Archivos para el tag ‘internet’

Twitter: primeros pasos (III)

Susana Caballero | 15 de octubre de 2010 a las 20:30

Tras haber visto en las dos primeras entregas del tutorial sobre Twitter cómo crear una cuenta y cómo configurarla y empezar a usarla, en esta tercera veremos unas cuantas cosas más que podemos hacer con nuestra cuenta.

Las etiquetas

Como en cualquier otro servicio, las etiquetas sirven para catalogar y organizar lo que se publica. En Twitter se marcan con el símbolo # y se conocen como hashtags. Su uso permite, usando la casilla de búsqueda, localizar mensajes que se refieran al mismo tema, ya sea de actualidad, como los mineros de Chile (#mineros); más genérica (#wordpress, por ejemplo) o en torno a un determinado evento, como el Evento Blog (#EBE10). Para etiquetar cualquiera de nuestros tuits, no tenemos más que escribirlo tal cual, no hay que configurar nada ni usar ninguna opción adicional. (Por supuesto, también pueden usarse de forma menos seria, para decir cualquier cosa que se nos ocurra).

La web y las aplicaciones

Hay otras muchas formas de acceder a la cuenta de Twitter aparte de la web. Hay servicios on line como Brizzly, aplicaciones de escritorio como Twitterrific (para Mac, iPad e iPhone) o TweetDeck (disponible para casi todas las plataformas) y clientes para dispositivos móviles (iPod, iPad, Android), los oficiales y otros alternativos. También se puede tuitear desde el móvil a través de SMS. (La mayoría de estos servicios y aplicaciones disponen de su propio manual de instrucciones por si no se tiene muy claro cómo funcionan. En cualquier caso, pueden dejar cualquier duda en los comentarios.)

Conectar Twitter y Facebook

Si ya tiene una cuenta de Facebook y quiere que lo que publique en Twitter aparezca también en su lista de actualizaciones de la mencionada red social, debe conectar ambas cuentas. Hay dos formas de hacer esto: una desde Facebook y otra desde Twitter. En el primer caso, con nuestra cuenta de Facebook abierta, debemos ir al apartado dedicado a Twitter en la sección de aplicaciones, pulsar Ir a aplicación, entrar desde ahí en nuestra cuenta de Twitter y aceptar.

Para hacerlo desde Twitter, hay que ir al apartado Facebook en la sección de widgets y pulsar el botón Instalar Twitter en Facebook. Se abrirá entonces Facebook y nos pedirá que iniciemos sesión y que aceptemos lo que nos ofrece.

Los mensajes que publiquemos en el muro de Facebook desde Twitter tendrán este aspecto:

Conectar otras cuentas con Twitter

Muchos de los servicios más populares, como YouTube, My TV Shows, Anobii, Flickr o Foursquare, entre otros, ofrecen la posibilidad de que nuestra actividad en ellos se refleje en nuestra cuenta de Twitter. Basta configurarlos para que cada vez que subamos un vídeo o lo añadamos como favorito, veamos un episodio de una serie, leamos un libro, subamos una foto o lleguemos a algún sitio salte un tuit que lo refleje.

¿A quién seguir?

A esta pregunta no hay una respuesta buena. Nunca se debe decir qué hay que leer ni tampoco a quiénes hay que seguir en Twitter. Sin embargo, sí se pueden dar algunos consejos. El propio servicio, como comenté en su día, ofrece sugerencias basándose, en teoría, en las cuentas que seguimos. Hay quien tiene en su timeline (así es como se llama a la lista de actualizaciones de los contactos a los que uno sigue; en el nuevo Twitter se llama cronología) sobre todo a medios de comunicación, hay quien prefiere sólo a amigos o gente que conozca, quienes sólo siguen a gente de su círculo profesional o que comparten con ellos determinados gustos y aficiones…

Lo ideal es combinar un poco de todo, pero una buena forma de empezar es seguir a los usuarios de Twitter que conozcamos (personalmente o no), a los autores de blogs que leemos (muchos tienen en sus publicaciones un botón para seguirles en Twitter), a gente de nuestra ciudad y también a medios de comunicación (no tienen por qué ser los oficiales; hay muchos medios más allá de periódicos, radios y televisiones), por ejemplo. También podemos curiosear las listas de seguidores y seguidos de esos a los que vayamos añadiendo, por si nos interesa seguir también a alguno de ellos, para ir poco a poco configurando nuestra propia lista de contactos.

