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Semana Santa de 1933, la última sin procesiones

José Antonio Martín Pereira | 1 de abril de 2020 a las 10:46

“Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo”. Con estas palabras se despedía de España el rey Alfonso XIII tras las elecciones celebradas el domingo 12 de abril de 1931, en las que salieron ganadoras en 41 capitales de provincia las fuerzas opositoras a la Corona.

El monarca dejaría el Gobierno dos días después, dando paso a la II República, un periodo que se extendió hasta 1936 y que supuso una clara recesión para las hermandades y cofradías de Sevilla. La nueva etapa política venía de la mano de un fuerte anticlericalismo, inspirado en argumentos como los que Manuel Azaña pronunció en aquellos días: “Todos los conventos e iglesias de Madrid no valen la vida de un republicano”.

En aquel contexto, la Semana Santa de 1931 comenzó el domingo 29 de marzo, coincidiendo con la campaña electoral de las elecciones municipales que se celebrarían dos domingos más tarde y que como hemos dicho pondrían fin a la monarquía de Alfonso XIII. Por aquel entonces todas las hermandades sevillanas procesionaron a pesar de la ola de agresivo laicismo de una parte de la sociedad y de los actos violencia que anarquistas y miembros de la izquierda cometían contra las cofradías.

Durante el período comprendido entre abril de 1931 y diciembre 1933 la violencia anticlerical fue en constante aumento ante la inactividad del Gobierno y de las Fuerzas del Orden decididas a no intervenir en este tipo de agresiones. Así el primer atentado de consideración lo sufrió la cofradía de la Hiniesta el día 8 de abril cuando una turba asaltó su templo y quemaron La Dolorosa de Martínez Montañés, junto a otras tallas como la de un Cristo del siglo XIV.

Ante los ataques y la incertidumbre generalizada, las cofradías empezaron desde que se iniciara este período a adoptar medidas de autoprotección, por ejemplo ocultando sus imágenes para evitar que fueran dañadas o destruidas.

En 1932, la histórica salida de la Estrella evitó que la primera Semana Santa de la Segunda República -su proclamación tuvo lugar tres días antes del comienzo de la Feria de abril de 1931- se saldara sin un paso en la calle. Y lo hizo desoyendo las consideraciones del Consejo de Cofradías, que se había reunido meses antes decidiendo que las hermandades no procesionaran ante las amenazas y los atentados sufridos en 1932.

En aquel tiempo además se había establecido como obligatorio el deber de las hermandades de comunicar al Gobierno Civil la convocatoria de cabildos, y también debían conocer las disposiciones y artículos de las reglas de las corporaciones.

De este modo, en la Semana Santa de 1933 se daría una circunstancia lo que no ocurría en Sevilla desde 1825, que ni un solo paso saliera a las calles de la ciudad. En un año además muy significativo para la cristiandad, pues se cumplían 19 siglos de la Pasión de Cristo. Para conmemorar dicha efeméride se celebró un triduo en la Catedral. De igual modo las cofradías también dieron mayor realce a sus cultos internos, exponiendo a sus imágenes en vistosos altares, o en sus pasos procesionales, aunque no pudieron disipar la tristeza y decepción de ver a la ciudad sin la Semana Santa como hasta entonces se conocía.

Entre los pasos que se podían contemplar en los templos estaban los de las Aguas, Santa Cruz, las Siete Palabras, la Exaltación, la Quinta Angustia y los Gitanos. Otras, como la Cena, la Amargura o la Esperanza de Triana montaron sólo el paso de palio.

Tras las elecciones de noviembre de 1933, que dieron una mayoría parlamentaria a los partidos de centro-derecha y de derechas, comenzando lo que se conoció como bienio radical-cedista o bienio negro entre 1933 y 1936, las procesiones se reactivan y en la Semana Santa de 1934 saldrían a la calle 14 cofradías. La normalidad no llegaría hasta finalizada la Guerra Civil, sin embargo muchas de las imágenes y del patrimonio de las hermandades no volverían nunca más a salir tras ser destruidos en el aciago año 1936.

Estrella_San_Jacinto_1932El paso de la Virgen de la Estrella saliendo de San Jacinto. Semana Santa de 1932.

