Archivos para el tag ‘besamanos’

El Tiro de Línea

José Antonio Martín Pereira | 30 de septiembre de 2018 a las 8:41

Los barrios siempre dan lecciones de cofradías. Así, sea la época del año que sea, a la Virgen de las Mercedes nunca le faltan claveles, promesas y oraciones. Tantas como a su Hijo, el Cautivo, emblema al que todavía muchos recuerdan atravesando las extintas vías del tren camino de la Catedral de Sevilla, hoy devoción con mayúsculas que cada viernes se escenifica con especial presencia.

Pero cuando Septiembre se prepara para echar el cierre, la confluencia de sensaciones y emociones se desborda en este barrio de orígenes militares, el Tiro de Línea. Y de repente llega un día festivo, donde convergen el recuerdo que devuelve a los que ya no están, con los recién nacidos que vienen a ser presentados a la Santísima Virgen. Desde primera hora también escolares jaleosos forman filas agarrados de la mano, y se cruzan con antiguos vecinos que entre sus obligaciones, guardan tiempo para acudir a postrarse ante la imagen que les vio crecer. Avanza el día y crecen las flores, como inspiradas en la ilusión de aquellos mayores que ponen todo su ser para estar un año más junto a Ella. El día 24 es el más grande para el barrio del Tiro de Línea junto con el Lunes Santo, de otra forma no se entenderían estampas tan rotundas como estas.

Dn5CmuaXgAI1Phb

Dn5CnaGXcAAhjiiFotos: Hermandad de Sta. Genoveva

La Cuaresma es gentío

José Antonio Martín Pereira | 9 de marzo de 2015 a las 11:35

El gentío colapsa la entrada a los templos. La espera lentamente se desvanece, dejando entrever un anuncio que en sí es una aproximación de caminos que confluirán en apenas tres semanas. Cosa distinta es el sentido de las acciones, tan alejado en ocasiones del que verdaderamente expresan las hermandades del siglo XXI sobre la sociedad en la que se desarrollan. Los templos rebosan vida, pero ésta se manifiesta estéril en las muestras de escaso o nulo respeto sobre el Santísimo Sacramento, o cada vez que por megafonía alguien de la corporación recuerda que en los lugares de culto hay que guardar silencio y compostura. Quedarse sólo con estar y ver, aunque sea ver mucho, significa no haber entendido nada de la liturgia presente. De este modo podría decirse que no todos los caminos aunque conduzcan al mismo sitio son idóneos, por mucho que intentemos mirar hacia otro lado ahí se halla uno de los verdaderos talones de aquiles de las cofradías sevillanas. Sobran pruebas…

Besapié Aguas

Al otro sol…

José Antonio Martín Pereira | 18 de marzo de 2013 a las 12:48

Por desgracia, la tónica que precedió a los domingos de la presente Cuaresma volvió a instaurarse. La ciudad, inquieta, abrió las doradas pastas donde se encierran los efímeros signos que la reviven cada año al llegar la fecha. Pese a ello, el Domingo de Pasión fue, al sevillano credo, prueba fehaciente frente al licismo desproporcionado en el que se acomoda, cada vez más, una sociedad en palpable deriva de valores.

Y a la lluvia mejor cara, porque aquí, mal que bien, hemos aprendido a convivir con ella en base a innumerables experiencias. Por esa circunstancia no hay que perder de vista al sol, al otro sol, al adherido a las personas y a esa Sevilla de ocultos muros en los que la humedad reverdece sus propios siglos de vida. Quizás convenga recordar que no toda una jornada tiene por qué ser escrita en labios sobre manos, porque igual así nos resulte más fácil resumir lo que fue, o lo que pudo ser.

Rumores musitan que anda acordando con Azores la necesaria tregua, aspirando a ser recordado entre los anales de la memoria viva de su musa. La previa exhala su último aliento entre frescores de las noches de marzo. Se marchan, pues, los bisoños compases de un tiempo que reseña fielmente la intensidad con la que las vísperas retoman el contacto con la imperecederamente compleja ciudad de los dos semblantes. La espera deja de serlo…

Antesala de vísperas

José Antonio Martín Pereira | 27 de febrero de 2013 a las 12:27

Puso el sol la claridad de la que el profuso celaje privara apenas siete días antes, y los cánones de lo espléndido amedrentaron augurios de infausta primavera. Caprichoso segundo domingo de Cuaresma, ideal mayúsculo de Domingo de Ramos, que desatara pálpitos en numerosos rincones de la ciudad de las mil y una caras.

La segunda semana del Salterio escenificó su bienvenida en el sosegado dolor de la Virgen de la Victoria, recomponiendo sobriedades en la exclusiva pátina del Cristo que entrega su Amor bajo las naves de la Colegial del Divino Salvador. El tiempo gesta alianzas, entretanto las vísperas se conforman lentamente a base de esencias que no son sino anticipos palpables de aquella realidad efímera que enfilará sentimientos cuando marzo evoque sus últimas pautas.

Supremacía de matices

José Antonio Martín Pereira | 9 de diciembre de 2012 a las 15:31

Ya en el siglo II saludaba San Ireneo en la Madre de Jesús a la nueva Eva, pero no fue hasta casi finales del segundo milenio cuando poco a poco fue apercibiéndose la Iglesia del depósito revelado referente a la Inmaculada Concepción de María. El Papa Pío IX la proclamó solemnemente el 8 de diciembre de 1854, casi cuatro siglos más tarde de que el papa Sixto IV hubiera extendido la fiesta de la Concepción Inmaculada de María a toda la Iglesia de Occidente (1483).

En Sevilla el regusto en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María viene de la mano de una improvisada cartera de templos exhalando aromas de flor recién cortada en pleno mes de diciembre. De este modo, la intensa neblina con la que se descubrió la mañana, lentamente resquebrajaría en favor de una jornada suprema en matices, instigada por el ambiente navideño que se percibe en estos días en cada uno de los rincones del centro histórico.

Adviento en posición, contraste con la clara accesibilidad nota predominante en los diferentes actos piadosos desarrollados por las diversas hermandades. Escasas colas, menor afluencia generalizada, y en apariencia un descenso en la cota de incienso en el interior de los distintos lugares de culto. La ebullición se instalaba sobre las calles del centro a la caída de la tarde, con ciertos aires de simetría con el Domingo de Pasión. La ciudad da paso, desde ahora, al aura de una Esperanza con sede terrenal en San Gil…