Pero los seguimientos en Twitter no son para siempre. El otro día decía que hay mil razones para que queramos proteger nuestros datos. También las hay para empezar a seguir a alguien o dejar de hacerlo. Puede hacerlo en cualquier momento. Seguir y dejar de seguir se consigue abriendo el perfil del usuario en cuestión. Si el botón de la imagen está en verde, significa que le estamos siguiendo. Basta pulsar ahí para dejar de hacerlo. Cada vez que empecemos a seguir a alguien, ese usuario recibirá un aviso por correo electrónico (si es que así lo tiene configurado, claro), pero no si dejamos de hacerlo.

Envío gratis a España desde la Amazon británica

Susana Caballero | 11 de octubre de 2010 a las 22:45

La tienda británica de Amazon ha anunciado que extiende su política de regalar los gastos de envío a los pedidos procedentes de más de una decena de países europeos, entre los que se encuentra España (también aparece como país Gibraltar, curiosamente). Los consumidores españoles (y los de esos otros países) sólo tendrán que gastar unos 28 euros (25 libras) para que el envío les salga gratis. El anuncio se produce meses después de que se ampliase el catálogo de productos que se podían adquirir desde España y tras la adquisición por parte de Amazon de  la tienda on line española BuyVip, así que puede entenderse como un paso más hacia una inminente implantación en nuestro país con su propia tienda o como un aperitivo con que mitigar la espera de algo que quizás no será tan inminente como muchos esperan.

En cualquier caso, es una buena noticia, aunque aparte de las 25 libras que hay que gastarse para que el envío salga gratis hay más letra pequeña. Por ejemplo, que ciertos artículos electrónicos seguirán sin enviarse a España, como los teléfonos móviles, y otros como el Kindle habrá que seguir comprándolos en la tienda estadounidense (en la que los envíos a España no se benefician de la oferta). Además, hay que recordar -o informar, porque he leído por ahí algunos comentarios preguntándolo- que el catálogo de las tiendas a ambos lados del Atlántico no es el mismo. En cualquier caso hay muchos que se van a ahorrar un buen dinerito con la eliminación de los gastos de envío. Ahora sólo falta que las tiendas de aquí se apunten al carro, porque no tiene mucho sentido que determinados productos cuesten aquí bastante más caros que en Amazon y que encima haya que pagar para que te los manden a casa.

Etiquetas: ,

Twitter: primeros pasos (II)

Susana Caballero | 7 de octubre de 2010 a las 21:00

En la primera entrega vimos qué es Twitter, cómo crear una cuenta, cómo configurarla y cómo empezar a tuitear. En esta veremos algunas cosas más.

Tuitear y retuitear

Ya dijimos el otro día que tuitear es enviar un mensaje. Retuitear es republicar lo que alguien ha escrito para que aquellos que nos siguen puedan leerlo también. Se hace desde un botón que aparece bajo el tuit en cuestión. El mensaje se puede compartir tal cual o añadirle algún comentario adicional (siempre que no sobrepasemos los 140 caracteres). El resultado tendrá este aspecto. Ha sido originalmente publicado por Julio Alonso y retuiteado por Luis Rull:

Responder, enviar a alguien un mensaje, mencionar a alguien

Para responder a un tuit no tenemos más que pulsar el enlace que vemos bajo él, junto al de retuitear. Entonces aparecerá en la caja de texto en la que escribimos los mensajes una arroba y el nombre del usuario en cuestión. Siguiendo con el ejemplo de Julio Alonso, nos aparecería @JulioAlonso y a continuación escribiríamos lo que queramos decirle. El mismo método se usa si se quiere mencionar a alguien (al poner una @ delante de su nombre nos aseguramos de que ese mensaje aparezca en su perfil y, por tanto, de que lo lea) o enviarle a alguien un mensaje público. La diferencia entre hacerlo desde responder o poniendo directamente la @ es que con la primera opción creamos una conversación, que puede recuperarse clicando en la flecha que aparece junto al bocadillo al pasar el ratón sobre él. En la pantalla de la derecha se abrirán los distintos mensajes que pertenezcan a esa conversación. Así (click para ampliar):

Enviar un mensaje directo

Si se quiere enviar un mensaje privado a otro usuario, es decir, que no aparezca en la lista de las actualizaciones de sus contactos, debe enviarle un mensaje directo (direct message o DM en inglés). Para ello, pique en la barra superior de Twitter el enlace Mensajes. Entonces, la web le mostrará una pantalla en la que irán apareciendo los mensajes directos que envíe o reciba. Si quiere enviar uno, pulse Mensaje nuevo. Se le abrirá entonces una ventana en cuya parte superior escribirá el nombre del destinatario (sólo puede mandar DM a quienes le sigan) y en la inferior el texto que desee.

