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El perverso ‘infrasalario’

Tacho Rufino | 13 de febrero de 2008 a las 12:33

Un buen número de alumnos míos, al terminar sus estudios universitarios, se darían con un canto en los dientes por ganar mil euros (limpios; cuando se trata de esas cantidades, hablar de “bruto” es casi ofensivo). Y todos conocemos a gente que trabaja por cuenta ajena desde hace un puñado de años y no llega a 150.000 pesetas de las de antes (que a día de hoy serían unas 190.000, ya que hace siete años que la moneda española dejó de existir y se le puede aplicar entre un 20 y 25 por ciento de actualización por inflación). Evidentemente, en la mayoría de los casos no están bien pagados, y encima sufren en silencio cuando se habla del mileurista como la base del escalafón salarial. No es de recibo que una sociedad opulenta como la nuestra -¿o no lo es?- pague salarios que no dan para independizarse a gente con formación superior y cerca de los treinta años. La brecha de los salarios con respecto a otras rentas (las empresariales o las de inversión) es cada vez mayor. Sin caer en la demagogia de afirmar que el crecimiento de los beneficios empresariales debe traducirse en un inmediato y lineal (proporcional) aumento de los salarios de los empleados, sí es cierto que tal divergencia no es conveniente para el sistema, y omitamos la justicia social si queremos. Por un lado, reduce la capacidad de consumo no suntuario de una economía (la base de la máquina económica), al concentrarla en pocas manos. Por otro lado, amenaza a la clase media -¿los nuevos pobres?-, piedra angular de nuestro sistema económico y social (por lo menos, hasta ahora).

  • Raúl Liberta

    Los campeones del mileurismo somos los andaluces, de una manera desproporcionada con respecto al coste de la vida en comparación con otras cc.aa.. El análisis que usted hace me parece muy macro y poco comprometido socialmente, aunque no le quito la razón. Y no lo culpo porque los tiempos que corren no dan lugar a la justicia social. Nos han ganado el terreno y las injusticias y los oprobios no dejan ni el resquicio de la queja.

  • Víctor

    Si tanto duele el mileurismo, que echen valor y se la jueguen por cuenta propia.

  • leon lasa

    Querido Tacho: mal se atisba el futuro de nuestros hijos incluso en el supuesto de que triunfen –vaya expresión– en los estudios. Te recomiendo vivamente el libro “El fin de la clase media y el nacimiento de la sociedad low cost”, de Massimo Gaggi. Pero al final, una pregunta; si se impone la produccion y oferta generalizada de bienes y servicios de bajo coste, ¿cómo van a existir profesionales de alto coste? ¿Tickets de Ryanair y salrios de piloto de Iberia? No way, man.

  • Tacho

    @León
    Gracias por la recomendación. Hace tiempo que el asunto me inquieta (no ya el futuro de nuestros hijos, para el que utilizaría otro verbo más proactivo, a la fuerza ahorcan, sobre todo teniendo en cuenta que vivirán cien años de media). El fenómeno low-cost no suele analizarse como una especie de fraude que, durante años, ha chupado más sangre de la cuenta al consumidor, empobreciéndolo relativamente: ¿cómo es posible que por un mismo servicio se paguen tarifas tan distintas? Razones oficiales: productividad, externalización, reorganización, ampliación puestos de trabajo, just-in-tiem, optimización de las finanzas, reducción de gadgets y extras… Pero, en buena parte, ¿no son éstas exigencias que teníancualquier compañía antes de la época low-cost que vivimos. Leeré con interés el libro. Buen lunes, y mucha paciencia siempre.

  • Hilketa

    ¿De qué se sorprende la gente? ¿no sabemos que nos hallamos en una economía de mercado? ¿ignoramos que la empresa carece en todo y por todo de cualquier ética?¿ignoramos que cualquier empresa puede, por ley, demorar hasta seis meses el pago de los salarios sin que el trabajador pueda denunciar -romper- el contrato so pena de perder cualquier derecho? La empresa en este país se está convirtiendo en un ámbito de impunidad que va a ser dificil de romper: están sujetas a leyes especiales (y no me refiero a la Ley de Partidos), pueden saltarse los principios constitucionales a la torera (despido de embarazadas, postergación de sindicalistas, lucro a base de subvenciones de cuyo uso no está obligada a dar cuenta, expolio del patrimonio arqueológico o medioambiental, mobbing, acoso sexual, presiones a los empleados para que usen su propio vehículo en beneficio de ellas…), carecen de responsabilidad pecuniaria más allá del monto del capital invertido (recuerdo al personal que cuando un particular comete un delito punible económicamente responde con TODO su patrimonio.) Empresas con beneficios astronómicos pueden permitirse dejar en la calle a cientos de trabajadores: beneficio privado, socialiación de costes. Una bicoca.

