Archivos para el tag ‘kofrades’

La degeneración

José Antonio Martín Pereira | 12 de febrero de 2013 a las 10:50

Mucho están tardando en la RAE en plantearse la inclusión de un término que aquí estamos presenciando subir como la espuma, y es que el pulso con el que los kofrades, con su banalización a cuestas, están sometiendo a la tradición gestada durante siglos debería hacernos plantear ciertos límites, por lo menos allí donde la sevillana guasa no encuentra razones.

La degeneración, el abismo sobre el que pisa cierto sector vinculado a las cofradías que poco o ningún favor nos hace, queda reflejado en acciones de este tipo, que encuentran calificativo en sí mismas. Ocurría el pasado domingo, durante el traslado del paso de misterio de la Hermandad de Torreblanca a Santa Marina, desde donde participará en el Vía Crucis de la Fe previsto para este próximo día 17. La foto es de mi amigo Joaquín Corchero (siempre al pie de la batalla), colaborador de la Web Arte Sacro.

A la vista, sobran argumentaciones y comentarios. Esto simplemente prueba que el ejercicio piadoso que se pretende no rascará nada allí donde la fe se mueve a golpe de canastillas doradas.

Foto: Joaquín Corchero

Relativo al borrador y los castigos

José Antonio Martín Pereira | 11 de noviembre de 2012 a las 11:41

En Sevilla, y en lo relativo a las cofradías, ya se sabe, el tablao dispone una amplia medida, que hay quien usa por encima de la ética con la exclusiva intención de seguir gozando de una efímera e irreal cúspide. Mientras existan palmeros fácilmente manejables, éstos serán los tristes compases que reciban al gran público, y dibujen la cartelería con la que los cofrades se presentan al mundo.

Y es que con esto de las libertades, complejo se conforma el esquema que ramifica entorno al Vía Crucis con el que la Archidiócesis hispalense pretende fomentar la Fe en este Año tan importante para los católicos del mundo. Está en muchas bocas, demasiado abiertamente, la palabra castigo. Inserta en el acervo de la corriente empeñada en disgregar la indisoluble mezcla cofradías e iglesia, el solo hecho de usarse es razón más que suficiente en aquello que invita a pensar en el daño gratuito. Si fuera cierto, es decir, si Monseñor Asenjo o Manuel Soria hubieran vetado la participación de las hermandades de La Esperanza de Triana y El Cachorro en el mencionado Vía Crucis, ¿dónde están las pruebas físicas que lo corroboren? Con curiosidad esperamos a verlas, de igual forma que el borrador de imágenes seleccionadas que circula, precisamente, por las voces de mando que alimentan a los palmeos sin ton ni son.

La realidad es que estas circunstancias vienen precedidas de parches sobre parches. El Consejo, en esta ciudad, es una institución desacreditada en lo que tiene que ver con la credibilidad. Lo es desde los últimos cuatro años y cuatro meses, y parece ser lo seguirá siendo mientras su cabeza visible, en este caso el Sr. Bourrellier, no se atreva, desde la contundencia de sus palabras y la responsabilidad de su cargo, a reorganizar las ideas del personal con respuestas categóricas y efectivas. Si el invento tuviera buenos planos, seguro no existirían inconvenientes a la hora de expresar detalles, tanto si los criterios que se están o se pretenden son la devoción (mal vamos), la calidad artística (peor), el reparto de la tarta según los días (incluídas las Vísperas), o las segundas oportunidades por razón de lluvia (las hermandades del Viernes Santo por sí mismas darían para muchos Vía Crucis). Las medias tintas a lo que contribuyen es a engrosar la interesada bola.

De ello se deduce, pues, que el conglomerado de imágenes que, llegado marzo, encarnará los deseos que brotan de la plaza Virgen de los Reyes, terminará por parecerse poco o nada al fin inicialmente perseguido. Porque quien tiene Fe, no necesita a las imágenes para acercarse a Cristo en su vida cotidiana; y quien no la tiene, no vendrá a buscarla ése día, sino más bien a colmar sus ansias capiroteras, ajeno a una doctrina que halla su base diaria en el frío y acogedor tacto del mármol, y en la comunión con el prójimo.