Favoritos

Como en otros servicios como GReader o YouTube, también en Twitter se puede marcar cualquier mensaje como favorito, para tenerlo a mano y no perderlo o que los demás sepan que nos ha gustado. La opción está también bajo cada tuit. Nuestros favoritos aparecerán también en nuestro menú.

Listas

Las listas permiten organizar las cuentas que se siguen en torno a criterios como ubicación geográfica, intereses, actividad… Se puede echar un vistazo a las listas de los demás y seguirlas para recibir sus actualizaciones sin necesidad de tener que seguir uno a uno a sus integrantes. Seguimos con Julio Alonso. Estas son sus listas:

Privacidad

Por defecto, los perfiles de Twitter son públicos y cualquiera puede leer lo que escribe simplemente introduciendo su nombre de usuario tras la dirección de la web (algo así: twitter.com/JulioAlonso). Sin embargo, si quiere controlar quién lee lo que escribe puede hacer que el suyo sea privado marcando la opción Proteger mis tuits en la configuración de su cuenta (y sin tener que dar ninguna explicación; hay mil razones para querer mantener una cuenta en privado). Así, todo aquel que desee leer lo que escribe tendrá que pedirle previamente su autorización. Los avisos le llegarán por correo electrónico y entonces podrá aceptar o descartar la petición.

Si decide proteger su cuenta tiempo después de haberla creado, toda esa gente que le sigue desde antes de cerrarla seguirá leyendo lo que escribe. Para evitarlo, debe bloquear a esos usuarios. Sus actualizaciones ya no aparecerán en la lista de novedades de sus contactos ni podrá leerlos si busca su perfil porque lo ha hecho privado. Si quieren volver a seguirle deberán pedírselo. La opción del bloqueo es también el recurso de quien tiene una cuenta abierta pero no desea que un usuario en concreto le siga. Si le bloquea, evitará que sus tuits aparezcan en la pantalla de inicio del bloqueado, pero podrá leerlos si busca directamente su perfil.

Para bloquear a alguien, debe ir a su perfil, picar en la rueda que aparece a la derecha de la imagen de arriba y después marcar Bloquear. Twitter no informa de estas acciones a los bloqueados.

Etiquetas: , ,

El ‘Quijote’ en YouTube

Susana Caballero | 6 de octubre de 2010 a las 21:20

[Gracias a Drea por recordármelo en Bloglobosofía]

Aunque sea de lectura obligatoria en los colegios, o al menos lo era cuando yo estudié (a saber qué será lo que leen ahora los niños en las escuelas), muchos no leímos entonces Don Quijote de la Mancha. Algunos lo recuperamos después, otros dicen que lo hicieron porque en según qué círculos queda mal admitir que no se ha leído (lo mismo que pasa con el Ulises de Joyce) y otros simplemente nunca se han acercado a él (y tampoco lo han echado de menos). Pero gracias a YouTube ya no hace falta leerlo para ser parte de la novela de Cervantes. La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española han puesto en marcha un Quijote 2.0 en el que cualquier usuario de YouTube puede participar enviando un vídeo en el que lea un fragmento de la novela.

http://www.youtube.com/watch?v=tVpaO7xFs5A

Como indica el agradecimiento por el recordatorio que encabeza este texto, la iniciativa lleva un tiempo en marcha, aunque todavía quedan disponibles bastantes fragmentos (va por la segunda parte, pero no sé si aún queda alguno disponible de la primera) para aquellos interesados en participar. La mecánica es muy simple. Sólo hay que entrar en el canal del Quijote, entrar con nuestra cuenta de YouTube (o crear una si no se tiene), solicitar un fragmento y subir a nuestra cuenta de la web un vídeo en el que lo leamos.

