Archivos para el tag ‘El Silencio’

Icono de la fe

José Antonio Martín Pereira | 28 de octubre de 2018 a las 10:47

En el día de hoy el calendario santoral rinde culto a San Judas Tadeo, reconocido por la Santa Iglesia Católica como abogado de los casos difíciles y desesperados. El paso de los años ha colocado a este Santo como uno de los más populares gracias a los numerosos favores celestiales que consigue a sus fieles, de tal modo que su devoción se ha ido extendiendo por todos los rincones de la Tierra, con especial ahínco en Alemania, Italia, América Latina y por supuesto España. San Judas Tadeo fue, según el Evangelio de San Juan, uno de los testigos privilegiados de la última cena, momento en el que Jesús instauró la Sagrada Eucaristía, sin embargo, y no existen evidencias claras del por qué, a menudo ha sido confundido con Judas Iscariote, que fue el apóstol que traicionó a Jesús y lo vendió por un puñado de monedas.

El caso es que Sevilla conserva un enclave especial en lo que a la devoción de este Santo se refiere, hasta el punto de ser considerado para muchos un verdadero icono de la fe. En la Parroquia de San Antonio Abad, sita en la calle Alfonso XII y sede corporativa de la Hermandad de El Silencio, la pequeña imagen que lo representa provoca a diario un trasiego de fieles constante. Ya sea por la mañana o a última hora de la tarde; llueva, ventee o apriete el calor, en el lateral del patio interior que da acceso al templo nunca falta un ramo de flores a la vez que el rimero de velas de promesa se hace innumerable. En realidad son cientos de historias particulares con nombre propio, sin un patrón preconcebido, personas de toda clase y condición que acuden a verter sus preocupaciones sobre la voluntad del milagroso Santo.

Cuenta la leyenda no escrita en los archivos de la Sevilla más tradicional, que quien desee su intercesión para que se cumpla aquello que anhela debe rezar durante nueve días su oración (visible a los pies de la propia imagen), acompañada por tres Padre Nuestros, tres Ave Marías y tres Glorias.

San_Judas_Tadeo

Madrugá 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 26 de marzo de 2016 a las 17:20

El Jueves Santo dio paso a la noche que agudiza el vaivén de las emociones como ningún otro momento del año. Y reinó la calma. El importante dispositivo de seguridad y los efectos del frío condicionaron el devenir de una jornada que dejó menos retrasos que en años anteriores. Tiempo habrá para someter a análisis lo acontecido, pero ya se pueden extraer las primeras valoraciones positivas al respecto de horarios e itinerarios. Imponente el Señor del Gran Poder con túnica bordada, el escrupuloso transitar de los nazarenos de la cofradía del Silencio o la Macarena en cualquiera de los enclaves de su recorrido. Bien entrada la tarde el testigo sentimental lo recogió el Cachorro, y ahí es donde todo comentario se queda corto.

Madruga Sevilla

Un acuerdo in extremis revoca el «Plan Nieto»

José Antonio Martín Pereira | 22 de enero de 2016 a las 13:14

En la noche de ayer jueves se produjo un nuevo giro de tuerca y finalmente para este 2016 no habrá «Plan Nieto» ni tampoco la alternativa propuesta por la Hermandad de la Macarena. Ese fue el acuerdo alcanzado por los hermanos mayores y diputados mayores de gobierno de las seis corporaciones implicadas, junto con los cargos generales del Consejo de Cofradías y el delegado diocesano de Hermandades, Marcelino Manzano.

Se desestima el «Plan Nieto», pese a que el pasado martes desde el Consejo se había tomado ésta como solución oficial, y por tanto los cambios de orden que se recogían en dicho texto. La permuta entre la Macarena y el Gran Poder, a propuesta de la primera, fue también descartada.

El acuerdo final, tal y como avanza hoy Juan Parejo para Diario de Sevilla, considera que la hermandad trianera seguirá como hasta ahora y discurrirá por Murillo, Plaza de la Magdalena y Rioja para ganar metros. El Calvario adelanta su salida unos diez minutos para dejar antes el espacio a la Esperanza de Triana y llegará a la Campana por O´Donnell. Con estos esfuerzos debe dejar libre antes el cruce de San Pablo al Gran Poder. El Silencio alargará su retorno por Amor de Dios y San Miguel para evitar el cruce con la Macarena y los Gitanos acepta también un rodeo en la ida por San Andrés, Daoíz, García Tassara, San Miguel y Trajano para llegar al Duque, con objeto de tener más espacio y dejar el cruce de Laraña libre a la Macarena.

A este acuerdo le faltan todavía dos escalones por subir, que son la aprobación definitiva por parte del vicario y del Cecop. Aún así, resulta fácil apreciar que la Madrugá seguirá siendo insegura, descontrolada por cortejos desproporcionados que complican casi cualquier logística y con el añadido de los cientos de personas que salen esa noche y no precisamente a ver cofradías.

