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Semana Santa 2014: el tiempo (I)

José Antonio Martín Pereira | 2 de abril de 2014 a las 14:00

En la medida en la que la cercanía de los días nos lo permite, los distintos modelos (no hablamos nunca de previsiones) van afinando los supuestos escenarios climáticos de cara a la Semana Santa a escasos diez días para que desde el Porvenir se abran las puertas. En este sentido, la situación para la Semana de Pasión vislumbra ciertas tendencias a priori alejadas de las que encontramos en los últimos años.

De este modo, desde este viernes estaremos bajo el influjo de un anticiclón desde el SW que empujará las bajas presiones hacia Centroeuropa. Asimismo, el bloqueo anticiclonico en el norte de Europa seguirá disminuyendo, por lo que todo indica que tenderemos a la estabilidad al menos durante gran parte de la siguiente semana.

Sería a partir del miércoles o el jueves cuando según los diagramas de presión al debilitarse el anticiclón, la vaguada que se posiciona en las Islas Azores avanzaría lentamente hasta la península.

Dicha inestabilidad podría alcanzarnos en la jornada del Viernes de Dolores, aunque parece claro que no será ningún centro de bajas presiones importante sino más bien algún residuo de vaguada o en capas altas de la atmosfera. La indefinición que muestra el modelo GEFS para el Domingo de Ramos por su parte no parece consistente, si bien deja a la luz que no tendremos bloqueo anticiclónico pero tampoco advertiremos la presencia de fenómenos borrascosos.

En definitiva, todo indica que la Semana de Pasión va a ser estable, salvo por la posible incidencia de alguna vaguada débil. Es positivo que el bloqueo en el norte de Europa desaparezca, y parece claro que las altas presiones quieren instalarse de manera más continuada.

modelo

Sincretismo sin final

José Antonio Martín Pereira | 31 de marzo de 2014 a las 11:23

En la mañana de ayer, cuarto domingo de Cuaresma o Domingo de Laetare, la Capilla Real de la Santa Iglesia Catedral acogía como es tradición el Cabildo de Toma de Horas en el que se certificaron los horarios e itinerarios para la ya inminente Semana Santa. El arbitraje es el punto y seguido a los vaivenes de un tema, el de la reordenación del minutaje y los itinerarios, que a menudo concluye sin aportar soluciones efectivas y de futuro.

En este sentido, la cuestión de dar equilibrio a unos horarios que disgustan más que satisfacen viene de lejos. Fue en 1995 cuando una empresa, Mecro, elaboró un novedoso estudio a partir de cuantificar los nazarenos de las distintas Hermandades de Penitencia. Desde entonces y hasta 2009, con el archiconocido Informe Sampedro, no se había vuelto a comprobar el grueso de cada cofradía. Posteriormente en 2010 el Consejo de Cofradías optó por situar en La Campana una cámara cuyos resultados no fueron satisfactorios, de ahí que un año más tarde, en 2011, se llevara a cabo un nuevo intento por concretar los datos volviendo a tomar imágenes desde otro punto de la Carrera Oficial con mayores perspectivas y similar resultado.

Eterno debate al que ya se le ha diseñado un nuevo capítulo para este 2014, a través de un estudio integral de la Carrera Oficial propuesto desde el propio órgano de gestión cofradiera con el fin de filtrar los tiempos de paso de las hermandades, el cual se desarrollará mediante una serie de videograbaciones que se realizarán al menos desde tres puntos: la plaza de la Campana, los palcos y a la salida de las hermandades de la Catedral, en la Plaza Virgen de los Reyes. Con ello lo que pretenden desde el Consejo de Cofradías es elaborar una herramienta más de trabajo para poder determinar la realidad del paso de las cofradías por el recorrido oficial, en función a distintas variables, así como conocer en todo momento la ubicación exacta de cada uno de los pasos de una cofradía. Sin embargo, son precisamente esas variables las que complican dicha tarea, llámense a ejemplo aquellas cofradías que expiden sus papeletas de sitio dentro del pago de la cuota ordinaria; las que vienen cargadas de niños (muchos de los cuales hacen inciso o no llegan a Carrera Oficial), las que cuentan con uno, dos o tres pasos; el propio corte de las mismas; e incluso la distancia que tienen que recorrer para llegar al centro (visto desde el punto de vista físico).

Lo que no se entiende es por qué si las cofradías en Sevilla han modificado desde sus orígenes sus itinerarios en innumerables ocasiones, alterando incluso sus jornadas de salida, ahora nos hemos vuelto tan inmovilistas y cualquier fractura genera una mecha que acaba por apagarse con la intervención de Palacio. El fondo de la cuestión, por tanto, parece alojarse en el diálogo y la voluntad más que en rigurosos análisis técnicos que vengan a demostrar una realidad evidente sobre la que pesan otros estudios jamás aplicados. A lo mejor va siendo hora de dejar a un lado los miedos, quizás así cofradías como la del Museo, el Dulce Nombre, el Amor o el Gran Poder puedan sacar sus cortejos a la calle en plena garantía de condiciones. Sincretismo sin final, que nadie descuide que la referencia señalada por el Giraldillo no es La Campana.

