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Madrugá 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 26 de marzo de 2016 a las 17:20

El Jueves Santo dio paso a la noche que agudiza el vaivén de las emociones como ningún otro momento del año. Y reinó la calma. El importante dispositivo de seguridad y los efectos del frío condicionaron el devenir de una jornada que dejó menos retrasos que en años anteriores. Tiempo habrá para someter a análisis lo acontecido, pero ya se pueden extraer las primeras valoraciones positivas al respecto de horarios e itinerarios. Imponente el Señor del Gran Poder con túnica bordada, el escrupuloso transitar de los nazarenos de la cofradía del Silencio o la Macarena en cualquiera de los enclaves de su recorrido. Bien entrada la tarde el testigo sentimental lo recogió el Cachorro, y ahí es donde todo comentario se queda corto.

Madruga Sevilla

Un acuerdo in extremis revoca el «Plan Nieto»

José Antonio Martín Pereira | 22 de enero de 2016 a las 13:14

En la noche de ayer jueves se produjo un nuevo giro de tuerca y finalmente para este 2016 no habrá «Plan Nieto» ni tampoco la alternativa propuesta por la Hermandad de la Macarena. Ese fue el acuerdo alcanzado por los hermanos mayores y diputados mayores de gobierno de las seis corporaciones implicadas, junto con los cargos generales del Consejo de Cofradías y el delegado diocesano de Hermandades, Marcelino Manzano.

Se desestima el «Plan Nieto», pese a que el pasado martes desde el Consejo se había tomado ésta como solución oficial, y por tanto los cambios de orden que se recogían en dicho texto. La permuta entre la Macarena y el Gran Poder, a propuesta de la primera, fue también descartada.

El acuerdo final, tal y como avanza hoy Juan Parejo para Diario de Sevilla, considera que la hermandad trianera seguirá como hasta ahora y discurrirá por Murillo, Plaza de la Magdalena y Rioja para ganar metros. El Calvario adelanta su salida unos diez minutos para dejar antes el espacio a la Esperanza de Triana y llegará a la Campana por O´Donnell. Con estos esfuerzos debe dejar libre antes el cruce de San Pablo al Gran Poder. El Silencio alargará su retorno por Amor de Dios y San Miguel para evitar el cruce con la Macarena y los Gitanos acepta también un rodeo en la ida por San Andrés, Daoíz, García Tassara, San Miguel y Trajano para llegar al Duque, con objeto de tener más espacio y dejar el cruce de Laraña libre a la Macarena.

A este acuerdo le faltan todavía dos escalones por subir, que son la aprobación definitiva por parte del vicario y del Cecop. Aún así, resulta fácil apreciar que la Madrugá seguirá siendo insegura, descontrolada por cortejos desproporcionados que complican casi cualquier logística y con el añadido de los cientos de personas que salen esa noche y no precisamente a ver cofradías.

imagen

La Madrugá: retrato imperfecto

José Antonio Martín Pereira | 20 de enero de 2016 a las 13:26

A vueltas con la vorágine que rodea al acuerdo entre las hermandades de la Madrugá, cuyo último episodio se registró en la noche de ayer y del que hoy gran parte de la prensa escrita y de los portales digitales de contenido cofradiero se hacen eco, finalmente el Consejo ha optado por la vía de la imposición. De este modo,y salvo que en 48 horas la situación torne 180 grados y se adopte la propuesta elaborada y presentada por la Hermandad de La Macarena, desde la calle San Gregorio se acogen al denominado «Plan Nieto» para zanjar el conflicto después de que fracasara el acuerdo al que habían llegado las seis hermandades de la jornada a finales de diciembre de 2015.

Al hilo precisamente de este tema, cuyo origen se remonta a principios del pasado año, hace unos días en una conversación entre un círculo de amigos un reconocido cofrade daba su opinión apenado por la tensa situación a la que las cofradías que componen la nómina de la noche mágica de Sevilla han derivado el asunto. Este señor, buen amigo por cierto, argumentaba que la Madrugá de sus tiempos de mozo era otra cosa y que, independientemente que las hermandades deben hacerse valedoras del presente y adaptarse a los nuevos esquemas con los que la gente sale a ver cofradías en esa noche, la realidad de inseguridad palpable le había hecho tomar la tajante decisión de salir a la calle con los primeros rayos de sol a contemplar alguna de las dos Esperanzas.