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La Madrugá: retrato imperfecto

José Antonio Martín Pereira | 20 de enero de 2016 a las 13:26

A vueltas con la vorágine que rodea al acuerdo entre las hermandades de la Madrugá, cuyo último episodio se registró en la noche de ayer y del que hoy gran parte de la prensa escrita y de los portales digitales de contenido cofradiero se hacen eco, finalmente el Consejo ha optado por la vía de la imposición. De este modo,y salvo que en 48 horas la situación torne 180 grados y se adopte la propuesta elaborada y presentada por la Hermandad de La Macarena, desde la calle San Gregorio se acogen al denominado «Plan Nieto» para zanjar el conflicto después de que fracasara el acuerdo al que habían llegado las seis hermandades de la jornada a finales de diciembre de 2015.

Al hilo precisamente de este tema, cuyo origen se remonta a principios del pasado año, hace unos días en una conversación entre un círculo de amigos un reconocido cofrade daba su opinión apenado por la tensa situación a la que las cofradías que componen la nómina de la noche mágica de Sevilla han derivado el asunto. Este señor, buen amigo por cierto, argumentaba que la Madrugá de sus tiempos de mozo era otra cosa y que, independientemente que las hermandades deben hacerse valedoras del presente y adaptarse a los nuevos esquemas con los que la gente sale a ver cofradías en esa noche, la realidad de inseguridad palpable le había hecho tomar la tajante decisión de salir a la calle con los primeros rayos de sol a contemplar alguna de las dos Esperanzas.

Dicha referencia tiene un alto contenido detrás, ya que lo curioso aquí es que de seguridad es de lo que menos se está hablando. Al menos la impresión que nos queda a los cofrades no involucrados en alguna de las cofradías que forman parte de la citada jornada es que se está tratando de encajar a través del método hipotético-deductivo a un número de personas (los cortejos) sobre un espacio acotado (los itinerarios) en un momento concreto (la Madrugá), dejando a un lado factores externos están ahí, y que en los últimos años han sido protagonistas de la degradación en la que sociedad actual circula.

En este sentido además, la falta de solidaridad se ha convertido en retrato imperfecto de muchos y, en definitiva, en ejemplo consecuente del estado con el que las corporaciones y sus integrantes se miran en el espejo otrora esplendoroso y hoy descuidado que es Sevilla. Y no se pueden reprochar excusas, cuando se puso en evidencia un acuerdo porque un palio no cabía por una calle (asfaltada en parte para aquella prueba). Seguramente nos quede algún capítulo más por leer, pero la novela ya cansa.

calvario

El «Plan Nieto»

Bajo el título de «Madrugada. Semana Santa. Propuestas de futuro», el proyecto conocido como «Plan Nieto» (tomando el apellido del actual delegado de la Madrugá) parte del conteo de nazarenos realizado el pasado año 2015, analizando los ritmos de paso y los cruces, para ofrecer una alternativa con cambios de recorrido (el Silencio, Gran Poder, Esperanza de Triana y los Gitanos) y el adelanto dos puestos de la hermandad del Calvario, que pasaría a ser la segunda. Consta de 43 páginas.

Madrugá 2015: memorias

José Antonio Martín Pereira | 4 de abril de 2015 a las 17:53

Atrás quedaron los intentos por modificar una pescadilla que volvió a morderse la cola. La Madrugá del año 2015 dejó algo más de media hora de retraso en carrera oficial, y la sensación clara de que urge que las hermandades lleguen a un acuerdo que por fin solucione los problemas horarios de una jornada saturada al extremo. El incidente más notorio lo produjo un escape de gas en la calle Feria, que obligó a la Hermandad de la Macarena a variar su itinerario de vuelta, sustituyendo la Anunciación y las Hermanas de la Cruz por Orfila, Javier Lasso de la Vega, Amor de Dios y Correduría. Hubo, además, algún que otro episodio de nerviosismo y carreras provocadas por varios grupos de jóvenes, si bien el Cuerpo Nacional de Policía actuó con celeridad para evitar males mayores. Las dos Esperanzas, en una lucha incoherente de cronómetros, entraron en sus respectivos templos entorno a las tres de la tarde.

Madrugá Sevilla 2015

El desconcierto

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2015 a las 11:13

Llegados a esta cota del calendario la sensación generalizada es la de que exprimimos tanto la espera que a veces resulta complicado seguir escalando para descubrir el horizonte ansiado. La Cuaresma ultima sus últimas puntadas para configurar el rostro que en varios días lucirá (a pleno sol) la ciudad, en medio de un revuelo que ha vuelto a agitar el frasco de los olores desabridos, emanación que mancha la atmósfera que respiran cofrades y que tiene que ver con los vaivenes de horarios y opiniones a los que han quedado sometida la Madrugá y el conjunto de sus seis cofradías, con el Consejo de Cofradías a la cabeza.