Lógicamente, la idea de reunir a cientos de personas de cualquier lugar y condición en torno a una misma obra y a una misma actividad produce mezclas curiosas. En las decenas de vídeos que ya hay subidos (una lista que comienza con el presidente de la RAE, Víctor García de la Concha) hay casi de todo: los que se limitan a mirar fijamente a la cámara, los que aportan un poco de su cosecha (interpretación includa), los que  leen su propio ejemplar cómodamente sentados en un sillón o invidentes que hacen lo propio con su versión en Braille, otros que simulan hablar por teléfono y hasta algún dúo, para hacer más vistosa la narración. Y, cuando esté completo, basta con ponerse los auriculares y dejar que los vídeos se vayan sucediendo automáticamente para poder decir que se ha leído Don Quijote de la Mancha. O algo así.

Etiquetas: , ,

Twitter: primeros pasos (I)

Susana Caballero | 4 de octubre de 2010 a las 21:30

Cuando uno lleva un tiempo dando vueltas por la Red se olvida de que hubo un momento en el que no sabía qué eran servicios como Twitter, Facebook, Tumblr o YouTube, en el que ni pensaba que un día se le ocurriría crear un blog, ni las horas que tendría que pelearse con Blogger y WordPress (no aquí, sino en otros sitios) para que lo que tenía en pantalla se pareciese, aunque fuese remotamente, a lo que quería hacer (eso los gurús y los diseñadores lo hacen en un pis pas, pero entonces para una servidora el HTML era tan ignoto como el esperanto; aún lo sigue siendo, pero alguna cosita hemos aprendido por el camino). Y también se le olvida que hay mucha gente que sigue sin saber qué son ni para qué sirven muchas de esas cosas y que toda esa gente no entiende nada cuando de repente ve en la portada de su periódico titulares que hablan de ataques a Twitter o fallos de seguridad en Facebook.

Puede que a muchos les parezca innecesario explicar en un sitio como éste qué es Twitter, pero espero que a alguien sí le resulte útil un tutorial como éste (y, si no es así, díganmelo en los comentarios, que para eso están) o que al menos despierte su curiosidad por enterarse de una vez de qué es eso de Twitter. El que me lo explicó a mí fue su creador, Biz Stone, en el Evento Blog de hace tres años. Por desgracia, el señor Stone no está ahora disponible para impartir esta pequeña clase, así que van a tener que conformarse conmigo. Mis disculpas.

¿Qué es Twitter?

Se suele definir como una red social, pero no es exactamente eso. En Twitter hay seguidores, no amigos, como en Facebook (la cuestión de si los amigos de Facebook son realmente amigos da para un largo debate), y el hecho de que tú sigas a alguien no implica que ese alguien te siga a ti. Twitter es más bien una herramienta de comunicación, que te permite expresar lo que se te pase por la cabeza (y lo que quieras compartir) y leer lo que a otros se les ocurra. Se puede conversar, compartir enlaces (vídeos, fotos…) o republicar cualquier mensaje, pero sin la tiranía de la reciprocidad de sitios como Facebook. En Twitter puedes leer lo que dice alguien, pero puedes impedir que ese alguien lea lo que dices tú. Puede que no sea justo, pero yo lo prefiero.

¿Qué es un tuit?

Así se llama a los mensajes que se publican en Twitter, que no pueden sobrepasar los 140 caracteres. Al principio puede parecer demasiado restrictivo, pero es cuestión de acostumbrarse. Además, siempre se puede publicar lo que sea en varias entregas. Si se quiere pegar una dirección url (el enlace a una web, a un vídeo o a una foto) conviene acortarla primero para que no nos coma caracteres. Algunas de las aplicaciones para Twitter, que veremos más adelante, incluyen un acortador. Si se hace desde la web, se pueden usar servicios como TinyURL (basta con pegar la dirección en la casilla del inicio y darle a enter).

¿Cómo empezar?

Obviamente, lo primero que hay que hacer para usar Twitter es crear una cuenta. Desde la página de inicio, vaya al registro e introduzca los datos que se le piden: nombre real (esto es aconsejable, pero no obligatorio), nombre de usuario, contraseña, captcha, correo electrónico… Una vez completado eso Twitter le ofrecerá cuentas a las que quizás le interese seguir, basándose en sus gustos o intereses, la posibilidad de importar contactos desde su cuenta de correo electrónico y la búsqueda directa de usuarios. Todo eso puede hacerlo ahora o más adelante. En cualquier caso, desde el momento en que confirma su cuenta desde su correo electrónico puede empezar a tuitear.

