Archivos para el tag ‘San Antonio Abad’

Icono de la fe

José Antonio Martín Pereira | 28 de octubre de 2018 a las 10:47

En el día de hoy el calendario santoral rinde culto a San Judas Tadeo, reconocido por la Santa Iglesia Católica como abogado de los casos difíciles y desesperados. El paso de los años ha colocado a este Santo como uno de los más populares gracias a los numerosos favores celestiales que consigue a sus fieles, de tal modo que su devoción se ha ido extendiendo por todos los rincones de la Tierra, con especial ahínco en Alemania, Italia, América Latina y por supuesto España. San Judas Tadeo fue, según el Evangelio de San Juan, uno de los testigos privilegiados de la última cena, momento en el que Jesús instauró la Sagrada Eucaristía, sin embargo, y no existen evidencias claras del por qué, a menudo ha sido confundido con Judas Iscariote, que fue el apóstol que traicionó a Jesús y lo vendió por un puñado de monedas.

El caso es que Sevilla conserva un enclave especial en lo que a la devoción de este Santo se refiere, hasta el punto de ser considerado para muchos un verdadero icono de la fe. En la Parroquia de San Antonio Abad, sita en la calle Alfonso XII y sede corporativa de la Hermandad de El Silencio, la pequeña imagen que lo representa provoca a diario un trasiego de fieles constante. Ya sea por la mañana o a última hora de la tarde; llueva, ventee o apriete el calor, en el lateral del patio interior que da acceso al templo nunca falta un ramo de flores a la vez que el rimero de velas de promesa se hace innumerable. En realidad son cientos de historias particulares con nombre propio, sin un patrón preconcebido, personas de toda clase y condición que acuden a verter sus preocupaciones sobre la voluntad del milagroso Santo.

Cuenta la leyenda no escrita en los archivos de la Sevilla más tradicional, que quien desee su intercesión para que se cumpla aquello que anhela debe rezar durante nueve días su oración (visible a los pies de la propia imagen), acompañada por tres Padre Nuestros, tres Ave Marías y tres Glorias.

San_Judas_Tadeo

Una estampa para 2015

José Antonio Martín Pereira | 31 de diciembre de 2015 a las 8:44

El epílogo de 2015 concluye inexorablemente dejando atrás una sucesión de días, vivencias, sentimientos, acciones y, como no, de imágenes para el recuerdo. Condensar la amplitud de doce largos meses en una conjunción de píxeles resulta una tarea altamente compleja, básicamente porque distintos serán siempre los prismas con los que se obtengan los reflejos. No obstante, el ejercicio de la fe en Sevilla deja una estampa que no por repetida resta ni un ápice de su valor cada vez que se produce. Son los rezos anónimos que se suceden ante San Judas Tadeo en el patio interior que da acceso al templo de San Antonio Abad los que desarticulan incluso las propias raíces del credo, y los que ponen en clara evidencia el encuentro entre lo más profundamente humano y lo divino.

Sam Judas Tadeo

El Silencio plantea un debate moral

José Antonio Martín Pereira | 3 de marzo de 2015 a las 11:56

La noticia saltaba a la luz en la jornada de ayer, segundo lunes de Cuaresma, de la mano de Juan Parejo para Diario de Sevilla, en relación al artículo que firman los censores de la Hermandad del Silencio,guardianes de la ortodoxia en San Antonio Abad, en el último boletín corporativo en el que instan a los hermanos a no publicar fotografías en las redes sociales vistiendo la túnica y a cara descubierta para salvaguardar el anonimato, «que es algo consustancial al hecho de vestir la túnica de los primitivos Nazarenos de Sevilla».

Desde la corporación sita en dicho templo céntrico, referencia en sus procederes para tantas otras dentro y fuera de la ciudad, buscan concienciar a sus hermanos en pos de evitar este tipo de actitudes desafortunadas cada vez más extendidas dado el uso masivo de las nuevas formas de comunicación virtual. Los censores añaden que publicar una foto de nazareno y a cara descubierta en Facebook, Twitter u otra red social, «equivale a algo así como desplazarse sin antifaz por las calles hasta San Antonio Abad», y apelan a la prudencia como vía para preservar el anonimato.

Se plantea de este modo un debate, pero no un debate de barras de bar o de tertulias con nombre propio, sino un debate que afecta directamente y sin caminos paralelos a la moralidad de cada persona que participa de la Semana Santa acompañando a sus titulares. El debate está en cada uno, sin objeciones, porque la intimidad del nazareno no puede ni debe ser vencida por otro tipo de intenciones, aunque en ocasiones éstas partan sin malicia y sin el ánimo de perjudicar a la hermandad.

