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‘El Quijote interactivo’

Susana Caballero | 26 de octubre de 2010 a las 21:28

No es el primer libro que digitalizan, pero sí la iniciativa más mediática que la Biblioteca Nacional ha emprendido hasta ahora, sobre todo porque su objetivo ha sido el Quijote de Cervantes. La institución ha presentado su versión enriquecida, digitalizada e interactiva de la obra de Cervantes, un proyecto en el que ha trabajado casi una treintena de personas para hacer de él mucho más que un simple libro digitalizado. Y tan bien les ha quedado que han hecho hasta un vídeo para celebrarlo (ya sabemos que el Ministerio de Cultura y todos los que de él dependen no se llevan demasiado bien con las nuevas tecnologías):

Este Quijote interactivo ofrece, además de la propia lectura del ejemplar digitalizado (y una transcripción instantánea a caracteres más propios de nuestro tiempo, para que todo el mundo entienda lo que tiene ante sus ojos), mapas con los viajes del hidalgo y su escudero, un apartado con música de la época, la posibilidad de echar un vistazo a medio centenar de ediciones de la novela y secciones que aportan contexto histórico y literario a la obra.

Pero en el apartado interactivo se echan en falta algunos detalles, como la posibilidad de incrustar los módulos en blogs o webs, formas de compartirlo más allá del correo electrónico o Facebook (podemos compartir una página, varias o el libro entero) e incluso una opción de descarga para poder hojearlo sin necesidad de conexión a internet (eso nunca va a ocurrir, lo sé, pero no pasa nada por pedirlo).

Dicen en la Biblioteca Nacional que este no es sino el primero de muchos libros que serán interactivizados en los próximos años, aunque no hay ni un calendario ni una lista de títulos (van a llevar a cabo una encuesta entre los lectores para escoger a los afortunados), así que puede que se haga y puede que no, y tampoco sabemos lo que van a tardar. Y mientras tanto, la Biblioteca Nacional (como tantas otras instituciones públicas) sigue acumulando años y polvo en su sede del Paseo de Recoletos madrileño, custodiando sus valiosos fondos, a los que casi solamente los investigadores pueden acceder, mientras lectores y bibliófilos esperan(mos) que se decidan a difundir de una vez por todas esos fondos, que también son nuestros, y también, de paso, que dejen de hacerles la puñeta a quienes, como Google, sí están dispuestos a que todos disfrutemos de ellos.

PD: Aprovecho para recordar que sigue abierta en YouTube la convocatoria para enviar vídeos en los que leamos un fragmento de la novela de Cervantes.

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