Configuración

En la pestaña de configuración de la cuenta puede cambiar su nombre de usuario, su correo electrónico, el idioma, la zona horaria, la contraseña o indicar qué notificaciones desea recibir de Twitter por correo. Además, ahí podrá escoger una imagen para su perfil, escribir una pequeña biografía o indicar si tiene alguna web o blog personal, o página de Facebook o lo que sea. En la pestaña de diseño puede escoger el fondo para su página y los colores de los textos que aparecen en ella.

Y ahora, ¿qué?

Cuando entre con su cuenta en Twitter le aparecerá a la izquierda una ventana con los mensajes de aquellos a los que sigue y a la derecha datos de su propia cuenta (seguidores, seguidos), sugerencias de personas que le podrían interesar (si lleva al lado un promoted significa que un anunciante ha pagado para que Twitter la recomiende ahí) y los temas candentes en ese momento en Twitter (trending topics en inglés). Arriba, a la izquierda, está la caja sobre la que escribirá sus mensajes, coronada por la frase “¿Qué está pasando?” (que hace un tiempo sustituyó al inicial “¿Qué estás haciendo?”).

———————————————————————————–

[En las siguientes entregas veremos cómo responder, enviar mensajes públicos y privados, las listas, la privacidad, la conexión con Facebook, las otras formas de acceder a Twitter aparte de la web, cómo controlar quién nos sigue y ve lo que escribimos, recomendaciones sobre a quién seguir y buenas y malas prácticas, entre otras cosas]

Etiquetas: , ,

Cuenta atrás para el EBE 2010

Susana Caballero | 29 de septiembre de 2010 a las 13:25

2.500 preinscritos en sólo ocho horas. El Evento Blog España sigue batiendo récords y llega a su quinta edición con más participantes, más propuestas y decididos a seguir siendo el encuentro de referencia de la web social hispana. Una vez más, José Luis Antúnez, Benito Castro y Luis Rull están al frente del timón y, una vez más, el centro neurálgico se establecerá en el Hotel Barceló Renacimiento de La Cartuja, en Sevilla, aunque, también como cada año, desde la organización se anima a los asistentes a que aprovechen su estancia en la ciudad hispalense para expandir las fronteras del EBE por cuantas cafeterías, bares y restaurantes les apetezca, porque no todo van a ser charlas y conferencias. El Evento Blog es, ante todo, una oportunidad para ponerle rostro y voz a blogueros, tuiteros y demás fauna que habita en la Red (dicho sea con todo el cariño).

Si aún no queda claro qué es esto del EBE, puede que este vídeo promocional de su quinto aniversario lo  aclare:

Aunque este año seguirá, como en ocasiones anteriores, el esquema básico de ponencias y charlas, se abunda en la tendencia iniciada el año pasado de programar también sesiones paralelas. En ellas se ofrecerán talleres sobre fotografía, analítica web, usabilidad (tiendas on-line, blogs y web social) o comercio electrónico y unos encuentros temáticos en los que blogueros que escriben sobre videojuegos, gadgets, moda o gastronomía podrán compartir sus experiencias. Además, hay un espacio para que empresas (grandes y pequeñas) y emprendedores muestren a los asistentes sus logros, ideas y proyectos. El programa se irá actualizando en la web del EBE conforme queden cerradas todas las propuestas, incluidas las sugeridas por el público, que este año también puede presentar sus propios temas de debate. (Aunque me gustará ver el análisis que Enrique Dans y Periodistas 21 hacen de lo que ha pasado en la Red desde el primer EBE, debo confesar que ahora mismo lo que más me apetece es escuchar a Pedro Jorge responder a la pregunta “¿Hay vida después de Lost?”).

Como decía al principio, las 2.500 plazas disponibles se agotaron en ocho horas (el año pasado fueron 1.500 que volaron en nueve), pero a mediados de octubre, cuando los preinscritos confirmen su asistencia, es más que probable que salgan al mercado unas cuantas, así que si a alguien le ha llamado la atención esto del EBE y le apetece ir, que esté atento a su web o a su Twitter, en el que irán informando de las novedades. En cualquier caso, seremos muchos (incluida una servidora) los que contaremos lo que pase esos días, porque en el EBE no participan sólo los que están físicamente allí.

