Archivos para el tag ‘Bourrellier’

El desconcierto

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2015 a las 11:13

Llegados a esta cota del calendario la sensación generalizada es la de que exprimimos tanto la espera que a veces resulta complicado seguir escalando para descubrir el horizonte ansiado. La Cuaresma ultima sus últimas puntadas para configurar el rostro que en varios días lucirá (a pleno sol) la ciudad, en medio de un revuelo que ha vuelto a agitar el frasco de los olores desabridos, emanación que mancha la atmósfera que respiran cofrades y que tiene que ver con los vaivenes de horarios y opiniones a los que han quedado sometida la Madrugá y el conjunto de sus seis cofradías, con el Consejo de Cofradías a la cabeza.

La raíz tiene su origen en el pasado viernes día 20, cuando se hacía pública que la Madrugá de este año sería igual que la del año pasado. El Consejo de Cofradías optaba por esta decisión, «de conformidad con las seis cofradías», después de que el Cecop desautorizara los horarios acordados por los hermanos mayores y ratificados el domingo anterior por el vicario general en el Cabildo de Toma de Horas. La junta de seguridad celebrada a primera hora de ese mismo viernes alertaba de una disfunción de 21 minutos entre el Silencio y la Macarena en el cruce de la calle San Miguel con Trajano.

A partir de entonces el desconcierto parece haberse apoderado de las acciones, con criterios de corte extremo que empiezan a calar poco a poco, secundados por la inestabilidad que reina sobre el órgano gestor de las cofradías sevillanas, el Consejo. De tal modo, opciones que defienden el crear una nueva Madrugá para reubicar cofradías, o limitar el número de nazarenos, ganan adeptos en el complejo rompecabezas que tiene por finalidad el descongestionar los horarios de cara al futuro. Otra alternativa de la baraja, refrendada por el propio presidente de la institución cofradiera Carlos Bourrellier, es la que pasaría por la permuta de lugar o día de hermandades.

En medio de esta laguna , desde el propio Consejo dan por hecho que volverá a haber conteo de nazarenos y cortejos para esta próxima Semana Santa, en un intento además por medir cómo transitan las hermandades fuera de la Carrera Oficial, y no sólo al paso por la misma. Lo que no quita nadie es que este año caminaremos entre parches, circunstancia que se comprueba en los programas de mano que han quedado desactualizados antes incluso de ver la luz por motivo de los vaivenes de última hora. Y no digamos de la imagen de ridículo proyectada…

Gran Poder Sevilla

Vía Crucis de la Fe: lo que nos dejó

José Antonio Martín Pereira | 19 de febrero de 2013 a las 11:39

Desorden aparte, el cúmulo de inclemencias no logró privarnos de imágenes y momentos irreemplazables.  Alegoría de una ciudad que disimulaba desencantos ataviada de Domingo de Pasión, como entonando el crepúsculo de la espera, los templos registraron auténticos órdagos de fe, refrendados en el trasiego constante de miradas en alza.

El fin de semana que se fue, equipara valoraciones en la gratitud de quienes se llevan parte de nuestras devociones ancladas en estampas, recuerdos o vivencias. Sevilla, y sus exclusivas dotes de anfitriona de gala. Circunstancias que la lluvia no atinará a borrar…

Vía Crucis de la Fe: relato de una jornada truncada

José Antonio Martín Pereira | 18 de febrero de 2013 a las 12:49

Cabe decir, primeramente, que los pronósticos erraron. Se esperaban más precipitaciones y durante un espacio temporal más extenso. Al final, ni lo uno ni lo otro, la climatología volvió a exhibirnos su cara de ciencia inexacta y la lluvia solo hizo acto de presencia (leve) durante las primeras horas del mediodía, justo en el intervalo en el que las primeras cruces de guía tenían que haber pisado las calles. A partir de ahí, las horas fueron desgranando lo agridulce.