Dicha referencia tiene un alto contenido detrás, ya que lo curioso aquí es que de seguridad es de lo que menos se está hablando. Al menos la impresión que nos queda a los cofrades no involucrados en alguna de las cofradías que forman parte de la citada jornada es que se está tratando de encajar a través del método hipotético-deductivo a un número de personas (los cortejos) sobre un espacio acotado (los itinerarios) en un momento concreto (la Madrugá), dejando a un lado factores externos están ahí, y que en los últimos años han sido protagonistas de la degradación en la que sociedad actual circula.

En este sentido además, la falta de solidaridad se ha convertido en retrato imperfecto de muchos y, en definitiva, en ejemplo consecuente del estado con el que las corporaciones y sus integrantes se miran en el espejo otrora esplendoroso y hoy descuidado que es Sevilla. Y no se pueden reprochar excusas, cuando se puso en evidencia un acuerdo porque un palio no cabía por una calle (asfaltada en parte para aquella prueba). Seguramente nos quede algún capítulo más por leer, pero la novela ya cansa.

calvario

El «Plan Nieto»

Bajo el título de «Madrugada. Semana Santa. Propuestas de futuro», el proyecto conocido como «Plan Nieto» (tomando el apellido del actual delegado de la Madrugá) parte del conteo de nazarenos realizado el pasado año 2015, analizando los ritmos de paso y los cruces, para ofrecer una alternativa con cambios de recorrido (el Silencio, Gran Poder, Esperanza de Triana y los Gitanos) y el adelanto dos puestos de la hermandad del Calvario, que pasaría a ser la segunda. Consta de 43 páginas.

Semana Santa 2015: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 8 de abril de 2015 a las 11:55

La organización de la Madrugá

La Madrugá fue un caos. Desde el Cabildo de Toma de Horas y su posterior corrección (circunstancia surrealista), y hasta que las Esperanzas detuvieron la incomprensible batalla de relojes (nada más y nada menos que a las tres de la tarde), en esa pugna por alzarse con el dudoso honor de convertirse en la última cofradía en cerrar una jornada para el olvido, la Madrugá de Sevilla evidenció un estado de decadencia que requiere de inapelable solución conjunta. Hubo carreritas en distintos puntos del centro de la ciudad que evocaron episodios pasados, retrasos acumulados en el palquillo de la Campana (por encima de la media hora), un escape de gas en la calle Feria que obligó a La Macarena a tomar un itinerario alternativo, y sobretodo una extrema sensación de inseguridad ciudadana. El modelo está agotado, sin embargo a día de hoy aún esperamos alguna respuesta oficial (y creíble) para no pensar que lo acontecido volverá a repetirse en un futuro.

Las sillitas portátiles

La tomadura de pelo. Nadie creía antes del comienzo de la Semana Santa, cuando se instalaron las famosas señales, que con simples “recomendaciones” se conseguiría atajar el profundo problema de movilidad y seguridad que a la postre ha afectado (un año más y viene ocurriendo desde 2008) al centro de la ciudad y a los principales enclaves por los que pasaban las cofradías durante los días que dejamos atrás. Las señales y las “recomendaciones”, más que nada, han supuesto motivo de mofa entre las redes sociales en forma de imágenes clarividentes. La plaga, ésa que nos permite hacernos con un trocito de calle “porque la calle es de todos y aquí me siento y no me muevo” se ha extendido a razón de 2,90 euros. Y ahora que venga quien quiera a decir que no es necesario prohibir.

La basura

Si bien pasado cualquier evento la basura es utilizada como indicador para medir la cantidad de público asistente, también puede servir para caer en la cuenta de la degeneración de una sociedad avocada a la desconsideración cívica más categórica. Papeleras vacías como meros adornos en calles cubiertas de desperdicios al paso de todas y cada una de las cofradías. Los empleados del servicio público de recogida de basuras no dieron a basto desde las vísperas y hasta bien entrado el Domingo de Resurrección.

