Archivos para el tag ‘lluvia’

Semana Santa 2014: el tiempo (III)

José Antonio Martín Pereira | 12 de abril de 2014 a las 12:33

Se van confirmando los buenos augurios, y a tan solo unas horas de que el Domingo de Ramos sea una realidad palpable, los pronósticos de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) confirman que, al menos hasta el Jueves Santo (donde las previsiones por los días que faltan pierden en fiabilidad) en Sevilla disfrutaremos de una Semana Santa con tiempo altamente primaveral.

el tiempo sevilla

De este modo, parece que se va despejando la incógnita de días anteriores y el embolsamiento de aire frío entrará por el norte con lo que solamente afectará al noroeste penínsular, dejando libre de su influencia el sur de la Ibérica. No obstante aún debemos aguardar para echar las campanas al vuelo ya que a partir del Miércoles Santo los modelos IFS y GFS siguen sin converger, siendo el primero mucho más benigno que el segundo, manteniendo la tendencia de las últimas salidas. Es decir, nos hallamos ante el típico escenario de caos primaveral, hasta el Miércoles no se prevé riesgo de lluvia, sin embargo a partir de entonces se adivinan aguaceros generalizados en la Península, con lo cual habrá que seguir esperando para precisar con más exactitud.

el tiempo semana santaEste mapa resume las precipitaciones totales previstas entre hoy Sábado de Pasión y la noche del Domingo de Resurrección.

 

Apuntes técnicos

Modelo GFS (Global Forecast System)

El modelo GFS se ejecuta cuatro veces al día (00, 06, 12 y 18 UTC) hasta 384 horas. La resolución del pronóstico inicial se cambió el 31 de mayo de 2005 a T382 (equivalente a una resolución de malla de cerca de 40 km) con 64 niveles, hasta 7.5 días (180 horas). En tiempos de pronóstico posteriores, el GFS tiene una resolución de T190 (equivalente a cerca de 80 km de resolución) y 64 niveles hasta el día 16 (384 horas).

Modelo IFS (Integrated Forecast System)

El modelo utilizado es un modelo global, espectral, con truncación en el número de onda T799, con 91 niveles en la vertical, con predicción determinista hasta 10 días (se hace dos veces al día, a las 00 y a las 12 UTC) con una resolución horizontal de unos 25 km. En internet, el ECMWF no permite acceder a los navegantes a todos los productos del modelo.

El tiempo: primeros apuntes

José Antonio Martín Pereira | 14 de marzo de 2014 a las 11:32

Como quiera que en la época en la que nos hallamos lo incontrolado irrumpe en las preocupaciones de buena parte de los cofrades, y teniendo en cuenta que la Semana Santa no es solo tiempo de procesiones en la calle sino de descanso para muchas otras personas, la Agencia Estatal de Meteorología, la populosa AEMET que centra nuestros objetivos durante al menos siete días al año, emitía hace unos días y a través de su página Web una serie de Apuntes Climatológicos para la Semana Santa 2014, analizando el periodo comprendido entre el 13 y el 21 de abril a partir de la serie 1981-2013, con el fin de valorar la que se aproxima.

Nada más lejos de los datos, que muestran los 32,3 grados centígrados de Sevilla registrados el 17 de abril de 2013, o que esa misma jornada, que coincidirá con el Jueves Santo este 2014 llovió el 24,2 por ciento de los días, o lo que es lo mismo, 8 días (un 24,2 por ciento) de los treinta y tres 17 de abril entre 1981 y 2013, éste y otros análisis de tal índole, con el debido respeto no demuestran nada nuevo. Quien viniera a decirnos que la primavera no es para el clima Mediterráneo un periodo de inestabilidad meteorológica nos estaría engañando.