La raíz tiene su origen en el pasado viernes día 20, cuando se hacía pública que la Madrugá de este año sería igual que la del año pasado. El Consejo de Cofradías optaba por esta decisión, «de conformidad con las seis cofradías», después de que el Cecop desautorizara los horarios acordados por los hermanos mayores y ratificados el domingo anterior por el vicario general en el Cabildo de Toma de Horas. La junta de seguridad celebrada a primera hora de ese mismo viernes alertaba de una disfunción de 21 minutos entre el Silencio y la Macarena en el cruce de la calle San Miguel con Trajano.

A partir de entonces el desconcierto parece haberse apoderado de las acciones, con criterios de corte extremo que empiezan a calar poco a poco, secundados por la inestabilidad que reina sobre el órgano gestor de las cofradías sevillanas, el Consejo. De tal modo, opciones que defienden el crear una nueva Madrugá para reubicar cofradías, o limitar el número de nazarenos, ganan adeptos en el complejo rompecabezas que tiene por finalidad el descongestionar los horarios de cara al futuro. Otra alternativa de la baraja, refrendada por el propio presidente de la institución cofradiera Carlos Bourrellier, es la que pasaría por la permuta de lugar o día de hermandades.

En medio de esta laguna , desde el propio Consejo dan por hecho que volverá a haber conteo de nazarenos y cortejos para esta próxima Semana Santa, en un intento además por medir cómo transitan las hermandades fuera de la Carrera Oficial, y no sólo al paso por la misma. Lo que no quita nadie es que este año caminaremos entre parches, circunstancia que se comprueba en los programas de mano que han quedado desactualizados antes incluso de ver la luz por motivo de los vaivenes de última hora. Y no digamos de la imagen de ridículo proyectada…

Gran Poder Sevilla

El epicentro: la calle Daoíz

José Antonio Martín Pereira | 13 de marzo de 2015 a las 13:19

La Semana Santa adquiere uno de sus matices geográficos en el cofrade de a pie a través del conocimiento que éste posee de la nomenclatura de las calles del centro de la ciudad, al menos de las más transitadas por las cofradías, así como de aquellas aledañas a sus principales templos. Entramado sujeto a las variables espacio-temporales, que suele reavivar su interés a medida que la espera acorta sus compases. En este sentido, hay jornadas de la Semana Santa encorsetadas por tradición, lo que demuestra que por muchos acuerdos y avances que se logren año tras año las soluciones parecen hallarse más en la raíz que en las hojas.

Y la de 2015 está siendo la Cuaresma de la calle Daoíz. Sí, aquella que debe su nombre a uno de los militares que participó de manera activa en el levantamiento del pueblo de Madrid contra los franceses el 2 de mayo de 1808, en el inicio de lo que sería la Guerra de la Independencia, cuyo recuerdo sigue vivo en la obra del escultor Antonio Susillo sita en la plaza de la Gavidia. Aquella que, junto a San Andrés, sirve en estas noches de escenario a fotógrafos, cronistas y demás curiosos que allí se citan para dar notoriedad y alcance a las probaturas de algunos pasos de palio; circunstancia que ha existido siempre pero que ahora, con las redes sociales como principales instrumentos de alcance comunicativo adquieren un valor especial.

La pregunta es si no estamos yendo demasiado lejos, si hemos agotado tanto la Cuaresma y sus valores como para divulgar este tipo de noticias y alzarlas a otro estatus; o si, por el contrario, la puesta en relieve de esta céntrica calle de la ciudad obedece más a un cúmulo de causalidades convergentes. Sea como fuere, seguro que ya hay quien se está frotando las manos para poner en alquiler su balcón.

El Silencio plantea un debate moral

José Antonio Martín Pereira | 3 de marzo de 2015 a las 11:56

La noticia saltaba a la luz en la jornada de ayer, segundo lunes de Cuaresma, de la mano de Juan Parejo para Diario de Sevilla, en relación al artículo que firman los censores de la Hermandad del Silencio,guardianes de la ortodoxia en San Antonio Abad, en el último boletín corporativo en el que instan a los hermanos a no publicar fotografías en las redes sociales vistiendo la túnica y a cara descubierta para salvaguardar el anonimato, «que es algo consustancial al hecho de vestir la túnica de los primitivos Nazarenos de Sevilla».

Desde la corporación sita en dicho templo céntrico, referencia en sus procederes para tantas otras dentro y fuera de la ciudad, buscan concienciar a sus hermanos en pos de evitar este tipo de actitudes desafortunadas cada vez más extendidas dado el uso masivo de las nuevas formas de comunicación virtual. Los censores añaden que publicar una foto de nazareno y a cara descubierta en Facebook, Twitter u otra red social, «equivale a algo así como desplazarse sin antifaz por las calles hasta San Antonio Abad», y apelan a la prudencia como vía para preservar el anonimato.

