o el rechazo que despiertan los puntos hasta la fecha más delicados, es decir, los que tienen que ver con los votos otorgados por corporación, el reparto de fondos, la incorporación de nuevas cofradías, o las elecciones de pregoneros y cartelistas.

En definitiva, mejor será que el verano haya servido para cargar pilas, la vuelta a la normalidad se antoja plena de complejidad.

Primera toma de contacto entre el nuevo Ayuntamiento y el Consejo

José Antonio Martín Pereira | 26 de julio de 2011 a las 15:41

Será el próximo miércoles, 27 de julio, a las 13,30 horas, cuando Juan Ignacio Zoido, recientemente Alcalde electo de Sevilla, reciba en audiencia a la Junta Superior del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla, encabezada por su Presidente, Adolfo Arenas Castillo.

La citada reunión, primera toma de contacto oficial entre el primer edil y el órgano rector encargado de velar por los intereses comunes de las cofradías en la ciudad, además de punto de partida en la organización de la próxima Semana Santa, servirá igualmente para retomar la batería de proyectos que en su día quedaron por concretar. Para Zoido, asimismo, significará la oportunidad de rubricar la cercanía a las hermandades mostrada durante su etapa en la oposición, del mismo modo que una excelente ocasión para formalizar su compromiso sobre la cesión de San Hermenegildo, de manera que el Consejo de Cofradías pueda establecer allí una sala de exposiciones, además de sus dependencias administrativas.

Cabe recordarse igualmente una serie de propuestas recogidas en el programa de gobierno, concretamente en el capítulo de Fiestas Mayores, del por entonces candidato a la alcaldía de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, que ahora deberán ir tomando forma a medida que la nueva dirección del consistorio local vaya asentándose en los respectivos cargos:

– “Puesta a disposición de las Hermandades de Sevilla de los servicios y espacios municipales para la celebración de sus distintas actividades”.

– “Apoyo a las Hermandades y al Consejo General de Cofradías en su labor de salvaguarda de las tradiciones religiosas de nuestra ciudad y a su importante labor social”.

– “Crearemos módulos de ensayos para bandas de música de la ciudad así como estableceremos una relación de apoyo y colaboración con el Consejo de Bandas para las distintas actividades que realizan”.

Monseñor Asenjo cerrará el curso en el Consejo de Cofradías

José Antonio Martín Pereira | 25 de junio de 2011 a las 16:14

Oído en San Gregorio. Será el próximo día 30 de junio, jueves, a las 13 horas, en la capilla del Palacio Arzobispal, cuando Monseñor Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla, celebre Santa Misa en honor al final del curso cofrade 2010/2011 del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad.

Curso que echará el cerrojo sin avanzadillas públicas entorno a unos estatutos, los nuevos que en su día presentara el Consejo, cuyas enmiendas seguirán fomentando carnaza derivada de las incongruencias hasta ahora expuestas. Sobre la mesa además las intenciones de Arenas (Adolfo), que pasan por optar a la reelección en el cargo pese a no cumplir objetivos en la presente legislatura. ¿Se confirmará algo?