La coherencia

A las diez de la mañana un técnico de la Aemet exponía a los cargos generales del Consejo de Cofradías, a los hermanos mayores participantes, y al delegado diocesano para las Hermandades, Manuel Soria, el estado meteorológico que se esperaba para la jornada: probabilidad de lluvia alta pero débil.

Posteriormente, los hermanos mayores se reunieron con sus respectivas juntas de gobierno para consensuar posturas. De nuevo en pie lo expuesto la tarde anterior, si una hermandad decidía no salir, ninguna lo haría. Poco antes de las doce del mediodía, la coherencia exponía las primeras decisiones: San Gonzalo era la primera en decir no al traslado. Tras ella, Montserrat, Cachorro, Gran Poder y Santo Entierro. Cinco muestras de cordura ante lo inevitable (a esa hora llovía), que parecían tumbar los atisbos de motín expuestos previamente por determinados hermanos mayores.

El dilema

Nada más lejos, mientras los miembros de las juntas superiores de cada hermandad decidían en sus respectivos cabildos de urgencia, el presidente del Consejo, Carlos Bourrellier, declaraba a los compañeros de Tele Sevilla lo siguiente: «igual se tienen que tomar unos riesgos que a lo mejor no se tomaban en otras circunstancias. Pero estamos en el Año de la Fe».

Con celeridad, y ante la sorpresa del gran público, Montesión anunciaba en su cuenta de Twitter que el cabildo había aprobado el traslado, llegándose a barajar la opción de salir con su Titular por las calles del barrio. La misma circunstancia planeó por San Vicente, en lo que fue un amago por salir con su paso de Misterio hasta la capilla del Museo.

La locura, eso sí, la desató la hermandad de Torreblanca, amparados en el escudo de la oportunidad única. Torreblanca solicitó al Consejo presidir en solitario el Vía Crucis, la petición se trasladó al Arzobispado, y Manuel Soria volvió a remitir al acuerdo entre las hermandades: o todas o ninguna. Finalmente, en Santa Marina el paso fue sacado hasta la puerta donde, entre algunos paraguas, se rezó la estación que les había sido asignada.

El rezo piadoso

Los fieles salvaron la papeleta. En el interior del templo metropolitano, atestado, las muestras de extremo recogimiento estuvieron muy por encima de la estructura logística. Quizás, sin los pasos en la calle, el perímetro de seguridad impuesto por las vallas estaba de más. Se discernía cierta frialdad, no obstante de aquí pueden sacarse innumerables lecturas. Con respecto a esto último, sorprendía la fácil que esquivaban el cerco determinados hermanos chaqueta, ante la impasiva mirada de los vigilantes de seguridad.

Vía Crucis 2013: desencanto generalizado

José Antonio Martín Pereira | 29 de enero de 2013 a las 11:50

No por repetitivo deja de ser portada el Vía Crucis de la Fe que se celebrará en la ciudad el próximo 17 de febrero. La cuestión en sí, es que los sucesivos vaivenes que se vienen produciendo entorno al mismo están conduciendo alarmantemente a la opinión generalizada al desencanto. Si los cofrades ven poco sentido al acto programado, y éste además, emulando otros eventos cuyo esquema depende directamente de las directrices del Consejo, cada vez adquiere más tintes privados, el resultado final, a priori, se estima cercano al fracaso.

En estas, a día de hoy amplia es la corriente de pensamiento que sugiere que si en los rezos de las estaciones del Vía Crucis no participan los fieles, ¿por qué se les llama a acudir? Peligrosa perspectiva que asoma del prisma de las mil y una caras, que esperemos no se traduzca en un distanciamiento en la trilogía Iglesia-cofradías-fieles. Al final, de eso no cabe duda, las calles se llenarán de devotos, curiosos y friki-frades, pero el acto central solo será visible para los de la tribuna VIP, y para los valientes (pocos) que guarden sitio como si de un concierto de la mismísima Madonna se tratara. Los únicos beneficiados de este embrollo sin pies ni cabeza, los hosteleros, que por cierto, y dicho sea de paso, esperan agazapados sin contraprestar nada a cambio de una tarta tan golosa.