Semana Santa 2017: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 19 de abril de 2017 a las 11:29

El miedo

Es inevitable volver a hacer mención a las escenas de miedo, pánico y confusión en las que derivó la pasada Madrugá por los incidentes a estas alturas más que conocidos. Sin lugar a dudas, estos hechos han marcado la nota negativa en la Semana Santa de 2017, y darán que hablar y mucho a lo largo de los próximos meses.

Las sillitas y los picnics

Mal endémico desde hace prácticamente una década. Auténticas barreras humanas, consentidas claro está, que ponen en peligro la seguridad de todos. Lo de los picnics playeros es una extensión de lo anterior, expuestos claramente en Trajano, Pureza, Orfila, Lasso de la Vega, Cuna y en la Alfalfa y la Cuesta del Rosario con sus respectivos entornos. Como las recomendaciones ya ha quedado claro no sirven de nada, habrá que irse planteando otro tipo de medias más restrictivas.

La recogida del Cristo de Burgos

Otrora cita ineludible para cofrades de paladar exquisito, este año la hermandad incluso expuso sus quejas públicamente en la tarde del Martes Santo porque en la propia plaza que lleva el nombre de su titular se habían instalado puestos ambulantes con la correspondiente contaminación visual derivada. Finalmente, y tras valorar incluso el cambio de itinerario, la cofradía tomó su discurrir tal y como estaba previsto con su maravillosa puesta en escena. Lo que no acompaña es el descontextualizado público, distinto desde hace algunos años, que resta al encuentro del recogimiento sugerido.

Revirás interminables

Hay capataces que tanto se están empeñando, que casi las empezamos a asumir como normales. Con lo bonito que es un paso andando de frente, y hoy hasta en cofradías de corte serio se dan revirás que parecen no tener fin.

Atasco en Torneo

Lo que sonó tras la levantá del Cristo de las Penas al paso por el palquillo de la Campana será lo que sea menos una marcha de Semana Santa. Resulta chocante que una hermandad como la Estrella, referente en muchos ámbitos para otras cofradías, no ate en corto una parcela esencial en la calle como es la música de su paso de Misterio. Si atasco en Torneo se trata de una nueva composición, y por compromiso hay que tocarla, por favor que sea donde menos pueda herir la sensibilidad del espectador.

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Fuente vídeo: Youtube; usuario: Marchas Procesionales

Rizar el rizo

José Antonio Martín Pereira | 20 de julio de 2014 a las 12:04

Ni los calores propios de la estación presente delimitan los desvaríos propios de cierto sector de las cofradías sevillanas. De este modo, el pasado martes pudimos conocer que la Virgen del Rosario de la hermandad de Montesión visitará la capilla de la Estrella en su anual rosario de la aurora, que tendrá lugar el próximo 1 de noviembre de 2014, toda vez dicho acuerdo emitido por la junta de gobierno de la corporación de la calle Feria fuese acogido positivamente (como se preveía) por la hermandad de la Estrella.

Nada nuevo bajo el sol. Mucho se ha hablado en los últimos años sobre la proliferación de las salidas extraordinarias en las cofradías, y de los excesos en ciertos de los denominados actos de culto externo tradicionales cuyos orígenes, en alguno de los casos, se cuentan con los dedos de una palma. Hasta la autoridad eclesiástica ha intervenido en determinadas ocasiones, sin embargo la falta de equidad en sus decisiones no ha hecho más que avivar un debate de posturas cada vez más alejadas.

En realidad pudiera decirse que lo que se ha producido es una desorbitada alteración de fundamentos. Si bien en los primeros siglos de vida de las cofradías las salidas extemporáneas se debían a hambrunas, epidemias, riadas o sequías, en la actualidad se busca justificación en la veintena de años de la hechura de una imagen o en el buen estado de relaciones entre corporaciones, circunstancias aplicadas sin pudor a cualquier tipo de actos de culto externo.