Se plantea de este modo un debate, pero no un debate de barras de bar o de tertulias con nombre propio, sino un debate que afecta directamente y sin caminos paralelos a la moralidad de cada persona que participa de la Semana Santa acompañando a sus titulares. El debate está en cada uno, sin objeciones, porque la intimidad del nazareno no puede ni debe ser vencida por otro tipo de intenciones, aunque en ocasiones éstas partan sin malicia y sin el ánimo de perjudicar a la hermandad.

Reflexionemos por un momento en el largo y sinuoso trayecto recorrido por las cofradías hasta la actualidad, y en la nueva visión aperturista con la que la iglesia presenta a diario sus credenciales al mundo, para caer en la cuenta de lo triste que resulta que una cofradía tenga que recordar este tipo de pautas a quienes visten su hábito. Obviamente las hermandades ni pueden ni aunque pudieran poseen los medios suficientes para contrarrestar y sancionar la conducta inadecuada de sus hermanos a través de Internet, pero luego que nadie se lleve las manos a la cabeza si alguna sanción tiene lugar porque el toque de atención está ahí. Al fin y al cabo la Cuaresma es tiempo de reflexión, así que esperemos que el mensaje cale con suficiente profundidad para que no tengamos que sacarlo de nuevo a la palestra.

nazareno silencio

Marejada en la Madrugá

José Antonio Martín Pereira | 4 de febrero de 2015 a las 11:35

La dimisión irrevocable de Francisco Vázquez Perea como delegado de la Madrugá, acaecida en la noche del pasado lunes, ha sembrado de polémica todo lo relativo a la configuración de horarios e itinerarios de cara a la próxima Semana Santa. Si hace apenas unos días nos congratulábamos por el alegato unánime refrendado por los hermanos mayores del Jueves Santo en colaboración con el Consejo de Cofradías (que podrá salir bien o mal llevado a la práctica), las noticias en ese mismo sentido entorno a la Madrugá han vuelto a poner de manifiesto ciertos órbices, casi estigmas, que poco contribuyen a mejorar la imagen que proyectamos al exterior (entiéndase de la esfera cofradiera).

Los antecedentes, tras casi un año de reuniones entre hermanos mayores y diputados mayores de gobierno, juntos y separados, con delegado y sin él, habían desembocado recientemente en una especie de plan trienal que contemplaba una modificación de los recorridos de todas las hermandades, y que rotaría cada año con la idea de que todas de las hermandades se sacrificaran de alguna u otra manera y, así, evaluar cuál de esos cambios era el que mejor funcionaría. La Madrugá se estiraría 50 minutos (20 por delante y 30 por detrás), otorgando a cinco de las seis cofradías, con la salvedad del Calvario, más tiempo de paso.

Sin embargo todo ello, a cincuenta y tantos días para Semana Santa, se ha diluido por ausencia de consenso. Los focos apuntan a la Hermandad de Los Gitanos, pero más allá de eso lo verdaderamente triste es la incapacidad de solucionar problemas comunes en el que parecen estar sumidas (salvo honrosas excepciones) las cofradías sevillanas. Nos duela o no, por encima de buscar culpables cuando los preacuerdos no progresan, lo sensato aquí sería preguntarnos el por qué de estos comportamientos anquilosados (recordemos que el Martes Santo en este aspecto está también plagado de parches) que actúan como freno a la evolución propia de los tiempos. Al final, como en otras circunstancias, la única vía recta parece ser la de la imposición, por mucho que pueda llegar a disgustar llegado el caso.

Los gitanos Sevilla

Madrugá y Viernes Santo 2014: memorias

José Antonio Martín Pereira | 19 de abril de 2014 a las 12:40

De nuevo el numeroso público como nota general, repartido eso sí entre dos vertientes: el de la Madrugá, sujeto a lo que es una noche en la que para algunos vale todo, y el del Viernes Santo, más selecto quizás por aquello de habernos encontrado hasta ahora con una Semana Santa plena. El fenómeno de las sillitas plegables, que da para mucho, no mermó en ninguna de las dos jornadas y se volvieron a ver los lamentables tapones.

En lo que a las cofradías propiamente respecta, todas pudieron lucir encantos sin la mayor preocupación meteorológica. Madrugá de temperaturas suaves y Viernes Santo ideal, en lo que tal vez fue la mejor de las jornadas desde el punto de vista meteorológico (quién lo diría después de lo acaecido durante los últimos años). Y la ciudad se hizo dueña del Cachorro, porque no se entiende una Semana Santa sin su presencia en las calles, y porque Sevilla necesitaba salir a su encuentro. Una secuencia de imágenes basta más que mil palabras…