  • Randomize 11

    Creo que no todas las empresas son iguales, y que muchas de ellas son en realidad una persona jugándosela día a día, o un par de amigos huyendo hacia adelante. Sobre lo de responder con el patrimonio, ¿qué opináis de la posibilidad de declararse en suspensión de pagos y dejar de apoquinar la hipoteca? Cada vez más gente lo hace, y a la banca le tiemblan las piernas.

  • Hilketa

    Empresa de uno = empresa basura. Otra engañifa. Los autónomos terminan arruinados en una gran parte (ver estudio del INE), enganchados a grandes empresas que pagan en treinta, sesenta y “novengas”. ¿Suspensión de pagos? si, pero por si no lo sabeis, siempre a título individual ¿a que no hay pelés para hacer iniciativa legal? ¿temblarles las piernas a los bancos? con lo que ganan en comisiones les sobraría para regalarnos una vajilla isabelina cada mes a todos los que tenemos la nómina secuestrada. Insultan a la inteligencia del común cuando dicen que los consumidores son los que mandan ¿desde cuándo? ¿se exponen las estadísticas de las demandas interpuestas contra las operadoras de telefonía movil, las inmobiliarias, los talleres de automoción? Lo dicho, si quieres estafar impunemente, nada mejor que montar una empresa en España. Mientras que se pide cárcel para los recién nacidos, las plañideras del capital exigen que a los delincuentes fiscales se les trate como a héroes.

  • Randomize 11

    @Hilketa
    Parece que su experiencia es muy traumática con todo tipo de empresas. ¿Se le ocurre a usted alguna alternativa para hacer funcionar a este mundo superpoblado? ¿Comunismo? ¿Todos funcionarios protestones? ¿Devorar como posesos los dibujos de Miguel Brieva y ponerse un foulard palestino fumando canutos en La Alameda? En Italia existe un término interesante: el “paraculo”, sin traducción aquí. Se refiere a quienes ejercen desde el blindaje personal la queja continua contra el sistema, eso sí, sin pringarse, nada más que largando esterilmente contra todo aquel que tiene y arriesga, el diabólico capital, la banca y los curas.

  • Hilketa

    a.- Mi experiencia no es más traumática que consultar anuarios con una calculadora en la mano. Sólo traslado lo que leo, no hay mas, no te asustes que no te van a confiscar el rosario de la abuela para sufragar las Brigadas Internacionales de Izquierda Unida.
    b.- ¿Funcionarios protestones? De acuerdo. Nada de funcionariado. Comencemos por dar de baja a los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, a los médicos, a los bomberos, a los equipos de extinción de incendios. Prohibamos los sindicatos y los partidos políticos. Desamorticemos los ingentes bienes que atesora el Estado, como querían Arrabal y Sánchez Dragó: liquidando lo que hay en los museos, en las pinacotecas y en los yacimientos arqueológicos igual equilibramos la balanza de pagos. Libérense de trabas a las constructoras y hagamos en Doñana una moderna urbanización con miles de hectáreas de campos de golf…
    c.- “Pañuelo palestino” (no sé qué decir a vuecencia, el mío es afghano.) Se me ocurre que podríamos poner en la ronda históricas cartelas (en tres idiomas) con el aviso: “imprescindible media etiqueta” y tres guardias municipales en cada uno realizando labores de policía de las costumbres. Y por supuesto, en verano (40ºC) nada de camisetas de tirantas ni bermudas ni chanclas: terno de lino blanco, botines, sombrero Panamá Stetson, en la mano una vartita de mimbre y en la boca un clavel.
    d.- En Sevilla hay otro término: “chuminoso”, para designar al sujeto que deambula por las calles queriendo ocupar las dos aceras, con la faz desencajada como si hubiese hecho gargarismos con líquido de frenos y que se queja permanentemente: “qué asco de carril bici”, “qué asco de bibliotecas en el Prado”, “qué asco de nenes con gorras de baseball”.
    e.- Ultima recomendación: ya que te lo llevas todo calentito, al menos deja a los demás vivir y tomarse una cerveza tranquilo en el Tremendo ¿vale?