Por lo tanto, este estudio que ha hecho la AEMET no viene a garantizar lluvia ni sol radiante, simplemente expresa la lógica primaveral que lleva implícita ese tanto por ciento de que llueva. En este sentido, si la Semana Santa como en otras ocasiones hubiera caído en marzo, ese tanto por ciento sería más alto, si por el contrario lo hubiese hecho en mayo estaríamos ante unas posibilidades mucho menores, y si lo hiciera en agosto probablemente el tanto por ciento se acercaría extremadamente a cero. La conclusión es que toca esperar valorando las tendencias desde hoy hasta la semana previa al Viernes de Dolores. Aun así, confiemos en que un potente anticiclón se presente sobre de la península y nos ahorre todo tipo de incertidumbres innecesarias.

tiempo semana-santa
Apuntes Climatológicos para la Semana Santa de 2014 (AEMET)
Figura 5. Número medio de días de precipitación entre el 13 y el 21 de abril, para el periodo 1981-2013

Semana Santa 2013: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 4 de abril de 2013 a las 11:27

La actitud de Los Panaderos

No por repetitivo deja de colear la actitud de los responsables de la cofradía de Los Panaderos en la noche del pasado Miércoles Santo. El bloqueo a La Lanzada en Cuna quedará, sin duda, como el gesto menos honroso de la Semana Santa de 2013. Por cierto, tan injustificado como esa acción fueron los abucheos de parte del público presente cuando la Virgen de Regla reviraba para enfilar Orfila.

La lluvia

Presente todas las jornadas, salvo Jueves y Sábado Santo (el Lunes Santo, el leve chispeo de la mañana no alteró el orden del día). El Martes Santo suma tres años en blanco, los mismos que dos hermandades del Viernes, El Cachorro y La Carretería. Lo peor en este sentido, las mojadas de las cinco cofradías que se encontraban en la calle cuando sorprendió el aguacero del Domingo de Ramos. A este respecto, de lo que pasó en la Madrugá poco se está hablando, sin embargo basta un análisis rápido para denotar cierta opacidad en cuanto a las decisiones que se tomaron.

Entre flamencos y romanos

La tónica de los últimos años volvió a repetirse. La suerte que tenemos es que los focos, hermandades y bandas en cuestión, están más que localizados, con lo cual la criba se presenta hecha. Marchas que honran a Charlton Heston en Ben Hur, o a Joaquín Cortés cuando pisa un tablao, enturbian el buen hacer que realizan la gran mayoría de las formaciones musicales a lo largo del año. Generalmente, solemos quedarnos con lo reprochable, cuando debería darse todo lo contrario. La cuestión, en el fondo, no pasa más allá que por el alto nivel de permisividad musical que exhiben ciertas cofradías.

Los regresos

Si algo ha vuelto a poner de manifiesto la lluvia de la pasada Semana fue la capacidad organizativa de las hermandades según su interés. Caso llamativo, el de la cofradía de La Estrella, que tras alcanzar con celeridad la Carrera Oficial, después de salir casi dos horas más tarde de su horario previsto, terminó recogiendo su paso de palio a las cuatro de la mañana. Desde Pastor y Landero, los dos pasos de la hermandad de la calle San Jacinto regresaron desprovistos de público. En el mismo orden, la Hermandad de San Gonzalo, demorando hasta el extremo la entrada de sus dos pasos en el templo. Distintos fueron los retrasos del Lunes Santo, con el prejuicio que siempre recae en la cofradía del Museo.

Los inventos, con gaseosa

Que un coro de carnaval cante a un paso de palio en la Semana Santa de Sevilla es, cuanto menos, para que nos planteemos seriamente el rumbo al que estamos haciendo derivar a esta celebración religiosa. Reinventar lo que cuenta su origen por siglos corre el riesgo de convertirse en peligroso.

Semana Santa 2013: de la lluvia a la polémica

José Antonio Martín Pereira | 1 de abril de 2013 a las 14:23

El lunes de Pascua es, además de un día señalado en el calendario litúrgico (celebramos la Resurrección del Señor, y no su Pasión y Muerte), momento idóneo para alternar las primeras valoraciones en cuanto a lo que dio de sí la celebración popular por antonomasia de cuantas acontecen en la ciudad de Sevilla.

Por tercer año consecutivo, la lluvia se encarnó protagonista, limitando a solo 32 (de las 60) las cofradías que pudieron alcanzar la Catedral y completar sus estaciones de penitencia. Por consiguiente, 28 cofradías se quedaron en sus templos, una menos que en 2012 (fueron 29), y cinco menos que en 2011, donde se totalizaron 33. Lunes, Jueves y Sábado Santo resultaron las únicas jornadas completas. Para el resto, damnificación gradual en función del día. Marcados, una vez más, el Martes y el Viernes Santo, por tercer año consecutivo. Lluvia, infausta, que siempre deja estampas para el recuerdo, como la entrada de la Macarena en la Colegial del Divino Salvador, y su posterior regreso apresurado, o los pasos de las Hermandades de La Esperanza de Triana y Los Gitanos camino de sus templos en la mañana del Sábado Santo. Del Domingo de Ramos, la soberbia mojada de los más pequeños en las cinco cofradías que fueron sorprendidas por el fuerte aguacero de media tarde.