Reflexionemos por un momento en el largo y sinuoso trayecto recorrido por las cofradías hasta la actualidad, y en la nueva visión aperturista con la que la iglesia presenta a diario sus credenciales al mundo, para caer en la cuenta de lo triste que resulta que una cofradía tenga que recordar este tipo de pautas a quienes visten su hábito. Obviamente las hermandades ni pueden ni aunque pudieran poseen los medios suficientes para contrarrestar y sancionar la conducta inadecuada de sus hermanos a través de Internet, pero luego que nadie se lleve las manos a la cabeza si alguna sanción tiene lugar porque el toque de atención está ahí. Al fin y al cabo la Cuaresma es tiempo de reflexión, así que esperemos que el mensaje cale con suficiente profundidad para que no tengamos que sacarlo de nuevo a la palestra.

nazareno silencio

Anclaje a la fe

José Antonio Martín Pereira | 12 de junio de 2013 a las 12:34

La fidelidad de Sevilla por San Judas Tadeo (abogado de los casos difíciles y desesperados) toma cuerpo en todas y cada una de las horas en las que el patio interior que da acceso al templo de San Antonio Abad permanece de puertas abiertas. Ya sea a primera hora de la mañana, o a última de la tarde, el constante ir y venir de fieles desarticula las propias raíces del credo. La respuesta es traducida en cientos de velas de promesa, colorido en manojos de flores y un reguero de oraciones de incalculable valor en lo que a la evidencia de la fe respecta.

Quizás este pequeño rincón alojado en la inmensidad de la ciudad no sea más que un remanso de paz en el que reflexionar sobre lo que significa valorar que estamos aquí de paso, pero lo que está claro es que mientras el anclaje a la fe por este Santo perdure, Sevilla seguirá conservando uno de los lugares de mayor evidencia en el encuentro entre lo más profundamente humano y lo divino.

Noviembre

José Antonio Martín Pereira | 3 de noviembre de 2012 a las 11:40

Noviembre reviste con su llegada las marcas del dolor. Son los primeros días en la espera de la Esperanza, que llegará toda vez se cuenten por cuatro veces diez los amaneceres junto a la muralla. Grisaceo color ambiente que se diluye en el interior de los templos, porque allí María, incluso atraviada de oscuro, reparte bondades con su mirada y es referente de plenitud cristiana. Costumbre honrosa previa al Adviento, que toma excelsa forma, entre otros tantos lugares, en el escenario que conforma el retablo del Alma Mía, dedicado a la Inmaculada y presidido por la Virgen de la Concepción, en el seno de San Antonio Abad. María es, en estas tardes de otoño, esquema de luz en sí misma.

 

San Judas Tadeo, abogado de Sevilla

José Antonio Martín Pereira | 28 de octubre de 2011 a las 9:04

En el día de hoy el calendario santoral rinde culto a San Judas Tadeo, reconocido por la Santa Iglesia Católica como abogado de los casos difíciles y desesperados. Sin lugar a dudas, uno de los santos más populares merced a los numerosos favores celestiales que consigue a sus fieles que le rezan con fe, todo ello pese a que, como versa en su oración, a menudo su nombre fue objeto de confusión con el del traidor (Judas Iscariote). Han sido precisamente sus reconocidas intercesiones ante Dios las que le han otorgado una devoción prácticamente universal, con mayor significancia en Alemania, Italia, América Latina y por supuesto España.

En relación a sus ayudas también citar que Santa Brígida cuenta en sus Revelaciones que Nuestro Señor le recomendó que cuando deseara conseguir ciertos favores los pidiera por medio de San Judas Tadeo. Muestras de su gracia divina se deducen igualmente de su propio nombre, ya que Judas es una palabra hebrea que significa “alabanzas sean dadas a Dios”, y Tadeo quiere decir “valiente para proclamar su fe”.

Y es la ciudad de Sevilla un enclave especial en el recaudo de la fe en el Santo que hoy es protagonista. Ocurre en la calle Alfonso XII, concretamente en la Parroquia de San Antonio Abad, sede corporativa de la Hermandad de El Silencio. Allí el trasiego de fieles es constante, en horario de mañana o tarde, llueva o ventee, sea cual sea la estación del año. El lugar donde nunca falta un ramo de flores y donde el rimero de velas de promesa es una constante. Cientos de historias particulares con nombre propio, sin un patrón preconcebido, a diario acuden a verter sus preocupaciones sobre la voluntad de una Imagen de reducidísimas proporciones y a su vez enormemente milagrosa, máxime en tiempos en los que la incertidumbre económica se ha apoderado de muchos hogares.

Cuenta la leyenda no escrita en los archivos de la Sevilla más tradicional, que quien desee que San Judas Tadeo le conceda aquello que anhela debe rezar durante nueve días su oración, acompañada de tres Padre Nuestros, tres Ave Marías y tres Glorias. Hay quien realiza la oración a diario frente al Santo, o quien por cualquier otra razón suele acudir con menos frecuencia. Visto el panorama, esperemos que no sufra exceso de trabajo y pueda atendernos a todos.

Reflexión

José Antonio Martín Pereira | 21 de mayo de 2011 a las 13:39

Viene siendo la mejor opción para desertar del sinfín de castillos de arena edificados a base de cuestionables generosidades políticas. Descansar y abstraerse, allí donde el interior encuentre refugio pleno y necesario. Sin atender, al menos circunstancialmente, al repertorio diario de obligaciones e inquietudes amenazantes del sueño. Únicamente focalizando los sentidos al encuentro de Cristo Resucitado, en la intersección en la que cada cual pueda o quiera hacerlo.

Un servidor llega a casa ahora, desde San Antonio Abad, sede corporativa de la Hermandad del Silencio surgida de la unión, allá por el siglo XVIII, del templo del antiguo hospital de San Antonio y la capilla de Jesús Nazareno. Prefecto escenario de calma y paz. Por cierto, la estampa ilustrativa adjunta corresponde al Señor del Silencio tal y como figuraba en los días de Cuaresma, no se llamen a engaño.

Foto: MM