En este sentido, cabe recordar que la exposición pública de la fe por parte de las cofradías sevillanas siempre ha sido entendida como una forma de demostrar que éstas mantienen su vitalidad no obstante, qué sentido tiene que la Virgen del Rosario cruce el puente para visitar Triana. Es de suponer que la percepción de aquellos que lo buscan o lo ven no andará muy lejos de lo que defendían algunos allá por el mes de mayo, donde la Macarena en salida extraordinaria acumulaba retrasos de cuatro horas haciendo visitas a templos donde los titulares se montaban en pasos para recibirla. Rizar el rizo es la moda que impera en estos tiempos en los que no se apuran bien los motivos y se da pie a los excesos. Luego nos quejamos…

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Al pie de la Estrella

José Antonio Martín Pereira | 17 de julio de 2013 a las 16:43

En la Hermandad de La Estrella, el curso se cierra, como es habitual al menos de manera interna, con la celebración de la Festividad de las Santas Justa y Rufina, cotitulares de la corporación trianera. Por consiguiente, este es el estado que presenta en la jornada de hoy, miércoles 17 de julio, el interior de la capilla sita en la populosa calle San Jacinto, con la representación de las dos Santas a los pies de la Santísima Virgen, y no flanqueándola como es habitual.

Las Santas Justa y Rufina

Las Santas Justa y Rufina gozan de una devoción muy extendida en la ciudad de Sevilla. La tradición las señala como protectoras de la Giralda y de la Catedral, ya que no permitieron que cayeran tras el terremoto de Carmona de 1508, y de nuevo en el terremoto de Lisboa de 1755. De este modo, suelen estar representadas junto a dicho monumento. En la propia Catedral, precisamente el altar más cercano a la Giralda está dedicado a las Santas y en él figuran sus esculturas escoltando a la Giralda. Estas imágenes proceden de la iglesia del Salvador de Sevilla, fueron ejecutadas por Pedro Duque Cornejo (1728) y son las que año tras año procesionan en el tradicional Corpus Christi que se celebra en la ciudad.

Domingo de Ramos 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2013 a las 11:27

La primera en la frente. La jornada inaugural de la Semana Santa quedó en el mar de horas de La Estrella en la calle, rasgada por el intenso aguacero de media tarde. Se cumplieron los pronósticos, y el 80 por ciento de probabilidad de lluvia estimado entre las dos y las seis de la tarde arruinó un buen puñado de ilusiones. Jesús Despojado a la Anunciación; la Borriquita al Salvador; el Cristo de la Buena Muerte de La Hiniesta volviendo sobre sus propios pasos; La Cena, regresando desde Doña María Coronel; y el cortejo de La Paz inmovil, mientras el Cristo se refugiaba en el arquillo del Ayuntamiento y la Virgen en el Arco del Postigo. A partir de ahí, San Roque, La Amagura y El Amor decidieron no realizar sus estaciones de penitencia, y la ciudad se encomendó a una Estrella con domicilio en Triana.

Notas de mal sueño, escenificadas en la copiosa mojada no ya de los pasos e imágenes, patrimonio recuperable, sino de aquellos cuerpos que apenas levantan unas cuantas palmas del suelo. En estos casos, y en Sevilla hablamos por experiencia propia, nada puede doler más que ver a los más pequeños con sus túnicas empapadas. Toca hacer ejercicio de conciencia porque, lamentablemente, salvando el Lunes Santo, el resto de días se presentan, al menos a esta hora, muy cercanos al drama.

Estampa de estos días

José Antonio Martín Pereira | 13 de marzo de 2013 a las 14:24

El añil que broncea el cielo se ha posado, revistiendo la cima que se eleva a partir de virtuosos metales como el más profundo de los deseos. Si la Semana Santa son siete días, y así está escrito, se cuentan por miles los obsequios con los que la Cuaresma confunde a los sentidos. La distancia hacia la sevillana Gloria del Domingo de Ramos se puede calibrar en el ribete donde entrelazan caprichos de primavera. Pide la venia el calendario de las horas, porque ya se cuentan…

El próximo sábado, nuevo día grande en Triana

José Antonio Martín Pereira | 12 de junio de 2012 a las 9:22

El próximo sábado, 16 de junio, tendrá lugar la inauguración del primer Centro de Orientación Familiar (COF) en el arrabal de Triana, presidida por S.E.R. D. Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla. Dicho centro, integrado por las siete Hermandades de Penitencia del barrio (Cachorro, Esperanza de Triana, Estrella, La O, San Gonzalo, Las Cigarreras y Pasión y Muerte) tendrá como objetivo ofrecer un servicio especializado de atención integral a los problemas familiares en todas sus dimensiones, tanto psicológico como médico, jurídico, social, moral y espiritual. Las intervenciones se realizarán a nivel educativo-preventivo, de asesoramiento y orientación y terapéutico. Esta orientación familiar ofrecida se fundamenta en la antropología cristiana del matrimonio y la familia.