Etiquetas: , ,

La ‘Ley Sinde’, las webs de enlaces y el nuevo ‘Espoiler TV’

Susana Caballero | 24 de septiembre de 2010 a las 23:43

Tras superar las enmiendas de devolución en el Pleno del Congreso, la Ley de Economía Sostenible seguirá adelante su tramitación parlamentaria, lo que significa que ahora irá al Senado, donde se presentarán enmiendas que se aprobarán o no, y de nuevo al Congreso para su aprobación y puesta en práctica definitiva. ¿Por qué hablo de una ley que busca cambiar el modelo productivo de la economía española y encaminarlo hacia otro más sostenible (una palabra que, de tanto uso y abuso, se ha convertido en otro término vacío con que llenar discursos políticos)? Pues porque en ella se incluye la llamada ley antidescargas -popularmente conocida como Ley Sinde-, que ha quedado tan diluida y ninguneada (o puede que camuflada) que sólo es la Disposición Final Segunda de la Ley.

Desde cierto punto de vista, su paso casi de incógnito por el Congreso le ha venido bien, porque casi nadie se ha fijado en ella. Fueron varios los grupos que presentaron enmiendas a la totalidad a la ley, pero sólo UPyD y BNG hicieron oír sus críticas (su representación parlamentaria hizo que esa protesta no sirviera de mucho) específicas a este apartado. El PP, que protestó contra toda la Ley de Economía Sostenible (LES), propuso modificar la composición de la llamada Comisión de Propiedad Intelectual, pidió suprimir el canon digital y se quejó de que la Ley Sinde se tramite agazapada entre medidas sobre vivienda, energía o transporte.

Pero ¿qué es la Ley Sinde? Aquellos interesados pueden leer su texto completo (no muy largo) en la página 55 de la ley (en pdf), pero, resumiendo, lo que busca es “agilizar” los procesos en los que se vea en peligro la propiedad intelectual. Es decir, que las reclamaciones se diriman cuanto antes, una celeridad que podría pedirse para todo el sistema judicial, porque éste no es precisamente un tema de vida o muerte. Pero esa “agilización” no es lo que más ha llamado la atención de la ley, ni lo que provocó hace unos meses encendidas protestas en la Red y en la calle, sino la creación de una comisión que se encargará de decidir quién vulnera los derechos de propiedad intelectual, una comisión de la que inicialmente estaba excluida cualquier instancia judicial. Los jueces sólo tendrían que firmar la orden para cerrar una web (sí, todo esto se resume en cerrar páginas web), pero no podrían decidir si ese cierre era justo o no.

Finalmente parece que sí habrá algún juez en la citada comisión, cuya composición por ahora es un misterio, y en el texto del Proyecto de Ley Orgánica Complementaria de la Ley de Economía Sostenible (pdf) se ha añadido que “la ejecución de estos actos, en cuanto pueden afectar a los derechos y libertades garantizados en el artículo 20 de la Constitución, requerirá de la previa autorización judicial“.

La exclusión inicial de la autoridad judicial tiene una explicación muy simple, más allá de la “agilidad” que buscan: los jueces suelen desestimar las demandas sobre las webs que incluyen enlaces para descargar películas, series o discos (la última de ellas la cuenta el abogado David Bravo en su blog: un estudiante de 24 años sale airoso tras varios años de procedimientos contra la SGAE y varias multinacionales; al final, el juez ha multado a la sociedad de derechos de autor por mala fe procesal), que son uno de los objetivos preferentes de la susodicha Ley Sinde, o más bien Disposición Final Segunda de la Ley de Economía Sostenible, que es lo que es, casi una nota a pie de página, por mucho que sus efectos sean impredecibles.

Si en un caso como el defendido por Bravo han hecho falta tres años de litigios (para concluir con la inocencia del demandado), ¿cuántos derechos se pueden pisotear si se cierra todo en unos días, como pretende la norma?  Pero ahí sigue el canon digital, que tira a la papelera la presunción de inocencia y asume que todos los que compran equipos informáticos (y otras muchas cosas gravadas) van a usarlos para el mal. Tan estúpido como quitarte de entrada unos cuantos puntos del carné de conducir por si te da por ponerte al volante borracho…

Para cerrar con algo menos árido y tal vez con alguna sonrisa, traigo aquí un par de puntos del aviso legal que Hernán Casciari ha incluido en el remozado Espoiler TV, que se ha separado definitivamente de El País (allí sólo ha quedado su blog, en el que comenta los cambios) y añadido algunas mejoras a lo que ya era una completísima guía de series y una herramienta para tener controladas las producciones que seguimos. Entre esas mejoras -todas ellas reseñadas por Kids en Blogoff- está la posibilidad de que los usuarios incluyan enlaces de descarga para los episodios y para sus correspondientes subtítulos. En la entrada de la nueva web aparecen, entre otros, estos avisos:

2. A la autoridad competente en cada país: Ninguno de los enlaces mostrados en Espoiler TV dirigen a archivos hospedados en este servidor. Los enlaces están aquí porque los han puesto los usuarios, con quienes no nos une parentesco alguno, ni incluso simpatía. Espoiler TV ya les ha dicho a los usuarios, miles de veces, que no lo hagan, que no compartan sus gustos, que no difundan el arte, que en esta época puede ser jodido, pero ellos insisten. Ya no sabemos qué hacer.