Los retrasos y las entradas tardías

Mal endémico de la Semana Santa de Sevilla en su concepción actual. Los retrasos marcaron una vez más el discurrir de las jornadas avivando la percepción que invita a pensar en que se ha alcanzado un punto de saturación que requiere de algo más que el quitar y poner minutos entre unas cofradías y otras del mismo día. Las soluciones parecen hallarse en la reconversión drástica del invento. Cosa distinta fueron algunas de las entradas tardías (con la parte del público que ronda las calles a esas horas), como las de La Candelaria o El Dulce Nombre, cuyos pasos de palio entraron entorno a las cuatro y media de la madrugada del Miércoles Santo; o las de La Estrella, San Gonzalo, Los Panaderos o La O, amén de las ya mencionadas de la Esperanza de Triana y La Macarena; por citar las más notorias. Ninguna de estas cofradías puede achacar su demorada entrada a los retrasos acumulados en sus respectivas jornadas porque esa justificación no tiene por dónde sostenerse.

Algunos usos de la tecnología

La tecnología en ocasiones puede llevar a la ceguera. Malgastamos un momento único, algo que sólo disfrutaremos una vez en la vida, en tomar una fotografía con el teléfono móvil que probablemente saldrá descuadrada, y que con casi toda seguridad caerá en un archivo del que no se hará uso nunca más. A los pasos le rodeaban multitud de manos alzadas con pantallas brillantes, y algún que otro (molesto) palito selfie. Y lo que era irrepetible, se escapó…

Madrugá Sevilla 2015

Madrugá 2015: memorias

José Antonio Martín Pereira | 4 de abril de 2015 a las 17:53

Atrás quedaron los intentos por modificar una pescadilla que volvió a morderse la cola. La Madrugá del año 2015 dejó algo más de media hora de retraso en carrera oficial, y la sensación clara de que urge que las hermandades lleguen a un acuerdo que por fin solucione los problemas horarios de una jornada saturada al extremo. El incidente más notorio lo produjo un escape de gas en la calle Feria, que obligó a la Hermandad de la Macarena a variar su itinerario de vuelta, sustituyendo la Anunciación y las Hermanas de la Cruz por Orfila, Javier Lasso de la Vega, Amor de Dios y Correduría. Hubo, además, algún que otro episodio de nerviosismo y carreras provocadas por varios grupos de jóvenes, si bien el Cuerpo Nacional de Policía actuó con celeridad para evitar males mayores. Las dos Esperanzas, en una lucha incoherente de cronómetros, entraron en sus respectivos templos entorno a las tres de la tarde.

Madrugá Sevilla 2015

El desconcierto

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2015 a las 11:13

Llegados a esta cota del calendario la sensación generalizada es la de que exprimimos tanto la espera que a veces resulta complicado seguir escalando para descubrir el horizonte ansiado. La Cuaresma ultima sus últimas puntadas para configurar el rostro que en varios días lucirá (a pleno sol) la ciudad, en medio de un revuelo que ha vuelto a agitar el frasco de los olores desabridos, emanación que mancha la atmósfera que respiran cofrades y que tiene que ver con los vaivenes de horarios y opiniones a los que han quedado sometida la Madrugá y el conjunto de sus seis cofradías, con el Consejo de Cofradías a la cabeza.

La raíz tiene su origen en el pasado viernes día 20, cuando se hacía pública que la Madrugá de este año sería igual que la del año pasado. El Consejo de Cofradías optaba por esta decisión, «de conformidad con las seis cofradías», después de que el Cecop desautorizara los horarios acordados por los hermanos mayores y ratificados el domingo anterior por el vicario general en el Cabildo de Toma de Horas. La junta de seguridad celebrada a primera hora de ese mismo viernes alertaba de una disfunción de 21 minutos entre el Silencio y la Macarena en el cruce de la calle San Miguel con Trajano.

