Empiezan las subastas

Carmen Pérez | 14 de enero de 2016 a las 10:39

226.694 millones de euros.  Ésa es la cantidad que el Tesoro tiene que conseguir a lo largo de 2016. Hoy se ha celebrado la primera subasta ordinaria del año, de bonos a tres, cinco y siete años.

Ya captó hace dos días 9.000 millones de euros en una emisión sindicada, de bonos a diez años, fuera del calendario regular. Pero el Tesoro quería colocar hasta 14.000 millones de euros en bonos en tres días, por lo que el objetivo para la jornada de hoy  oscilaba entre los 4.000 y los 5.000 millones de euro. Finalmente  ha adjudicado 1.045 millones a 3 años , 1.442 millones a 5 y 1.800 millones a siete años: en total, 4.300 millones de euros.

En la anterior emisión de bonos a tres años, el 19 de noviembre, la rentabilidad media se situó en el 0,124%, exactamente igual a la de hoy.  También se mantiene el interés exigido al bono español a cinco años  en el  0,65%, que alcanzó en la celebrada hace un mes. Para los bonos con vencimiento a siete años,  el interés medio ha sido del 1,266%, ligeramente por encima del 1,184% de la última subasta.

La expectación ante estas primeras subastas del año es máxima porque la incertidumbre política por la que estamos atravesando puede incrementar  los recelos hacia la deuda española. La rentabilidad de la emisión sindicada se situó en el 1,986%, 22 puntos básicos por debajo de la correspondiente a la última obligación del Estado a 10 años, emitida en junio de 2015. Los resultados de la subasta de hoy tampoco reflejan que, de momento, los inversores nos estén penalizando por nuestro mayor riesgo político.

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  • Gabriel

    Pues, también de momento, es para darse con un canto en los dientes.
    A ver si somos capaces de funcionar como los italianos que son aventajados en establidad-país, al margen de influjos externos e internos.

  • Lucius Q.

    Ufff ¡Qué tostón, qué pesadez, qué dolor de cabeza! ¡Más prosa financiera!
    Después de que la economía popular ya haya llegado a dominar con fluidez el índice IBEX-35 (muy importante especificar que es el 35, como si hubiera un 36), pasamos a poder pronunciar todo seguido “los puntos básicos de la prima de riesgo española” y, ahora, ya mezclamos los resultados de la Liga de las Estrellas, que se juega todos los días de la semana, con el “interés exigido al bono español en las emisiones sindicadas ordinarias del Tesoro a siete años” cuyas subastas todavía no han llegado a ser diarias. Sencillamente, genial.
    Tenemos toda la ciencia de la economía ocupada en asignar dinero de los demás a nuestros momentos en el tiempo: dinero adelante, dinero para atrás y lo adornamos con el costo que tiene realizar esas maniobras insinuando con un poco de impudicia la contradicción del sistema capitalista con el pensamiento subyacente de “¡Je, je, je! ¡Ya veremos si lo vais a recuperar de los que ocupen el Territorio en el futuro!”, maliciándose que llegue ya la anunciada revolución que acabe con los intereses geopolíticos que Maduro dice que le han arruinado.
    Y sin embargo ¡claro está! No se habla ni una palabra de incorporar a la economía dinero que no se deba a nadie. Dinero que haya sido generado con la propia creación de riqueza. ¿Riqueza dice usted? Esa palabra es palabra proscrita. Esa palabra, que no necesita explicación, levanta sarpullido a lo políticamente correcto en Andalucía, a lo que el socialismo lleva predicando en la Enseñanza durante generaciones. ¡Crear riqueza, añadir valor! Esos son términos que hasta las cabezas directoras de la sociedad deben eludir, porque el Régimen tiene ojos y oídos en todas partes y se entera de lo que cada uno y cada una pregona. Si algo nos transmitió claramente la Dictadura fue la necesidad, no ya de no oponerse, sino de ni siquiera significarse.
    Así anda Andalucía, haciendo cátedra de las maneras de gastarse lo de los demás y esperar que lo paguen otros. El concepto de “ganarse el pan con el sudor de tu frente” está proscrito porque, puesto encima de la mesa, no es laico, sino que atufa a judeocristianismo.

  • Carmen Pérez

    Me encanta tu comentario, Lucius Q. Estoy completamente de acuerdo contigo, estamos demasiado financiarizados, dándole una relevancia extrema a la financiación y ninguna a la inversión: un error garrafal. Como tú bien dices, lo esencial es generar riqueza.
    Me voy a plantear cambiar el pressing-cash por pressing-philosophy, jajaja.

  • Lucius Q.

    Carmen, no pierdas la perspectiva de dónde, cómo, por qué y quién genera la riqueza. Luego, ajusta el momento en que la querrías disfrutar según la parte de ella que estuvieras dispuesta, si hubiera alguna, a sacrificar. Sin hacer la cuenta al revés. Ni que te la hagan.

  • Lucius Q.

    Lo demás lo hacen los ordenadores. El Baan. O el SAP.

  • Carmen Pérez

    Muchas gracias, Lucius, por tus sabios consejos.


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