A destacar el episodio acaecido el pasado Miércoles Santo, a tenor de las cuatro gotas que hicieron acto de presencia pasadas las diez de la noche, y del riesgo existente de lluvia a partir de la una de la madrugada. La Hermandad de Los Panaderos, mal regentada, decidía suspender su estación de penitencia, emprendiendo regreso a su templo y cortando el paso a la Cofradía de La Lanzada, que en ese momento quedó bloqueada en la calle Cuna. Cuarenta minutos de paso por Campana ante la incredulidad de propios y extraños, haciendo patente la insolidaridad a base de marchas, sincronías y dedicatorias en las levantás. Grave circunstancia, por la cual a día de hoy públicamente ninguno de los actores responsables ha respondido.

De otro lado, la que se acaba de marchar ha sido la Semana Santa del público. Frecuentes tapones, y calles convertidas en ríos de basura al paso de las cofradías. Sevilla debería mirarse en el espejo de culpas para apreciar que no es oro todo lo que reluce, y que esta Semana del año tan mitificada, más que por renovar su patrimonio, lo que verdaderamente necesita es que se haga notar un fuerte empuje por afianzar actitudes y valores de respeto y civismo. Tiempo tendremos, a lo largo de los próximos días, para profundizar en detalles.

Domingo de Ramos 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2013 a las 11:27

La primera en la frente. La jornada inaugural de la Semana Santa quedó en el mar de horas de La Estrella en la calle, rasgada por el intenso aguacero de media tarde. Se cumplieron los pronósticos, y el 80 por ciento de probabilidad de lluvia estimado entre las dos y las seis de la tarde arruinó un buen puñado de ilusiones. Jesús Despojado a la Anunciación; la Borriquita al Salvador; el Cristo de la Buena Muerte de La Hiniesta volviendo sobre sus propios pasos; La Cena, regresando desde Doña María Coronel; y el cortejo de La Paz inmovil, mientras el Cristo se refugiaba en el arquillo del Ayuntamiento y la Virgen en el Arco del Postigo. A partir de ahí, San Roque, La Amagura y El Amor decidieron no realizar sus estaciones de penitencia, y la ciudad se encomendó a una Estrella con domicilio en Triana.

Notas de mal sueño, escenificadas en la copiosa mojada no ya de los pasos e imágenes, patrimonio recuperable, sino de aquellos cuerpos que apenas levantan unas cuantas palmas del suelo. En estos casos, y en Sevilla hablamos por experiencia propia, nada puede doler más que ver a los más pequeños con sus túnicas empapadas. Toca hacer ejercicio de conciencia porque, lamentablemente, salvando el Lunes Santo, el resto de días se presentan, al menos a esta hora, muy cercanos al drama.

Estampas del Vía Crucis

José Antonio Martín Pereira | 15 de febrero de 2013 a las 12:13

Los malos augurios hacen presagiar que el domingo la cita quedará empañada, irremediablemente, por aquella que tiene por costumbre aparecer cuando menos se la invoca. La lluvia, a la espera de que los pronósticos confirmen la desgraciada tendencia, modificará todo lo previsto, pero no podrá privarnos de insólitas estampas como la presente.

Reluce desde el altar mayor de la Basílica de Triana la Madre del Cachorro, acomodando el cúmulo de nimiedades, dosis perfecta de sensaciones que embelesará cuando el sol de Domingo de Ramos desfile por las azoteas de la ciudad. Ha emergido la primera flor de nieve, abriendo paso a la Cruz de Guía que transita inapelable en las mañanas de Cuaresma. Entretanto, la luz dorada, apoderada de las tardes, imagina una primavera que aún acicala de singular invierno. Se precibe la veleidad, dádiva de una Sevilla que aveza sus muros al servicio de centenares de convocatorias formativas.

Escudriñemos, por tanto, la búsqueda de signos, entendiendo que la mejor forma de mitigar la calma es aquella que revierte el valor de las pequeñeces. El anhelo, más pronto que tarde, acompasará el tradicional resurgir de la divinidad eterna.