A partir de entonces el desconcierto parece haberse apoderado de las acciones, con criterios de corte extremo que empiezan a calar poco a poco, secundados por la inestabilidad que reina sobre el órgano gestor de las cofradías sevillanas, el Consejo. De tal modo, opciones que defienden el crear una nueva Madrugá para reubicar cofradías, o limitar el número de nazarenos, ganan adeptos en el complejo rompecabezas que tiene por finalidad el descongestionar los horarios de cara al futuro. Otra alternativa de la baraja, refrendada por el propio presidente de la institución cofradiera Carlos Bourrellier, es la que pasaría por la permuta de lugar o día de hermandades.

En medio de esta laguna , desde el propio Consejo dan por hecho que volverá a haber conteo de nazarenos y cortejos para esta próxima Semana Santa, en un intento además por medir cómo transitan las hermandades fuera de la Carrera Oficial, y no sólo al paso por la misma. Lo que no quita nadie es que este año caminaremos entre parches, circunstancia que se comprueba en los programas de mano que han quedado desactualizados antes incluso de ver la luz por motivo de los vaivenes de última hora. Y no digamos de la imagen de ridículo proyectada…

Gran Poder Sevilla

Marejada en la Madrugá

José Antonio Martín Pereira | 4 de febrero de 2015 a las 11:35

La dimisión irrevocable de Francisco Vázquez Perea como delegado de la Madrugá, acaecida en la noche del pasado lunes, ha sembrado de polémica todo lo relativo a la configuración de horarios e itinerarios de cara a la próxima Semana Santa. Si hace apenas unos días nos congratulábamos por el alegato unánime refrendado por los hermanos mayores del Jueves Santo en colaboración con el Consejo de Cofradías (que podrá salir bien o mal llevado a la práctica), las noticias en ese mismo sentido entorno a la Madrugá han vuelto a poner de manifiesto ciertos órbices, casi estigmas, que poco contribuyen a mejorar la imagen que proyectamos al exterior (entiéndase de la esfera cofradiera).

Los antecedentes, tras casi un año de reuniones entre hermanos mayores y diputados mayores de gobierno, juntos y separados, con delegado y sin él, habían desembocado recientemente en una especie de plan trienal que contemplaba una modificación de los recorridos de todas las hermandades, y que rotaría cada año con la idea de que todas de las hermandades se sacrificaran de alguna u otra manera y, así, evaluar cuál de esos cambios era el que mejor funcionaría. La Madrugá se estiraría 50 minutos (20 por delante y 30 por detrás), otorgando a cinco de las seis cofradías, con la salvedad del Calvario, más tiempo de paso.

Sin embargo todo ello, a cincuenta y tantos días para Semana Santa, se ha diluido por ausencia de consenso. Los focos apuntan a la Hermandad de Los Gitanos, pero más allá de eso lo verdaderamente triste es la incapacidad de solucionar problemas comunes en el que parecen estar sumidas (salvo honrosas excepciones) las cofradías sevillanas. Nos duela o no, por encima de buscar culpables cuando los preacuerdos no progresan, lo sensato aquí sería preguntarnos el por qué de estos comportamientos anquilosados (recordemos que el Martes Santo en este aspecto está también plagado de parches) que actúan como freno a la evolución propia de los tiempos. Al final, como en otras circunstancias, la única vía recta parece ser la de la imposición, por mucho que pueda llegar a disgustar llegado el caso.

Los gitanos Sevilla

2014: del conteo a la Macarena

José Antonio Martín Pereira | 29 de diciembre de 2014 a las 14:17

Es tiempo de balances. Las postrimerías de diciembre traen consigo cientos de páginas a modo de registro de lo que ha sido un año al que le se le pueden aplicar otros tantos cientos de síntesis según el grado de perspectiva que se afronte. Desde el plano sevillano, en lo que a las cofradías de penitencia de la ciudad respecta, cabría resaltar a modo de esquema general, por razones obvias, el conteo de nazarenos, la meteorología favorable, las sillitas portátiles, los actos de conmemoración en La Macarena y La Paz, o en inicio del fin de la clausura del templo de Santa Catalina.

El año del conteo

La de 2014 será recordada como la Semana Santa del conteo, dentro del extremo intento de las hermandades por cumplir los horarios sugerido por la presión del Consejo y por las sanciones contempladas en sus nuevos estatutos. Se puso en tela de juicio la identidad, en un intento para que la cuantificación sirva como carta de juego en una futura organización que, hasta el día de hoy, no se intuye más allá que entre multitud de interrogantes difíciles de despejar sin el consenso de cada una de las partes que conforman el escenario.