Es evidente que el sentido inicial propuesto con el que surgió la idea del Vía Crucis, de haberlo tenido, se diluye a marchas forzadas entre la marabunta de opiniones y hastío en la que los responsables de su configuración, el Consejo de Cofradías supervisado por Palacio, han dejado caer los planteamientos. Así las cosas, o todos nos equivocamos, o esto terminará por convertirse en un espectáculo a mayor gloria de quien todos sabemos y no será un servidor el que lo escriba, aparte de un gasto desproporcionado para la maltrecha economía de las hermandades participantes. Siendo de este modo, quizás llegado el día se agradezca que el cielo del Aljarafe aparezca tiznado de Viernes Santo.

2012: de la lluvia al relevo en el Consejo

José Antonio Martín Pereira | 26 de diciembre de 2012 a las 18:13

La hora de los balances. El desenlace de diciembre edita infinidad páginas a modo de registro de lo que ha sido, no cabe duda, un año que quedará marcado por la delicada situación económica que asola a la inmensa mayoría del globo. En ésa misma línea, las cofradías de penitencia de la ciudad de Sevilla, articulan las vertientes de la subjetividad dentro en un esquema general del que sobresalen, por razones obvias, la lluvia, el ineperado relevo en la presidencia del Consejo de Hermandades y los primeros compases del denominado y conocido a estas alturas Año de la Fe.

Efemérides

Atendiendo a este capítulo, dos fueron las hermandades protagonistas. De un lado la Corporación de San Julián, que en este 2012 cumplía 600 años de existencia, desde que en 1412 se fundara la Hermandad de luz de Nuestra Señora de la Hiniesta. De otro, la Hermandad del Calvario, la cual iniciara en noviembre de 2011 un extenso programa de actos para conmemorar los cuatro siglos de la hechura del Cristo del Calvario por Francisco de Ocampo (1612). Precisamente por ello, desde el pasado domingo 8 de enero, la corporación que radica en la parroquia de la Magdalena ha venido celebrando el Año Jubilar que concediera el Santo Padre a través de la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede.

El robo en Las Siete Palabras

La Cuaresma vino precedida del importante desvalijo que sufriera la Hermandad de Las Siete Palabras, concretamente el día 19 de enero. Fueron sustraídas las bambalinas del antiguo paso de palio de la Virgen de la Cabeza y otros enseres del paso del nazareno de la Divina Misericordia, como dos de las águilas bicéfalas de las esquinas del canasto y el óvalo de una de las cartelas. El saqueo tuvo lugar alrededor de las dos de la madrugada en el almacén que la cofradía del Miércoles Santo tenía alquilado en la calle Medalla Milagrosa, en la zona de la Cruz Roja. Las piezas sustraídas no estaban aseguradas, y de ellas a día de hoy no ha trascendido ninguna noticia pública al respecto.

Cartel, Vía Crucis y pregón

El triunvirato pórtico y anuncio a la Semana Mayor, como es costumbre, añadió nombres propios a los anales de Sevilla según sus cofradías. De este modo, el segundo sábado de febrero fue testigo de excepción en la presentación de un cartel que será recordado por sus brillantes trazos, pero no por su capacidad de innovación. Dubé de Luque, reconocido cofrade y figura insigne para la cofradía de Los Servitas, no obtuvo el agrado generalizado de la crítica, tal vez porque los sevillanos esperaban más de sus pinceles.

Cosa distinta sería lo que ocurriera con el Vía Crucis del Consejo, que presidiera en esta ocasión el Nazareno de la Salud de La Candelaria. Excelente temperatura, más propia de la primavera, y ausencia de celaje, acompañaron una jornada víspera de festivo en Andalucía convirtiendo las calles del centro en un hervidero de gente.