3. A los usuarios que descargan el .avi: Al hacer clic en los enlaces de video, afirmas que has visto la serie en su emisión original, o que has comprado el DVD, o que has visto la serie en casa de un amigo, y que lo que quieres hacer ahora es recordarla, volver a verla o enseñarle un pedacito a tu hermana. Al administrador de Espoiler TV no le corresponde ninguna responsabilidad si usas estos enlaces de forma incorrecta; por ejemplo, para encriptar en ellos mensajes del nazional-socialismo.

4. A los usuarios que descargan el .srt: Al hacer clic en estos enlaces de subtitulado, afirmas que eres completamente sordo.

Etiquetas: ,

La versión beta de Internet Explorer 9

Susana Caballero | 16 de septiembre de 2010 a las 0:44

Más estable, más rápido, más seguro y con el objetivo principal de sacar el máximo partido a toda la belleza de la web. Así ha presentado Microsoft en San Francisco la versión beta de su nuevo navegador, Internet Explorer 9, en un evento titulado precisamente Beauty of the Web.

Entre las novedades más visibles se encuentran una simplificación estética que elimina la caja de búsqueda (en la Red, el historial o los favoritos) e integra esa función en la barra de direcciones, como ya hacen Firefox y Chrome, y convierte el menú superior en uno desplegable, recluido en una esquina (también como Chrome). Diferente es también el aspecto de cada nueva pestaña que abramos. En ella se nos mostrarán los sitios que más visitamos, se supone que para ahorrarnos el paso de teclear su dirección (sí, también como Chrome, Opera o Safari).

Internet Explorer 9 importa una característica del sistema operativo Windows 7, el Aero Snap, que usan, según Microsoft, el 40% de los usuarios y que permite abrir dos ventanas en paralelo con dos aplicaciones diferentes. IE9, dicen, es el primer navegador que incorpora esa característica para que los usuarios puedan abrir dos pestañas web en paralelo (eso también se puede hacer ahora con otros navegadores, simplemente abriendo ventanas en lugar de pestañas, aunque puede que sea un poco más engorroso).

Entre las mejoras menos visibles están la integración con HTML5 y el desarrollo del motor de JavaScript Chakra, las mejoras en la seguridad (con advertencias, se supone que mejores que las actuales, ante malware), en la privacidad (y la navegación privada) y en el rendimiento. Además, permite comprobar si los complementos o extensiones añadidos ralentizan en exceso la carga de contenidos.

Pero la novedad más llamativa, por mucho que tampoco sea realmente una revolución (Prism, de Mozilla, ya ofrecía algo parecido), es la posibilidad de arrastrar a la barra de tareas nuestras webs o servicios favoritos para acceder a ellos sin necesidad de abrir primero el navegador, lo que las convierte en aplicaciones independientes con sus propios menús. Hasta ahora son casi 70 las compañías que ofrecen prestaciones adaptadas al nuevo navegador; seguro que pronto serán unas cuantas más.

También me han llamado la atención las declaraciones de Ryan Gavin, responsable mundial de Internet Explorer, en El País en las que dice que el nuevo navegador está concebido para sistemas operativos superiores al Windows XP (Vista y, sobre todo, Windows 7, para el que está específicamente pensado este IE9) o, lo que es lo mismo, que no funcionará con el sistema operativo que hoy en día todavía tienen muchas empresas (esta misma desde la que escribo) y aún más usuarios. Y ni unas ni otros suelen cambiar de sistema operativo a la ligera (salvo que tengan algún problema), y dudo que lo hagan por un nuevo navegador.

[En la página Beauty of the Web están disponibles el enlace para descarga, la guía del usuario y una presentación de las novedades del IE9, reseñadas también en el blog de Microsoft.]