  • Raúl Liberta

    @Hilketa, @randomize
    Genial tu contestación, con pañuelo afgano y cervecita fría. En cualquier caso, no veo que vuestras posturas estén tan distantes. Me da a mí la impresión de que Randomice no es tan empresario ni tan calentito ni Hilketa tan antisistema. Juego a pensar que el primero es mileurista y el segundo funcionario escala A.
    ¡Clinch!

  • Hilketa

    Item más: ahora que releo y reparo… “mundo superpoblado”. Pensaba que la reacción abominaba de Malthus y que estaba por las políticas natalicias. Se adivinan demasiado bien las connotaciones últimas de ese concepto. ¿Le molestan a vuecencia las compañías incómodas de la plebe? ¿piensa que debería restringirse el acceso popular a las manifestaciones folklóricas de nuestra Babilonia (Semana Santa, Feria, Rocío…)? ¿debería el Gobierno Municipal levantar muros como el de Gaza para aislar la almendra mística de la ciudad de las multitudes que pupulan por los barrios de las periferias? Como supongo que su excelencia no está para bajar a discutir con un “terrorista” como yo y que a estas horas estará leyendo ABC en cualquier terraza de postín, servido por camareros autóctonos agradecidos y obsequiosos (no esos cimarrones que hacen sufrir al Sr. Pizarro, don Manuel, a quien Dios Guarde) le recomiendo el visionado de un par de documentales: 1º) “The Yes Men”, en inglés (por desgracia servidor conoce el idioma de Albión y no necesita subtítulos, pero seguro que usted atesora posibles con que cumplimentar los magros emolumentos de cualquier traductor recién salido por la calle Palos de la Frontera con una mano delante y otra detrás) y 2º) “The Big One”. En ellos (le resumo por si la pereza o las soirees en Pineda se lo impiden) dase cuenta del cinismo con que la empresa trata a los trabajadores. Los hay que incluso estan de acuerdo con retomar la figura jurídica de la esclavitud “por razones humanitarias”, o los que loan las virtudes de la prostitución infantil como factor para la acumulación primaria de capitales cara a una posterior inversión en industrias manufactureras familiares (“domestic system”, bonito siglo el XVIII) al servicio de mega-marcas como Nike.
    No se queje vuecencia de las masas, no trate usted de matar a la gallina que le pone los huevos para su tortilla.

  • Hilketa

    No señor, ni funcionario ni facultativo A. Soy de los que han llegado a la conclusión de que así me pagan, así trabajo. Dicho en polaco: “usted, señor empresario, me simula un sueldo; yo, hago como que trabajo”. Por lo visto el refranero se ha traspapelado en la última mudanza a Simón Verde (hoy en día más vigilado que el perímetro de Guantánamo) y se ha olvidado el aserto, tan catalán, de “Pagando, San Pedro baila”. Si vamos a considerar bolcheviques a quienes piden un poco más a cambio del desempeño de sus funciones laborales entonces… El quid de la cuestión es que el vector de desarrollo del capital es la acumulación monopolística (esta última crisis ha permitido a algunos hacerse con millones de títulos bursátiles a precio de ganga) y ésta, en la fase posfordista y especulativa en que nos hallamos, está tomando la forma del famoso juego de la pirámide. Es menester incluir a muchos empresarios basura (autónomos) en la base para que quienes se dedican al juego (no hay otro nombre) puedan de tanto en tanto desplumar a los incautos. El capital es como el trile pero a lo bestia, apela a la ambición y al miedo a la proletarización de quienes (vae victis¡) se consideran “clases medias” (el grupo más subvencionado que ha parido la Historia: cf. políticas de protección oficial a la vivienda: ¿hace falta otorgar ayudas públicas a quienes obtienen unas rentas del trabajo netas anuales de 5’5 millones de las vetustas pelas de a vellón? ¿qué dicen de eso los energúmenos de Los Bermejales?.) Poner dinero en manos de las masas es u peligro, ya lo dice el excelso y falangista profesor doctor Juan Velarde: “el dinero tiene que estar en manos de los ricos, que ahorran… los trabajadores de clase baja tienden al dispendio y crean inflación”.

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