La nota en lo referente al pregón la pondría la excepcional coincidencia con las elecciones autonómicas andaluzas. Por lo demás, Ignacio Pérez Franco, ex hermano mayor del Baratillo, expuso una pieza de oratoria inacabable. Pocos cambios en el ejercicio retórico, evidente compromiso en lo que a la ciudad y la Iglesia respecta, y pare de contar.

La Semana Santa

La de 2012, en consonancia a las últimas a la que la memoria alcanza, volvió a ser una Semana Santa marcada por la inestabilidad meteorológica. A modo general, solo treinta y una de las sesenta cofradías pudieron realizar sus estaciones de penitencia, si bien las de San Gonzalo y La Redención, ambas del Lunes Santo, no solo no completaron sus recorridos sino que además ofrecieron imágenes de ingrato recuerdo. La diferencia con la de 2011 (donde fueron veintisiete), estuvo en la Macarena y el Señor del Gran Poder, devociones siempre referentes, así como en la singular y ejemplarizante estación de penitencia que brindara la señera Cofradía de la Vera-Cruz, que decidió, respondiendo a la lluvia, salir a la calle con su Lignum Crucis dejando los pasos en su templo.

El Año de la Fe

El pasado 11 de octubre daba comienzo, siguiendo la Carta apostólica Porta fidei del 11 de octubre de 2011, el Año de la Fe, que concluirá el próximo 24 de noviembre de 2013. Distinguido por el propio Benedicto XVI como «impulso a la misión de toda la Iglesia, para conducir a los hombres lejos del desierto en el cual muy a menudo se encuentran en sus vidas a la amistad con Cristo que nos da su vida plenamente». Año de la Fe que llega como balón de oxígeno al Concilio Vaticano II (coincidiendo con su cincuenta aniversario), que fuera promulgado por el beato Juan Pablo II «con la intención de ilustrar a todos los fieles la fuerza y la belleza de la fe».

Sevilla no podía faltar, y es por ello que desde la Archidiócesis se está desarrollando un extenso programa de actividades, algunas de las cuales especialmente significativas, por su contenido y por los lugares en los que han sido desarrolladas hasta el momento. En este sentido, caben destacarse tres acontecidas recientemente, entre los días 17 y 18 del pasado mes de noviembre: la Muesta La Fe es Vida, celebrada en la Plaza de San Francisco; la exposición dedicada al Santoral sevillano, en el Salón del Apeadero del Ayuntamiento; y la exposición Biblia y Cultura, que hizo lo propio en el cercano patio de la Fundación Cajasol.

Con respecto al Año de la Fe, en lo que a las cofradías propiamente concierne, el próximo día 17 de febrero, a primera a primera hora de la tarde, está prevista la celebración de un Vía Crucis en la Avenida de la Constitución, preparado con la colaboración del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Las Hermandades que participarán de dicho acto piadoso, elegidas por el órgano de gestión cofradiero, serán las siguientes: Montesión, Beso de Judas, San Gonzalo, Carmen Doloroso, Torreblanca, San Esteban, Los Gitanos, Pasión, Gran Poder, La Estrella, Montserrat, Las Siete Palabras, El Cachorro y el Santo Entierro. A ellas se añaden otras dos, El Silencio, que abrirá el cortejo con su cruz de Guía, y la Vera Cruz, justo después portando su Lignum Crucis.

La dimisión de Adolfo Arenas

Al mediodía del pasado 30 de octubre saltó la noticia: Adolfo Arenas, presidente del Consejo de Cofradías, presentaba su dimisión irrevocable en el arzobispado,después de que varios consejeros airearan públicamente los pormenores acerca del desarrollo de la votación celebrada el sábado anterior para designar al pregonero de la próxima Semana Santa, así como de los detalles (que aún eran pocos) entorno al mencionado Vía Crucis del primer domingo de cuaresma de 2013. Un día más tarde, Palacio hacía oficial la designación de Carlos Bourrellier como presidente en funciones del Consejo General, hecho consumado el pasado 15 de diciembre tras el pleno extraordinario de hermanos mayores. Fruto de esta remodelación, el entonces Secretario, Manuel Nieto Pérez, ha pasado a Vicepresidente, y el Delegado de la Madrugada, Carlos López Bravo, a Secretario.

