Archivos para el tag ‘futuro’

Aprendices

José Antonio Martín Pereira | 18 de marzo de 2019 a las 13:42

El futuro de la Iglesia, en general, y de las hermandades, en particular, depende de la participación de todos sus miembros sin excepción. Así, desde las juntas de gobierno debe existir la prioridad por integrar a sus hermanos en el conocimiento cercano de la idiosincrasia, organización, funcionamiento y vida de hermandad.

En el caso concreto de los niños se necesita incluso ir algo más allá, teniendo en consideración que ellos son el verdadero activo que poseemos para conseguir que el trabajo que ahora se realiza llegue a dar el fruto esperado a largo plazo. Del esfuerzo con esa juventud dependerá que los futuros hermanos mayores y demás gestores mantengan vivos los valores de esta tradición centenaria como es la Semana Santa.

En este sentido, el pasado sábado miembros del Grupo Infantil de la hermandad del Buen Fin participaron de una excepcional jornada de convivencia, palpandode cerca la labor del equipo de priostía y participando activamente en la limpieza de los enseres de cara al próximo Miércoles Santo. Una labor brillante en todos sus sentidos que cada vez se extiende más entre nuestras cofradías durante estas fechas.

peque-priostiaFoto: Hermandad del Buen Fin

La nostalgia, y el futuro

José Antonio Martín Pereira | 13 de abril de 2015 a las 11:53

La nostalgia podría entenderse como el anhelo de personas, hechos, lugares o cosas del pasado, de situaciones vividas que nos hicieron felices. La diferencia entre la nostalgia y el recuerdo es la intensidad, que en la nostalgia es más acentuada e incluso tal y como sostienen diversas teorías psicológicas posee la capacidad de producir bienestar. Ventura que encuentra acomodo en la liturgia Pascual, multiplicando su magnitud hasta cotas de largo alcance. La Semana Santa es pasado y, aunque los contraluces hayan dominado los principales análisis en un intento por exponer la antítesis a lo que debió ser, el mensaje que los integrantes de las cofradías deben grabarse a fuego es el de la unidad como camino de futuro. Se determina necesario remar al unísono en pos de hallar soluciones para detener la hemorragia. La crítica constructiva enriquece, pero es momento ya de cambiar el discurso y renovar pensamientos.

Nazarenos Sevilla

Semana Santa 2015: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 8 de abril de 2015 a las 11:55

La organización de la Madrugá

La Madrugá fue un caos. Desde el Cabildo de Toma de Horas y su posterior corrección (circunstancia surrealista), y hasta que las Esperanzas detuvieron la incomprensible batalla de relojes (nada más y nada menos que a las tres de la tarde), en esa pugna por alzarse con el dudoso honor de convertirse en la última cofradía en cerrar una jornada para el olvido, la Madrugá de Sevilla evidenció un estado de decadencia que requiere de inapelable solución conjunta. Hubo carreritas en distintos puntos del centro de la ciudad que evocaron episodios pasados, retrasos acumulados en el palquillo de la Campana (por encima de la media hora), un escape de gas en la calle Feria que obligó a La Macarena a tomar un itinerario alternativo, y sobretodo una extrema sensación de inseguridad ciudadana. El modelo está agotado, sin embargo a día de hoy aún esperamos alguna respuesta oficial (y creíble) para no pensar que lo acontecido volverá a repetirse en un futuro.

Las sillitas portátiles

La tomadura de pelo. Nadie creía antes del comienzo de la Semana Santa, cuando se instalaron las famosas señales, que con simples “recomendaciones” se conseguiría atajar el profundo problema de movilidad y seguridad que a la postre ha afectado (un año más y viene ocurriendo desde 2008) al centro de la ciudad y a los principales enclaves por los que pasaban las cofradías durante los días que dejamos atrás. Las señales y las “recomendaciones”, más que nada, han supuesto motivo de mofa entre las redes sociales en forma de imágenes clarividentes. La plaga, ésa que nos permite hacernos con un trocito de calle “porque la calle es de todos y aquí me siento y no me muevo” se ha extendido a razón de 2,90 euros. Y ahora que venga quien quiera a decir que no es necesario prohibir.

La basura

Si bien pasado cualquier evento la basura es utilizada como indicador para medir la cantidad de público asistente, también puede servir para caer en la cuenta de la degeneración de una sociedad avocada a la desconsideración cívica más categórica. Papeleras vacías como meros adornos en calles cubiertas de desperdicios al paso de todas y cada una de las cofradías. Los empleados del servicio público de recogida de basuras no dieron a basto desde las vísperas y hasta bien entrado el Domingo de Resurrección.