Sevilla y Alhama: universos paralelos

José Antonio Martín Pereira | 16 de abril de 2012 a las 11:24

Pasada la guasa inicial, propulsora del vertiginoso despegue a través de las diferentes redes sociales del ya archiconocido vídeo (pinchar aquí) del Resucitado de Alhama (Murcia) a los sones del no menos popular tema del brasileño Michael Telo, Ai sei tu pego, a los cofrades de Sevilla nos toca dejar de mirarnos el ombligo para razonar acerca de cuánto es mejorable nuestra Semana Santa.

Paradigma de buen proceder fuera de los propios límites de la ciudad, nada más lejos cuando se adquiere cierto conocimiento de la misma, y a las pruebas nos remitimos. De tal modo, la pasada fue la típica (en los últimos años) semana en la que el correo electrónico se llena de irreverentes instantáneas cofrades, hecho éste que aumenta en cantidad dado que ahora, como pudo verse en la salida del Gran Poder, gran parte del público que sale a la calle a ver cofradías dispone de una cámara de fotos o similar.

Desde esta perspectiva, rescatando lo primero, tipifica  el propio Consistorio del municipio murciano a través de su Concejalía de Turismo, que el Domingo de Resurrección supone para Alhama el día más espectacular y alegre de su Semana Santa, dicho lo cual tampoco es necesario llevar el júbilo a esos términos (por mucha tradición de la que estemos hablando), del mismo modo que en Sevilla el innumerable repertorio de malas prácticas al que aludíamos así como determinadas coreografías escenificando sones altamente cuestionables, son dignos de censura e inherentes a la falta de formación cristiana en la que el presente se encuentra enfrascado. Véase aquí un ejemplo de ello, concretamente relativo al último Miércoles Santo.

Fuente: Youtube; usuario: alcielo72

*Véase además al Resucitado de Alhama bailando el Waka Waka, de la colombiana Shakira.

Cuestión de trípodes

José Antonio Martín Pereira | 19 de marzo de 2012 a las 11:20

Vaya por delante mi máxima admiración, definida en varias circunstancias que no vienen al caso, hacia la Hermandad en esta ocasión ejemplo de las malas prácticas extendidas hasta extremos aún desconocidos. En el fondo ésta, es decir la cuestión relativa a la proliferación de pseudo-fotógrafos sin compostura, asemeja más sus cualidades a un enigma antropológico que a cualquier otra condición. Lecturas todas las que a usted se le ocurran, no obstante lo irrefutable es que la masificación, refiriéndonos a las barreras de trípodes, primero dilapida la estética del momento, y segundo vulnera gran parte de la intimidad que subyace entre fieles e imágenes sagradas. E insisto, acciones del tipo a la descrita en la instantánea tienen lugar cada fin de semana, ya sea en cultos internos, fuera de las pertinences acotaciones horarias, o externos (llámense por ejemplo Vía Crucis).

El interrogante pasa por conocer si algún día alguien tomará medidas al respecto, o las puertas del coto seguirán gozando de libre albedrío, porque no es de recibo que todo aquel que plante el banco de tres patas de su respectiva cámara (fuera del tiempo fijado) se arme con el derecho a sacar doscientas fotos, la mayor parte desde similar perspectiva. En definitiva hablamos de educación…

El opuesto

La jornada de ayer, penúltimo domingo del tiempo litúrgico presente, creció también con otros ojos. Sobre el empedrado de la lonja universitaria, decenas de pequeños insuflaron el despertar de la Cofradía de Los Estudiantes. Rostros repletos de felicidad merced a la simple participación en su Hermandad. El montaje de los pasos transformado en un juego de niños.

Frikada ‘kostaleril’

José Antonio Martín Pereira | 27 de enero de 2012 a las 11:28

Como quiera que Internet es una Red tan amplia y espaciosa que acoge a todo aquel que mínimamente sea capaz de manejar un ratón, sin valorar aspectos de su conducta, acostumbrados estamos a toparnos con lo más variopinto en relación a la paleta de muestras que contiene las rarezas. En este sentido, basta echar un vistazo al servicio de alojamiento de vídeos que es Youtube para obtener multitud de ejemplos, muchos casi irreales, de hasta dónde llegamos a veces los seres humanos, aunque ése sea otro tema.