Los nuevos estatutos

El mismo sábado 15 de diciembre, los hermanos mayores reunidos en Asamblea General Extraordinaria, aprobaban la puesta en práctica de los nuevos estatutos del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, toda vez la Autoridad Eclasiástica había ratificado la validez del texto. El resultado final de la votación fue de 82 votos a favor, 24 en contra, 5 abstenciones y 1 nulo.

En caso de lluvia, sentido común

José Antonio Martín Pereira | 13 de diciembre de 2012 a las 13:08

Las hermandades que participarán en el Vía Crucis del Año de la Fe, el próximo 17 de febrero, primer domingo de Cuaresma, ya conocen las primeras directrices oficiales en cuanto a organización del acto y sus posibles variables.

Entre estas, y apelando al sentido común, ha quedado establecido que si una hermandad decide no salir por riesgo de lluvia, no se pondría en la calle ninguno de los pasos y se suspendería el acto tal y como actualmente está diseñado. Cosa distinta es que se suprimiera el ejercicio piadoso, que no se haría, ya que, dado el caso de que el día se encontrara sujeto a las inclemencias meteorológicas por el líquido elemento, el procedimiento sería el mismo que se lleva a cabo en el Vía Crucis ordinario del primer lunes de Cuaresma, es decir, una Cruz presidiría el rezo del Vía Crucis con catorce Cruces de Guía representando las estaciones en el interior de la Santa Iglesia Catedral.

En otro orden de cosas, se mantiene la composición de los respectivos cortejos de las hermandades. De tal modo, se abrirán con la Cruz de Guía y estarán compuestos por cincuenta parejas de cirios. El estandarte formará en medio del cortejo, que cerrará una presidencia. Cabe reseñar que no habrá presencia de varas, solo cirios, y antes de cada paso irán un máximo de seis ciriales. Desde el Consejo hacen hincapié en la circunstancia igualmente conocida de que los pasos irán sin música, si bien se permitirá acompañamiento de capilla o polifónico.

Un cartel, ¿con qué matices?

José Antonio Martín Pereira | 29 de noviembre de 2012 a las 15:24

Ahora que las aguas parecían volver a su cauce, y las opiniones en el seno de las cofradías fluían en una única dirección, la del apoyo, en mayor o menor medida, a uno de los actos centrales (que no el principal) con el que nuestra Archidiócesis está dando cobertura al Año de la Fe, la junta superior del Consejo de Hermandades hacía pública en la tarde de ayer, la designación del distinguido pintor Daniel Puch Rodríguez-Caso para que efectúe el cartel anunciador del anteriormente referido Vía Crucis Extraordinario.

Reconocido cofrade, fue miembro del Consejo entre los años 1988 y 1992 como consejero de Gloria, durante la presidencia de Luis Rodríguez-Caso Dosal; y contrastado artista, entre sus obras el Cartel de las Glorias de Sevilla (1996), el de Semana Santa (2003), o el del Día de la Virgen (2011), en sus pinceles queda la oportunidad de plasmar un evento único en cuanto a su significado.

La disyuntiva nace, sin embargo, de los propios matices que se pretendan con la reseña de la obra pictórica. De este modo, si la concepción versa entorno al carácter pastoral y piadoso del acto, bienvenida sea la aportación. Por el contrario, si lo que se pretende es destacar la voluminosidad del acontecimiento, desde el apego por la puesta en escena de los pasos, en el Consejo habrán vuelto a dejar claro la distancia que separa sus decisiones del verdadero motivo origen del presente curso. La duda, toda vez los planteamientos no han sido expuestos, tiene pinta se resolverá llegada la presentación del cartel. Por cierto, y en estas, con éste se añade otro cartel más a la larga lista de cuantos se suceden en Sevilla durante la Cuaresma y sus inmediaciones.