La Moncloa denuncia suplantación de identidad en Twitter

Susana Caballero | 11 de septiembre de 2010 a las 0:17

La Moncloa ha denunciado a través de su cuenta de Twitter (@desdelamoncloa) que @LAMONCLOAnews le ha “suplantado la identidad”. Así se lo ha hecho saber la Secretaría de Estado de Comunicación a la compañía, a la que ha pedido que compruebe quién está detrás de esa cuenta que según el Gobierno está perjudicando a los ciudadanos.

En efecto, la cuenta impostora no cuenta con el sello de verificación de Twitter (como sí lo tiene @desdelamoncloa), pero un vistazo por encima de sus tuits no revela más que titulares sobre la actividad de los miembros del Ejecutivo con sus correspondientes enlaces a la web de La Moncloa. Puede que en algún momento a su responsable le dé por usar su poder para el mal y empiece a enlazar a alguna fuente que informe algo menos objetivamente sobre la actividad de los miembros del Gobierno, pero por ahora yo no veo dónde está el “perjuicio a los ciudadanos”. Igual es que les han cogido el logo de La Moncloa sin pasar por caja…

Etiquetas: ,

Google Instant, las búsquedas ‘discretas’ y Bob Dylan

Susana Caballero | 10 de septiembre de 2010 a las 11:50

Busca mientras tecleas, sin necesidad de pulsar enter. Así se presenta Google Instant, una versión mejorada de su motor de búsqueda que la firma de Mountain View lanzó hace un par de días. Por ahora sólo pueden usarlo quienes accedan al buscador en inglés, aunque en unos días se habrá extendido a todo el mundo. [Actualizado: ya está disponible en el buscador en español]

Dicen los de Google que la mejora acelera las búsquedas, que ahora son instantáneas (tampoco esta vez se han estrujado mucho los sesos para ponerle un nombre), porque desde que predice qué es lo que estás a punto de teclear empieza a mostrarte eso que podría ser lo que estás buscando, sin necesidad de completar la consulta (ni poner acentos ni respetar normas de ortografía, el ya entrañable “quizás quiso decir…”). Jonathan Effrat, responsable de producto de Instant, lo explica en este vídeo:

La compañía dice que se pueden ahorrar entre dos y cinco segundos por búsqueda, algo en apariencia nimio para cualquier usuario, pero de considerable envergadura si pensamos en la cantidad de búsquedas que se hacen cada día en la Red en todo el mundo. (Además, a Google siempre le ha gustado presumir de lo poco que tardaban en buscar lo que querías encontrar; bueno, en buscar lo que escribes, porque encontrar exactamente lo que buscas a veces no es tan fácil… ).

[Tim Carmody apunta en Wired que el verdadero potencial de este motor de búsqueda mejorado está en que la compañía lo extienda a todas sus aplicaciones, como Books, Reader, News y, sobre todo, en la búsqueda de películas para su Google TV, lo que, dice Carmody, podría revolucionar el concepto de zapping].

Pero en ocasiones es posible que no sea buena idea que te muestre en ese instante lo que buscas, o lo que él cree que estás buscando (en Gawker hacen una pequeña lista de cosas que puede ser embarazoso buscar ahora en Google). En su sección de preguntas y respuestas, Google aclara que “la función de autocompletado excluye ciertos términos relacionados con pornografía, violencia o lenguaje difamatorio”. Y, claro, hay gente a la que le ha faltado tiempo para comprobar cómo de segura es esa preocupación por ser discretos. En Fleshbot han reunido algunos de los términos cuya búsqueda Google no te muestra a menos que pulses enter, como porno (porn), nombres de actrices que trabajan en la industria antes mencionada o el de Paris Hilton.

¿Y qué tiene que ver Bob Dylan con todo esto? Pues que el cantautor y su tema Subterranean Homesick Blues protagonizan uno de los vídeos de Google Instant. ¿Y por qué es relevante? Porque Dylan es un ídolo y una inspiración para Steve Jobs, la cabeza visible de Apple, como ha dicho en más de una ocasión, y en el actual clima de guerra fría por el que atraviesan las relaciones entre ambas compañías el recurso a Dylan es más un desafío que un homenaje (está feo hacer apología de la violencia, pero en ocasiones una desearía que quedasen en un descampado a arreglar sus diferencias y nos dejasen a los demás en paz). En Gawker se preguntan si está bien o no que Google use las imágenes de Dylan. No sé si está bien, pero creo que a Jobs no le va a gustar.