Archivos para el tag ‘agua de azahar’

Mousse de queso fresco y frutos secos

Laura Vichera | 9 de octubre de 2016 a las 8:13

  • 200 grs de queso fresco cremoso
  • 4 orejones de albaricoques
  • 4 higos secos
  • una cucharadita de pasas sin semillas
  • un puñado de almendras enteras peladas
  • 6 nueces peladas
  • una cucharada sopera de miel de azahar
  • una pizca de canela molida
  • unas hojas de hierbabuena

PARA EL JARABE

  • 3 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • unas gotas de agua de azahar

En primer lugar, cortamos los higos y los orejones de albaricoque en tiras y los mezclamos en un cuenco con las pasas. Remojar con agua templada y dejamos reposar unos minutos. Luego, los escurrimos y se reservan.

A continuación, en un cazo ponemos a calentar el agua con el azúcar y el agua de azahar hasta que el azúcar se disuelva. Vamos moviendo y, cuando el jarabe esté a punto, apartamos y dejamos enfriar un poquito.

En un cuenco mezclamos los higos, los orejones y las pasas con el jarabe, mezclamos bien, tapar con film y dejamos reposar a temperatura ambiente.

Aparte, en otro cuenco, batimos vigorosamente el queso fresco con la miel y pasamos al frigorífico hasta el momento de servir.

 Luego, tostar las nueces y las almendras, las picamos en trozos medianos y se mezclan con el jarabe y el resto de frutos secos. Añadir una pizca de canela molida y reservar.

En el momento de servir, repartir la mezcla de queso y miel en cuatro vasitos y añadimos por encima la mezcla de frutos secos. Espolvorear algo más de canela molida y adornar con unas hojas de hierbabuena.

Pastel de albaricoques y requesón

Laura Vichera | 17 de julio de 2016 a las 8:13

  • 400 grs de requesón
  • 4 albaricoques maduros pero de pulpa firme
  • 4 huevos enteros
  • 140 grs de azúcar
  • ralladura de piel de limón
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • mantequilla para el molde
  • azúcar glas para presentar

 

Antes de empezar, desmenuzar  el requesón y lo dejamos en un escurridor para que suelte todo el líquido. Forrar un molde redondo o rectangular con papel sulfurizado y lo engrasamos con la mantequilla. Reservar en el frigorífico hasta que vayamos a utilizarlo.

En un cuenco, batimos los huevos con el azúcar hasta que tengamos una mezcla blanquecina y espumosa, muy ligera. Reservamos mientras preparamos el resto de ingredientes. Precalentar el horno a 170 grados.

Aparte, en otro cuenco, trabajamos el requesón desmenuzado con el agua de azahar y la ralladura de piel de limón. Una vez trabados estos tres ingredientes estén bien mezclados, los vamos incorporando poco a poco y moviendo siempre en la misma dirección, a la mezcla de huevos y azúcar.

Cuando tengamos una pasta lisa y sin grumos, volcar en el molde y sacudir para que no queden huecos. El molde debe ser lo suficientemente grande para que la altura de la masa no sea superior a cuatro o cinco centímetros.

Por último, lavar y secar los albaricoques, retiramos el hueso y los cortamos en rodajitas que vamos colocando de forma ordenada sobre la masa, presionando para hundirlas ligeramente. Hornear durante cuarenta y cinco minutos aproximadamente. Debe quedar cuajado pero no apelmazado.

Fuera del horno, dejamos templar y luego, una vez frío, lo pasamos al frigorífico hasta el momento de servir. Espolvorear generosamente con azúcar glas antes de sacar a la mesa.

Bollitos de pasas y azahar

Laura Vichera | 15 de junio de 2014 a las 8:13

  • 420 grs de harina de repostería
  • 240 mls. de leche
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • 60 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 10 grs de levadura fresca
  • 2 huevos grandes
  • 6 cucharadas de azúcar blanca
  • un buen puñado de pasas pequeñas sin semillas
  • una pizca de sal
  • para pintar, una yema y una cucharada de leche

 

En un cazo, a fuego mínimo, calentamos la leche con el agua de azahar, el azúcar y la mantequilla. Vamos moviendo hasta que queden completamente diluidas. Apartar y dejamos templar. Cuando se haya enfriado un poquito, incorporar la levadura desmenuzada y mover.

En un cuenco grande, tamizar la harina y añadir la sal. Abrir un hueco en el centro y vamos agregando despacito la leche templada, moviendo con la punta de los dedos para ir trabando los ingredientes.

Uno a uno, vamos añadiendo los huevos, procurando que la masa los vaya absorbiendo despacio. Cuando la masa esté uniforme y elástica, formar una bola, cubrir con un paño húmedo y dejar reposar en un lugar templado durante un par de horas.

Al cabo de este tiempo, cuando haya doblado su volumen, añadimos las pasas remojadas y bien secas y las mezclamos. Extender la masa, hacer porciones pequeñitas y darles la forma deseada.

Luego, colocar los bollitos sobre una bandeja engrasada, volver a cubrir con un paño húmedo y dejar que vuelvan a reposar durante una hora. Precalentar el horno a 210 grados.

Por último, pintamos los panecillos con la yema y la leche batidas y espolvorear con algo más de azúcar. Hornear de diez a doce minutos, hasta que queden doraditos. Dejamos enfriar del todo sobre una rejilla antes de guardarlos en un recipiente hermético.

 

Pastas de coco y lima

Laura Vichera | 15 de diciembre de 2013 a las 8:13

  • 75 grs de coco rallado
  • una lima
  • 200 grs de harina
  • 175 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 130 grs de azúcar blanca
  • 2 huevos pequeños
  • unas gotas de agua de azahar
  • una pizca de cardamomo molido
  • azúcar glas para el acabado

La masa de estas pastas debe reposar un buen rato, para poder moldearlas, así que es mejor prepararlas con antelación.

En un cuenco mezclamos la mantequilla con el azúcar y la ralladura de piel de lima y trabajamos con varillas eléctricas hasta que quede una crema bien homogénea.

A continuación, incorporar el cardamomo molido, el zumo de media lima, el agua de azahar y el coco rallado. Continuamos trabajando hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.

Entonces, añadimos la harina tamizada y acabamos de unir todo. Tapar con film transparente y dejamos en el frigorífico un par de horas aproximadamente.

Pasado este tiempo, precalentar el horno a 160 grados.  Con las manos y con ayuda de una cucharilla, vamos cogiendo bolitas, del tamaño de una nuez. Las vamos pasando a un plato con azúcar glas y las rebozamos.

Sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado, se van colocando, bien separadas unas de otras y las aplastamos ligeramente con el dorso de una cucharilla. Hornear de quince a veinte minutos y se sacan cuando aún están blandas y se van dejando a enfriar sobre una rejilla.