Filtraciones: enésimo capítulo

José Antonio Martín Pereira | 17 de noviembre de 2012 a las 16:23

Sin Arenas (Adolfo), pero con los mismos métodos. Se filtra o ve la luz, hasta quién de los miembros de la junta superior del Consejo toma el café con sacarina, o quien, al modo tradicional, le sigue poniendo azúcar. Así se hace ciertamente complicado entender el significado de la palabra normalidad, que tanto y mal está usando el nuevo presidente, el Sr. Bourrellier, con el correspondiente beneplácito de Palacio.

De este modo, lo que parecía iba a presentarse como un fin de semana sosegado, remedio inesperado a varias semanas de tempestad, tiene pinta va a terminar como los pretéritos, al ritmo de letras y comentarios de toda índole. Y es que el enésimo capítulo de la serie filtraciones del Consejo (éxito en las carteleras de media Sevilla), nos trae esta vez, de la mano de un email con cráusula de confidencialidad, y un destinatario (de otros tantos) con mucha guasa o todo lo mismo de mala leche, los primeros datos (entendiendo éstos por su carácter oficial) entorno al Vía Crucis Magno del mes de febrero.

A destacar la idea (no compartida por Monseñor Asenjo), de que las imágenes sean trasladadas en sus propios pasos de salida, acompañadas por cincuenta parejas de escolta, y de que, toda vez concluido el rezo, entren en la Catedral para rendir honores a la Virgen de los Reyes y salgan por la Puerta de San Miguel en dirección a sus respectivos templos. Los criterios de elección no varían con respecto a los conocidos, sin embargo se descarta (atendiendo a esta fuente) la posibilidad de participación de una imagen Mariana. El cortejo del Vía Crucis estaría compuesto por la Cruz de Guía del Silencio, Lignum Crucis de Vera Cruz, Sr. Arzobispo y acompañantes, comenzando el acto a las 18 horas, y terminando entre hora y media y dos horas después.

De ello se deduce, nuevamente, que la pelota vuelve a estar sobre el tejado del prelado, y que viene siendo pertinente, entretanto cumple con el resto de obligaciones del cargo, que, o bien él, como pastor de la iglesia sevillana y principal valedor de esta idea que cada día se va algo más de las manos; o bien Manuel Soria, como Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Sevilla, detengan la sangría de malas prácticas y profundicen en el por qué de tanto embrollo por la causa. Probablemente así nos ahorremos disgustos y decepciones.

Relativo al borrador y los castigos

José Antonio Martín Pereira | 11 de noviembre de 2012 a las 11:41

En Sevilla, y en lo relativo a las cofradías, ya se sabe, el tablao dispone una amplia medida, que hay quien usa por encima de la ética con la exclusiva intención de seguir gozando de una efímera e irreal cúspide. Mientras existan palmeros fácilmente manejables, éstos serán los tristes compases que reciban al gran público, y dibujen la cartelería con la que los cofrades se presentan al mundo.

Y es que con esto de las libertades, complejo se conforma el esquema que ramifica entorno al Vía Crucis con el que la Archidiócesis hispalense pretende fomentar la Fe en este Año tan importante para los católicos del mundo. Está en muchas bocas, demasiado abiertamente, la palabra castigo. Inserta en el acervo de la corriente empeñada en disgregar la indisoluble mezcla cofradías e iglesia, el solo hecho de usarse es razón más que suficiente en aquello que invita a pensar en el daño gratuito. Si fuera cierto, es decir, si Monseñor Asenjo o Manuel Soria hubieran vetado la participación de las hermandades de La Esperanza de Triana y El Cachorro en el mencionado Vía Crucis, ¿dónde están las pruebas físicas que lo corroboren? Con curiosidad esperamos a verlas, de igual forma que el borrador de imágenes seleccionadas que circula, precisamente, por las voces de mando que alimentan a los palmeos sin ton ni son.