Por consiguiente, rueda por el mundo virtual un impreso que tal vez  encuentre su origen en uno de tantos iluminados de los que pululan por el ambiente kostaleril, ejemplo del gran grupo que aún mantiene en las canastillas la finalidad de una semana de primavera. La prueba o el sentido erróneo de un colectivo muy singular a la hora entender y precisar la Semana Santa (hablo desde la experiencia de las trabajaderas), sobre el cual, como es lógico, sería desacertado generalizar (quede bien claro). Posiblemente el panfleto no signifique más que una broma de mal gusto o un halago a la hombría, no obstante no cabe la menor duda de que hoy por hoy existirían muchos encantados de llevarlo a la práctica, desgraciadamente.

*El detalle: Llegada la Estación de Penitencia, ¿deberían ser más restrictivas las Hermandades en cuanto al consumo del alcohol de los costaleros?

El sector ‘K’ está a disgusto

José Antonio Martín Pereira | 17 de enero de 2012 a las 9:34

El sector ‘K’ (entiéndase ‘kofrades’) está a disgusto con el montaje, en lo referente a la cera, que el grupo de priostía que la Archicofradía de Pasión ha dispuesto con motivo de la Solemne Novena del Señor, que como usted sabe, y sino se lo recuerdo, daba comienzo el pasado viernes y concluirá el próximo día 22, con la función solemne que presidirá el Arzobispo de Sevilla, Monseñor Juan José Asenjo.

Como correspondencia a circunstancias de esta índole el sector ‘K’, solapado al eternamente complejo y variado mundo de las cofradías de Sevilla, opta por la siempre valiente postura que otorga el anonimato de la Red en pos de mostrar su desaprobación a base de vulgaridades y sinrazones. Resulta sencillamente curioso, y cuesta encontrar la lógica, puesto que por lo general el mismo grupo que ha diluído la ‘K’ en los términos ‘korneta’, ‘izkierdo’ o ‘flamenko’, adjuntándola como una letra indisoluble en el acervo cofradiero, es el mismo que luego no pone un pie en los templos para acudir a este tipo de cultos, en los cuales precisamente la ‘K’ brilla por su ausencia y no es ni de lejos necesaria. Los antropólogos aquí tienen un campo de estudio rico en ingredientes, esperemos que alguno se anime.

Sevillano modo

José Antonio Martín Pereira | 13 de marzo de 2011 a las 15:59

Ahora caigo en la cuenta que llevo obrando incorrectamente desde que tengo uso de razón. Craso error autodenominarme «cofrade», esperpéntica osadía por mi parte la cual espero sepan perdonar aquellos que me conocen. Puedo asegurarles que vine haciéndolo sin intención, a partir de este momento me comprometo fielmente a corregir la funesta conducta de la cual me siento arrepentido. Ofrezco mi espalda para una flagelación pública en la Plaza Virgen de los Reyes. Me han dicho que no soy cofrade al sevillano modo.

«Me gusta la Semana Santa, y más las vísperas. Soy cofrade al sevillano modo, de las que no pisan nunca una iglesia. Cofrade del Tremendo y alrededores. Como lo son muchos sevillanos digan lo que digan». Aquí tienen las desacertadísimas declaraciones de una señorita (suficiente publicidad como para encima publicar su nombre) que pareciera necesitar de un insensato titular como lanzadera a la venta de su primera novela. Desde luego un servidor no va a ser quien le toque las palmas animándola a bailar, seguramente su pseudo-intelectualidad no haya encontrado aún el momento para descubrir ni el interior de las Hermandades, ni por supuesto el de la Santa Iglesia Católica (eso demuestra), lo que sí puedo afirmarle con rotundidad es que las puertas siguen (y se mantendrán) abiertas de par en par por si algún día pretendiera dar un giro a sus intenciones.

Obviamente el motivo de mentecatas disquisiciones reside en la propia estirada de la acepción del término «cofrade», sujeto al luctuoso vagar del desconocimiento. A ello vendría a añadirse lo populoso que resultan los guiños a la progresía fundamentados en la desacreditación de los quehaceres de la Iglesia. ¡Ojo!, la responsabilidad en parte es nuestra, porque quien calla otorga, así que intentemos demostrar con hechos lo equivocados que están algunos, la Cuaresma nos lo pondrá más fácil.

Por cierto, y a modo de conclusión, yo, que soy cofrade al sevillano modo de los que pisan habitualmente la Iglesia, les propondría a personajes de esta calaña una ruta por los diferentes centros asistenciales sufragados por la Archidiócesis de Sevilla. Ahí queda.