Pechugas de pollo confitadas

Laura Vichera | 19 de julio de 2012 a las 8:13

  • 4 pechugas de pollo
  • 4 chalotas
  • 2 zanahorias
  • 3 dientes de ajo
  • 2 estrellas de anís
  • unas ramitas de romero
  • una hoja de laurel
  • unas semillas de comino
  • unas semillas de culantro
  • unos granos de pimienta negra, blanca y rosa
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Limpiar cuidadosamente las pechugas, retirar la piel, la grasa y comprobar que no queda ningún resto de hueso. Enjuagar y dejamos en un escurridor. Retirar la piel a las chalotas y se cortan en aros finos. Despuntar las zanahorias, las raspamos y se cortan en rodajas finas también.

En una cazuela amplia colocamos las pechugas de pollo salpimentadas. Alrededor repartimos las chalotas y las zanahorias, las semillas de culantro y comino ligeramente machacadas y unos granos de pimientas variadas.

Con un hilo de cocina atamos las ramitas de romero con el laurel y se incorporan a la cazuela. Agregar los dientes de ajo, enteros y ligeramente machacados, las estrellas de anís y un puñado de sal.

Luego, cubrir con aceite de oliva, tapar la cazuela y poner a fuego mínimo un par de horas. A media cocción, con cuidado de no pincharlas, damos la vuelta a las pechugas y dejamos que se hagan por el otro lado.

Una vez hechas las pechugas de pollo, se dejan enfriar dentro del aceite, de este modo quedarán más jugosas y más tiernas. Una vez frías, las tapamos con film transparente y las dejamos luego en el frigorífico. Cuando vayamos a servirlas, se cortan en filetes finos que acompañamos con una guarnición de arroz salvaje y napamos con un hilo de su aceite.

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