La realidad es que estas circunstancias vienen precedidas de parches sobre parches. El Consejo, en esta ciudad, es una institución desacreditada en lo que tiene que ver con la credibilidad. Lo es desde los últimos cuatro años y cuatro meses, y parece ser lo seguirá siendo mientras su cabeza visible, en este caso el Sr. Bourrellier, no se atreva, desde la contundencia de sus palabras y la responsabilidad de su cargo, a reorganizar las ideas del personal con respuestas categóricas y efectivas. Si el invento tuviera buenos planos, seguro no existirían inconvenientes a la hora de expresar detalles, tanto si los criterios que se están o se pretenden son la devoción (mal vamos), la calidad artística (peor), el reparto de la tarta según los días (incluídas las Vísperas), o las segundas oportunidades por razón de lluvia (las hermandades del Viernes Santo por sí mismas darían para muchos Vía Crucis). Las medias tintas a lo que contribuyen es a engrosar la interesada bola.

De ello se deduce, pues, que el conglomerado de imágenes que, llegado marzo, encarnará los deseos que brotan de la plaza Virgen de los Reyes, terminará por parecerse poco o nada al fin inicialmente perseguido. Porque quien tiene Fe, no necesita a las imágenes para acercarse a Cristo en su vida cotidiana; y quien no la tiene, no vendrá a buscarla ése día, sino más bien a colmar sus ansias capiroteras, ajeno a una doctrina que halla su base diaria en el frío y acogedor tacto del mármol, y en la comunión con el prójimo.

La puerta sigue abierta

José Antonio Martín Pereira | 4 de noviembre de 2012 a las 13:37

De poco sirve argumentar cualquier propósito. Atrás queda una semana que halla su medida entre la convulsión y el bochorno. Flaco favor que superaba al orden de las cofradías y de la propia Iglesia sevillana, habiendo salpicado, probablemente más de lo que alcance la conciencia general, al mismo nombre de la ciudad.

Sucedió el pasado martes. Adolfo Arenas, ya ex-presidente del Consejo de Cofradías, bendijo sus intenciones con el apellido irrevocable, consciente del pulso que ello significaba, pero ajeno a los derroteros por los cuales derivaría su escueto comunicado. La respuesta de Palacio fue fría. Sin contemplaciones, apenas veinticuatro horas después, aceptaban públicamente la dimisión del hasta entonces cabeza visible del órgano rector de las cofradías sevillanas. El desenlace final, mismamente emitido desde la plaza Virgen de los Reyes, colocaba a Carlos Bourrellier, ex-hermano mayor del Buen Fin (y Rey Melchor en la Cabalgata de Reyes de 2009), al frente de la institución, a la espera de normalizar la delicada situación gestada lo antes posible. Estatutos en mano ésa era la solución, o el parche.

Coyuntura producto de un cúmulo de malas prácticas. Lo de las filtraciones no es cosa de ayer, más bien podría decirse que viene de lejos, e incluso que ha sido una de las notas características del mandato de Arenas (cuatro años y cuatro meses). En cuanto a los conocidos roces, no son sino una consecuencia más de como la política devora todo lo que se pone a tiro, incluidas las hermandades y, en este caso, su organismo común.

De una situación tan lamentable como la vivida, lo justo sería sacar conclusiones que sirvieran para mejorar y no caer en similares errores. Sin embargo, y aún con el beneficio de la duda, lo verdaderamente lícito, es que la cúpula de las cofradías en Sevilla exige renovación urgente, tal vez no tanto en lo que respecta a las personas, pero sí en lo que a la institución rectora propiamente dicho. Y es que no estamos hablando de sacar pasitos, gestionar o hacer como que se gestionan sillas, y repartir pasteles de tres sabores, lo importate es y seguirá siendo promover el culto, alentar las bolsas de caridad y prestar una formación coherente, en consonancia a los tiempos y en atenta responsabilidad de futuro. Dicho esto, los cofrades de a pie sostenemos la puerta abierta en San Gregorio, para que salgan aquellos que pretenden grabar su nombre a costa de desairar su compromiso.