Si lloviera…

José Antonio Martín Pereira | 14 de febrero de 2013 a las 13:33

La tónica general es de alarmismo. Se respira cierto run run a medida que los días avanzan, la cita se acerca y los partes meteorológicos siguen mostrando imprecisiones cada vez más irreales. La ventaja sobre la primavera, es que ahora el grado de certeza de los pronósticos es bastante más alto, lo cual se supone contribuirá en el acierto de la siempre difícil toma de decisiones.

A pesar de las lagunas que se han venido sucediendo en la configuración del acto previsto para el próximo domingo, vulgo Vía Crucis de la Fe, llegada la previa, y a tenor de la ilusión que derraman la mayoría de los integrantes de las hermandades que participarán en el mismo, extendida en mayor o menor medida sobre buena parte de los cofrades, ciertamente sería una pena que la meteorología irrumpiera en escena.

Sin embargo, no cabe duda, tal vez la presencia del líquido elemento, de producirse (aunque no lo esperemos) se convirtiera en la mayor aliada de la espiritualidad del acto. Como es sabido, el rezo de las estaciones en el interior de las naves catedralicias no se suspendería, y es de imaginar que los templos en los que se alojan las cofradías participantes permanecerían abiertos a la oración durante toda la jornada. Suena descabellado, pero la lluvia no debe alterar el verdadero sentido litúrgico del piadoso encuentro de fieles. Al final, después de dos largos meses de organización sujetos a mil historias, todo parece indicar que serán los factores incontrolados los que decidan.

Semana Santa 2012: fueron protagonista (II)

José Antonio Martín Pereira | 13 de abril de 2012 a las 16:07

Montserrat en el Molviedro

Máximo exponente del buen gusto. Repertorio acorde, luminosidad adecuada y un público que elige estar ahí, acomodando comportamientos a uno de los momentos de soberana intensidad de cuantos posee la Semana Santa de Sevilla. La tenue brisa desprendida por el azahar contribuyó sobremanera.

 

San Gonzalo, y su regreso

Conocida la imponente mojada que sufrió la cofradía del Barrio León camino de la Catedral, que obligó a refugiar los pasos y parte del cortejo entre la Margadalena y la Capilla de La Estrella, sorprendió el regreso de los pasos, llegado el Domingo de Resurrección, escoltado exclusivamente por cuarenta pareja de cirios. Llamativa fue la ausencia de acompañamiento musical, atendiendo a las recomendaciones incluidas en la normativa que elaborara el vicario para esta Semana Santa, en un intento de éste por frenar el deseo de toda aquella junta de gobierno en afán de protagonismo.

 

La Borriquita y el Amor

Las inclemencias meteorológicas del Domingo de Ramos a pesar de todo otorgaron una de las estampas más bellas de la pretérita Semana. Padres e hijos de la mano, vistiendo túnica y antifaces diferentes, encontrados en la mirada de la Virgen del Socorro. Presente y futuro…

 

Meteorología y meteorólogos

En definitiva todo ha girado entorno a la presencia del líquido elemento. Y la lluvia es sinónimo de predicciones, frentes, anticiclones, probabilidad, tormentas, dispersión, coordenadas y demás términos propios de esta ciencia que Sevilla populariza al menos durante cuarenta y siete días al año. Arduo trabajo el de los meteorólogos, desbordados ante la avalancha de solicitudes registradas por parte de hermanos mayores y medios de comunicación. Por cierto que nadie hable de cabañuelas en un futuro, después de lo vivido ha quedado suficientemente claro cual es su validez.

Semana Santa 2012: los debates

José Antonio Martín Pereira | 11 de abril de 2012 a las 11:22

Los Panaderos, y el exceso

Una cortejo desmembrado desde la Plaza del Salvador hasta la calle Orfila, objetivando el regusto de aquel sector que poco o nada tiene que ver con las cofradías, pero que aprovecha la más mínima para exhibir el lastimoso comportamiento del que habitualmente hace gala. El efecto atracción de una puesta en escena cuestionable, unido a la ruptura total de horarios (el palio de la Virgen de Regla entró por encima de las 4 de la madrugada), volvió a poner de manifiesto la cara más amarga que ostenta el capricho por estar más horas en la calle. Lo ideal sería hallar el protagonismo por medio de la caridad, aunque ello no suene tan rimbombante. Y a todo esto disponiendo de los cuerpos y fuerzas de seguridad como si la ciudad fuera nuestra.

