Archivos para el tag ‘Corpus’

Caviar sin comensales

José Antonio Martín Pereira | 30 de mayo de 2016 a las 10:40

En la festividad de San Fernando, patrón de la ciudad de Sevilla, aún resuenan los ecos de la última celebración del Corpus, cuya riqueza artística e Historia se determinan incuestionables pero cuyo estado actual invita cuánto menos a un ejercicio de reflexión colectivo.

Hablar del Corpus Christi en Sevilla significa remontarnos a principios del siglo XV, debió ser sobre 1400 cuando adquiere sus orígenes en Sevilla, aunque la documentación conocida sobre este acto es de 1426. Analizar los pasos y desgranar los detalles que rodean a la fiesta implicarían dedicar toda una tesis, pero no hace falta imbuirse tanto para alcanzar la conclusión de que algo está fallando, o de que en algo nos estamos equivocando.

A la progresiva disminución de público nos remitimos, en los últimos años más que evidente. Circunstancia que paradójicamente se manifiesta antagónica al regreso del Señor de la Cena a su templo a eso del mediodía, con calles a rebosar y sonido de cornetas. Y no digamos ya de la reducción del número de altares, o de la palpable falta de calidad que reflejan algunos de ellos, producto tal vez del aura conformista que hasta ahora ha hecho de telón para que ni el Cabildo Catedral ni las propias hermandades, con exceso de representación en sus cortejos corporativos, se hayan planteado una reforma que a tenor de los acontecimientos empieza a valorarse como necesaria. Al caviar, está claro, le faltan comensales.

Corpus Sevilla

Buscando estímulos

José Antonio Martín Pereira | 3 de julio de 2013 a las 13:37

Desde el Consejo de Hermandades, en consonancia con la línea que mantienen Ayuntamiento y Cabildo Catedralicio en los últimos años, se trabaja en la búsqueda de estímulos para realce de la Fiesta del Corpus Christi. De este modo, a partir del próximo año, el organismo rector de las cofradías sevillanas subvencionará a aquellas hermandades que dignifiquen mediante el montaje de un Altar la citada Fiesta. Es preciso señalar, que estas subvenciones solo serán destinadas a aquellas cofradías que integren dicho órgano. El importe será de 150 euros.

En el pasado Corpus Christi 2013 tan solo se instalaron seis altares, cinco pertenecientes a corporaciones de la capital (Siete Palabras, Amor, Resurrección, San Isidoro y Pasión), amén del que instalara hermandad de la Asunción de Cantillana. A ellos habría que unir el de La Cena en el Palacio Arzobispal y el de La Hiniesta de la Plaza de San Francisco.

La luminosidad del Corpus

José Antonio Martín Pereira | 30 de mayo de 2013 a las 14:40

Corrían las ocho y media de plena de memoria, cuando el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, oficializaba las primeras palabras en la Santa Misa de la solemnidad del Corpus celebrada en el Altar del Jubileo. A partir de ése momento, Dios al reencuentro de la Sevilla eterna, fundiendo acero para revitalizar los eslabones de la tradición versada entre bermejas espigas y verdores de uvas, Cuerpo y Sangre del Divino.

Entorno a las 12 y media del mediodía, después de aproximadamente cuatro horas de procesión, hacía su entrada en la Catedral de Sevilla la Custodia con el Santísimo del Corpus Christi. Jornada vestida con letras de oro, en la que miles de sevillanos y visitantes recorrieron las calles del centro acompañando a la procesión, que este año ha coincidido con la fiesta del patrón de la ciudad, San Fernando. Asimismo la mañana, inusualmente fresca, ha permitido al público participante admirar con más comodidad las imágenes de los nueve pasos.

Epílogo de mayo

José Antonio Martín Pereira | 27 de mayo de 2013 a las 12:18

El epílogo de mayo se tradujo en un mar de cruces las cuales, repartidas por la ciudad, evocaron el carácter con el que la ciudad ata sus propios lazos. Cruces que, con sus dos maderos, nos enseñan quiénes somos y cuál es nuestra dignidad y que, además, en estos primeros días del tiempo ordinario, quedan refortalecidas en forma de acción social y convivencia entre hermanos. Gran ambiente el que se respiró en diferentes puntos de la geografía local durante todo el pasado fin de semana.

Y a todo esto, la Fiesta del Corpus asoma. Este año cuenta con la novedad de que las portadas de la Plaza de San Francisco serán distintas. Una estará dedicada a la capilla de la Hermandad del Rocío de Triana, que conmemora su segundo centenario fundacional, y la otra a la capilla de la Universidad, que cumple 250 años desde que fuera finalizada.

Lo que pervive de aquel Corpus de San Julián

José Antonio Martín Pereira | 16 de junio de 2011 a las 12:19

Inequívoco es como durante la última década fueron muchas las hermandades que en Sevilla comenzaron a celebrar procesiones eucarísticas. El fenómeno lo propagaban aquellas que bien poseían o bien podían hacerse con una custodia más o menos decente (y si no, se encargaba nueva), un Niño Jesús, una Inmaculada, al Santo de turno (dicho con todos los respetos), unas andas, ganas de salir a la calle y dinero para pagar las respectivas bandas de música. Así, junto a las procesiones clásicas y arraigadas que no necesitan ser nombradas, surgían otras sin tradición y con escasa participación de fieles, amén de los propios integrantes enchaquetados y engominados del cortejo que, vara en mano, se desvivían en ocasiones por saludar al escaso público asistente.