Los retrasos y las entradas tardías

Mal endémico de la Semana Santa de Sevilla en su concepción actual. Los retrasos marcaron una vez más el discurrir de las jornadas avivando la percepción que invita a pensar en que se ha alcanzado un punto de saturación que requiere de algo más que el quitar y poner minutos entre unas cofradías y otras del mismo día. Las soluciones parecen hallarse en la reconversión drástica del invento. Cosa distinta fueron algunas de las entradas tardías (con la parte del público que ronda las calles a esas horas), como las de La Candelaria o El Dulce Nombre, cuyos pasos de palio entraron entorno a las cuatro y media de la madrugada del Miércoles Santo; o las de La Estrella, San Gonzalo, Los Panaderos o La O, amén de las ya mencionadas de la Esperanza de Triana y La Macarena; por citar las más notorias. Ninguna de estas cofradías puede achacar su demorada entrada a los retrasos acumulados en sus respectivas jornadas porque esa justificación no tiene por dónde sostenerse.

Algunos usos de la tecnología

La tecnología en ocasiones puede llevar a la ceguera. Malgastamos un momento único, algo que sólo disfrutaremos una vez en la vida, en tomar una fotografía con el teléfono móvil que probablemente saldrá descuadrada, y que con casi toda seguridad caerá en un archivo del que no se hará uso nunca más. A los pasos le rodeaban multitud de manos alzadas con pantallas brillantes, y algún que otro (molesto) palito selfie. Y lo que era irrepetible, se escapó…

Madrugá Sevilla 2015

La Semana Santa es de ellos

José Antonio Martín Pereira | 26 de marzo de 2015 a las 15:33

La Semana Santa es de los niños, de ellos y de la particular visión que experimentan de Dios en estos días. Ajenos a todo lo que durante el año generan las propias cofradías, las jornadas previas a la celebración religiosa más notoria de la ciudad germinan en el incesante número de visitas escolares a los templos para contemplar la magnitud de los altares itinerantes de culto. Sucedía en la mañana del último jueves de Cuaresma, en la Capilla de La Estrella.

hermandad de la estrella

El detalle

La organización Europa Laica denunciaba hace unos días a través de un comunicado el «aumento de la actividad evangelizadora» en centros de educación públicos en los días previos a la Semana Santa en lo que considera una vulneración de la Constitución española. Según se desprende del mismo, «se están recibiendo denuncias realizadas por parte de la comunidad educativa en las que advierten de un aumento de las actividades religiosas propiciadas por profesores de religión, miembros de las Ampas y de los claustros en un importante número de centros escolares públicos».

Sin embargo olvidan intencionadamente desde dicha organización que España no es un Estado laico, sino aconfesional según el contenido del Articulo 16 de la Constitución Española, el cual especifica que «ninguna confesión tendrá carácter estatal». En resumidas cuentas es la misma historia de siempre, el ataque gratuito sobre la fe católica.

Futuro

José Antonio Martín Pereira | 9 de mayo de 2011 a las 11:25

La cuestión es que Semana Santa y Feria son ya historia. La ciudad irreversiblemente despertaba hoy acondicionando el molde de la rutina, quién sabe de qué forma y hasta cuándo. Existe un proverbio ruso el cual manifiesta abiertamente que «añorar el pasado es correr tras el viento», y no le falta razón. Por ello, deberíamos arropar la vuelta a la normalidad manteniendo alzada la Cruz de Guía de la Fe como impulso de comunión entre presente y futuro, dejando claro que ser cofrade no es parecerlo una semana, refrendándolo en el día a día cobijando las directrices bajo el estandarte de la Palabra.

Quizás la liturgia de Pascua esté brindando el sosiego del que la Cuaresma suele privar. Si se han fijado, la actualidad relacionada con el mundo de las cofradías de Sevilla brilla por su ausencia, desenmascarando la concepción a menudo esquivada que ratifica el sobrado gusto de los cofrades por complicar las cosas. Los amaneceres de mayo ralentizan tal aserto, revelando que es posible sellar hojas de calendario sin hacer tanto ruido, trabajando igualmente por las hermandades y sus diferentes acciones de caridad y apostolado, e intentando no descuidar un porvenir que instala constantemente nuevos basamentos.

Mayo es el mes de María, e igualmente pudiera ser el de la reflexión. Hacia dónde dirigimos la órbita semanasantera, y hacia dónde queremos hacerlo. Parte del futuro está en nuestras manos…