La meteorología

Fue sin duda la mejor de las noticias. Tres años llevaban todas las cofradías del Martes Santo y dos del Viernes Santo, El Cachorro y La Carretería, sin que sus hermanos pudieran ver un cielo luminoso. El sol trajo calor, y éste se dejó notar especialmente en las jornadas del Domingo de Ramos y Jueves Santo. Vimos cirios arqueados y los establecimientos y comerciantes ambulantes se pusieron las botas con la venta de todo tipo de refrigerios. Faltó el broche, y es que la cofradía de Santa Marina se vio obligada a interrumpir su desfile para regresar apresuradamente bajo el intenso aguacero en la madrugada del Domingo de Resurrección.

Las sillitas portátiles

Una de las principales cuestiones de fondo de la pasada Semana Santa, y quizás la más desagradable. Desde el Ayuntamiento son conscientes de que el problema se ha agravado y requiere de medidas. Sevilla fue más que nunca una ciudad impracticable, donde las faltas de civismo y educación pusieron en relieve la urgente necesidad de que las autoridades se planteen seriamente combatir el problema. En este sentido, y a la vista de movimientos de consideración ausentes, todo hace indicar que la de 2015 vendrá instaurada en los mismos parámetros. Las soluciones, como en otros aspectos de la vida, llegarán cuando algún hecho grave suceda.

La Macarena y La Paz

Dentro de las innumerables efemérides que se celebran a lo largo de un año completo, dos especialmente marcaron la agenda de los cofrades, la de la Hermandad de La Macarena y la de La Paz, respectivamente. La primera evocando las bodas de oro de la coronación de su Dolorosa universal, la segunda haciendo lo propio para que Sevilla conociera unos 75 años de vida (los de la fundación de la Hermandad) muy bien llevados. Hubo excesos en los actos exteriores, si bien el respaldo del público mitigó gran parte de las críticas. Por cierto, La Paz será coronada en 2016.

Santa Catalina

Se hizo oficial recientemente pero ya es una realidad. La reapertura de la iglesia de Santa Catalina servirá para las hermandades que allí han radicado históricamente no tengan que buscar quien las acoja, circunstancia que lleva produciéndose desde el cierre del templo, allá por el año 2004.

Todo ello tuvo lugar tras la firma del protocolo entre el Ayuntamiento y el Arzobispado donde el organismo municipal se compromete a aportar un millón y medio de euros, exactamente la mitad de lo que cuestan las obras integrales, que se elevan a tres millones. La Exaltación enfoca pues la que previsiblemente será su última salida procesional desde la iglesia de Los Terceros, ya que para 2016 se espera que la cofradía vuelva a cruzar un dintel que nunca debió dejar de verles pasar.

La Macarena

Semana Santa 2014: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 24 de abril de 2014 a las 11:36

Las sillitas portátiles

Una de las principales cuestiones de fondo de la reciente Semana Santa vivida. Desde el Ayuntamiento son conscientes de que el problema se ha agravado y requiere de medidas. En este sentido, ya existe una ordenanza municipal de Medidas para el fomento y la garantía de la convivencia ciudadana en los espacios públicos de Sevilla, vigente desde 2008, cuyo artículo 26.3. es bien claro: «No podrá impedirse o dificultar, deliberadamente, el normal tránsito peatonal o de vehículos en las calzadas y aceras, respectivamente».

El mal ejemplo

De costaleros y nazarenos, porque siempre hay quien se disfraza. Los primeros, siempre en el ojo del huracán (costaba ver un costal de color blanco en el palio de La Estrella). Los segundos, dejando ver en algunos casos ejemplos poco honrosos como bien nos recuerdan durante estos días las numerosas fotografías que pululan por las Redes Sociales y vía mensajería instantánea en los dispositivos móviles.

Los lucimientos porque sí

Desde siempre los pasos en Sevilla se han lucido, y ése es precisamente uno de los encantos de su Semana Santa, pero no se puede con ello masacrar los cuerpos de nazarenos. La Capilla del Baratillo cada vez parece más la Basílica de San Pedro del Vaticano, y aquí nadie dice nada.