 

Vera-Cruz y la reliquia del Lignum Crucis

Empezando porque la mayoría se enteraba el pasado Lunes Santo de qué era eso de un Lignum Crucis, y por qué la Hermandad de la Vera-Cruz le tributa honores como Titular de su cofradía. Hasta la fecha sin duda la cuestión más llamativa de cuantas se sucedieron en la Semana Santa de 2012. Dos corrientes, una a favor, que estima como válida la salida de una cofradía sin pasos para celebrar manifestación pública de fe sin necesidad de poner en riesgo el patrimonio material; y otra en contra, considerando que la estación de penitencia solo debe realizarse con la presencia de todos los titulares. Lo cierto es que aprovechando las inclemencias meteorológicas, no ha estado de más volver a los orígenes para poner sobre la mesa el verdadero sentido de aquello que celebramos.

 

Tiempos de espera

Hasta dónde es lícito alargar el tiempo de espera utilizado por las juntas de gobierno para decidir si ponen o no sus cofradías en la calle. Esta Semana Santa hemos sido testigos de prórrogas interminables solapadas a la emisión de partes meteorológicos. Pérdidas de mesura obviando el cansancio de los hermanos que agotan inquietudes en los templos, así como la propia dinámica de la ciudad, que no puede ni debe estar sujeta a determinadas acciones de las cofradías.

 

Las sillitas

No es nuevo, pero están ahí. Interminable hilera, o más bien muralla, en el tramo final de la calle Trajano esquina Plaza del Duque, paradigma de otras tantas zonas del centro de la ciudad. Ocupar un sitio y hacerse dueño de la calle imponiendo peaje a base de malas actitudes. Al final, y ya se ha comentado en ocasiones anteriores, es una cuestión que atañe solamente a la educación. No obstante existen alternativas que podrían regular el embrollo, por ejemplo, sancionar a los vendedores ambulantes.

Semana Santa 2012: balance general

José Antonio Martín Pereira | 10 de abril de 2012 a las 11:45

Quién lo diría a la vista del sol y el ascenso de temperaturas con el que el primer capítulo de la Pascua ha tomado cuerpo sobre la ciudad de Sevilla. Suena incluso irreverente hacer mención a la lluvia a estas alturas, conocido que ésta, como ya ocurriera el año pasado, ha copado gran parte del apartado dedicado al protagonismo en pretéritos días. Semana Santa (vulgo #SSanta en Twitter) pues diagnosticada por la presencia del líquido elemento, que hizo acto de presencia en mayor o menor medida a lo largo y ancho de la práctica totalidad de las jornadas, a excepción eso sí del Miércoles y el Sábado Santo. Por consiguiente, únicamente 31 de las 60 cofradías lograron realizar sus estaciones de penitencia (San Gonzalo y La Redención a medias), cifra ligeramente superior a la de 2011, donde fueron solo 27, y que ha hecho de la pasada una de las más atípicas a las que la memoria alcanza. En este sentido, la principal diferencia entre ambas estuvo en la presencia en las calles de la Macarena y el Gran Poder, devociones siempre referentes.

Vinculada a esta circunstancia la eficiencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad, en cualquiera de sus acepciones, así como el papel de los expertos en Meteorología, cuyos pronósticos fueron trascendentales. Mismamente, gran labor la de parte de los medios de comunicación, con despliegues informativos nunca vistos e incluso ofreciendo a sus usuarios el acceso a determinadas aplicaciones para teléfonos móviles de apreciada utilidad.

Desde tal perspectiva, cabe mencionar lo relativo a los vaivenes de público en las calles. Salvo el Sábado Santo, y sin datos fehacientes hasta el momento (salvo los aportados por Lipasam), tal vez hayamos asistido a la Semana Santa menos concurrida de los últimos años.

En definitiva, habiéndose cebado (en exceso) la lluvia sobre la ilusión de los cofrades de Sevilla, cualquier análisis de la Semana Santa que se precie convergerá en terminos similares a los citados. Bastaría hacer un recuento exhaustivo acerca de la repercusión que la misma ha dictaminado en la ciudad desde la óptica humana, cultural, religiosa y por supuesto económica, para acercar el envite real del infausto capricho de la naturaleza, poco o nada benevolente con las aspiraciones de la ciudad.