horarios e itinerarios

Foto: Diario de Sevilla

Vuelta a los orígenes

José Antonio Martín Pereira | 28 de marzo de 2014 a las 12:50

Como si de un retrato antiguo se tratara. La remembranza recupera el apartado que la conciencia ofrece devolviéndonos a ese origen del que todos, alguna vez, fuimos partícipes. No estamos ante la convergencia de unos simples tableros, es la espera que llama a las puertas de lo efímero para entregárnoslo rebosante de ingredientes. Y no hay mejor escaparate en toda Sevilla que aquel por el que los niños al caer la tarde aún corren y juegan. Sobre el piso de la Colegial del Divino Salvador ya se monta la partitura sobre la que escribiremos uno más en la larga historia de la fe asociada a nuestras cofradías. Sevilla se mira en la rampla

Rampla del Salvador

Foto: Antonio Sanchez

Cuarenta días…

José Antonio Martín Pereira | 5 de marzo de 2014 a las 11:34

Inexorable transitar de relojes, certeza de almanaques de pared que esperan saetas a las puertas de lo efímero. Asoman albores entre calígines que preceden lluvias, entretanto el pausado despertar de los naranjos, invisible aún, distingue la hermosa senda que concluirá en explosión gozosa de aromas. Marzo reverdece envuelto en la profusión de heraldos donde se dictamina la ficticia frontera que la historia de nuevo entrega, para que sea el anhelo el encargado de descifrar misterios en una espera que exhala amaneceres definida en tinta sobre papiro.

Con la Cuaresma recibimos ese tiempo litúrgico que borda las postrimerías de su intervalo con distinto hilo según cada hogar con la siempre amenaza de lo anodino, venablo que asesta tajos sobre los movedizos sostenes que equilibran la Fe. Es, por mucho que pasen los años, momento para ejercicios de reflexión, para preguntarnos con la firme convicción de sentirnos hijos de la Iglesia si verdaderamente estamos abriendo paso a Cristo, o por el contrario le vemos pasar sin remover la conciencia. Cabe, por tanto, distinguir si, en estos días, pasamos por su lado agrietándola con la mirada clavada en la belleza inmóvil, o caminamos junto a Ella exponiendo sin miedo las aspiraciones a crecer como persona y, por ende como cristianos. En estas, es posible que Aquella que hoy conozcamos no se parezca a los primitivos términos que le dieron la venia, el ser humano tiene la dudosa virtud de renovar sus comportamientos y la Fe sujeta a las costumbres no escapa a sus razones, pero valga aún la magnitud de sus proporciones como método de encuentro con Cristo y a la vez con nosotros mismos, a través de la Palabra.

En definitiva, la Cuaresma retorna anticipando el solemne protagonismo de la Gloria, ahora que la humanidad más lo requiere. Seamos conscientes, la levedad de la llama que encendida alumbraba el anuncio y la llegada de Niño Dios tomará fuerza nuevamente al recibir el sombreo de la perecedera señal sobre la frente, convirtiéndonos en transmisores de la verdad y el gozo. Cuarenta días…

 

«Pulvis es et in pulverum reverteris» (Génesis 3,19).

BhMBE-3CMAAvH-l

Foto: Fran Silva

Las nuevas normas refuerzan el control del Consejo

José Antonio Martín Pereira | 25 de febrero de 2014 a las 12:13

Toda vez ratificadas por la Vicaría General del Arzobispado de Sevilla, el Consejo de Cofradías ya cuenta con el visto bueno de la Archidiócesis para el uso y aplicación de las normas de obligado cumplimiento para la Semana Santa de este año, las cuales a priori fortalecen su control sobre muchos de los aspectos referidos al comportamiento y las circunstancias que rodean una salida procesional. De este modo, lo que se pretende es regularizar y ampliar esta normativa con idea de adecuarla a casos concretos que se han venido produciendo a lo largo de los últimos años y han cargado de controversia posteriores análisis.

Por consiguiente, cuando una cofradía se refugie por cualquier inclemencia en un templo, estará obligada a comunicar la suspensión total de dicha procesión o la interrupción de la misma. La decisión de la junta de gobierno deberá ser notificada al delegado de cada jornada y no podrá modificarse. La nota principal es que, en caso que la procesión sea interrumpida, será propio delegado de día quien coordinará y dará preferencia de paso y horarios para impedir la posible interferencia con otra hermandad. Del mismo modo, las normas de 2014 inciden en el incumplimiento de horarios y la tardanza en el discurrir de los pasos tanto por la carrera oficial como por cualquier lugar que pudiera retrasar o interferir el paso de otra cofradía.

Por estos y otros motivos, se incluye la elaboración de un informe, al término de la Semana Santa, en el que se recogerá el desarrollo de las estaciones de penitencia. En cuanto a los incumplimientos de estos requerimientos, serán considerados infracciones e incluso podrían desembocar en apertura de expedientes. De tal modo, la puesta en circulación de estos usos deja en evidencia el fortalecimiento y respaldo del poder de la junta superior y de los delegados de día, con sus correspondientes riesgos.

Quinta Angustia