Dentro de aquellas procesiones surgidas recientemente se encontró la del Corpus de la Parroquia de San Julián, cuyos orígenes se remontan al año 2002. Con la misma vino a sustituirse la procesión de Enfermos e Impedidos que con anterioridad celebraba la parroquia (que venía conmemorándose desde la década de los 90). Desde sus inicios, dicha comitiva fue formada por pasos, imágenes y enseres de las Hermandades de La Hiniesta, La Resurrección (ambas corporaciones sacramentales) y el Monasterio de San Clemente, del mismo modo que participaron otras como la del Rosario de San Julián, Pastora de Capuchinos o la Hermandad de El Silencio.

Siendo así, hasta 2009 la procesión del Corpus de San Julián lo componían cuatro pasos, presididos respectivamente por la imagen del Niño Jesús (hermandad de la Resurrección), San Julián, la Inmaculada Concepción, obra de Alonso Cano, y la Custodia del Monasterio de San Clemente*. También se incluyó un año un paso con la imagen de Santa Marina. Fue éste que decimos el último año en celebrarse tal cual, ya que el año pasado la junta de gobierno de la mencionada hermandad reunida en cabildo de oficiales presidido por su Hermano Mayor, Francisco Granados, decidía continuar la tradición sin ningún paso, es decir, con la única presencia del Santísimo bajo palio.

A partir de ahí múltiples cuestiones podrían extrapolarse a las proliferantes celebraciones de carácter similar ya que, aunque han servido de cantera en los diferentes órdenes que a la postre componen una cofradía en la calle en Semana Santa, y teniendo en cuenta la ingente necesidad evangelizadora en los tiempos que corren, su configuración ha generado verdaderos problemas de sostenibilidad económica para las hermandades encargadas de ponerlas en práctica. De este modo, ¿qué sentido tenía y tiene sacar una procesión sacramental por las calles en esas condiciones? ¿Cuánto dinero han gastado y gastan algunas corporaciones en este tipo de culto? ¿Verdaderamente merece la pena? Con la crisis que azota y no tiene visos de dejarnos, al menos a corto plazo, las cofradías están prácticamente en la obligación de ser las primeras en tomar conciencia y dar ejemplo de austeridad y coherencia, aunque a veces cueste comprender sus decisiones desde fuera.

Corpus de San Julián, año 2007

Fuente: Youtube, usuario “ardoju”

*Sobre la Custodia utilizada por aquel entonces citar que se desconoce su autoría aunque está datada a principios del siglo XIX. Mide la obra 2,25 metros de altura y antes de ser restaurada por los Hermanos Delgado en 2003 presentaba un deficiente estado de conservación. Del coste de la reparación se encargó la Hermandad de la Hiniesta.

En ausencia de extraordinarias

José Antonio Martín Pereira | 13 de junio de 2011 a las 11:56

Por supuesto que más de uno y más de dos están que no viven, allá los que ven el trasiego de pasitos como prioridad y casi exclusividad en la catequesis del siglo XXI. En la jornada de ayer, domingo 12 de junio, se cumplía exactamente un año desde la conmemoración por parte de la Hermandad de la Estrella del 450 Aniversario Fundacional, con la correspondiente visita de su paso de palio a las calles de Triana, acción extendida en pretéritas celebraciones de similar calado y descendencia del legado cultivado por el otrora Pastor de la Archidiócesis sevillana, Fray Carlos Amigo Vallejo. Ahora se llevan las manos a la cabeza los que esperaban que el paso de Misterio de la Hermandad de La Cena “robara” (entiéndase el término) el protagonismo a la mañana del Corpus que está por venir. Afortunadamente (dije bien) el Cabildo Catedral ha hecho caso omiso a los cantos de sirena que así entendían debía proclamarse el V Centenario de la fundación de Hermandades Sacramentales en Sevilla. El Misterio estará, pero presidiendo el Altar del Palacio Arzobispal y no participando de la procesión eucarística, hecho completamente lógico.

Y sí, usted podrá argumentar tirando de archivo que las procesiones extraordinarias han existido desde los orígenes de las cofradías, que en el resto de provincias andaluzas la tendencia sigue siendo excedente, o sin ir más lejos lo extraño del distinto uso de la vara de medir entre la provincia y la capital, en este caso siendo Sevilla la que nos ocupa. A tal circunstancia habrá quien añada incluso lo relativo a los inminentes aniversarios de Coronaciones en La Macarena y Los Gitanos, y ahí seguro la presión popular a la Mitra no tendrá parecidos con la concebida hace unos meses en relación a la Hermandad de Las Siete Palabras y su 500 Aniversario de reagrupación con la Sacramental como eje protagonista. Claro que póngase a pensar el sentido tiene en una conmemoración sacramental sacar un Crucificado. No obstante ya le digo que en la tierra de las Coronaciones sin devoción hubiera podido encajar un acontecimiento tan singular, ejemplos se han conocido.

Así las cosas, en ausencia de extraordinarias (al menos confirmadas) y aprovechando el retorno del Tiempo Ordinario, se antoja momento idóneo para recapacitar sobre el valor de una espera que, capricho añadido de la meteorología, adquiere ahora un interés desprestigiado recientemente. Al encuentro de Dios en el Sagrario…

La Virgen de la Estrella en procesión extraordinaria