El centro, que abrirá sus puertas en unas magníficas instalaciones en la calle Ardilla Nº13, dependerá de la Delegación Diocesana de Familia y Vida, y será gestionado por una comisión permanente formada por cuatro matrimonios, bajo la dirección de Javier Godoy y Beatriz Melguizo. Por último, reseñar que las personas que colaboran en este tipo de centros son profesionales de distintos sectores, desde orientadores familiares, terapeutas de pareja y familia, psicólogos y psiquiatras hasta médicos, abogados y sacerdotes.

Así pues los vecinos de Triana tienen otro motivo más para estar orgullosos de la labor de sus Cofradías en particular, y de la Archidiócesis en general. Mientras perdura la moda de calumniar contra la Iglesia, ésta sigue ofreciendo lo mejor de sí misma en su afán de contribución por una sociedad mejor. Que tome nota quien piense lo contrario.

Es la Estrella

José Antonio Martín Pereira | 18 de marzo de 2012 a las 11:21

De fondo tersos tañidos anuncian la caída de la tarde. Son las ocho, y las puertas de la capilla sita en el tramo peatonal de la emblemática calle San Jacinto son testigos de la muchedumbre. Generosa cola de fieles que practicamente alcanza el otro extremo del paseo. Desde el exterior se perciben tenues destellos y el sonido de clásicos acordes.

Ya en el interior del templo, un niño que porta medalla cuenta a su madre que acaba de darle las ‘buenas noches’ a la Virgen, mientras otros dos, de la mano de su abuela, reciben una pequeña estampa cada uno agradecida con gestos de admiración. Algunos devotos posan junto a la Dolorosa, y no faltan manos en alza intentando resolver el enigma de la fotografía perfecta. Una señora cuenta a otra que llegó de Canarias hace cincuenta años y que desde entonces nunca ha faltado a la cita con la Vecina de sus amores. El reguero sigue su curso, con parsimonia y sin detenimiento. Es la Estrella… en una tarde de Cuaresma.

Primerizo antojo en Triana

José Antonio Martín Pereira | 26 de febrero de 2012 a las 13:22

El primer fin de semana del recién estrenado período litúrgico, otorga a la ciudad que mira a la primavera primerizos antojos. Al fin y al cabo la Semana Santa, cuando corresponda, renacerá cual epítome de todos ellos, emanando cada una de las huellas que en días como los presentes las cofradías marcan sobre la crónica no escrita de su propia historia.

En la noche de ayer el objetivo de la memoria poseía cuantiosos frentes abiertos, uno de ellos en Triana, de la mano de los Titulares de la hermandad de La Estrella, que cumpliendo la cita fueron trasladados desde su capilla de la calle San Jacinto hasta la Parroquia de Santa Ana, donde a partir del próximo martes comenzaran sus cultos. Durante el transcurso del mismo se realizó el ejercicio del Vía Crucis delante del Señor de Las Penas, entre el numeroso público que acompañaba al cortejo.

El Detalle

El Señor de Las Penas estrenaba juego de nuevas potencias realizadas en plata de ley y donadas por una hermana de la corporación.

Gesto de unión en el barrio

José Antonio Martín Pereira | 14 de octubre de 2011 a las 22:18

Admirable el gesto con el que la Hermandad de la Estrella honraba el primer centenario de vecina la Parroquia de la O en la tarde noche de hoy, viernes 14 de octubre. De este modo, poco antes de las ocho de la tarde daba comienzo una peregrinación desde la capilla de la Corporación del Domingo de Ramos, sita en la calle San Jacinto, hasta el mencionado templo de la calle Castilla. El motivo de la misma consistía en la concesión de la Indulgencia Plenaria para todos los hermanos y devotos que participaron.

Cabe recordar, como se apuntaba, que la Parroquia de la O cumple su primer centenario y por ello el Papa Benedicto XVI concedió al templo trianero el Santo Jubileo, que dio comienzo a final de enero del presente año y terminará el próximo 30 de noviembre de 2011.

El detalle

Apenas dos o tres decenas, entre miembros del equipo de gobierno de la Hermandad de La Estrella y fieles, daban forma al improvisado cortejo. Clara demostración de la poca motivación que despiertan los actos sin imágenes de por medio, y es que cosa bien distinta estaríamos contando si desde la corporación hubiesen decidido peregrinar con alguno de sus Titulares como protagonista.