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2016, el Año del Señor

José Antonio Martín Pereira | 29 de diciembre de 2016 a las 12:58

Cae de nuevo el telón que cierra un año y como es costumbre surgen diversos balances para dejar constancia de lo que el mismo nos dejó, testimonios e imágenes que quedarán siempre a disposición del recuerdo. El 2016 se despide y en relación a las cofradías sevillanas el año quedará marcado como el de la salida extraordinaria del Señor del Gran Poder, un acontecimiento que sembró de fieles las calles de la ciudad como nunca antes se había visto.

 

Una Semana Santa incompleta

La inestabilidad meteorológica prevista por entonces participó de la primera mitad de la Semana Santa. El Domingo de Ramos, cuando todo parecía en contra, el día logró salvarse por completo merced a ciertos reajustes horarios y recogidas a su hora. El Lunes la jornada quedó a medias, y sólo pudimos disfrutar de las cuatro últimas cofradías de la nómina. Lo peor vino el Martes, cuando la lluvia obligó al regreso de los dos primeros pasos de San Benito, los de Los Javieres y San Esteban, así como al refugio de ambos pasos de la cofradía del Cerro con sus respectivos cortejos. Los Estudiantes y Santa Cruz optaban por no salir, y la jornada se resolvió en la inmensa bulla que acompañó a las dos hermandades de la Candelaria y el Dulce Nombre en su discurrir por el centro de la ciudad hasta bien entrada la madrugada. A partir de ahí brilló el sol, y lucieron las cofradías.

Cristo del Desamparo y Abandono

Cambio de mando en el Consejo

Sucedió en el mes de junio, y por una escaso margen de 4 votos. De este modo, los hermanos mayores de las corporaciones sevillanas proclamaban a Joaquín Sainz de la Maza como nuevo presidente del Consejo por delante del otro candidato, Enrique Esquivias, en lo que resultó ser un proceso electoral marcado por la limpieza y las buenas dotes de ambos candidatos.

 

Año Jubilar en Santa Ana

Con tres golpes de báculo sobre el pórtico de la calle Vázquez de Leca, monseñor Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla, abría el Año Jubilar de Santa Ana concedido por la Santa Sede por el 750 aniversario templo más antiguo de Andalucía. A partir de ahí numerosos actos se han venido sucediendo, amén de los previstos para 2017, si bien uno de los más significativos fue el que tuvo que ver con la salida extraordinaria de Santa Ana quince años después de la última vez.

 

La Coronación de la Paz y el 450 Aniversario de la O

Para los hermanos de la Paz el año que se va quedará marcado por la coronación canónica de su dolorosa, el pasado 1 de octubre. Así mismo, el 2016 deja otra salida extraordinaria, la que protagonizó la Virgen de la O por las calles de Triana el pasado mes de octubre conmemorando el 450 Aniversario de la corporación de la calle Castilla.

 

El Gran Poder

Pero sin dudas todo lo anteriormente expuesto quedará eclipsado por la salida extraordinaria del Señor del Gran Poder para celebrar un Jubileo de Hermandades con motivo del Año de la Misericordia que quedará para siempre en los anales de la historia de las cofradías sevillanas. Un guión al que no le faltó ni una sola nota, sin improvisaciones, en lo que vino a registrarse como una demostración atronadora de que Sevilla sigue siendo en pleno siglo XXI robusto bastión ante el empuje de los sectores que pretenden arrinconar y reducir la fe cristiana. Poco se puede contar que no se haya dicho o que no haya sido visto en el sinfín de crónicas y galerías gráficas que dejó el acontecimiento.

Gran Poder Sevilla

Que el trasfondo se imponga

José Antonio Martín Pereira | 15 de septiembre de 2015 a las 11:22

A estas alturas del mes de septiembre podríamos afirmar que el inicio del nuevo curso cofrade, tal como en otros ámbitos, es ya una realidad patente. Basta simplemente echar la vista a las redes sociales para comprobar que la actividad de las distintas corporaciones crece al ritmo que lo hace el propio transitar de los días, circunstancia que se refleja en los despachos y en el movimiento en las casas de hermandad.

En este sentido si algo marca precisamente la época del año en la que nos encontramos es la permanente búsqueda de propósitos. Y es precisamente en este punto donde se comprueba la realidad que envuelve a las cofradías, ya que una vez más los mensajes que se envían desde buena parte del conglomerado que conforman las distintas opiniones en la materia abarcan sólo los primeros estratos, y al fondo de la tierra, al contacto directo con las raíces muy pocos se atreven a llegar. El bucle se alimenta de argumentos banales, en el intento por dotar de sentido comercial al valor de vivir la fe día a día. Centrar las miras única y exclusivamente en sondear hipótesis sobre unos reajustes horarios que ya veremos si hallan consenso en los próximos meses significa desaprovechar gran parte del yugo, pero cierto es también que ése es el alimento que se demanda.

En el vértice opuesto, mucha materia para plantear el curso que nos queda por delante es la que recoge la Carta pastoral con la que monseñor Asenjo daba la bienvenida un par de semanas atrás. A destacar, las alusiones a la Carta encíclica Laudato si con la que el Papa Francisco invita a cristianos y no cristianos al compromiso con la sostenibilidad de nuestro mundo, tema candente que ha suscitado numerosas corrientes de pensamiento al respecto. De otro lado, nuestro arzobispo aclara las tres líneas de trabajo que deben orientar la acción pastoral durante los próximos meses: el Jubileo extraordinario de la Misericordia, la elaboración de un nuevo Plan Diocesano de Pastoral y el comienzo de la implantación del Directorio Diocesano de la Iniciación Cristiana.

Sin lugar a dudas los trazos están claros, pero a la vez existe mucha broza que apartar para que el camino aparezca despejado y limpio. Esperemos que las nuevas intenciones cundan, y que lo que a priori parte como trasfondo para la mayoría termine imponiéndose para cambiar percepciones.