Las farolas encendidas en Cristo de Burgos

Murió uno de los momentos estelares de la Semana Santa sevillana. Farolas encendidas mientras al Cristo de Burgos le cantaba (extraordinariamente por cierto) Manuel Cuevas. Posteriormente se apagaron las de la propia plaza, pero no las del perímetro como venía siendo habitual. Luz que pareció alimentar los malos modales de parte del público allí congregado. Lo que antes era silencio absoluto ahora ya dejó de serlo.

Los nazarenos a cinco en La Macarena

Me comentaba un miembro de Junta de La Macarena que por qué sus nazarenos no tienen derecho a disfrutar como los demás, y lleva el hombre toda la razón. La Macarena dejó en Campana un minuto de adelanto sobre el tiempo previsto pero a qué precio, mitigando parte de su esencia con sus nazarenos de cinco en cinco. Está claro que urge una acción seria por parte del Consejo en lo que a la reestructuración de los tiempos de paso respecta.

Los niños en la calle Sierpes

La Semana Santa es de los niños, de esa ilusión que les crea ver transitar una cofradía, pero hay que enseñarles hasta dónde deben llegar. En Sierpes corren a sus anchas entres las filas de nazarenos molestando (MO-LES-TAN-DO) a los cortejos, evidencia de la falta de educación expresada en las calles durante los últimos días. Pedir cera o estampitas incluso a nazarenos de negro deja mucho que desear por la parte que a los padres corresponde.

Abucheos a Las Cigarreras

Ocurrió en la Avenida el Lunes Santo, tras el paso de Misterio de la Cofradía de San Gonzalo. Desde la propia Hermandad, e igualmente por parte de la formación musical, han aclarado que se tocaron las marchas previstas, siguiendo el guion establecido. Lástima que parte de ese público que no sale a ver cofradías sino a contemplar otro espectáculo, que además no era el que se sienta en las sillas de la Avenida y sí aquel otro que colapsa los canales de circulación cuando llegan los pasos, no comprendiera que también tiene su encanto visualizar un Misterio a tambor.

Los botellines

Sobre todo los que paseaban ciertos grupos de chavales el Domingo de Ramos. ¿Habrá algo más feo que ponerse delante de un paso con un botellín de cerveza en la mano?

Los vendedores ambulantes

Desde el Domingo de Ramos a primera hora, en El Porvenir, y hasta última hora del Sábado Santo, fuimos testigos de esos señores vociferando «botellitas de agua fresca» incluso cuando se hacían los silencios cerca de los pasos. Ojo, todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida como pueda o considere pero… ¿es esta la Semana Santa que queremos vender?

La basura

Otro de los temas candentes de la Semana Santa que nos dejó. El estado de las calles tras el paso de las cofradías habla del tipo de sociedad que conformamos. El análisis lo escribe por sí solo cualquier estampa recogida.

basura Semana Santa

Madrugá y Viernes Santo 2014: memorias

José Antonio Martín Pereira | 19 de abril de 2014 a las 12:40

De nuevo el numeroso público como nota general, repartido eso sí entre dos vertientes: el de la Madrugá, sujeto a lo que es una noche en la que para algunos vale todo, y el del Viernes Santo, más selecto quizás por aquello de habernos encontrado hasta ahora con una Semana Santa plena. El fenómeno de las sillitas plegables, que da para mucho, no mermó en ninguna de las dos jornadas y se volvieron a ver los lamentables tapones.

En lo que a las cofradías propiamente respecta, todas pudieron lucir encantos sin la mayor preocupación meteorológica. Madrugá de temperaturas suaves y Viernes Santo ideal, en lo que tal vez fue la mejor de las jornadas desde el punto de vista meteorológico (quién lo diría después de lo acaecido durante los últimos años). Y la ciudad se hizo dueña del Cachorro, porque no se entiende una Semana Santa sin su presencia en las calles, y porque Sevilla necesitaba salir a su encuentro. Una secuencia de imágenes basta más que mil palabras…